Hasta hace muy poco habÃa un puñado de canales en el mercado musical que controlaban los “guardianes de la puerta”. La radio, Tower Records, la MTV, cierta prensa mainstream como Rolling Stone. Asà se enteraba la gente de lo que salÃa. Todas las discográficas estaban diseñadas para trabajar con ese modelo. En un punto, si tenÃas algo no muy bueno, a base de músculo y falta de alternativas, podÃas lanzar ese producto por esos canales. Y el negocio de la música ha funcionado asà durante 50 años. Bueno, el mundo ha cambiado. Y la industria no.
El legendario productor Rick Rubin, ahora mismo colÃder en Columbia, en un interesante reportaje del New York Times. Quizá con gente asà en posiciones de mando la industria discográfica se reinventa y sobrevive. Ahora bien, como apunta el propio Rubin, el mundo ha cambiado y difÃcilmente volverán las discográficas a ser lo que fueron. Afortunadamente para la música.
