La plataforma perfecta para escuchar música en la red no existe, qué le vamos a hacer. Todos tenemos nuestras manías y es imposible satisfacer a todo el mundo todo el tiempo. Pero yes.fm se parece tanto a mi solución perfecta… Baste decir que pasaron cinco minutos escasos desde el momento en que ‘pisé’ la web y el momento en que les dí mis cuatro euros para poder usar sus servicios de pago durante un mes (y de ahí pasaremos sin dudar a los cuarenta euros que cobran por un año de suscripción).
Para el que no sepa de qué va, yes.fm es radio musical por internet al más puro estilo ‘freemium’: servicio gratuito de calidad notable y una capa de pago de precio razonable y servicios añadidos interesantes (véase comentario en Error 500, por ejemplo).
Mientras lo de la música digital aún no se universaliza, quizá la prueba más importante que debe pasar un servicio sea la del catálogo: este es un mundo muy complejo y a lo mejor se congela el infierno antes de que veamos a los Beatles en unos y ceros, por ejemplo. Y da fe de la calidad del catálogo de yes el enlace con que abríamos la entrada: ha sido Bon Iver el único artista citado en la lista de last que no estaba en su catálogo (también faltaba el disco de Nine Inch Nails, aunque no ellos, y a Coldplay no les he incluido porque les tengo manía :-P).
¿Le faltan cosas a yes.fm? Desde luego. Mi ‘top three’:
¡No se habla con last.fm!
Hace más de cinco años que soy usuario de last.fm. Conocen mis gustos musicales mejor que nadie. No explicarles qué estoy escuchando en yes me duele.
¿!Dónde está mi widget!?
El enlace del inicio de la entrada no debería ser un enlace, sino un ‘widget’, y deberías haber podido hacer ‘play’ sin salir de obm…
¿Y en el móvil?
Ya no pido poder escuchar yes.fm subido en un avión, pero si con orb.com puedo acceder a mis contenidos digitales desde el móvil, ¿por qué no a yes?
No creo que la primera objeción sea muy difícil de solventar: si me dan un RSS con mis últimas pistas reproducidas, la cosa quedará prácticamente resuelta. El segundo y tercer temas me parecen más complicados: debe haber cuestiones legales, y no solo tecnológicas, detrás del tema. Pero tengamos fe: los widgets no pueden estar muy lejos (son una buena plataforma tanto para promocionar como para monetizar, diría yo).
Pese a mis objeciones, sonoro aplauso a yes.fm: de momento son la mejor solución disponible en España, con diferencia, para acceder a la música en la red.
Hoy se cumplen 40 años de “la madre de todas las demos”. El 9 de diciembre de 1968 (sí, 1968) Douglas Engelbart dio en la Fall Joint Computer Conference, en San Francisco, la que pasaría a la historia como la madre de todas las demos (que tenéis aquí arriba en vídeo y se llamaba, originalmente A research center for augmenting human intellect) y que presentaba en sociedad un “pequeño” invento llamado ratón, así como usos reales de hipertexto y videoconferencia, entre otras cosillas, ilustrando muchos de los conceptos que había esbozado Vannevar Bush en As We May Think, ya en 1945…
Aunque, de todas formas, como apuntan en The Mother of All Demos, algunos de los conceptos son anteriores a Bush, incluso, y pueden atribuirse al belga Paul Otlet, algunas de cuyas ideas podemos ver en el siguiente vídeo (vía Kevin Kelly).
Sin lugar a dudas, la tipografía peor utilizada de todos los tiempos (y, probablemente, la más famosa, por encima de Helveticas y Times New Romans…). Visto aquí, desde donde también se apunta a la opinión de su creador.
Hemos estado caídos unas cuantas horas. Parece ser que la última actualización del software del blog y alguno de los plugins no se entendían muy bien. Como suele pasar, ha ido a pasar el día que ni nos hemos mirado el blog ni disponíamos de demasiado tiempo para solucionarlo. A fin de año servidor habrá perdido un par de euros de AdSense y los lectores habrán ahorrado, colectivamente, unos centenares de minutos de sus vidas, o sea que de media el mundo debe haber salido ganando…
Ayer y anteayer he estado en Madrid, en el FICOD 2008 y una de las cosas que me ha llamado la atención es el uso del pepeté que han hecho los oradores de las sesiones plenarias: ni un solo caso de “bulletpointitis”, ni un solo caso de sobrecarga de texto en la diapositiva…
(Paréntesis… No, el vídeo no es del FICOD, que tiene todos los vídeos disponibles… pero no embebibles :-(. He aprovechado para poner una presentación de Lawrence Lessig que, visto lo visto, aún sería conveniente enseñar y hacer memorizar a bastantes de los miembros de la industria de contenidos digitales de este país (aunque comienza a haber muchos que son conscientes del mensaje, ciertamente). Fin de paréntesis.)
Coincide la cosa con la publicación de una entrada muy interesante en presentArte: #1. Nunca jamás: utilices las diapositivas como un prompter. Creo que es lo suficientemente interesante como para obligar a leer la entrada a todos los que lo necesitan (que son cada vez menos pero aún una multitud). Que aproveche.