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><channel><title>otro blog más &#187; Media doscero</title> <atom:link href="http://obm.corcoles.net/category/media-doscero/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" /><link>http://obm.corcoles.net</link> <description>ideas al azar</description> <lastBuildDate>Thu, 09 Feb 2012 10:26:12 +0000</lastBuildDate> <language>es</language> <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod> <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency> <generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator> <cloud
domain='obm.corcoles.net' port='80' path='/?rsscloud=notify' registerProcedure='' protocol='http-post' /> <item><title>Lockdown. La guerra que se aproxima contra la computación de propósito general (Cory Doctorow)</title><link>http://obm.corcoles.net/20120111/lockdown-la-guerra-que-se-aproxima-contra-la-computacion-de-proposito-general-cory-doctorow/</link> <comments>http://obm.corcoles.net/20120111/lockdown-la-guerra-que-se-aproxima-contra-la-computacion-de-proposito-general-cory-doctorow/#comments</comments> <pubDate>Wed, 11 Jan 2012 21:56:05 +0000</pubDate> <dc:creator>csr</dc:creator> <category><![CDATA[Leído por ahí...]]></category> <category><![CDATA[Lost in translation]]></category> <category><![CDATA[Media doscero]]></category> <category><![CDATA[Propiedad intelectual]]></category> <category><![CDATA[hackers]]></category> <category><![CDATA[libertad]]></category><guid
isPermaLink="false">http://obm.corcoles.net/?p=7250</guid> <description><![CDATA[Nota. No es la primera vez que tiramos de Cory Doctorow por aquí. Hace seis años y pico tuve el gusto de entrevistarlo para Mosaic. Hace tres y medio le citaba extensamente. Y hace poco más de un año hacía básicamente lo mismo que hoy: tomarme la licencia de traducir uno de sus artículos. Y [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p><strong>Nota</strong>. No es la primera vez que tiramos de <a
title="Cory Doctorow’s craphound.com » About Cory Doctorow" href="http://craphound.com/?page_id=1638" hreflang="en">Cory Doctorow</a> por aquí. Hace seis años y pico tuve el gusto de <a
title="Cory Doctorow « Mosaic" href="http://mosaic.uoc.edu/2005/10/09/cory-doctorow/">entrevistarlo para Mosaic</a>. Hace tres y medio <a
title="Cory Doctorow on Copyright | otro blog más" href="http://obm.corcoles.net/20080731/cory-doctorow-on-copyright/">le citaba extensamente</a>. Y hace poco más de un año hacía básicamente lo mismo que hoy: tomarme la licencia de <a
title="El verdadero coste de gratis | otro blog más" href="http://obm.corcoles.net/20101006/el-verdadero-coste-de-gratis/">traducir uno de sus artículos</a>.</p><p>Y hoy hago lo mismo, efectivamente. Ayer Doctorow publicaba en <a
href="http://boingboing.net/" hreflang="en">Boing Boing</a> <a
title="Lockdown: The coming war on general-purpose computing - Boing Boing" href="http://boingboing.net/2012/01/10/lockdown.html" hreflang="en">Lockdown</a>, un resumen de la conferencia que dio hace unas semanas en el Chaos Computer Congress. En el día y pico que ha pasado desde entonces he visto a bastante gente cuyo criterio respeto enlazarlo y recomendar su lectura. Y he hecho lo propio. Y como en el caso de &#8216;El verdadero coste de gratis&#8217;, he creído que valía la pena llevarlo al castellano, para facilitar la lectura del texto para aquellos a los que el inglés les provoque una cierta dificultad. Como de costumbre en estos casos, siempre es mucho más recomendable leer <a
title="Lockdown: The coming war on general-purpose computing - Boing Boing" href="http://boingboing.net/2012/01/10/lockdown.html" hreflang="en">el original</a> que mi traducción <del>(en este caso, además, faltan unos cuantos enlaces y algunos <code>&lt;em&gt;</code> aquí y allá, que han sido cuatro mil quinientas palabras de traducción y ahora mismo estoy en modo &#8216;publicar ahora, editar más adelante&#8217;)</del>, pero si os sentís más cómodos en castellano que en inglés&#8230; de nada :-)</p><p>Sólo me falta el &#8216;disclaimer&#8217; de que las opiniones del autor son eso: del autor, y no mías. Puedo estar bastante de acuerdo con él, naturalmente, pero los que me conocen saben que mi religión me prohibe estar completamente de acuerdo con nadie :-P.</p><hr/><p>Este artículo se basa en un <a
href="http://boingboing.net/2011/12/27/the-coming-war-on-general-purp.html" hreflang="en">discurso ante el Chaos Computer Congress en Berlín</a>, en diciembre de 2011.</p><p>Los ordenadores de propósito general son asombrosos. Son tan asombrosos que nuestra sociedad aún no acaba de entenderlos: para qué sirven, cómo adaptarse a ellos y cómo lidiar con ellos. Esto nos lleva a algo sobre lo que probablemente estés harto de leer: <em>el copyright</em>.</p><p>Pero ten paciencia, porque hoy se trata de algo más importante. La forma que han tomado las guerras del copyright nos da pistas sobre un próximo combate sobre el destino del mismísimo ordenador de propósito general.</p><p>En el principio había software empaquetado y sneakernet<sup><a
href="#obm7250.1n" id="obm7250.1r">1</a></sup>. Teníamos disquetes en bolsas, en cajas de cartón, colgando de ganchos en las tiendas, y se vendían como dulces o revistas. Eran muy susceptibles de ser duplicados y se duplicaron, deprisa y mucho, para gran disgusto de la gente que hacía y vendía software.</p><p>Y así apareció la <a
href="http://boingboing.net/tag/DRM" hreflang="en">gestión de derechos digitales</a> (DRM, del inglés <span
lang="en">Digital Rights Management</span>) en su forma más primitiva: llamémoslo DRM 0.96. Se introdujeron artefactos cuya existencia comprobaba el software —defectos deliberados, &#8220;mochilas&#8221;, sectores ocultos— y protocolos desafío-respuesta que requerían de la posesión de manuales grandes e incómodos de manejar que eran difíciles de copiar.</p><p>Esto fracasó por dos razones. En primer lugar, resultaron impopulares comercialmente, ya que reducían la utilidad del software para los compradores legítimos. Los compradores honestos odiaban la no funcionalidad de sus copias de seguridad, odiaban la pérdida de los escasos puertos del ordenador a manos de las &#8220;mochilas&#8221; de autenticación y les irritaban las molestias de tener que cargar con grandes manuales si querían ejecutar su software. En segundo lugar, no detuvo a los piratas, para los que resultaba trivial parchear el software y eludir la autenticación. Las personas que usaban el software sin pagar por ello quedaron indemnes.</p><p>Por lo general, la forma en que esto ocurría es que un programador, en posesión de tecnología y experiencia de sofisticación equivalente a la del propio proveedor de software, hacía ingeniería inversa del software y distribuía las versiones &#8216;craqueadas&#8217;. Si bien esto suena muy especializado, en realidad no lo es. Averiguar qué está haciendo el programa cabezota y saltarse los defectos de los soportes eran competencias básicas para los informáticos, especialmente en la época de los frágiles disquetes y los primeros días del desarrollo de software, tosco pero eficaz. Con la proliferación de las redes las estrategias anticopia cada vez se volvían más frágiles: con servicios en línea, grupos de noticias USENET y listas de correo, la experiencia de personas que averiguaban cómo derrotar estos sistemas de autenticación podía empaquetarse en software en forma de pequeños &#8216;cracks&#8217;. Cuando la capacidad de las redes creció se hizo posible distribuir  las imágenes de disco craqueadas o los propios ejecutables.</p><p>Esto nos llevó al DRM 1.0. Para 1996 había quedado claro para todos los que se movían por los pasillos del poder que algo importante iba a suceder. Estaba a punto de llegar la economía de la información, fuera eso lo que narices fuese. Supusieron que significaba una economía en que la información se compraría y vendería. Las tecnologías de la información mejoran la eficiencia, así que ¡imagina los mercados que tendría una economía de la información! Se podría comprar un libro para un día, vender el derecho a ver la película por un euro y después alquilar el botón de pausa a un céntimo por segundo. Se podría vender películas a un precio en un país, a otro precio en otro y así sucesivamente. Las fantasías de aquellos días eran como una aburrida adaptación de ciencia ficción del Libro de los Números del Antiguo Testamento, una tediosa enumeración de todas las permutaciones de cosas que la gente hace con la información&#8230; y lo que <a
href="http://boingboing.net/2011/12/28/wednesday-weird-bible-verse-1.html" hreflang="en">se podría cobrar por cada una</a>.</p><p>Desafortunadamente para ellos, nada de esto sería posible a menos que pudiesen controlar cómo las personas utilizan sus ordenadores y los archivos que les transferimos. Al fin y al cabo, era fácil hablar de vender a alguien una canción para descargar a su reproductor de MP3, pero no tanto hablar del derecho a transferir música desde el reproductor a otro dispositivo. Pero ¿cómo demonios ibas a impedirlo una vez que les has dado el archivo? Para hacerlo había que encontrar la manera de impedir que los ordenadores ejecutasen ciertos programas e inspeccionar determinados archivos y procesos. Por ejemplo, podría cifrarse el archivo y después obligar al usuario a ejecutar un programa que sólo abriese el archivo bajo determinadas circunstancias.</p><p>Pero, como se dice en Internet, <em>ahora tienes dos problemas</em>.</p><p>Ahora también tienes que impedir que el usuario guarde el archivo una vez ha sido decodificado —algo que debe suceder en algún momento— y debes impedir que el usuario determine dónde almacena sus claves el  programa de desbloqueo, algo que permitiría descifrar permanentemente el soporte y deshacerse por completo del estúpido reproductor.</p><p>Ahora tiene <em>tres</em> problemas: hay que impedir que los usuarios que encuentren la manera de descifrar la compartan con otros usuarios. Ahora tienes <em>cuatro</em> problemas, porque hay que impedir que los usuarios que encuentren la manera de extraer los secretos de los programas de desbloqueo expliquen a otros usuarios cómo hacerlo también. ¡Y ahora tienes <em>cinco</em> problemas, porque hay que evitar que los usuarios que encuentren la manera de extraer estos secretos se los cuenten a otros usuarios!</p><p>Eso es un montón de problemas. Pero para 1996 teníamos una solución. Teníamos el <a
href="http://www.wipo.int/treaties/en/ip/wct/trtdocs_wo033.html" hreflang="en">Tratado del Copyright de la OMPI</a>, aprobado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual de Naciones Unidas. Esto creó leyes que ilegalizaban extraer secretos de los programas de desbloqueo, y creó leyes que ilegalizaban extraer contenidos (como canciones o películas) de los programas de desbloqueo mientras funcionaban. Creó leyes que ilegalizaron explicar a la gente cómo extraer los secretos de los programas de desbloqueo, y creó leyes que ilegalizaron albergar obras con derechos de autor o esos secretos. Asimismo, se estableció un proceso útil y optimizado para permitirte quitar cosas de Internet sin tener que pelear con abogados, jueces y toda esa basura.</p><p>Y con eso, la copia ilegal se acabó para siempre, la economía de la información se transformó en una hermosa flor que trajo prosperidad al mundo entero y, como se dice en los portaaviones, &#8220;Misión Cumplida&#8221;.</p><p>No es así como termina la historia, por supuesto, porque básicamente cualquiera capaz de entender los ordenadores y las redes entendió que estas leyes crearían más problemas de los que podrían resolver. Al fin y al cabo, estas leyes ilegalizaban mirar dentro del ordenador mientras este ejecuta ciertos programas. Hicieron ilegal contar a la gente lo que  encontrases al mirar dentro del ordenador y facilitaron el censurar material en Internet sin tener que probar que había sucedido algo malo.</p><p>En breve, hicieron exigencias poco realistas a la realidad y la realidad no cumplió. La copia no hizo otra cosa que volverse <em>más fácil</em> después de la aprobación de estas leyes: la copia no va a hacer otra cosa que volverse <em>más fácil</em>. Ahora mismo es tan difícil como va a ser nunca. Tus nietos te mirarán y te dirán &#8220;Cuéntamelo otra vez, abuelito, lo difícil que era copiar cosas en el año 2012, cuando no había discos del tamaño de una uña capaces de almacenar todas las canciones existentes, todas las películas de la historia, cada palabra que se ha dicho alguna vez, cada fotografía jamás tomada, todo, y transferirlo en un período tan corto de tiempo que ni te das cuenta que lo estabas haciendo.&#8221;</p><p>La realidad se impone. Al igual que la señora de la canción de cuna que se traga una araña para atrapar una mosca, y tiene que tragarse un pájaro para capturar a la araña, y un gato para atrapar al ave, lo mismo pasa con estas normas, que tienen un atractivo general amplio, pero son desastrosas en la implementación. Cada norma engendra otra nueva, con el fin de apuntalar sus propios fracasos.</p><p>Es tentador dejar la historia aquí y concluir que el problema es que los legisladores son o bien tontos o bien malvados, o tal vez malvadamente tontos. No es un lugar muy satisfactorio al que ir, porque es fundamentalmente un consejo de la desesperación: sugiere que nuestros problemas no pueden resolverse mientras la estupidez y la maldad estén presentes en los pasillos del poder, que viene a querer decir que nunca serán resueltos. Pero tengo otra teoría sobre lo que ha ocurrido.