Sandisk Extreme Fit: mide antes de comprar

(Hoy toca batallita especialmente intrascendente, quedáis avisados.)

Dichoso primer ingeniero el que decidió que no tenía sentido poderle cambiar el disco a un portátil. Desde entonces, todos acabamos haciendo, tarde o temprano, encaje de bolillos. Porque, por enorme que te parezca un disco, dentro de dos años ya no va a ser enorme, y dentro de tres será demasiado pequeño. En Sandisk, que tienen vista, anuncian sus USB Extreme Fit (aquí la página) con esta imagen:

Vamos, el USB ideal para dejarlo conectado al portátil, y se acabó (durante una temporada) tener que, o bien preocuparse por el espacio en el portátil, o bien conectar y desconectar continuamente un «pen». Y para allá que me fui, a por mi USB de 512 gigas (ir por ir…). Y todo bien, hasta que lo he enchufado…

Mono, ¿eh? Ahora… ¿veis que deja un espacio tirando a justo para el puerto USB-C que queda justo al lado? Pues bien: para enchufar el portátil a los hubs que tenemos en la oficina, cuyos cables no son lo más ajustados del mundo, me he pasado un rato hasta que he encontrado uno que había perdido su carcasa, porque si no, no entraba de ninguna de las maneras:

Ni un milímetro de margen, oiga.

Hay cables USB-C que no dan ningún problema (el de mi «ladrón» USB, sin ir más lejos, afortunadamente). Pero. Antes de comprar un Sandisk Extreme Fit, si vuestro portátil tiene los puertos USB-C uno al lado del otro, echadle un vistazo al resto de cosas que queráis conectar antes de comprar.