Hace unos días nos hacíamos eco de el enfado de Cory Doctorow con las propuestas para la “protección de la propiedad intelectual” que se están lanzando por ahí… Una de las cosas que decía es que es un hecho que la piratería existe y va a seguir existiendo, a pesar de todas las medidas tecnológicas y legislativas que se tomen para impedirlo. A Doctorow, “copyfighter” reconocido, igual hay que asignarle un innegable partidismo. Difícilmente nadie le colgará esa etiqueta de “copyfighter” a Mark Cuban, un tipo con una fotuna valorada en 2,800 millones de dólares y que posee, entre otras cosas, una productora de cine y un canal de televisión de alta definición. Y sin embargo, en una de las últimas entradas de su blog se permite decir:
Tengo más de mil millones de dólares invertidos en la industria del entretenimiento. Veo nuestro contenido distribuido ilegalmente en línea. Tengo un informe diario de todos los torrentes y otros ficheros disponibles en línea. ¿Sabéis qué es lo que pienso sobre ello? Y qué. Eso es lo que pienso. Son daños colaterales. A diferencia de la música, hace falta tiempo para subir y descargar películas. La gente con más tiempo que dinero roba contenidos. Pero es que tampoco iban a pagar por ellos. La gente con conciencia paga por el contenido. Afortunadamente eso es la mayoría de la gente.
Dejando de lado lo agresivo del discurso (que lo es, y mucho), el mensaje de Cuban a la MPAA es
Por favor, por favor, por favor, ¿podríais usar el dinero que vais a gastar en impedir lo inevitable en promocionar lo divertido que es ir al cine? Más gente que va al cine es más gente emocionada por el cine. Más gente emocionada por el cine es más gente que ve películas en la tele, y eso es bueno para los ingresos, y más gente comprando DVDs o descargas legales de las películas. De nuevo, bueno para los ingresos.
O sea que, la próxima vez que vaya al cine, en vez del infumable anuncio contra la piratería (teniendo en cuenta que si me quiero bajar una película me la voy a bajar igual y que, además, acabo de pagar 7 euros por la entrada), ¿por qué no me ponéis un tráiler más?
Escrito por csr a las 6:39 pm del 12 de Agosto de 2008.
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Muy interesante la pataleta (plenamente justificada) de Cory Doctorow hoy en The Guardian por los mecanismos que parece que pretenden imponer varios gobiernos, que pretenden que los proveedores de acceso a internet espíen a sus usuarios y les corten el acceso a la red si se les ocurre usar sistemas P2P… Me permito traducir libremente un trozo, referente a la poca inteligencia con que actúan las discográficas frente a un problema que debería sonarles:
[...] Es históricamente inevitable: siempre que la tecnología hace imposible controlar un tipo de uso de propiedad intelectual [copyright en el original] hemos resuelto el problema creando licencias sábana.
La propia industria discográfica fue la primera en beneficiarse de este sistema: cuando los editores de partituras de Estados Unidos demandaron a las discográficas por vender grabaciones de sus composiciones, se les dio una solución simple: se permite a todo el mundo grabar esa música, siempre que se pague una tarifa preestablecida. Nadie tiene que pagar 500 dólares la hora a un abogado para negociar si la pista de este álbum te costará 5 o 10 céntimos por disco. Y cuando las discográficas se opusieron a que las emisoras de radio emitiesen sus discos sin compensación ni permiso, la respuesta fue una licencia sábana para los discos emitidos. Es la respuesta comprobada y cierta al problema de las tecnologías que desbaratan el sistema del copyright:
- reconocer que va a a pasar,
- encontrar un punto en que cobrar peaje,
- aplicar una tarifa lo suficientemente baja como para que pague la mayoría,
- ignorar a los que se saltan el peaje a pequeña escala y
- demandar a los que se saltan el peaje a gran escala hasta acabar con ellos.
Esa es la respuesta que maximiza el valor de los accionistas y que verdaderamente lleva dinero a los artistas y a las discográficas. Convierte a una mayoría de usuarios del P2P en participantes activos de una transacción en vez de convertir a todo el mundo en “fueras de la ley” con nada que perder y sin ninguna razón para acudir a la negociación más que el medio de represalias legales (un miedo notoriamente inefectivo para moderar el comportamiento infantil).
Amén. Y no dejen de leer el resto del artículo, por favor.
(Permito recalcar lo de una tarifa lo suficientemente baja
del tercer punto del plan: lo que se está exigiendo a las radios que emiten por la red es un impuesto revolucionario que, lejos de alimentar las arcas de músicos e industria, puede acabar matando una gallina de los huevos de oro antes incluso de que alcance la madurez.)
Escrito por csr a las 5:29 pm del 31 de Julio de 2008.
