En esta casa se censura…

Después de lo comentado en la entrada anterior, creo que conviene declarar públicamente que en esta casa los comentarios están moderados: los lee el propietario (que soy yo) y, si le parecen admisibles, se publican. Y si no, se pierden para siempre. ¿Qué se admite y qué no? Pues criterio claro, para qué nos vamos a engañar, no lo hay.

  • Obviamente, cualquier cosa que me parezca spam, no pasa el filtro.
  • ¿Se puede criticar en esta casa? Diría que sí. Hace tiempo que en la entrada de las fotos de Praga luce el comentario Me parecen una castaña de fotos. // Busca menos brillo // Adios, nenuco. No era muy constructivo, pero algo aportaba. Jamás nadie ha hecho un comentario más duro que ese. Quiero pensar que mientras no se insulte a nadie, la crítica será aceptada.
  • Si duele a la vista, pero aporta algo, editamos exclusivamente faltas ortográficas graves (hoy mismo alguien ha dejado un escriVir que ha aparecido como escriBir). Los acentos, por ejemplo, no se corrigen. El uso de la puntuación, tampoco (más que nada porque no sería yo capaz). El uso de las mayúsculas no es problema. Pero haber va con hache y con be, y no es negociable.
  • Y, finalmente, lo que se suele censurar es el comentario absolutamente vacío. Acabo de borrar, por ejemplo, un comentario que decía manal (sí, sin nada más). ¿Hace falta que la entrada aporte gran cosa para que aparezca? Yo diría que el listón lo he puesto bajo. Obsérvense los comentarios de las entradas sobre nombres y japonés. Pero el enésimo que preguntó cómo se escribía su nombre, sin más… se quedó fuera. Y desde entonces hasta ahora, rara es la semana en la que no borre tres o cuatro de estos.

Y así pienso seguir. Afortunadamente, el volumen de tráfico de la casa no da para ‘flame wars’, ni para trolls, ni nada que se le parezca. Los comentarios que recibimos (uno o dos al día, o ninguno, o como mucho una docena) no dan demasiado trabajo. Pero si me me dieran mucho trabajo o dolores de cabeza, insisto, poco iba a tardar yo en desactivarlos.

En fin, para que sepan todos ustedes qué tipo de persona lleva este blog. Y el que avisa…

¿Con o sin comentarios?

Hoy Jeremy Keith habla en Comments on community sobre lo bueno y lo malo de los comentarios. En Slashdot, en Digg, en cualquier otro sitio de comunidad o, sobre todo, en los blogs.

Comenta cómo en su opinión (y en la mía, ya puestos) la mejor conversación, en los blogs, es la que se da entre blogs, y no en los comentarios. Y que a medida que crece una comunidad de usuarios decrece la ratio señal / ruido en los comentarios (mientras que la inteligencia colectiva se dispara, y sólo hace falta fijarse en Slashdot o Digg para ver ambas ‘leyes’ en la práctica). Y, finalmente, cómo cuanto más centrada es la comunidad alrededor de un blog, mejor calidad tienen sus comentarios. En el caso de este blog, no podría ser más cierto: el 99% del blog atrae muy poco comentario, de muchísimo valor; el 1% que encanta a los buscadores atrae paja en grandes cantidades.

Sí, si yo fuera microsiervo, los comentarios se habrían cerrado hace mucho, mucho tiempo (y si algún día tengo que invertir más de un cuarto de hora al día en moderar los míos, los de otro blog más caerán como fruta madura).

El estado de la blogocosa

Aprovecho un par de enlaces para juntarlos en una entrada sobre la blogocosa…

Por un lado, David ‘Technorati’ Sifry publica la segunda parte de su último informe sobre el estado de la blogosfera (la primera parte), que merece una lectura atenta y calmada. (Por cierto, lo de Technorati Explore no tiene mal aspecto…). Nota: tampoco hay que fiarse mucho de Technorati, que sitúa a otro blog máspor encima del 22.000 de su ránking (muy arriba me parece a mí…), lo que nos colocaría en la categoría ‘The Magic Middle’.

Por otro lado, muy recomendable Blogs to Riches, un artículo sobre los bloggers ‘pata negra’ aparecido en la revista New York. Blogs con páginas vistas en los centenares de miles al día, CPMs de diez dólares, y demás historias para alucinar de los Gawkers, Dentons y Calacanis del mundo.

myComments, facilitando la conversación en los blogs

El problema es conocido. Se supone que los blogs incitan a la conversación, pero luego esta es difícil de seguir. Hace unos días apareció coComment (en beta, naturalmente) (se comentó en Error 500), una alternativa que no me convenció demasiado. Hoy me entero de la existencia de myComments, que pretende tirar de RSS para solucionar el problema. Con API abierta y todo, documentada aquí (y en español, que es un producto argentino). No es uno un gran blog-conversador, pero habrá que estar al tanto.

PS 20060214 Aun otra alternativa: co.mments.