Mejorando (un poco) la barra de tareas de Windows 7 (y posteriores)

Llamadme antiguo, pero en casa aun hay un ordenador corriendo Windows Vista. Y de las pocas cosas que hacen que no cambie (además de la pereza extrema, sí, vale) es que la barra de tareas que se presentó con Windows 7 me parece una atrocidad extrema…

Captura de pantalla de la barra de tareas de Windows 7 en su configuración habitual

En un mundo en que las pantallas son cada vez más panorámicas, ¿a quién se le ocurre hacer que las cosas crezcan en vertical (ocupando un espacio cada vez más reducido) y encojan en horizontal (malgastando un espacio cada vez más sobrante)? La respuesta, me da a mí, es que hay que imitar el dock de Apple, para lo bueno y para lo malo. Esos píxeles verticales no los vamos a recuperar jamás, me temo, pero…

Ahora los iconos de las aplicaciones activas crecen para mostrar su título y se dejan de colapsar las diferentes ventanas de cada aplicación

Con un pequeño truquillo podemos desacoplar las diferentes instancias de las diferentes aplicaciones y disponer siempre de la información de qué documento corresponde a cada ventana (llamadme maniático, pero esas décimas de segundo invertidas en navegar de una ventana a otra, especialmente cuando tienes media docena de documentos abiertos, me ponen de los nervios).

El truquillo se llama Ultimate Windows Tweaker y está disponible aquí para Windows Vista y 7 (no, el truco no es necesario para Vista, pero la cantidad de personalizaciones que permite la aplicación es considerable) y aquí para Windows 8. Y la opción está en el apartado de ‘personalización’ y se llama button grouping. De nada :-).


PS No, no es la entrada más brillante de este blog, pero con lo muerto que lo tengo últimamente, cualquier excusa es buena para escribir un poco…

La ‘nueva’ cámara de Android

Por si queda alguien que aún no se haya enterado, la nueva aplicación de cámara de Google para Android es una noticia interesante. Primero, porque la aplicación (enlace a Google Play) funciona ahora sobre cualquier móvil o tableta Android 4.4. Que no es para nada una versión de Android muy extendida, pero sí es bastante más cobertura que la que tenía la aplicación hasta ahora… De golpe las panorámicas ‘a la Streetview’ pasan a estar al alcance de bastantes más móviles, algo que no deja de estar bien (la aplicación ha perdido algunas opciones de configuración, como el balance de blancos, por el camino, por cierto :-().

Pero la novedad realmente noticiosa está explicada con detalle en Lens Blur in the new Google Camera app, en el blog de investigación de Google. Como probablemente sepáis, una de las ventajas más relevantes de cargar con una cámara grande es que estas suelen tener sensores más grandes y estos suelen tener la capacidad de reducir la profundidad de campo: el primer plano queda enfocado mientras que el fondo se desenfoca, algo que hace que ese objeto en primer plano destaque mucho más y no se pierda entre el fondo. Los sensores de las cámaras de los móviles son (con muy contadas excepciones) minúsculos, con lo que cuando haces una foto, el primer plano queda enfocado, lo que hay inmediatamente detrás queda enfocado, y el árbol que hay a quinientos metros de distancia también queda perfectamente enfocado. Eso, a veces, está bien, pero muchas otras veces, no.

Lo que hace Google es (después de activar el modo lens blur), primero, pedirte un poco de trabajo extra (después de tomar la foto la aplicación te pide que muevas la cámara un poco de una determinada forma) y, después, aplica un poco de magia (llámale magia, llámale algoritmos de visión por ordenador) para construir un mapa de profundidad que permite, a posteriori, centrar el foco allí donde queramos, con la intensidad que deseemos. Mola.

Claro que las fotos de demostración de cualquier cosa suelen estar tomadas en condiciones ideales. ¿Qué pasa si tomas fotos ‘de verdad’, con iluminación nada optima, con el sensor más bien mediocre del Nexus 4, y mi pulso? Veamos una primera foto sin el efecto aplicado:

Foto de un salero sobre una foto. Toda la imagen está enfocada, restando importancia al salero, que es el objeto que se quería fotografiar

Es una foto del salero. O lo quería ser. Porque con todo esa profundidad de foco, es difícil saber qué se quería fotografiar

(Las fotos que genera la aplicación cuando se activa el desenfoque son 1024×768 y las tenéis a resolución completa: clic para verlas a tamaño completo.)