</p><p>No es que los legisladores no comprendan las tecnologías de la información, ya que debería ser posible ser una persona no experta y aún así hacer una buena ley. Los diputados y senadores y demás son elegidos para representar a demarcaciones y personas, no disciplinas y temas. No tenemos un diputado de la bioquímica, y no tenemos un senador del estado global de la planificación urbana. Y sin embargo, los expertos en política, no en disciplinas técnicas, todavía se las arreglan para crear buenas leyes que tienen sentido. Esto es porque la gobernanza se basa en una heurística: reglas generales sobre cómo equilibrar la participación de expertos de los diferentes aspectos de un problema.</p><p>Por desgracia, las tecnologías de la información confunden esta heurística —se la cargan completamente— en un aspecto importante.</p><p>Las pruebas importantes para comprobar si un reglamento es adecuado para un propósito son, primero, si va a funcionar, y después, mientras hace su trabajo, <em>si tendrá efectos sobre cualquier otra cosa</em>. Si quisiera que el Congreso, el Senado o la UE regulasen sobre la rueda, es poco probable que lo lograse. Si me presentase, señalase que los ladrones de bancos siempre escapan en vehículos con ruedas, y preguntase &#8220;¿No podemos hacer algo al respecto?&#8221;, la respuesta sería &#8220;No&#8221;. Esto se debe a que no sabemos cómo hacer que una rueda siga siendo útil para las aplicaciones legítimas de las ruedas, pero inútil para las malas. Todos somos capaces de ver que los beneficios generales de las ruedas son tan profundos que sería una tontería arriesgarse a cambiar en un intento estúpido por impedir los atracos. Aunque hubiese una epidemia de atracos —incluso si la sociedad estuviera a punto de hundirse por los atracos— nadie pensaría que las ruedas son el lugar adecuado para comenzar a resolver el problema.</p><p>Sin embargo, si me presentase ante el mismo organismo para decir que tengo pruebas absolutas de que los teléfonos de manos libres hacen más peligrosos los coches, y pidiese una ley para prohibir los teléfonos de manos libres en los coches, el regulador podría decir: &#8220;Sí, lo entiendo, podemos hacerlo.&#8221;</p><p>Podemos estar en desacuerdo sobre si es o no una buena idea, o si mis pruebas tienen sentido, pero muy pocos de nosotros dirían que si sacamos los teléfonos de manos libres de los coches, estos <em>dejan de ser coches</em>.</p><p>Entendemos que los coches siguen siendo coches, incluso si les quitamos algunas características. Los coches tienen un propósito específico, al menos en comparación con las ruedas, y todo lo que consigue añadir un teléfono manos libres es sumar una característica más a una tecnología ya especializada. Hay una norma heurística para esto: las tecnologías de propósito específico son complejas, y se puede eliminar algunas de sus características sin cometer un acto de violencia fundamental que desfigure su utilidad subyacente.</p><p>Esta regla sirve bien al regulador, en general, pero el ordenador de propósito general y la red de propósito general, el PC e Internet, la dejan sin efecto. Si piensas en un programa informático como una característica, una computadora en que se ejecuta una hoja de cálculo tiene característica de hoja de cálculo, y una que ejecuta  World of Warcraft tiene una característica de juego de rol en línea masivamente multijugador. La heurística te llevaría a pensar que una computadora incapaz de ejecutar hojas de cálculo o juegos no representaría más ataque a la informática que la prohibición de los móviles en los coches para los coches.</p><p>Y, si se piensa en los protocolos y sitios web como características de la red, decir &#8220;arreglar Internet para que no funcione BitTorrent&#8221;, o &#8220;arreglar Internet para que el dominio <a
href="http://thepiratebay.org" hreflang="en">thepiratebay.org</a> no resuelva&#8221; se parece mucho a &#8220;cambiar el sonido de la señal de ocupado&#8221;, o &#8220;eliminar la pizzería de la esquina de la red telefónica,&#8221; y no parece un ataque a los principios fundamentales de la interconexión de redes.</p><p>Esa regla funciona para coches, casas y para cualquier otra área importante de la legislación tecnológica. No darse cuenta de que falla para Internet no te convierte en malvado, y no te hace un ignorante absoluto. Simplemente te hace parte de esa inmensa mayoría del mundo para quien las ideas como &#8216;Turing completo&#8217; o el principio end-to-end no tienen sentido.</p><p>Así, nuestros reguladores se lanzan, aprueban alegremente estas leyes y estas pasan a formar parte de la realidad de nuestro mundo tecnológico. Aparecen, de pronto, números que no se nos permite escribir en Internet, programas que no se nos permite publicar, y todo lo que hace falta para hacer desaparecer material legítimo de Internet es la mera acusación de violación de la propiedad intelectual. No logra el objetivo de la legislación, ya que no impide que la gente viole los derechos de autor, pero tiene una especie de similitud superficial con <em>hacer valer</em> los derechos de autor, satisface el silogismo de seguridad: &#8220;hay que hacer algo, estoy haciendo algo, algo se ha hecho&#8221;. Como resultado, se puede culpar de cualquier fracaso que aparezca a la idea de que la regulación no va lo suficientemente lejos, en vez de la idea de que era defectuosa desde el principio.</p><p>Este tipo de semejanza superficial y divergencia subyacente ocurre en otros contextos de la ingeniería. Tengo un amigo, que había sido alto ejecutivo de una gran compañía de productos envasados, que me contó lo que ocurrió cuando el departamento de marketing explicó a los ingenieros que habían tenido una gran idea para un detergente: ¡de ahora en adelante iban a hacer un detergente que rejuveneciese la ropa con cada lavado!</p><p>Después de que los ingenieros hubiesen intentado, sin éxito, transmitir el concepto de entropía al departamento de marketing, llegaron a otra solución: desarrollarían un detergente que usase enzimas para atacar los cabos sueltos de las fibras, los que hay en las fibras rotas que hacen que tu ropa parezca vieja. Así que cada vez que lavases la ropa con el detergente, parecería más nueva. Desafortunadamente, eso sería porque el detergente se comería la ropa. Usarlo haría, literalmente, que la ropa <em>se disolviese en la lavadora</em>.</p><p>Esto es, no hay ni que decirlo, lo contrario de rejuvenecer la ropa. En su lugar, la envejecerías artificialmente cada vez que la lavases y, como usuario, cuanto más usases la &#8220;solución&#8221;, más drásticas tendrían que  ser las medidas para mantener la ropa nueva. Eventualmente, tendrías que comprar ropa nueva porque la vieja se desintegraría.</p><p>Hoy contamos con departamentos de marketing que dicen cosas como &#8220;no necesitamos computadoras, necesitamos dispositivos. Hazme un equipo que no ejecute todos los programas, sólo un determinado programa que realice esta tarea específica, como el streaming de audio, o enrutar paquetes, o ejecutar juegos de Xbox, y asegúrate de que no ejecute programas que no he autorizado que podrían socavar nuestras ganancias.&#8221;</p><p>En la superficie, parece una idea razonable: un programa que realiza una tarea específica. Después de todo, podemos poner un motor eléctrico a una licuadora, y podemos instalar un motor en el lavaplatos, y no nos preocupamos de si es posible ejecutar un programa de lavado en una licuadora. Pero eso no es lo que hacemos al convertir un ordenador en un dispositivo. No creamos un ordenador que sólo ejecute la aplicación &#8220;dispositivo&#8221;, cogemos un equipo que puede ejecutar todos los programas y, a continuación, utilizamos una combinación de rootkits, spyware y firmas de código para impedir que el usuario sepa qué procesos se están ejecutando, instale su propio software y finalice los procesos que no desee. En otras palabras, un dispositivo no es un ordenador sin determinadas funcionalidades: es una computadora completamente funcional con spyware de fábrica.</p><p>No sabemos cómo construir un ordenador de propósito general capaz de ejecutar cualquier programa excepto cierto programa que no nos gusta, está prohibido por ley, o que nos hace perder dinero. La aproximación más cercana que tenemos es un ordenador con spyware: un equipo en el que terceras personas establecen políticas sin conocimiento del usuario, o por encima de las objeciones del propietario. La gestión de derechos digitales siempre converge a malware.</p><p>En un incidente famoso —un regalo para los que compartimos esta hipótesis— Sony cargó <a
href="https://www.google.com/search?sourceid=chrome&#038;ie=UTF-8&#038;q=site%3Aboingboing.net+sony+rootkit" hreflang="en">instaladores encubiertos de rootkits en 6 millones de CDs</a> de audio, que ejecutaban programas en secreto que monitorizaban los intentos de leer los archivos de sonido de los CDs y los impedían. También ocultó la existencia del rootkit, obligando al sistema operativo del ordenador a mentir sobre los procesos que se estaban ejecutando y los archivos presentes en el disco. Pero ese no es el único ejemplo. La 3DS de Nintendo actualiza su firmware de forma oportunista, y realiza un control de integridad para asegurarse de que no se ha alterado el firmware antiguo de ninguna manera. Si detecta signos de manipulación, se convierte a sí misma en un ladrillo.</p><p>Los activistas de derechos humanos han dado la alarma por U-EFI, el nuevo gestor de arranque para PC, que limita al ordenador para que sólo ejecute sistemas operativos &#8220;firmados&#8221;, haciendo notar que es probable que los gobiernos represivos retengan las firmas de los sistemas operativos a menos que estos permitan operaciones de vigilancia encubierta.</p><p>En el lado de la red, los intentos de construir una red que no pueda utilizarse para la infracción de derechos de autor siempre convergen con las medidas de vigilancia que conocemos de los gobiernos represivos. Considérese <a
href="http://boingboing.net/tag/sopa" hreflang="en">SOPA, la Stop Piracy Online Act</a> (Ley para Detener la Piratería en Línea) de EE.UU., que prohíbe herramientas inocuas tales como DNSSec, una suite de seguridad que autentica información de nombres de dominio, porque podría ser utilizada para burlar las medidas de bloqueo de DNS. Bloquea Tor, una herramienta de anonimato en línea patrocinada por el Laboratorio de Investigación Naval de EE.UU. y utilizada por disidentes bajo regímenes opresivos, porque puede utilizarse para eludir las medidas de bloqueo IP.</p><p>De hecho, la Motion Picture Association of America, una de las defensoras de SOPA, hizo circular un memorando citando investigaciones alegando que SOPA podría funcionar, <em>ya que</em> utiliza las mismas medidas que se utilizan en Siria, China y Uzbekistán. ¡Argumentaba que debido a que estas medidas son eficaces en esos países, también funcionarán en los Estados Unidos!</p><p>Puede parecer que SOPA es el final de una larga lucha por los derechos de autor e Internet, y puede parecer que si derrotamos a SOPA, estaremos en el camino correcto para asegurar la libertad de los PCs y las redes. Pero, como decía al principio de esta charla, esto <em>no</em> va de derechos de autor.</p><p>Las guerras de los derechos de autor son sólo la versión beta de una larga guerra que hace tiempo que se ve venir contra la computación. La industria del entretenimiento ha sido sólo la primera en tomar las armas, y tendemos a pensar en ellos como especialmente exitosos. Después de todo, aquí está SOPA, temblando sobre el filo de la aprobación, lista para romper Internet en un nivel fundamental, todo en nombre de la preservación de la música &#8216;top 40&#8242;, los reality shows y las películas de Ashton Kutcher.</p><p>Pero la realidad es que la legislación de derechos de autor llega hasta donde llega precisamente porque los políticos no se la toman en serio. Esta es la razón por la que, por un lado, en Canadá legislatura tras legislatura se ha presentado un proyecto de ley de derechos de autor horrible tras otro pero, por otro lado, legislatura tras legislatura no ha llegado a votar la ley. Es por eso que a la SOPA, un proyecto de ley compuesto de <em>pura estupidez</em> y compuesto molécula a molécula de una especie de &#8220;Estupidina 250&#8243; que normalmente sólo se encuentra en el corazón de estrellas recién nacidas, se le aplazaron sus urgentes sesiones a mitad del parón navideño: para que los legisladores pudiesen enzarzarse en un debate nacional sobre un tema <em>importante</em>, el seguro de desempleo.</p><p>Es por eso que a la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual se la engaña una y otra vez para la promulgación de propuestas de derechos de autor enloquecidas e ignorantes: porque cuando las naciones del mundo envían a sus misiones de la ONU a Ginebra, envían a los expertos en agua, no a expertos en derechos de autor. Envían expertos en salud, no expertos en derechos de autor. Envían expertos en agricultura, no expertos en derechos de autor porque, sencillamente, el copyright no es tan importante.