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Imaginemos (es un suponer, ¿eh?) que nos encontrásemos con un dispositivo que permitiese la difusión de la cultura a un coste casi nulo. Imaginemos, también, que una determinada industria se considerase amenazada por ese dispositivo. Imaginemos, finalmente, que hubiese dos entes llamados Ministerios de Cultura e Industria. Ejercicio: ¿qué ministerio debería estar a favor y cuál en contra?
Es que tiene guasa la cosa, oiga…
Escrito por csr a las 11:09 pm del 14 de Julio de 2008.
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Decíamos ayer que Last.fm iniciaba un proyecto para pagar directamente a los artistas royalties por la reproducción de sus obras. Desafortunadamente, en un mundo tan complejo como el de la propiedad intelectual en el mundo de la música, la cosa no podía ser tan simple:
- Si el artista ya ha cedido sus derechos (a una discográfica o a una entidad colectiva de gestión de derechos), pues… va a ser que no puede volver a cederlos a Last (ni a nadie más) por su cuenta. O sea que seguirá cobrando por las vías habituales.
- El trato solo cubre a los intérpretes. Los autores seguirán cobrando a través la entidad colectiva de turno.
- Merlin, la macrodiscográfica surgida de la asociación de unas 12,000 discográficas independientes y que ya es tan grande como las cuatro ‘grandes’ no está nada contenta: Last firmó con las cuatro grandes, pero no con Merlin. Last y Merlin están negociando, pero parece ser que Merlin reclama pagos por el uso pasado de su material y Last dice que nones. Merlin, mientras tanto, está recomendando a sus miembros que no se apunten al programa de Last sin solicitar consejo legal antes.
Todo esto sale de Last.fm wants to pay artists, won’t address past ‘illegal use’, en Ars Technica, que además enlaza a Why Ad-Supported Music Won’t Work: Blame The Labels, en Silicon Alley Insider, que dice que las grandes discográficas están pidiendo a los sitios de streaming un céntimo de dólar por canción reproducida. Esto vendría a traducirse en que, para vivir de una radio por internet a base de publicidad el CPM de dicha publicidad debería estar por encima de los diez dólares (este blog anda por los dos dólares de CPM y en el artículo apuntan a un dólar como rendimiento efectivo razonable una radio vía la red, lo que vendría a significar que lo razonable sería pagar por debajo de un céntimo por cada diez reproducciones). Las discográficas están sacando unos 70 céntimos por canción vendida en iTunes y similares, pero es fácil pensar que las radios podrían dar mucho más dinero aún rebajando el royalty por debajo de esos 0.1 céntimos por canción. La alternativa, desde luego, es que no haya radios por internet basadas en publicidad, que los consumidores nos /@#&$)($, que las radios no ganen dinero y que las discográficas no vean ni un duro por este concepto…
En cualquier caso, que sigue oliendo a podrido en el reino de las discográficas…
Escrito por csr a las 9:50 pm del 10 de Julio de 2008.
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Como cada año, fnac (una de las cadenas de tiendas en que me he dejado más pasta en mi vida) anuncia que durante unos días hace un descuento para compensar el IVA en música y merchandising. Este año, además, me fijo en el detalle de regalar un libro, La gratuidad es el robo. El título me huele un poco “a chamusquina” y me pongo a buscar. La google búsqueda por el título en castellano no me devuelve ni un solo resultado, o sea que paso a buscar al autor, Denis Olivennes y, como era de esperar, me lo encuentro en la Wikipedia (aunque en la francesa) y la cosa comienza a oler aún peor. Resulta ser que Olivennes lideró de 2003 hasta este mismo año el grupo fnac (ahora mismo es director general delegado del semanario francés Nouvel Observateur). Y queda feo que una tienda regale un libro del jefe, ¿no? Leo que el buen señor es un abanderado de la venta de música en digital sin DRM, cosa de la que me congratulo y continuo leyendo. Y dice la Wikipedia que hay un “rapport Olivennes”, enviado a la entonces ministra de Cultura francesa y que parece ser el embrión de la ley Hadopi, actualmente en discusión, y que es esa que amenaza con cortar la conexión a internet de los “piratas” a los que se les ocurra bajarse materiales con derechos de autor.
Si a alguien esto no le parece suficiente argumento como para afirmar que en la fnac se han pasado “un poco”, recomiendo un paseo por la página de “opiniones de internautas” sobre el libro en fnac Francia, o este artículo en Ars Technica sobre Olivennes y sus ideas para la protección de las industrias culturales (un contrasentido al menos tan grande como el de “inteligencia militar”), que cuenta que según el libro el P2P está matando la cultura francesa, directamente…
Escrito por csr a las 2:45 pm del 18 de Junio de 2008.
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