Démosle un 50% (más o menos) de efecto:

Foto de un salero sobre una foto. El fondo se ha difuminado mucho, con lo que queda claro que el protagonista de la foto es el salero

Esto ya es otra cosa…

Y si le damos a tope…

Foto de un salero sobre una foto. Se ha difuminado de forma extrema, de forma que hasta partes del salero están desenfocadas

El efecto aplicado al máximo. Obsérvese cómo la cabeza del salero está enfocada… pero la sal del salero, no o.O

Claro que ese salero no deja de ser un objeto sencillo, y a lo mejor no presenta un gran reto. Vayámonos a un ejemplo realmente difícil. De nuevo, primero sin el efecto aplicado:

Foto de una planta. Toda la imagen está enfocada, con lo que se resta importancia a la planta, que se pierde en un fondo complejo

Un caso bastante más complejo. Estaría bien poder perder ese horrible fondo, pero… ¿sobrevivirá el algoritmo?

Y ahora con aproximadamente el 50%:

Foto de una planta. Desenfoque aplicado aproximadamente al 50%. El efecto no es perfecto, pero muy tolerable. El fondo se ha difuminado casi completamente

Bastante bien, ¿no?

Eso sí, en condiciones así abusar del efecto va a provocar efectos secundarios no deseados:

Foto de una planta. El efecto se ha aplicado al máximo. El algoritmo falla, y aplica efectos a partes de la planta que no debería y resulta extraño. La foto es perfectamente reconocible, pero hay cosas extrañas

Al límite. El algoritmo no hace milagros. Pero casi…

Y, hablando de efectos secundarios, no podían tardar en llegar unos cuantos hacks explotando el trabajo de Google (como debe ser :-)):

Nada mal, ¿no?

GMail 10

Captura de pantalla del mensaje de bienvenida al darse de alta en GMail

It was 10 years ago today…

Pues sí, GMail tiene ya diez años y 20 días (se lanzó el 1 de abril de 2004), pero yo tardé casi tres semanas en obtener mi cuenta, o sea que esta no ha cumplido los diez años hasta hoy. Noventa y pico mil conversaciones más tarde (más, de hecho, que yo soy de los que borra correos) cuánto me costaría sobrevivir sin ese buzón.

Cómo pasa el tiempo…

Mobile is dead

Y lo dice nada más y nada menos que Matias Duarte, el máximo responsable del look and feel de Android… La cosa, claro, no puede limitarse al sound bite:

Creo que ‘móvil’, como concepto, de hecho está muerto. Se ha acabado ‘móvil’.

‘Móvil’ era una distinción significativa para lo que hacía la gente, primero, cuando era extremadamente limitado, cuando el ancho de banda estaba limitado, cuando la capacidad de proceso estaba limitada… Quiero decir, la pantalla era minúscula. Ahora mismo, básicamente casi cualquier tipo de experiencia que puedas imaginar, incluso juegos 3D inmersivos, películas a framerate completo, a toda resolución… Sí, distinguimos las diferencias cualitativas entre la pantalla grande y la pequeña, pero para la mayoría de gente prácticamente cualquier experiencia que puedas imaginar puede expresarse de manera significativa a cualquier tamaño de pantalla. Así que esa distinción, esa idea de que ‘móvil’ es una categoría especial por sus limitaciones…

Y lo dice en este vídeo, que aunque algo largo, merece bastante la pena si te interesa lo más mínimo el tema de user experience (la cita está hacia hacia el minuto 11):

Vía The Verge

Sampling is stealing…

…excepto cuando no lo es.

Independientemente de si os gusta la música electrónica o no, darle al ‘play’ de este vídeo es un ejercicio interesante…. sobre todo si después volvéis a ver el vídeo desde el principio para ver cómo se ha construido la pieza (y a qué velocidad, claro).

Si bien las condiciones no son las óptimas (que te den diez minutos justos para hacer algo que suene a música (o no, todo son gustos, pero emmo es que sí) está más bien en los (sic) antípodas de las condiciones óptimas), no pasa a diario que uno tenga la oportunidad de ver por dentro y segundo a segundo el “cómo se hizo” cuando músico decide partir de una serie de ‘samples’ para construir una canción.


(El músico de turno es Kieran Hebden, más conocido como Four Tet, uno de los favoritos de esta casa.)

(Y sí, claro, samplear puede ser robar y lo es con una cierta frecuencia. Pero todas las generalizaciones (comenzando por esta ;-)) son erróneas.)

(Y sí, los más viejos del lugar recordaréis una entrada de tema similar por aquí, hace como dos años y medio.)

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