</p><p>El parlamento de Canadá no votó las leyes de propiedad intelectual porque, de todas las cosas que Canadá tiene que hacer, arreglar los derechos de autor está muy por debajo de las emergencias de salud en las reservas de las Primeras Naciones, la explotación del petróleo de Alberta, interceder en resentimientos sectarios entre francófonos y anglófonos, resolver las crisis de recursos en las pesquerías de la nación y mil otras cuestiones. La trivialidad de los derechos de autor nos dice que cuando otros sectores de la economía comiencen a mostrar su preocupación por Internet y los PCs, los derechos de autor se revelarán como una escaramuza menor, no una guerra.</p><p>¿Por qué podrían llegar otros sectores a albergar rencores contra los ordenadores como los que ya tiene el negocio del entretenimiento? El mundo en que vivimos está <em>hecho</em> de ordenadores. Ya no tenemos coches, tenemos ordenadores en que nos subimos. Ya no tenemos aviones, tenemos cajas Solaris volantes conectadas a carretadas de sistemas de control industriales. Una impresora 3D no es un dispositivo, es un periférico, y sólo funciona conectada a un ordenador. Una radio ya no es un cristal: se trata de un ordenador de propósito general, ejecutando software. Las quejas por las copias no autorizadas de las<cite>Confesiones de una Guidette de Snooki</cite> son triviales en comparación con las llamadas a la acción que nuestra realidad bordada de ordenadores va a crear en breve.</p><p>Considérese la radio. La legislación de la radio hasta la actualidad se basa en la idea de que las propiedades de una radio se fijan en el momento de su fabricación y no pueden ser alteradas con facilidad. No puedes simplemente accionar un interruptor en el monitor del bebé e interferir con otras señales. Sin embargo, las poderosos radios definidas por software (SDR, Software Defined Radios) pueden cambiar de monitor de bebé a despachador de emergencias o servicio de controlador de tráfico aéreo, sólo cargando y ejecutando diferentes programas informáticos. Esta es la razón por la que la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) consideró lo que pasaría al desplegar SDRs en el campo, y pidió opiniones sobre si se debe exigir que todas los radios definidas por software deban formar parte de máquinas de &#8220;computación confiable&#8221;. En última instancia, la pregunta es si todos los PC deberían estar bloqueados de manera que sus programas puedan estar estrictamente regulados por las autoridades centrales.</p><p>Incluso eso no es más que una sombra de lo que está por venir. Después de todo, este ha sido el año en que se produjo el debut de archivos de origen de forma para la conversión de rifles AR-15 a completamente automáticos. Este ha sido el año de la financiación colectiva de hardware de código abierto para la secuenciación genética. Y mientras que la impresión 3D dará lugar a un montón de quejas triviales, habrá jueces del sur de Estados Unidos y mulás de Irán que perderán la cabeza por si hay quien imprime juguetes sexuales en sus jurisdicciones. La trayectoria de la impresión 3D planteará problemas reales, desde laboratorios de metanfetaminas de estado sólido a cuchillos de cerámica.</p><p>No hace falta un escritor de ciencia ficción para entender por qué los reguladores podrían tener nervios por el firmware modificable por el usuario de los coches autoconducidos, o la limitación de la interoperabilidad de los controladores de aviación, o el tipo de cosas que se podría hacer con ensambladores y secuenciadores bológicos. Imaginad lo que sucederá el día en que Monsanto decida que es realmente importante asegurarse de que las computadoras no puedan ejecutar programas que hagan que periféricos especializados produzcan organismos a medida que <em>literalmente</em> se coman tu almuerzo.</p><p>Independientemente de si piensas que estos son problemas reales o temores histéricos, son, sin embargo, la moneda política de lobbies y grupos de interés mucho más influyentes que Hollywood y el gran contenido. Cada uno de ellos llegará al mismo lugar: &#8220;¿No nos puede usted hacer un ordenador de propósito general que ejecute todos los programas, con excepción de los que nos asustan e irritan? ¿No nos puede hacer una Internet que transmita cualquier mensaje sobre cualquier protocolo entre dos puntos cualesquiera, a menos que nos moleste?&#8221;</p><p>Habrá programas que se ejecuten en ordenadores de uso general, y periféricos, que incluso me asustarán a mí. Así que puedo creer que los que abogan por la limitación de los ordenadores de propósito general se encontrarán con una audiencia receptiva. Sin embargo, tal y como vimos con las guerras del copyright, la prohibición de ciertas instrucciones, protocolos o mensajes será totalmente ineficaz como medio de prevención y remedio. Como hemos visto en las guerras del copyright, todos los intentos de control del PC covergerán a rootkits, y todos los intentos de control de Internet convergerán con vigilancia y censura. Esto es importante porque nos hemos pasado la última década enviando a nuestros mejores jugadores a luchar contra lo que pensábamos que era el último malo al final del juego, pero resulta que sólo era un guardián de fin de nivel. La apuesta sólo va seguir subiendo.</p><p>Como miembro de la generación del walkman, he hecho las paces con el hecho de que me hará falta un audífono mucho antes de morir. Pero no va a ser un audífono: será un ordenador. Así que cuando me meto en un coche, un ordenador en el que me introduzco, con el audífono, un ordenador que introduzco dentro de mi cuerpo, quiero saber que esas tecnologías no se han diseñado para ocultarme secretos, ni para impedir que finalice procesos en ejecución en contra de mis intereses.</p><p>El año pasado, el Distrito Escolar de Lower Merion, en un suburbio de clase media acomodada, de Filadelfia, <a
href="http://boingboing.net/2011/06/08/lower-merion-student.html" hreflang="en">se encontró en medio de una gran cantidad de problemas</a>. Lo cogieron distribuyendo, a sus alumnos, portátiles con rootkits que permitían la vigilancia encubierta a distancia a través de la cámara del ordenador y la conexión a la red. Fotografiaron a estudiantes miles de veces, en casa y en la escuela, despiertos y dormidos, vestidos y desnudos. Mientras tanto, la última generación de tecnología de intercepción legal encubierta puede operar cámaras, micrófonos, GPS y transceptores en PCs, tabletas y dispositivos móviles.</p><p>No hemos perdido todavía, pero tenemos que ganar la guerra de los derechos de autor en primer lugar, si queremos mantener Internet y el PC libres y abiertos. La libertad del futuro nos obliga a tener la capacidad de controlar nuestros dispositivos y establecer políticas significativas para ellos, de examinar y poner fin a los procesos de software que se ejecutan en ellos, y de mantenerlos como empleados honestos a nuestra voluntad, no como traidores y espías empleados por delincuentes, matones y fanáticos del control.</p><hr/><p><a
href="#obm7250.1r" id="obm7250.1n"><sup>1</sup></a> Con &#8216;sneakernet&#8217; nos referimos la transferencia de ficheros electrónicos de un ordenador a otro físicamente, a través de soportes físicos. Del inglés &#8216;sneakers&#8217;, calzado deportivo.</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://obm.corcoles.net/20120111/lockdown-la-guerra-que-se-aproxima-contra-la-computacion-de-proposito-general-cory-doctorow/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>8</slash:comments> </item> <item><title>Una de podcasts</title><link>http://obm.corcoles.net/20111222/una-de-podcasts/</link> <comments>http://obm.corcoles.net/20111222/una-de-podcasts/#comments</comments> <pubDate>Thu, 22 Dec 2011 20:36:10 +0000</pubDate> <dc:creator>csr</dc:creator> <category><![CDATA[Enlaces]]></category> <category><![CDATA[Listamanía]]></category> <category><![CDATA[Media doscero]]></category> <category><![CDATA[Now playing...]]></category> <category><![CDATA[podcasting]]></category><guid
isPermaLink="false">http://obm.corcoles.net/?p=7182</guid> <description><![CDATA[Cuando no tengas contenido para el blog, tira de listas de recomendaciones. He dicho. Dicho lo cual, si alguien me hubiese anunciado hace un par de años que me iba a aficionar al formato podcast, no le habría hecho caso ni durante un segundo. Sirva de demostración de mis capacidades como futurista. Y sirva también [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Cuando no tengas contenido para el blog, tira de listas de recomendaciones. He dicho. Dicho lo cual, si alguien me hubiese anunciado hace un par de años que me iba a aficionar al formato podcast, no le habría hecho caso ni durante un segundo. Sirva de demostración de mis capacidades como futurista. Y sirva también de homenaje al iPod, el cacharrito que dio nombre a un medio&#8230;</p><p>Y es que en el podcasting, efectivamente, es el dispositivo el que posibilita la existencia de un medio (seguramente no sea medio la palabra más adecuada) nuevo. En mi caso, eso sí, no fue el iPod el que trajo la revolución (y mira que tuve un Touch de primera generación), sino el Dell Streak que compré hace un año aproximadamente. En cualquier caso, el podcasting funciona gracias a los dispositivos categoría iPod: portátiles y con la capacidad de encargarse solos (o con la ayuda invisible del ordenador) de descargarse los programas y gestionar la cola.</p><p>Un medio (tercera vez que uso la dichosa palabra que no me convence, prometo que la última) que chupa de la radio (lo que habría dado yo por podcasts a mediados de los 90, cuando los sábados y los domingos se paraban al principio de la tarde porque en Radio 3 de 4 a 6 era la hora de<cite>De cuatro a tres</cite> con Paco Pérez Bryan, por ejemplo, y veréis que la mayoría de &#8216;mis&#8217; podcasts son básicamente radio reempaquetada) pero que en ocasiones va más allá. Nada mejor que poder escuchar tus programas favoritos cuando te da la gana, donde te da la gana, sin preocuparte de si hay cobertura ni de la distancia te separa de la emisora y&#8230; con la posibilidad de saltarte los trozos que no te gustan.</p><p>En cualquier caso, vamos a por las recomendaciones, que era a lo que íbamos&#8230;</p><h3>Los de Radio 3</h3><p>La emisora favorita de esta casa, desde hace un par de décadas&#8230;</h3><ul><li><a
title="Podcasts de Siglo 21 en la cadena  - RNE - RTVE.es" href="http://www.rtve.es/podcast/radio-3/siglo-21/">Siglo 21</a> (<a
href="http://www.rtve.es/podcast/radio-3/siglo-21/SSIGLO.xml">RSS</a>). Podríamos hablar durante horas de Siglo 21. Por un lado, de su muy poco común capacidad, en el panorama FM actual, de pinchar música nueva con un cierto criterio. Por otro, de parecer a veces el órgano oficial de un par de festivales (radicados en la costa mediterránea) e ignorar todos los demás. Además, el ejemplo perfecto de que el botón de avance rápido le hacía falta a la radio. Sobre todo cuando un bloque de una hora contiene siempre del orden de diez minutos que no te interesan en absoluto. En FM, esos diez minutos son una [pequeña] tortura. En podcast sólo representan la ínfima molestia de saltártelos.</li><li><a
title="Podcasts de Rock Reaktor en la cadena  - RNE - RTVE.es" href="http://www.rtve.es/podcast/radio-3/rock-reaktor/">Rock Reaktor</a> (<a
href="http://www.rtve.es/podcast/radio-3/rock-reaktor/SROCKRE.xml">RSS</a>). Viva la asincronía. El programa de rock duro (energético como pocos) va en directo a las dos de la madrugada de los lunes. Y no son horas. En podcast, suele sonar una tarde de día laborable, en el metro, volviendo a casa de la oficina :-).</li><li><a
title="Podcasts de Cuando los Elefantes Sueñan con la Música en la cadena  - RNE - RTVE.es" href="http://www.rtve.es/podcast/radio-3/cuando-los-elefantes-suenan-con-la-musica/">Cuando los elefantes sueñan con la música</a> (<a
href="http://www.rtve.es/podcast/radio-3/cuando-los-elefantes-suenan-con-la-musica/SCUAND.xml">RSS</a>). Música brasileña y jazz, siempre a ritmos moderados. Delicioso y relajante. Advertencia: ingerido en grandes cantidades puede provocar empalago.</li></ul><p>(A partir de ahora nos pasamos al inglés, advierto.)</p><h3>Los de WFMU</h3><p>Decíamos que hace tiempo que nos hemos dejado de preocupar de si nos alcanzan las ondas de las emisoras (<a
title="WFMU-FM 91.1/Jersey City, NJ; 90.1/Hudson Valley, NY" href="http://wfmu.org/" hreflang="en">WFMU</a> &#8216;vive&#8217; a caballo de Nueva York y Nueva Jersey, en Estados Unidos) y de los horarios (la tarde-noche de la costa este americana coincide con la madrugada de por aquí). Demos gracias. Con intensidad.</p><ul><li><a
title="Playlists and Archives for Downtown Soulville with Mr. Fine Wine" href="http://wfmu.org/playlists/SV" hreflang="en">Downtown Soulville with Mr. Fine Wine </a> (<a
href="http://wfmu.org/podcast/SV.xml">RSS</a>). Mr. Fine Wine tiene una voz que podría haber sonado perfectamente en la radio de la escena de la oreja de<cite>Reservoir Dogs</cite>. Y dedica una hora a la semana a pinchar 45s de soul. Qué más se puede pedir.</li><li><a
title="Playlists and Archives for Mudd Up! with DJ/Rupture" href="http://wfmu.org/playlists/dr" hreflang="en">Mudd Up! with DJ/Rupture</a> (<a
href="http://wfmu.org/podcast/DR.xml">RSS</a>). Rupture es un DJ con un programa ecléctico en grado sumo, que suele tirar de electrónica sofisticada pero que con una cierta frecuencia se lanza de cabeza a la <span
