Se veÃa venir. Pandora, la radio personalizada oficial de otro blog más, ha cerrado sus puertas a los oyentes de la mayorÃa de paÃses fuera de Estados Unidos (España incluida, desde luego). De hecho, hacÃa dÃas (probablemente semanas) que venÃan anunciando que el servicio sólo era legal en Estados Unidos. Hoy han comenzado a bloquear activamente las IPs de fuera del paÃs de las barras y estrellas, forzados por las leyes y contratos que rigen la distribución de música en la red :-(. Lo han hecho, eso sÃ, con la mayor elegancia posible, avisando por correo, explicando los motivos, pidiendo disculpas y anunciando que trabajan para romper fronteras. Siempre quedarÃa la opción de usar un proxy yanqui para engañar al guardián de la puerta pero por una vez mostraremos algo de respeto y no haremos trampa (y que no siente precedente).
La cuestión, eso sÃ, es seria: el legislador hace tiempo que se esfuerza en armonizar la legislación de protección de los derechos de autor y la propiedad intelectual (como, por otra parte, deberÃa) al alza, intentando establecer universalmente las protecciones más estrictas (esto ya es más discutible). Siguiendo con el esfuerzo, podrÃan intentar armonizar de forma que una compañÃa no tuviese que preocuparse por el punto del globo en el que se encuentran sus usuarios para ofrecerles un servicio a través de la red. Porque es del interés del consumidor, y del sistema económico, fomentar la competencia y la competitividad…
Mientras tanto (y me da que la espera será larga) tendremos que acostumbrarnos a la radio de last.fm y prestar atención al blog de Pandora…
Os dejo, de regalo, mi emisora de recomendaciones en last (que ha iniciado sus emisiones con Sigur Rós:
O la de mi vecindario musical (esta se ha estrenado con Springsteen a todo volumen):



Ah… ¿por qué será que tu last fm siempre está copado de damas de la talla de Carla Bruni o Cat Power?
La Ley, esa cosa que va renqueando tras un deportivo de última generación conducido por un lunático (rápido, imprevisible, crápula, soñador… el típico tío que siempre folla en las fiestas).