lang="en">world music</span> (especialidad &#8216;chumba chumba&#8217;), en algunas ocasiones buscando el Magreb y en otras Sudamérica. Prefiero, de largo, su faceta electrónica más convencional (aunque tampoco es &#8216;mainstream&#8217;, precisamente), pero se deja escuchar siempre.</li></ul><h3>Los de deportes</h3><p>Sé que suena raro, pero consumo deporte vía podcast (mi deporte favorito es el fútbol americano, además, ganas de llamar la atención&#8230;).</p><ul><li>Una diferencia notable entre los deportes yanquis y los de aquí es que allí se pueden escuchar entrevistas a estrellas del deporte en horario <em>muy</em> matutino. Tan matutino como a las siete de la mañana, pongamos por caso. <a
title="ESPNRadio.com - PodCenter - ESPN" href="http://sports.espn.go.com/espnradio/podcast/archive?id=2445552" hreflang="en">Best of Mike and Mike</a> (<a
href="http://espn.go.com/espnradio/feeds/rss/podcast.xml?id=2445552">RSS</a>) es el resumen diario del programa matinal de la ESPN, que va de las 6 a las 10 de la mañana (en la costa este). La radio deportiva americana suele ser un festival de gritos, pero Mike &#038; Mike (Greenberg y Golic) son una de las excepciones que confirman la regla. Dependiendo del momento del año, la cosa se inclina más por el fútbol (americano), el baloncesto (NBA) o el béisbol, aunque el fútbol suele ser el rey.</li><li><a
href="http://espn.go.com/espnradio/feeds/rss/podcast.xml?id=2445552" hreflang="en">The B.S. Report with Bill Simmons</a> (<a
href="http://espn.go.com/espnradio/feeds/rss/podcast.xml?id=2864045">RSS</a>). Bill Simmons es un exponente de la tradición yanqui del &#8216;periodista deportivo&#8217;, un columnista que escribe a destajo (desde que hay web, la columna típica del género se cuenta en miles de palabras, no en centenares), partiendo del deporte pero tocando una buena diversidad de temas. Los tres que consumo habitualmente son <a
title="Peter King - Writer Archive - SI.com" href="http://sportsillustrated.cnn.com/writers/peter_king/archive/" hreflang="en">Peter King</a>, de<cite
lang="en">Sports Illustrated</cite> (que no sólo es la revista de fotos de bañadores que publican anualmente), <a
title="Gregg Easterbrook News, Videos, Photos, and PodCasts - ESPN" href="http://search.espn.go.com/gregg-easterbrook/" hreflang="en">Gregg Easterbrook</a> y el propio <a
title="Bill Simmons Stories, Blogs, Podcasts - Grantland" href="http://www.grantland.com/columnists/billsimmons" hreflang="en">Bill Simmons</a>, al que ESPN le ha concedido su propia plataforma para albergar este tipo de periodismo, <a
title="Sports and Pop Culture from Bill Simmons and our rotating cast of writers - Grantland" href="http://www.grantland.com/" hreflang="en">Grantland</a>, que presume de tener como &#8216;consulting editors&#8217; nada más y nada menos que a Dave Eggers y Malcolm Gladwell. En el podcast (que tiene unos números astronómicos, con centenares de miles de descargas de cada programa) habla de fútbol, béisbol y baloncesto, pero también de televisión y <span
lang="en">&#8216;pop culture&#8217;</a> en general.</li></ul><h3>Los divulgativos</h3><p>Una vez cerrado el paréntesis friqui-deportivo, un poco de divulgación científica:</p><ul><li><a
title="BBC - Podcasts - The Infinite Monkey Cage" href="http://www.bbc.co.uk/podcasts/series/timc" hreflang="en">The Infinite Monkey Cage</a> (<a
href="http://downloads.bbc.co.uk/podcasts/radio4/timc/rss.xml">RSS</a>) es una de esas cosas que sólo pueden nacer en Gran Bretaña y en el seno de la BBC: un programa científico de humor (o de humor científico, que nunca me ha quedado claro), llevado por el físico de partículas Brian Cox (colabora en el acelerador de partículas del CERN y es miembro de la Orden del Imperio Británico) y el cómico Robin Ince. Confieso que se me escapa con una cierta frecuencia, a veces por el nivel del idioma y a veces por el nivel de la discusión, pero es un hartón de reir y lo defenderé como el mejor programa de radio que haya oído nunca tanto como sea necesario. Su mayor problema, que sólo hacen una docena de programas al año.</li><li><a
title="BBC - Podcasts - More or Less: Behind the Stats" href="http://www.bbc.co.uk/podcasts/series/moreorless" hreflang="en">More or Less: Behind the Stats</a> es, a su vez, un programa la mar de entretenido (en serio) sobre estadística (y estadísticas) que conduce Tim Hartford, periodista y economista (y aún así buen comunicador científico, difícil de creer, lo sé) y autor de libros como <a
title="El economista camuflado (Booket Logista): Amazon.es: Tim Harford: Libros" href="http://www.amazon.es/El-economista-camuflado-Booket-Logista/dp/8484605361/ref=sr_1_2?ie=UTF8&#038;qid=1324573501&#038;sr=8-2">El economista camuflado</a> y <a
title="Adáptate: El Economista Camuflado te demostró cómo funciona el mundo. Ahora quiere...: Amazon.es: Tim Harford, Atalaire: Libros" href="http://www.amazon.es/Ad%C3%A1ptate-Economista-Camuflado-demostr%C3%B3-quiere/dp/8499980090/ref=sr_1_sc_1?ie=UTF8&#038;qid=1324573501&#038;sr=8-1-spell">Adáptate</a>. Muy recomendable.</li><li><a
title="The Guardian's Science Weekly Podcast | Science | The Guardian" href="http://www.guardian.co.uk/science/series/science" hreflang="en">Science Weekly</a> (<a
href="http://www.guardian.co.uk/science/series/science/rss">RSS</a>), del también británico diario<cite>The Guardian</cite> es un programa bastante más convencional (léase: a veces puede resultar aburrido, aunque pasa con poca frecuencia) que repasa la actualidad científica de la semana.</li></ul><h3>¿Sugerencias?</h3><p>La gracia de mis entradas de listas de recursos en el blog es, sobre todo, preguntar a los lectores por sus gustos. Hay miles de podcasts por el mundo. ¿Cuáles son vuestros imprescindibles y debería probar de todas todas?</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://obm.corcoles.net/20111222/una-de-podcasts/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>2</slash:comments> </item> <item><title>Las inexplicables URL de El País</title><link>http://obm.corcoles.net/20111213/las-inexplicables-url-de-el-pais/</link> <comments>http://obm.corcoles.net/20111213/las-inexplicables-url-de-el-pais/#comments</comments> <pubDate>Tue, 13 Dec 2011 08:07:51 +0000</pubDate> <dc:creator>isma</dc:creator> <category><![CDATA[CSS (y más)]]></category> <category><![CDATA[Media doscero]]></category> <category><![CDATA[webdev]]></category><guid
isPermaLink="false">http://obm.corcoles.net/?p=7158</guid> <description><![CDATA[Algunos detalles de las URL de El País siempre han sido un misterio en esta casa. Por ejemplo los famosos &#8220;elpporopivin&#8221; o &#8220;elpepivin&#8221; que aparecen por todas partes: Anuncian ahora en El País un lavado de cara para las páginas dedicadas a la actualidad de las Comunidades Autónomas, lo que, además, conlleva un nuevo diseño [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Algunos detalles de las URL de <a
href="http://elpais.com">El País</a> siempre han sido un misterio en esta casa. Por ejemplo los famosos &#8220;elpporopivin&#8221; o &#8220;elpepivin&#8221; que aparecen por todas partes:</p><p><img
src="http://obm.corcoles.net/wp-content/uploads/2011/12/url_elpais_1.png" alt="Captura de pantalla de una URL de El País, del estilo elpppopropivin&#038;xref=20111212elpepevin_1&#038;type=Tes&#038;k=Forges" title="url_elpais_1"  class="aligncenter" /></p><p><a
href="http://www.elpais.com/articulo/cataluna/nueva/cara/Internet/PAIS/Cataluna/elpepiespcat/20111213elpcat_4/Tes">Anuncian ahora</a> en El País un lavado de cara para las páginas dedicadas a la actualidad de las Comunidades Autónomas, lo que, además, conlleva un nuevo diseño en la estructura de las URL, a saber:</p><p><img
src="http://obm.corcoles.net/wp-content/uploads/2011/12/url_elpais_2.png" alt="Captura de pantalla de una URL de El País, del estilo ccaa.elpais.com/ccaa/catalunya.html" title="url_elpais_2"  class="aligncenter" /></p><p>Bien, parece ser que nos hemos librado de el &#8220;elpporopivin&#8221; y el &#8220;elpepivin&#8221;. A cambio de ellos, aparece una estructura de lo más sorprendente: el contenido migra a un subdominio &#8220;ccaa.elpais.com&#8221; y, dentro de este, al directorio &#8220;ccaa&#8221;: ¿hacía falta ubicar doblemente el contenido bajo un subdominio &#8220;ccaa&#8221; y un directorio &#8220;ccaa&#8221;? A lo mejor sí.</p><p>Por supuesto, las URL siguen sin incorporar las palabras clave en su estructura. Así, la noticia <a
href="http://ccaa.elpais.com/ccaa/2011/12/13/catalunya/1323738851_203574.html">Intelectuales de todo el mundo defienden el legado de Josep Ramoneda en el CCCB</a> se queda con una URL del estilo:</p><p><code>http://ccaa.elpais.com/ccaa/2011/12/13/catalunya/1323738851_203574.html</code><p>Donde queda explícita la fecha, pero no el contenido. Aquí en casa hubiesemos propuesto algo del estilo, corrigiendo la doble ubicación por CCAA y añadiendo las palabras clave:</p><p><code>http://ccaa.elpais.com/catalunya/2011/12/13//intelectuales-defienden-ramoneda-cccb.html</code></p><p>Por proponer que no quede.</p><p>Seguiremos investigando.</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://obm.corcoles.net/20111213/las-inexplicables-url-de-el-pais/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>3</slash:comments> </item> <item><title>Publicidad por comportamiento y ética</title><link>http://obm.corcoles.net/20110911/publicidad-por-comportamiento-y-etica/</link> <comments>http://obm.corcoles.net/20110911/publicidad-por-comportamiento-y-etica/#comments</comments> <pubDate>Sun, 11 Sep 2011 14:41:52 +0000</pubDate> <dc:creator>csr</dc:creator> <category><![CDATA[CSS (y más)]]></category> <category><![CDATA[Media doscero]]></category> <category><![CDATA[ética]]></category> <category><![CDATA[publicidad]]></category><guid
isPermaLink="false">http://obm.corcoles.net/?p=6910</guid> <description><![CDATA[Cada vez somos más los que nos hemos asustado un poco al ver que en determinados sitios los banners de publicidad están muy al corriente de productos que nos interesan. En mi caso, después de buscar monitores 1920&#215;1200, de golpe la web comenzó a insistir en &#8216;perseguirme&#8217; con anuncios de uno de los monitores que [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Cada vez somos más los que nos hemos asustado un poco al ver que en determinados sitios los banners de publicidad están <em>muy</em> al corriente de productos que nos interesan. En mi caso, después de buscar monitores 1920&times;1200, de golpe la web comenzó a insistir en &#8216;perseguirme&#8217; con anuncios de uno de los monitores que había mirado con más insistencia (se trataba de un <a
title="Lenovo ThinkVision L2440p T40HBEU en Acuista.com" href="http://www.acuista.com/es_es/x/349563-lenovo-thinkvision-l2440p-t40hbeu/&#038;ptda=161">Lenovo ThinkVision L2440p en acuista.com</a> que acabé comprando, por cierto, y del que estoy la mar de contento) y &#8216;productos relacionados&#8217;.</p><div
id="attachment_6913" class="wp-caption aligncenter" style="width: 330px"><img
src="http://obm.corcoles.net/wp-content/uploads/2011/09/publi0acuista.png" alt="Anuncio de un servidor de almacenamiento en acuista.com" title="acuista" width="320" height="269" class="size-full wp-image-6913" /><p
class="wp-caption-text">Lo de 'producto relacionado', claro, a veces no acaba de funcionar. Echemos la culpa a Bayes...</p></div><p>La cuestión es que si bien la cosa me resultaba un poco intrusiva (un poco bastante, de hecho), se trataba de publicidad muy relevante y efectiva que, además, imagino que reportaba un <abbr
title="Coste por clic">CPC</abbr> bastante interesante a las webs que visito y que me gustaría que rentabilizasen esa visita. Puestos a ver publicidad (y la publicidad mueve la web, recordemos), casi mejor así&#8230;</p><p>Los anuncios mostraban, además una &#8216;i&#8217; de información que me provocaba un cierto repelús: ¿sería verdaderamente información? Y lo cierto es que sí, que hacer clic proporciona bastante información:</p><div
id="attachment_6911" class="wp-caption aligncenter" style="width: 610px"><img
src="http://obm.corcoles.net/wp-content/uploads/2011/09/publi1criteo.png" alt="La página de información de Criteo me muestra productos cuya página he vistado y relacionados en acuista.com y me ofrece la posibilidad de limpiar lo que saben sobre mí y hacer un 'opt out' de sus servicios" title="Criteo" width="600" height="436" class="size-full wp-image-6911" /><p
class="wp-caption-text">Al menos, son claros...</p></div><p>La sorpresa positiva es que en la página de información me encontré con un informe simple y claro con lo que sabe Criteo (la compañía publicitaria en concreto) y la posibilidad de desactivar los banners de Acuista o, incluso, de desactivar la personalización de publicidad de Criteo completamente. Un clic más de hecho, me lleva a la página de información de la <a
title="Network Advertising Initiative" href="http://www.networkadvertising.org/index.asp" hreflang="en">Network Advertising Initiative</a>, con más información:</p><div
id="attachment_6912" class="wp-caption aligncenter" style="width: 608px"><img
src="http://obm.corcoles.net/wp-content/uploads/2011/09/publi2network.png" alt="Captura de pantalla que muestra una serie de empresas de publicidad, si tienen una cookie o no en mi ordenador, y si quiero hacer &#039;opt out&#039; de cada una de ellas" title="network advertising" width="598" height="393" class="size-full wp-image-6912" /><p
class="wp-caption-text">&#039;Creepy&#039; pero transparentes</p></div><p>Ese informe (que debería estar disponnible para cualquiera que visite <a
href="http://www.networkadvertising.org/managing/opt_out.asp" hreflang="en">networkadvertising.org/managing/opt_out.asp</a>) es mucho más de lo que habría esperado yo de la industria publicitaria en la web. Sirva esta entrada, pues, para felicitar a los que han animado esta iniciativa autoreguladora, que me parece un excelente paso adelante (aunque los anuncios siguen pareciéndome bastante &#8216;creepy&#8217;, ahora me siento un poco más tranquilo y espero que la industria sea capaz de seguir autoimponienndo un [mínimo] criterio ético).</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://obm.corcoles.net/20110911/publicidad-por-comportamiento-y-etica/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Las &#8216;moscas&#8217; de las redes sociales, una manera más de recopilar información sobre ti&#8230;</title><link>http://obm.corcoles.net/20110903/las-moscas-de-las-redes-sociales/</link> <comments>http://obm.corcoles.net/20110903/las-moscas-de-las-redes-sociales/#comments</comments> <pubDate>Sat, 03 Sep 2011 19:34:25 +0000</pubDate> <dc:creator>csr</dc:creator> <category><![CDATA[CSS (y más)]]></category> <category><![CDATA[Media doscero]]></category> <category><![CDATA[Facebook]]></category> <category><![CDATA[malaweb]]></category> <category><![CDATA[privacidad]]></category><guid
isPermaLink="false">http://obm.corcoles.net/?p=6893</guid> <description><![CDATA[El tema implícito de la entrada de ayer era, desde luego, que en una web movida por el dinero de la publicidad, todo el mundo quiere conocer tus hábitos tan bien como sea posible. No hace falta ponerse conspiranoico (el que desee hacerlo, que no se corte, por favor): se trata de conocerte mejor para [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>El tema implícito de <a
href="http://obm.corcoles.net/20110901/los-acortadores-de-urls-son-malos-t-co-es-el-peor/">la entrada de ayer</a> era, desde luego, que en una web movida por el dinero de la publicidad, todo el mundo quiere conocer tus hábitos tan bien como sea posible. No hace falta ponerse conspiranoico (el que desee hacerlo, que no se corte, por favor): se trata de conocerte mejor para mostrarte anuncios en los que hagas clic y, a poder ser, de entre todos los posibles, el que reporte más beneficios al editor. Eso tiene puntos buenos (al fin y al cabo, a mí los anuncios de coches no me llaman mucho, por ejemplo) y malos (no me gusta tener al gran hermano mirando por encima del hombro). La cosa, no nos engañemos, está aún bastante lejos de ser perfecta (cierta empresa publicitaria sigue mostrándome, día sí día también, anuncios de un monitor que me gusta muchísimo&#8230; tanto que me lo compré la semana pasada, algo que reduce considerablemente la probabilidad de que me compre otro igual a corto plazo, y por tanto también reduce la efectividad de la publicidad).</p><p>La tentación de conocerte mejor lleva, en muchos casos, a hacer olvidar cosas como que empeoras un poco la experiencia web de tus usuarios o a estirar como un chicle cualquiera tanto la ética como, en algunos casos, las legislaciones de privacidad y protección de datos.</p><p>Si ayer hablábamos de los acortadores (t.co, el de Twitter, sobre todo, aunque todos pecan de lo mismo, y los de Google y Facebook son también especialmente preocupantes), hoy hablamos de las &#8216;moscas&#8217; de las redes sociales. En especial de los &#8216;me gusta&#8217; de Facebook, aunque mucho de lo que digamos sirve tanto para los +1 de Google como para  los &#8216;sígueme&#8217; de Twitter.</p><p>Debería ser ya del dominio público que cada vez que visitas una web dejas un rastro en ella. Quizá sea algo menos conocido que si esa web incluye recursos que provienen de otro servidor web (pongamos por caso, el botón &#8216;me gusta&#8217; de Facebook), también dejas un pequeño rastro en ese otro servidor (básicamente, la dirección IP desde la que has visitado la página). La cuestión es que si además de enlazar un recurso estático (una imagen) cargas un &#8216;script&#8217; (cosa que hacen los &#8216;me gusta&#8217;, &#8216;+1&#8242; y &#8216;sígueme&#8217; mencionados, por ejemplo), la potencia del asunto crece exponencialmente. Porque ese segundo servidor (si te tiene fichado previamente de alguna forma) <em>sabe quién eres</em> y, por tanto, puede ofrecerte un montón de funcionalidades útiles. Claro que también quiere decir que <em>sabe <strong>automáticamente</strong> quién eres</em> y por tanto puede guardar algo más de información sobre ti, lo desees o no: &#8220;tú, Pepe Usuario, has estado en talsitio.com hoy&#8221;.</p><p>En muchos países (todos los de la Unión Europea, entre ellos) existen leyes sobre la prestación de servicios en internet y sobre qué datos se pueden recoger y almacenar y qué derechos deben ofrecerse a las personas afectadas (aunque muy poca gente lo sabe y lo hace, casi todas las webs deberían tener algo parecido a <a
href="http://obm.corcoles.net/acerca-de-contacto/#privacidad">obm.corcoles.net/acerca-de-contacto/#privacidad</a> (aunque no puedo asegurar que lo que pone sea exactamente lo que debe poner: uno es bienintencionado pero lego en la materia :-S)).</p><p>El principal problema que suponen estas moscas (o las cookies&#8217; de publicidad, desde luego) es que son una amenaza oculta para muchísimos usuarios: para poder hacer valer tus derechos de privacidad, deberías saber, en primer lugar, quién está recopilando esa información. Algo que, hoy por hoy, está más allá de la capacidad del usuario medio, que es un ser bastante poco educado en estos aspectos (seguramente, más allá del usuario del percentil 90, de hecho).</p><p>Esta entrada viene a cuento (además de la voluntad de informar a los pocos lectores habituales de este sitio que no supieran todo lo dicho hasta ahora, si es que hay alguno) de una noticia de la que ese hace eco Jamie Zawinski en <a
title="Surprise! Facebook doesn't like privacy countermeasures | jwz" href="http://www.jwz.org/blog/2011/09/surprise-facebook-doesnt-like-privacy-countermeasures/" hreflang="en">Surprise! Facebook doesn&#8217;t like privacy countermeasures</a>. En resumen: sitio alemán incorpora botón &#8216;me gusta&#8217;, pero sin incluir los recursos de Facebook (y por tanto, sin que Fb pueda monitorizar tanto a sus usuarios, a no ser que hagan clic en el botón); Facebook inmediatamente les dice que están violando los términos de servicio y que, o enlazan los recursos oficiales o quitan los &#8216;me gusta&#8217;.</p><p>Antes de encender la sirena conspiranoica, hay que tener en cuenta de que hay motivos lícitos e incluso encomiables para que Facebook actúe así: si permiten a cualquiera usar su imagen gráfica y recursos sin generarlos ellos mismos, el agujero de seguridad es enorme, y las posibilidades de acciones maliciosas, casi infinitas. Claro está que en este caso es un reputado sitio de noticias tecnológicas y, por tanto, no debería suponer ese riesgo&#8230; Aún podemos pensar que en Facebook, sencillamente, quieren simplificar y tener una única política universal pero, de todas formas, la pregunta está clara: ¿están recopilando mi información? ¿Puedo acceder a ella y retirarla? (Lo mismo vale, naturalmente, para Google y Twitter, desde luego.)</p><p>Se trata, admitámoslo, de un problema de difícil solución: si cada vez que visitamos un sitio web este tiene que informarnos de todos los recursos ajenos que usa, la vida en la web se volvería insoportable. Y prácticamente cualquier iniciativa que provenga del poder legislativo va a ser de ese estilo (sin olvidar que cada estado iba a imponer una norma ligeramente diferente y generar un escenario diabólicamente complicado, o que legislación e innovación no suelen ser los mejores amigos). Creo, honestamente, que esto sólo se resuelve mínimamente a partir de una industria que decide acordar unos mínimos éticos, declararlos públicamente y respetarlos, por un lado, educando al usuario, por otro, y dándole herramientas (en el navegador, seguramente; véase la opinión al respecto, de Mitchell Baker, <a
title="Mitchell Baker « Mosaic" href="http://mosaic.uoc.edu/2011/05/23/mitchell-baker/">en Mosaic</a> y hasta <a
title="Mitchell Baker: Construir la infraestructura de la sociedad civil en línea | otro blog más" href="http://obm.corcoles.net/20110618/mitchell-baker-construir-la-infraestructura-de-la-sociedad-civil-en-linea/">en este mismo blog</a>) para informarle y permitirle ejercer sus derechos. Pero mientras tanto, vamos a tener que mantenernos vigilantes&#8230;</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://obm.corcoles.net/20110903/las-moscas-de-las-redes-sociales/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Los acortadores de URLs son malos, t.co es el peor&#8230;</title><link>http://obm.corcoles.net/20110901/los-acortadores-de-urls-son-malos-t-co-es-el-peor/</link> <comments>http://obm.corcoles.net/20110901/los-acortadores-de-urls-son-malos-t-co-es-el-peor/#comments</comments> <pubDate>Thu, 01 Sep 2011 20:45:56 +0000</pubDate> <dc:creator>csr</dc:creator> <category><![CDATA[CSS (y más)]]></category> <category><![CDATA[Media doscero]]></category> <category><![CDATA[Propiedad intelectual]]></category> <category><![CDATA[legislación]]></category> <category><![CDATA[malaweb]]></category> <category><![CDATA[Twitter]]></category><guid
isPermaLink="false">http://obm.corcoles.net/?p=6875</guid> <description><![CDATA[Los que estéis acostumbrados a Twitter estaréis cansados de ver que muchos de los enlaces que corren por allí tienen una cierta tendencia a ser de la forma bit.ly/algo, ow.ly/lootro, goo.gl/lodemasalla, o similares&#8230; Los acortadores tienen un par de razones de ser: Cuando el espacio es limitado (y 140 caracteres son muy limitados), una URL [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Los que estéis acostumbrados a Twitter estaréis cansados de ver que muchos de los enlaces que corren por allí tienen una cierta tendencia a ser de la forma <code>bit.ly/algo</code>, <code>ow.ly/lootro</code>, <code>goo.gl/lodemasalla</code>, o similares&#8230;</p><p>Los acortadores tienen un par de razones de ser:</p><ol><li>Cuando el espacio es limitado (y 140 caracteres son muy limitados), una URL como <code>http://obm.corcoles.net/20110901/los-acortadores-de-urls-son-malos-t-co-es-el-peor</code>, con sus 82 caracteres, es un bozal, básicamente. Si puedo dejarlo en los 18 caracteres de <code>http://j.mp/q9pmvn</code>, paso de disponer de 58 caracteres para el resto del tuit a más de 120. El doble. Nada desdeñable.</li><li>A todos (o no, pero al menos a mí sí, y no creo que sea único :-P) nos gusta saber qué pasa con nuestros enlaces. Pero medir quién hace clic en una URL es, básicamente, imposible&#8230; a no ser que uno use un acortador (hay otros métodos, pero todos comparten la filosofía): cada vez que alguien hace clic en un enlace de <code>bit.ly</code>, éste se interpone muy brevemente entre el usuario y su destino (del orden de 1 o 2 décimas de segundo) y toma nota de ese clic (y, en la medida de lo posible de otros datos &#8216;demográficos&#8217;, como el origen geográfico del clic). Ello me permite saber, por ejemplo, que en los últimos 30 días se han hecho unos tristes 750 clics en mis &#8216;enlaces bitly&#8217;.</li></ol><p>Pero a cambio, los acortadores, como avanzaba en el título, <em>son malos</em> (aunque poco, en general): al interponerse entre el usuario y su destino frenan (muy poco, ciertamente) la navegación; además, añaden un posible punto de fallo extra a cada enlace: si <code>bit.ly</code> se cae, alguien que intente seguir mis enlaces lo va a tener más bien complicado para hacerlo. Además, suponen un riesgo añadido para el usuario: si haces clic en <code>http://j.mp/q9pmvn</code> <strong>no sabes dónde vas</strong>. Y eso no suele ser una buena idea (hoy en día, una web maliciosa puede hacer <em>mucho</em> daño). Queda el hecho de que el dominio .ly corresponde a Libia, un país en guerra y con una situación legal poco estable, y que &#8220;el&#8221; gobierno libio podría decidir mañana que el servicio de bit.ly no se ajusta a su legalidad e interrumpirlo <i>sine die</i>, inutilizando los muchos enlaces que he publicado usándolo. Alguien podría hackear el servicio, además, y reenviar a todo el mundo a donde le diera la real gana</p><p>A pesar de esos puntos negativos, yo, como usuario informado (no mucho, pero más que la inmensa mayoría, me temo), decido voluntariamente usarlo, después de pesar pros y contras.</p><h3>¿Por qué es peor t.co, pues?</h3><p>Los pecados específicos de t.co son <strong>actuar sin necesidad ni permiso</strong> y <strong>mentir</strong>. Véase este tuit, por ejemplo:</p><div
id="attachment_6876" class="wp-caption aligncenter" style="width: 258px"><a
href="http://twitter.com/jimgroom/statuses/109342878106529792" hreflang="en"><img
src="http://obm.corcoles.net/wp-content/uploads/2011/09/twittercomjimgroomstatuses109342878106529792.png" alt="Tuit de @jimgroom, retuiteado por @brianlamb. el tuit contiene un enlace a shenandoahliterary.org" title="twittercomjimgroomstatuses109342878106529792" width="248" height="152" class="size-full wp-image-6876" /></a><p
class="wp-caption-text">¿Enlaza eso a donde parece?</p></div><p>Ese tuit (el programa de la captura de pantalla es Tweetdeck, que, curiosamente, es propiedad de Twitter) sólo enlaza a <a
href="http://shenandoahliterary.org" hreflang="en">shenandoahliterary.org</a> en apariencia: de hecho, es un enlace a <code>http://t.co/r70nSBy</code>, que a su vez redirige a donde deberíamos llegar en primer lugar. A pesar de que Jim <strong>no quería</strong> acortar la URL, que el tuit cabía en 140 aún sin acortar (de hecho, t.co <strong>alarga algunas URLs</strong> (las <code>j.mp</code>, por ejemplo)), que hace unos días no habría pasado y que nadie de Twitter ha avisado a sus usuarios de que iba a pasar.</p><p>(No es Twitter la única empresa que hace esto: si buscas &#8216;otro blog más&#8217; en Google y haces clic en el primer resultado, a pesar de que lo pueda parecer, estarás haciendo clic en una URL de la forma <code>http://www.google.com/url?sa=t&#038;source=web&#038;cd=1&#038;ved=0...A&#038;url=http%3A%2F%2Fobm.corcoles.net%2F&#038;rct=j&#038;q=otro%20blog%20m%C3%A1s&#038;ei=A...N&#038;usg=A...Q&#038;sig2=D...Tg&#038;cad=rja</code>, de forma que Google puede tomar nota de que has hecho clic en ese enlace después de la búsqueda, lo que les permite, por un lado, mejorar el funcionamiento del buscador y, por otro, aprender más sobre ti para poder colocarte mejor publicidad y ganar más dinero. Prácticamente igual de malo, pero al menos no han modificado un mensaje mío sin mi permiso.)</p><h3>¿Un gran crimen?</h3><p>Desde luego, no es lo peor que se ha hecho en la web últimamente ni de lejos (me recordaban mientras escribía esto lo de Google y la recopilación &#8216;accidental&#8217; de los SSIDs de las WiFis por parte de los coches de Maps&#8230;). Pero si me parece que <strong>entorpecer la navegación</strong> y <strong>modificar mis mensajes sin mi permiso</strong> es, cuando menos, <strong>de pésima educación</strong>.</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://obm.corcoles.net/20110901/los-acortadores-de-urls-son-malos-t-co-es-el-peor/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>1</slash:comments> </item> <item><title>Google+ da &#8216;circles&#8217;, yo quería &#8216;channels&#8217;. Creo</title><link>http://obm.corcoles.net/20110708/google-da-circles-yo-queria-channels-creo/</link> <comments>http://obm.corcoles.net/20110708/google-da-circles-yo-queria-channels-creo/#comments</comments> <pubDate>Fri, 08 Jul 2011 10:44:04 +0000</pubDate> <dc:creator>csr</dc:creator> <category><![CDATA[Blogoqué]]></category> <category><![CDATA[Media doscero]]></category> <category><![CDATA[Google]]></category> <category><![CDATA[social networks]]></category><guid
isPermaLink="false">http://obm.corcoles.net/?p=6818</guid> <description><![CDATA[Que sí, que Google+ acierta en que el futuro de las redes sociales es asímetrico (esto es, estilo Twitter, no Facebook: que tú me sigas a mí no implica que yo te quiera seguir a ti). Pero me da a mí que (al menos de momento, que la cosa está muy verde y en desarrollo) [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>Que sí, que Google+ acierta en que <strong>el futuro de las redes sociales es asímetrico</strong> (esto es, estilo Twitter, no Facebook: que tú me sigas a mí no implica que yo te quiera seguir a ti). Pero me da a mí que (al menos de momento, que la cosa está muy verde y en desarrollo) han perdido la oportunidad de implementar la simetría por el lado que a mí me gustaría.</p><p>Me explico: de momento Google+ me permite seguir a quien yo quiera, por un lado y, por el otro, colocar a la gente en &#8216;circles&#8217; para elegir <em>yo</em> con quien quiero compartir lo que publico por allí. Si creo que a Pepe le van a interesar mucho muchísimo los clips de vídeo que me gustan a mí, meto a Pepe en el círculo de los clips de vídeo. Y Pepe se &#8216;come&#8217; los clips, le gusten o no (hasta que se harte y me bloquee, momento en el que se perderá los enlaces sobre apicultura, que sí le gustan).</p><p>Los &#8216;circles&#8217; están bien como concepto, desde luego: quiero tener un &#8216;círculo de amigotes&#8217; para quedar para el viernes por la noche, por ejemplo, y un &#8216;círculo de compañeros de trabajo&#8217; con fines mucho más aburridos pero igualmente útiles.</p><p>Pero echo de menos (como ya echaba de menos en Twitter, y antes en Facebook, y antes en&#8230;) un concepto de <strong>canales</strong>: yo ofrezco un canal <em>público</em> de clips de vídeo y un canal de apicultura (o no) y quien quiera seguirme puede optar entre seguirme a mí entero, seguir sólo el canal de apicultura, el de apicultura y el de historia del arte del siglo XVII, o cualquier otra combinación de canales&#8230;</p><p>El concepto, aunque bonito (o al menos eso me parece a mí) es difícil de implementar, primero, y de usar bien después: el día que monte el canal-cesar-fotografía-de-viajes, ¿cómo informo yo a los posibles interesados de forma efectiva pero sin que todo esto acabe en un aumento del &#8216;information overload&#8217; que ya padecemos todos?</p><p>Difícil, sí, pero si en algún momento se puede implementar la idea (que no puede ser muy original) es en el nacimiento de una nueva red social. Voy a tocar madera un rato :-).</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://obm.corcoles.net/20110708/google-da-circles-yo-queria-channels-creo/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>2</slash:comments> </item> <item><title>Mitchell Baker: Construir la infraestructura de la sociedad civil en línea</title><link>http://obm.corcoles.net/20110618/mitchell-baker-construir-la-infraestructura-de-la-sociedad-civil-en-linea/</link> <comments>http://obm.corcoles.net/20110618/mitchell-baker-construir-la-infraestructura-de-la-sociedad-civil-en-linea/#comments</comments> <pubDate>Sat, 18 Jun 2011 17:50:06 +0000</pubDate> <dc:creator>csr</dc:creator> <category><![CDATA[Leído por ahí...]]></category> <category><![CDATA[Lost in translation]]></category> <category><![CDATA[Media doscero]]></category> <category><![CDATA[mozilla]]></category> <category><![CDATA[open]]></category><guid
isPermaLink="false">http://obm.corcoles.net/?p=6758</guid> <description><![CDATA[La única entrada de obm es un vídeo de la charla de Mitchell Baker hace unos días en el reciente Personal Democracy Forum. Creo que enlaza bien con la entrevista que le hice para Mosaic, que los amplía y que toca unos cuantos puntos muyy interesantes sobre democracia y tecnología, en estos tiempos que corren. [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>La única entrada de <abbr
title="otro blog más">obm</abbr> es un vídeo de la charla de Mitchell Baker hace unos días en el reciente<cite
lang="en">Personal Democracy Forum</cite>. Creo que enlaza bien con <a
title="Mitchell Baker « Mosaic" href="http://mosaic.uoc.edu/2011/05/23/mitchell-baker/">la entrevista que le hice para Mosaic</a>, que los amplía y que toca unos cuantos puntos muyy interesantes sobre democracia y tecnología, en estos tiempos que corren.</p><p>Para aquellos para los que el inglés no sea lengua grata, añado aquí abajo mi traducción de la charla. Siempre es mejor ir a la fuente, pero he pensado que a algunos os podría ser útil&#8230;</p><p><iframe
width="560" height="340" src="http://cdn.livestream.com/embed/pdf2011?layout=4&amp;clip=pla_c33510df-5ee2-468a-8441-70c67fba0f01&amp;autoplay=false" style="border:0;outline:0" frameborder="0" scrolling="no"></iframe><div
style="font-size: 11px;padding-top:10px;text-align:center;width:560px">Watch <a
href="http://www.livestream.com/?utm_source=lsplayer&amp;utm_medium=embed&amp;utm_campaign=footerlinks" title="live streaming video">live streaming video</a> from <a
href="http://www.livestream.com/pdf2011?utm_source=lsplayer&amp;utm_medium=embed&amp;utm_campaign=footerlinks" title="Watch pdf2011 at livestream.com">pdf2011</a> at livestream.com</div><hr/><p><span
id="more-6758"></span></p><p>Aún estoy digiriendo esos comentarios y pienso que una parte de ellos describen Mozilla muy, muy bien, en cuanto a que intentamos construir soluciones que viven y tienen éxito en el mercado pero lo que nos impulsa no es el mercado y, de hecho, damos el crédito de muchas de las innovaciones que han salido de Mozilla y han construido Firefox explícitamente a no movernos a partir de la lógica del mercado.</p><p>Somos extraños en que tenemos éxito a base de competir en el mercado pero la lógica que nos impulsa es bastante diferente. Y creemos que eso es más fundamental para nuestra identidad de lo que cree mucha gente, que hace falta un cierto tiempo para que la gente lo entienda y que cuando llega gente nueva y pasa un tiempo en Mozilla, empleados nuevos o voluntarios que vienen a conocer la comunidad, lo que comentan con más frecuencia es cómo la diferencia de no moverse por la lógica del mercado penetra lo que hacemos. Y eso me fascina porque para un consumidor, o un usuario en general, Firefox, construimos un producto con mejor aspecto que la competencia y que parece software profesional. Pero cuanto más te acercas a Mozilla más ves que la lógica central de quiénes somos, qué hacemos y por qué lo hacemos es bastante diferente.</p><p>Hemos tenido un cierto éxito hasta la fecha en lanzar nuevas cosas a internet, nuevos puntos de vista y nuevos estilos. Creo que las conversaciones que hemos tenido estos días demuestran que necesitamos más innovación. Están pasando muchísimas cosas, muchas fuerzas que tienden a la centralización, a silos, y hay pocos sitios en que se esté pensando en cómo tener una sociedad civil en línea con tanto alcance como el que tiene la sociedad económica en línea. Necesitamos hablar entre nosotros y fortalecer ese aspecto también.</p><p><img
src="http://obm.corcoles.net/wp-content/uploads/2011/06/mbaker01.jpg" alt="Captura de la diapositiva que muestra la oradora. Cartel publicitario de Mozilla con la leyenda (en inglés) &#039;Not every venture is about capital&#039;&#039;" title="M Baker (1)" width="422" height="274" class="aligncenter size-full wp-image-6775" /></p><p>La mayoría de gente no piensa en que Mozilla intente construir una infraestructura para la sociedad civil, pero lo hacemos. Vemos a Firefox, y el resto de cosas que hacemos, como una herramienta para un cierto conjunto de metas. Y, así, creo que es muy interesante que&#8230; esta es mi &#8216;diapo&#8217;, que captura mi opinión sobre tu charla, es una descripción de Mozilla. Todos saben que somos del [Silicon] Valley, donde todo gira alrededor del capital de riesgo, todo es tecnología y ganar dinero, y vivimos en ese mundo pero, como dice ahí, &#8220;not every venture is about capital&#8221; {no toda inversión es sobre el capital, más o menos&#8230;}. El producto, en nuestro caso, tiene que tener el aspecto de esa lógica, pero es muy diferente al profundizar. Y así, tenemos que pensar, prácticamente cada día, qué significa ser una organización que no gira sobre el dinero, que no se mueve por los impulsos del mercado, pero que sí compite en el mercado, una organización híbrida.</p><p>Les voy a contar, a medida que concretamos, las cosas en que pensamos. Antes Steven hablaba de &#8216;la red primero&#8217;. Nosotros también pensamos en el individuo, o primero en el individuo. O sea que tus comentarios sobre que el individuo es tan importante, pero más inteligente y mejor y más capaz, no necesariamente com más C.I. pero más capaz al estar conectado a la red, me han parecido fascinantes.</p><p>Lo que intentamos hacer en Mozilla es construir tecnología que incorpora unos ciertos rasgos a internet, para que el propio tejido, la propia infraestructura tenga dentro las tecnologías y los valores de la descentralización, la toma de decisiones distribuida y, también, el aspecto personal.</p><p>Hace años que intento acercarme a esta reunión y una de las cosas que me atraía es el &#8216;personal&#8217; de Foro de la Democracia Personal. Porque una de las cosas que me interesan personalmente y que impulsan a Mozilla es cómo conservar un &#8216;personal&#8217;. Cómo importo <em>yo</em>. Cómo la dignidad del ser humo individual importa cuando vivimos en una red y somos uno entre miles de millones. Una de las cosas que hace la red, desde luego, es que podemos acumular y apilar y aprender, pero también significa que la unidad de impacto, en algunos casos puede crecer muchísimo.</p><p>Así que, actualmente, algo así como cuatrocientos cincuenta millones de personas usan Firefox. Somos, aproximadamente, un 30% del mercado, así que estamos hablando de mil millones de personas. Y lo que vemos en las decisiones tecnológicas, cuando llegas a las grandes estructuras, las redes verdaderamente grandes, es que no basta que sepas lo que quieres, no basta siquiera con que seas capaz de construir lo que quieres, en un sistema altamente conectado, con frecuencia hace falta que mucha, mucha gente quiera lo que tú quieres, o construyan o usen el mismo producto que tú quieres. Puedes encontrar un producto fenomenal, o una tecnología y, muchas de ellas, si eres el único que la usa, no va a funcionar: el resto del sistema, o el resto de la red, no responderá. Y por tanto para ser personales tenemos que ser personales en el seno de esta red gigante. Así que, de hecho, esa es una de las paradojas que intentamos superar con Firefox, es que es la capa que interactúa por ti con la red pero se mantiene altamente personalizada. Y caminado hacia adelante, a medida que entramos en redes cada vez más grandes, a medida que las redes se convierten en parte de nuestro sistema de gobierno, creo que está cuestión de cómo mantengo yo mi control sobre mi vida en medio de la red se va a hacer más y más importante.</p><p>Una respuesta a eso, diría, son tecnologías y redes que sean también democratizadoras. Y eso es ligeramente diferente de &#8216;distribuida&#8217;. &#8216;Distribuido&#8217; es una parte, pero no todo. Con democratización no me refiero a democracia, en el sentido occidental liberal, y no me refiero a política y no me refiero a demócratas y republicanos. Con democratización me refiero a cuánto puede implicarse cada uno de nosotros. Y la mejor aproximación, la más breve, es cuánto nos podemos desplazar desde el consumo a la creación. Porque es una cuestión muy diferente ser capaz de crear y tener una influencia real sobre la red, o la interacción con la red. Así que usaré el evjemplo del evento del jarabe de arce. Es una buena tecnología distribuida, cualquiera con 311 puede marcar y unirse al sistema. Eso significa que cualquiera puede participar, cualquiera puede consumir parte del sistema, cualquiera puede agregarle información, pero la verdadera cuestión de la democratización del sistema es cuánto puedes influir realmente en el sistema. ¿Puedes volver a sacar los datos? Así, por ejemplo, si todos llaman al 311, ¿qué pasa con ese chorro de datos? Primero, ¿puedo obtenerlo? Segudo, ¿puedo cambiar el sistema? quizá no de la misma manera que la ciudad lo usa, porque la ciudad es un usuario pero, ¿puedo obtener el sistema? ¿Puedo cambiarlo? ¿Puedo usarlo de una manera diferente? Cuánto puedo aprender de ello y cuánto puedo crear. Porque con frecuencia oimos hablar de que internet es una era que se mueve de la escasez a la ubicuidad, pero con frecuencia de lo que hablamos es de la ubicuidad del consumo. Todas esas webs son gratis, los datos están ahí y son gratis: eso es consumo. Y es todo un lujo. Pero, en un momento dado, lo que te da otra gente no va a satisfacer tus necesidades. Así, el gobierno que tenemos cuando no hacemos nada, no participamos y sencillamente vemos qué nos pasa, no es el gobierno que queremos. Lo mismo es cierto de todo un abancio de otras redes y tecnologías. Así, una tecnología democratizante nos permite a los que queramos, cuando queramos, pasar del consumo a la creación. Especialmente antes del &#8216;código abierto&#8217;, eso sonaba a locura. ¿Por qué iba alguien a hacer eso? ¿No queremos ser pasivos y sentarnos y qué fantástico que las web sean gratis, y qué fantástico que no hace falta que haga nada y me lo van a dar todo hecho? Por cierto, ¿por qué iba nadie a trabajar a cambio de algo que no sea dinero? Pero resulta que el número de personas que no somos pasivos siempre, y el número de personas dispuestas a levantarse y hacer un esfuerzo para mejorar nuestras vidas y las de la gente que nos rodea es mucho más alto de lo que creemos. El número de personas que participa del activismo y de la política o del gobierno, actividades no remuneradas en la mayoría de ocasiones, es mucho más alto que lo que cree la gente. El apetito por la creación, la capacidad de tener un cierto control sobre mi propia vida, y la capacidad de crear parte de las tecnologías que la gobiernan es mucho más gande de lo que cree la gente. Eso se ve en el movimiento de código abierto, lo vemos en algunos de los proyectos grandes como Mozilla, pero también en toda la industria y en todo el mundo académico. La cantidad de gente que coge el trabajo que ha hecho y lo pone a disposición y lo abre y colabora con otros y avanza hacia crear es fenomenal. El código abierto es un meme en la informática, actualmente. Y nadie lo esperaba. Y, cada vez más, lo que la red nos permite hacer es disponer de tecnologías e infraestructura tecnológica con profundas posibilidades democratizadoras.</p><p>A veces parte de la gente dice que no importa, pero eso ya lo hemos oido antes. El ideal de la democratización, de que la gente esté dispuesta a trabajar de verdad, que la gente se una en un sentido voluntario, que la gente comparta su esfuerzo de trabajo ¿y qué importa? Ya lo hemos oido, en el espacio tecnológico, ya lo hemos oido en Mozilla. Antes de nuestro gran éxito con Firefox escuchamos precisamente eso: escuchamos, &#8216;oh, eso no es importante&#8217;, &#8216;no se va a implicar suficiente gente como para se logre un cambio&#8217; y de verdad, no entiendo de qué habláis. A mí me parece que todo ha salido bien y qué sería diferente, cómo podría haber salido mejor.</p><p>Después, el gran valor de la tecnología es que se puede construir algo concreto y mostrarlo a la gente. Con Firefox, lo mostramos a la gente y digimos&#8230; &#8216;es por esto que este tipo de tecnología importa&#8217;. Primero, es un gran producto, pero tiene muchos de los aspectos democratizadores incorporados en el núcleo. Y por eso ha tenido éxito. Sin esa democratización, sin usar la red para hacer más capaz a la gente, nunca lo podríamos haber construido y si no lo hubiésemos construido no estarían el resto de navegadores. Así, a veces hay una dificultad en concebir o encontrar algo nuevo, como una tecnología con tendencias democratizadoras pero hay que seguir buscando y la red es buena, para estas cosas.</p><p><img
src="http://obm.corcoles.net/wp-content/uploads/2011/06/mbaker02.jpg" alt="En la diapositiva de la presentación el logo de Mozilla aparece sobre una diversidad de objetos" title="M Baker (2)" width="375" height="273" class="aligncenter size-full wp-image-6777" /></p><p>Lo que intentamos hacer ahora en Mozilla es coger esos conjuntos de metas y aplicarlos al nuevo escenario de internet. Porque, desde luego, ahora las cosas son bastante diferentes de cómo eran hace diez años, cuando lo que ahora llamamos móvil era mucho menor, y los sitios web lo eran todo y no teníamos la interacción de las &#8216;apps&#8217;. Así, lo que pretendemos hacer es coger ese espíritu que anima Firefox que es sobre ti, y sobre tu capacidad de disfrutar de una gran experiencia, pero también de entrar y participar, y extenderlo por toda la vida en internet. La red va estar en todas partes. Esa imagen de la nevera está ahí por algo. La red se va a hacer mucho más ubicua de lo que podemos imaginar. Así que la cuestión de cómo introducir la imformación que te importa, cómo controlas la información sobre ti que hay en ella, y cómo tienes la capacidad de pasar de consumir lo que te dan los demás a crear es un aspecto fundamental, hay una serie de puntos de riesgo e intentamos tratarlos, a medida que avanzamos.</p><p><img
src="http://obm.corcoles.net/wp-content/uploads/2011/06/mbaker03.jpg" alt="Diapositiva sobre principios de privacidad" title="M Baker (3)" width="406" height="207" class="aligncenter size-full wp-image-6778" /></p><p>Uno de estos aspectos, desde luego es ¿qué pasa con los datos? ¿qué pasa con la información sobre mí? Se suele enmarcar como privacidad, que es un tanto limitado. Hay cosas sobre los datos tremendamente emocionantes. Estamos a punto de tantas cosas nuevas, porque apenas estamos empezando a entender las redes, estamos apenas comenzando a experimentar estas redes a escala y en lo próximos años veremos cosas que ahora ni podemos imaginar. Eso significa que hay un motón de datos. Así, una de las cosas que estamos intentando hacer es articular principios. Porque vivimos en la industria tecnológica, y vemos que es difícil regular cosas como la privacidad. ¿Cómo la regulas? Y somos una institución fundalmente sobre que el individuo tenga el control. Eso significa control sobre los datos. E incluso desde ese punto de vista es difícil imaginar una legislación efectiva, que no limitase la innovación y que conservase algún significado en seis, doce o dieciocho meses. Y como eso no lo podemos hacer, hemos comenzado por plantearnos cuáles son algunos de los principios. Y uno de los principios que hacen balance es &#8216;quiero tener el control de la informacións sobre mí&#8217;. No quiero que me paren, cuando estoy conectada, no quiero que me manipulen. Si resulta que vivo bajo un gobierno restrictivo no quiero vigilarme a mí misma por cuenta de ese gobierno. Ese tipo de control. Por otro lado, hay un brillante modelo económico para la web, basado en la publicidad. A la gente parece que le gustan los anuncios, por que la gente sigue los anuncios, la gente responde y sigue los anuncios, miles y miles y miles de millones al mes. Hay un voto por parte de la gente con su actividad, que dice que este contenido, dado como contenidos patrocinados y anuncios, es valioso. Queremos intentas establecer un equilibrio, entre &#8216;vaya, la gente responde a eso&#8217; y &#8216;cómo conservo el control&#8217;. No hay respuesta fácil, así que en Mozilla siempre empezamos con unos principios, que salen de nuestra misión de que tú tienes el control, que lo que te pasa debería ser algo que, si lo conocieses y entendieses, te sentirías bien al respecto. Si hay un producto que usas y a medida que lo entiendes te preocupa&#8230; no es Mozilla. Así, estos son nuestros principios actualmente. Y no son radicales, si los miras bien. Pero resulta que no hay mucha gente en la industria haciéndolo así. Es realmente sorprendente. Como cuando buscamos un proveedor para el correo electrónico para hacer nuestra comunicación. Es muy pero que muy difícil encontrar un proveedor a la altura de estos principios. Pasamos meses en ello, y acabamos con dos opciones, de entre todos los proveedores del mundo.</p><p>Así, intentamos tomar principios como este, hacerlos más públicos, veremos si podemos hacer presión para que la industria los adopte, veremos cómo podemos ir incorporando cosas a Firefox que te den la oportunidad de tomar alguna de estas decisiones cuando estes conectado. Vamos a hacer eso, vamos a hacer un montón de experimentos&#8230; Pero la cuestión de cómo llegar a un cierto control por parte del usuario con la riqueza de la web, es bastante compleja.</p><p>Espero que nos ayuden con esto cuando vean los experimentos sobre privacidad, cuando vean algunas de las características, pruébenlas, dennos &#8216;feedback&#8217;. Nuestros mecanismos de feedback no son los más sencillos del mundo, trabajamos en mejorarlos, pero es verdaderamente importante, porque esta cuestión de cómo es la experiencia y como puedes, a la vez, estar seguro y divertirte y disfrutar de la riqueza de la web, son realmente complicadas.</p><p><img
src="http://obm.corcoles.net/wp-content/uploads/2011/06/mbaker04.jpg" alt="Diapositiva presentando algunos de los proyectos de Mozilla comentados en el texto" title="M Baker (4)" width="455" height="218" class="aligncenter size-full wp-image-6780" /></p><p>También intentamos llevar este concepto de democratización posible con la red a un abanico de otras actividades. Firefox es fantástico y es un nivel muy básico, es casi infraestructura. No del todo, porque sigue siendo <em>la</em> cosa que te representa en tu viaje por la web. Es el lugar en el que la información sobre ti puede enviarse a las diferentes webs y puedes llevar un cierta sensación de identidad a diferentes aplicaciones o diferentes webs. Eso es el futuro. Pero también hay muchas otras actividades, de entre las cuales el gobierno y desde luego la política podrían ser un ejemplo, hay todo un abanico de lugares en los que creemos que nuestra experiencia con Firefox y sistemas distribuidos y comunidades y tecnologías democratizantes, podría ser relevante. Y así tenemos un programa llamado Drumbeat con el que intentamos llevar estas tendencias en democratización a otras áreas que parecen preparadas para ello. Y eso va desde iconos de privacidad &mdash;¿podemos, especialmente con la gente que hay aquí presente, pensar en un conjunto de iconos que pudiesen resultar útiles? Por ejemplo, &#8220;esta web vende tus datos&#8221;, &#8220;esta web usa tus datos para todo tipo de cosas pero no los vende&#8221;&mdash; va desde intentar enseñar a los niños a &#8216;hackear&#8217;, para que las generaciones que crecen hoy comprendan que si no lo puedes desmontar y no lo entiendes lo único que puedes hacer es consumir y eres un blanco fácil para la manipulación. Resulta ser que este tipo de educación informática, al menos de manera anecdótica, parece estar en declive, que mucha de la gente que llega ahora a Mozilla, con veintitantos años de edad, han crecido hackeando pero que mucha de la gente más joven buscando apps para sus iTouches, pero no hackeando ni haciendo nada con ellos. Y eso va a cambiar, y va a cambiar la naturaleza del mundo que nos toque. Así que uno de esos proyectos va de hacking. Estamos haciendo bastantes cosas en educación. Las redes descentralizadas, abiertas y democratizadas, ¿cómo afectan al aprendizaje? Especialmente para los millones de personas que nunca tendrán la oportunidad de ir a la universidad, probablemente ni siquiera a secundaria. ¿Y los que estamos fuera de la escuela y aún así necesitamos aprender? ¿Por qué no usamos la red para aprender? O para tener comunidades y redes de aprendizaje. O sea que también trabajamos mucho en esa área. Y después, mucho trabajo en cambiar la naturaleza del audio y el vídeo en la red. Hoy, cuando pensamos en vídeo, solemos pensar en YouTube o, si si tienes una orientación técnica, puede que pienses en Flash. Todo eso viene a ser la edad de piedra de lo que es posible visualmente en la web. Lo que podemos ver y oír y experimentar y de aquello en lo que nos podemos sumergir en la web, estamos absolutamente en un punto de inflexión. Porque la posibilidad de hacer las cosas ya está ahí. En los navegadores modernos, pensamos que Firefox va por delante pero también cada más en otros navegadores. Esas tecnologías pueden ser abiertas, podemos enormes nuevas formas de contar historias que no tenemos hoy, con datos e información disponibles. Y si hacemos las cosas bien realmente van a ser abiertas de esa forma distribuida.</p><p>Así que tenemos un montón de actividades en marcha en esas áreas, intentando llevar la tecnología y trabajar con cineastas, con educadores, con algunas de las organizaciones sobre privacidad.</p><p>Hay un montón de actividades que toman esta idea de tecnologías de la oportunidad, tecnologías de participación y en definitiva de democratización y tratan de emplearlas a otros campos. No verán a Mozilla intentando aplicarlas directamente a la política, o a la política electoral. Somos una organización global. En realidad, somos más efectivos, en muchos aspectos, fuera de los Estados Unidos que dentro, en cuota de mercado, en el número de gente que realmente entra en resonancia con la misión de Mozilla, el número de gente que no solo usa Mozilla y confían en nosotros sino que también entienden todas las metas de Mozilla, resulta ser mucho mayor fuera de los Estados Unidos&#8230; Y así, somos cuidadosos al hablar de los valores de la red, los valores del código compartido y la comunidad y de la democratización, pero no somos una organización políticamente activa en ese sentido.</p><p>&#8230;</p><p>Estas son algunas de las otras cosas en que trabajamos. Tecnologías abiertas en periodismo: colaboramos con la<cite
lang="en">Knight Foundation</cite> para intentar coger lo que sabemos sobre tecnología y comunidades y aprendizaje y llevar nuevas formas de contar historias al periodismo. Otra, por ejemplo, es el contenido, contenido traducido con &#8216;crowdsourcing&#8217;, un programa, una tecnología sencilla e intentar usar una capacidad descentralizada de publicar contenido en cualquier idioma.</p><p><img
src="http://obm.corcoles.net/wp-content/uploads/2011/06/mbaker05.jpg" alt="Diapositiva de la presentación. Cartel publicitario de Mozilla con la leyenda, en inglés, &#039;.com brains .org heart&#039;" title="M Baker (5)" width="379" height="251" class="aligncenter size-full wp-image-6784" /></p><p>Y voy a cerrar&#8230; Esto es lo que Mozilla intenta hacer, Mozilla intenta incorporar el empoderamiento individual a la red y somos un cerebro puntocom, vivimos y morimos en el mercado, pero con corazón punto org.</p><p>Gracias.</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://obm.corcoles.net/20110618/mitchell-baker-construir-la-infraestructura-de-la-sociedad-civil-en-linea/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>El Financial Times, intentando saltarse el &#8216;peaje iTunes&#8217;</title><link>http://obm.corcoles.net/20110607/el-financial-times-intentando-saltarse-el-peaje-itunes/</link> <comments>http://obm.corcoles.net/20110607/el-financial-times-intentando-saltarse-el-peaje-itunes/#comments</comments> <pubDate>Tue, 07 Jun 2011 10:08:57 +0000</pubDate> <dc:creator>csr</dc:creator> <category><![CDATA[CSS (y más)]]></category> <category><![CDATA[Media doscero]]></category> <category><![CDATA[app store]]></category> <category><![CDATA[apple]]></category> <category><![CDATA[contenidos digitales]]></category> <category><![CDATA[FT.com]]></category> <category><![CDATA[móviles]]></category> <category><![CDATA[media 2.0]]></category><guid
isPermaLink="false">http://obm.corcoles.net/?p=6738</guid> <description><![CDATA[Interesante movimiento del Financial Times (aunque poco sorprendente: tenía que llegar el momento en que alguien lo intentase). Cuentan en TechCrunch que acaban de lanzar &#8220;aplicación&#8221; con modelo de suscripción de contenidos, pero que la app, efectivamente, va entre comillas. Ya hace meses que Apple anunció su modelo para ofrecer aplicaciones con contenidos de pago [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p><a
href="http://obm.corcoles.net/20110607/el-financial-times-intentando-saltarse-el-peaje-itunes/"><em>Click here to view the embedded video.</em></a></p><p>Interesante movimiento del<cite
lang="en">Financial Times</cite> (aunque poco sorprendente: tenía que llegar el momento en que alguien lo intentase). Cuentan <a
href="http://techcrunch.com/2011/06/07/ft-bypasses-apples-itunes-launches-html5-web-app-free-access-first-week/" hreflang="en">en TechCrunch</a> que acaban de lanzar &#8220;aplicación&#8221; <em>con modelo de suscripción de contenidos</em>, pero que la <i>app</i>, efectivamente, va entre comillas.</p><p>Ya hace meses que Apple anunció su modelo para ofrecer aplicaciones con contenidos de pago en iTunes: una comisión del 30% (que no es <em>tan</em> exagerada: los quiosqueros también se quedan con su pedazo de la tarta, no lo olvidemos, a cambio de ser el servicio de distribución y relación con el cliente) y el control absoluto de la relación con el cliente (el productor de contenidos no tiene acceso a ninguna información sobre el suscriptor).</p><p>Mientras tanto, los navegadores de iOS, Android y el resto de sistemas operativos para dispositivos móviles se han ido volviendo cada vez más potentes en el soporte de las características que uno querría usar en una &#8216;app&#8217; móvil: un paseo por <a
href="http://caniuse.com/" hreflang="en">caniuse.com</a> basta para comprobar que los WebKits de Android y iOS soportan, por ejemplo, <i>Web Storage</i>, bases de datos Sqlite (aunque todavía no IndexedDB), <i>datasets</i> y hasta <code>@font-face</code> (parcialmente en Android, pero todo llegará). Podemos suponer, además, que los contenidos de las aplicaciones nativas estarán en algo muy parecido a HTML y CSS, si quien sea tiene alguna esperanza de servirlo a múltiples plataformas&#8230;</p><p>Si sumamos las características que no gustan en los medios del modelo iTunes con las que sí les gustan de HTML5 en el navegador móvil, la conclusión era sencilla: desde <em>ya</em> el<cite
lang="en">Financial Times</cite> ofrece un <a
href="http://app.ft.com/" hreflang="en">app.ft.com</a>. Al visitar esa página desde el navegador nativo de iOS la &#8216;<span
lang="en">landing page</span>&#8216; guía al usuario para añadir la &#8216;app&#8217; a la pantalla inicial del dispositivo e intenta hacerse un lugar de pleno derecho en ese espacio, utilizando la web para ofrecer contenidos de pago y gratuitos al lector, sin [tanta] intermediación de los de la manzana.</p><p>Nadie puede prever si la cosa tendrá éxito: ahorrarse el 30% de la comisión no es despreciable, pero también es muy cierto que, a cambio, en el FT desprecian la &#8216;labor del quiosquero&#8217; y por tanto dejan de contar con la ayuda del que probablemente sea, a día de hoy, el mejor escaparate del mundo. A lo mejor dentro de un año navegamos por un mar de subdomios app.loquesea.com, a lo mejor el FT lanza una app nativa para iOS dentro de tres meses.</p><p>En cualquier caso, habrá que estar atentos&#8230;</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://obm.corcoles.net/20110607/el-financial-times-intentando-saltarse-el-peaje-itunes/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>¿Opina Adobe que las revistas digitales se maquetarán en InDesign?</title><link>http://obm.corcoles.net/20110521/opina-adobe-que-las-revistas-digitales-se-maquetaran-en-indesign/</link> <comments>http://obm.corcoles.net/20110521/opina-adobe-que-las-revistas-digitales-se-maquetaran-en-indesign/#comments</comments> <pubDate>Sat, 21 May 2011 20:07:42 +0000</pubDate> <dc:creator>csr</dc:creator> <category><![CDATA[CSS (y más)]]></category> <category><![CDATA[Media doscero]]></category> <category><![CDATA[Adobe]]></category> <category><![CDATA[interacción]]></category> <category><![CDATA[media 2.0]]></category> <category><![CDATA[software]]></category> <category><![CDATA[UX]]></category><guid
isPermaLink="false">http://obm.corcoles.net/?p=6661</guid> <description><![CDATA[No me gustaría a mí ser el encargado de tomar las decisiones en Adobe por lo que respecta a plataformas de edición y publicación de revistas digitales. Estoy convencido de que, como mínimo, los &#8216;product managers&#8216; de Acrobat, InDesign, Dreamweaver y Fireworks reclaman el espacio como propio, y no hay suficiente balón como para repartir [...]]]></description> <content:encoded><![CDATA[<p>No me gustaría a mí ser el encargado de tomar las decisiones en Adobe por lo que respecta a plataformas de edición y publicación de revistas digitales. Estoy convencido de que, como mínimo, los &#8216;<span
lang="en">product managers</span>&#8216; de Acrobat, InDesign, Dreamweaver y Fireworks reclaman el espacio como propio, y no hay suficiente balón como para repartir juego entre cuatro galácticos de semejante magnitud. Y si sólo con eso el problema ya sería mayúsculo, por poco seso que tenga, quien sea tendrá, además, que preocuparse por si hay en realidad suficiente mercado o se trata todo de un enorme &#8216;<span
lang="en">hype</span>&#8216; y acabaremos publicando PDFs &#8216;de los de toda la vida&#8217;, sin interactividad ni inventos extraños de paginación/navegación (llámenme carca, pero yo sigo pensando que, con todas sus limitaciones, ese es el modelo más viable, como mínimo a corto y medio plazo).</p><p>En cualquier caso, la cuenta de resultados actual no se nutre de reflexión y algo hay que vender a<cite>Condé Nast</cite> y el resto de grandes editores. Y, como mínimo a ese mercado, Adobe hace tiempo que le está vendiendo la moto de que el &#8216;product manager&#8217; que manda es el de InDesign (algo me dice que ayuda el hecho de que en las grandes revistas esa es la herramienta que quieren ver, porque esa es la herramienta que están usando y no hay fuerza más poderosa que la inercia). Las versiones iPad de las revistas de Condé Nast se han desarrollado, hasta ahora, en colaboración directa con el fabricante de software, intentando obtener una solución que Adobe pueda vender y que permita al grupo editorial mantener su posición y ser el primero en plantar una pica en este Flandes digital que se adivina tan <em>potencialmente</em> lucrativo.</p><p>En esa línea, el canal RSS de los &#8216;laboratorios&#8217; de Adobe comunicaba ayer a última hora que la fase de &#8216;preview pública&#8217; de la<cite>Adobe Digital Publishing Suite</cite> se cerraba&#8230; y dicha &#8216;suite&#8217; pasa a ser un producto oficial y de pleno derecho del catálogo. Con <a
title="Electronic publishing software | Adobe Digital Publishing Suite" href="http://www.adobe.com/products/digitalpublishingsuite/" hreflang="en">página oficial</a> y todo, naturalmente, en la que encontraréis la [poca] información adicional que dan. No es la <abbr
title="Adobe Digital Publishing Suite">ADPS</abbr> un producto para el consumidor. Ni, presumiblemente, para el &#8216;prosumer&#8217;: el producto se ofrece en versiones &#8216;Professional&#8217; y &#8216;Enterprise&#8217; y para obtener un precio hay que hablar con un representante de la casa. Dudo mucho que se lo pueda permitir alguien que no esté ganando ya dinero en el sector editorial.</p><p>Volviendo al título de la entrada, lo único que podemos sacar en claro de todo esto es que, <em>de momento</em>, en Adobe gana el señor InDesign, puesto que la parte software de ADPS es una especie de plug-in (Folio Producer) que funciona sobre dicha herramienta. La parte potente de ADPS, en cualquier caso, es la de los servicios que ofrece Adobe a los editores: en primer lugar un &#8216;producer&#8217; que tomará esos &#8216;folios&#8217; creados con InDesign más el plugin y los preparará para los múltiples formatos de salida previsibles/previstos, después un servicio de distribución hacia las diferentes plataformas, a continuación servicios de comercio electrónico y analítica para poder monetizar y, finalmente, para los editores más potentes, un &#8216;viewer builder service&#8217; para (o al menos eso es lo que leo yo) acabar de personalizar la experiencia de usuario del lector a la medida de lo que desee la publicación.</p><p>Mi [modesta y poco informada] opinión al respecto es que la vía InDesign no es el futuro en un universo de múltiples resoluciones y tasas de aspecto: quien produce está acostumbrado a un mundo de absolutos (el del papel) y hay un gran valor en ser continuista con las herramientas, pero la cosa que quieren producir se parece, más que a ninguna otra, a una web muy sofisticada y no puedo evitar pensar que ese campo lo acabarán ocupando los diseñadores web que, haberlos haylos, ya han aprendido a lidiar con un mundo en que todo es relativo, a aceptar las limitaciones del medio y a aprovechar las potencialidades de la interactividad. Y que en Adobe la &#8216;facción Dreamweaver&#8217; sigue trabajando con ello en mente (véase, en los mismos Labs de Adobe, el <a
title="CSS Regions Prototype | css layout - Adobe Labs" href="http://labs.adobe.com/technologies/cssregions/" hreflang="en">prototipo de CSS Regions</a> presentado también recientemente). Pero eso sólo es mi opinión&#8230; y sólo el tiempo decidirá quién acierta y con qué herramientas acabaremos jugando.</p> ]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://obm.corcoles.net/20110521/opina-adobe-que-las-revistas-digitales-se-maquetaran-en-indesign/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> </channel> </rss>
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