obm, 1990

En la versión de 1990 obm es en blanco y negro y no tiene imágenes. ¡Pero funciona!

Me encanta. En el CERN han decidido conmemorar 30 años de web de la mejor manera posible: recuperando el primer navegador de la historia . Y no necesitas un NeXT para ejecutarlo: basta con tener cualquier navegador moderno y seguir en enlace.

Copio-traduzco-y pego de la web del CERN:

En diciembre de 1990 se desarrolló una aplicación llamada WorldWideWeb en una máquina NeXT en la Organización Europea para la Investigación Nuclear (conocida como CERN) en las afueras de Ginebra. Este programa – WorldWideWeb — es el antecedente de la mayor parte de lo que consideramos o conocemos como “la web” hoy.

En febrero de 2019, en celebración del trigésimo aniversario del desarrollo de WorldWideWeb, un grupo de desarrolladores y diseñadores ha convergido en el CERN para reconstruir el navegador original dentro de un navegador contemporánea, permitiendo a usuarios de todo el mundo experimentar los bastante humildes orígenes de esta transformadora tecnología.

¿Lo mejor de todo? Que una web actual medianamente bien hecha es todavía perfectamente visible con un navegador de hace treinta años: sin imágenes, sin colores, sin interpretar determinados caracteres, pero perfectamente legible y navegable. Nada mal para el proyecto de Sir Tim Berners-Lee :-).

(Y siguiendo el enlace podréis consultar un montón de información sobre el proyecto: desde fragmentos del código original a cómo se ha conservado la tipografía de los NeXT para el proyecto.)

Por qué mi móvil va lento en Estados Unidos

Me he ido a Estados Unidos, he activado el roaming (o me he comprado una SIM allí)… y mi móvil iba súper lento, pero el de Fulanito iba rápido.

Frase común a la vuelta de viajes a Estados Unidos. ¿Por qué? Excelente pregunta. Por algún motivo, el 4G funciona en diferentes continentes en diferentes frecuencias. Si tu móvil no tiene las frecuencias del país, en vez de navegar a las velocidades a las que estás acostumbrado, caes a las velocidades 3G que ahora te parecen glaciales (y mira que en su momento te despeinaban…).

Ahá. ¿Y cuáles son las frecuencias usadas en los diferentes lugares? Puedes consultarlo en la correspondiente entrada de Wikipedia (que da un poco de miedo). Para España, según esta entrada de Xataka (actualizada en febrero de 2017), Movistar, Vodafone y Orange dan 4G en las bandas 3, 7 y 20, y Yoigo en la 3. En Estados Unidos, según esta chuleta, AT&T está en las 2, 4, 5, 12, 17 y 30 y T-Mobile en las 2, 4, 12, 66 y 71 (son las dos operadoras grandes GSM). Vamos, que no coincide ni una.

Vale. ¿Y cómo sé qué frecuencias tiene mi móvil? Pues seguramente esté escondido en algún setting pero, en general, suele ser más fácil buscar en GSMArena (por ejemplo), que te da tablas como esta:

Nokia 6.1
Technology: GSM / HSPA / EVDO / LTE
2G bands: GSM 850 / 900 / 1800 / 1900 
3G network: HSDPA 850 / 900 / 1900 / 2100; CDMA2000 1xEV-DO - Hong Kong, Taiwan
4G Network:
LTE band 1(2100), 3(1800), 5(850), 7(2600), 8(900), 20(800), 28(700), 38(2600), 40(2300), 41(2500) - EMEA & APAC
LTE band 2(1900), 3(1800), 4(1700/2100), 5(850), 7(2600), 12(700), 17(700), 20(800), 28(700), 38(2600) - LATAM
LTE band 1(2100), 3(1800), 4(1700/2100), 5(850), 7(2600), 8(900), 20(800), 28(700), 34(2000), 38(2600), 39(1900), 40(2300), 41(2500) - Hong Kong, Taiwan

Xiaomi Mi A2 Lite
Technology: GSM / CDMA / HSPA / LTE
2G Bands: GSM 850 / 900 / 1800 / 1900; CDMA 800 & TD-SCDMA
3G Network: HSDPA 850 / 900 / 1700(AWS) / 1900 / 2100 - Global; HSDPA 850 / 900 / 1900 / 2100 - China
4G Network: LTE band 1(2100), 2(1900), 3(1800), 4(1700/2100), 5(850), 7(2600), 8(900), 20(800), 38(2600), 40(2300) - Global; LTE band 1(2100), 3(1800), 5(850), 7(2600), 8(900), 34(2000), 38(2600), 39(1900), 40(2300), 41(2500) - China
¿Qué bandas tienen el Nokia 6.1 y el Xiaomi Mi A2 Lite?

¿Y cómo narices se lee esa tabla?

Vayamos a lo importante: el 4G. El Nokia tiene tres versiones: EMEA & APAC (esto es, Europa, Oriente Medio y Asia & Asia-Pacífico), LATAM (llámesele Latinoamérica o Iberoamérica según preferencias) y Hong Kong y Taiwan;por su parte, el Xiaomi tiene una versión Global que soporta las principales bandas tanto EMEA & APAC como LATAM, más una versión para China.

¿Y esto que significa? En este caso particular, que un Mi A2 Lite comprado en España tendrá 4G en Estados Unidos (allí donde las operadoras tengan cobertura en las bandas 2, 4 y 5)… mientras que el Nokia no. Para tu móvil en particular, tendrás que buscar en GSMArena. En general, móviles de gama alta como iPhones o Samsung Galaxy y similares tienen bandas Estadounidenses aunque se hayan comprado en Europa y a la inversa. En las gamas media y baja es menos probable y hay más casos como el del Nokia 6.1 que como el del Mi A2 Lite, desafortunadamente…

¿Y si mi móvil no soporta las frecuencias de Estados Unidos? Pues o resignarse a la baja velocidad o, si vas a necesitar de verdad un poco de ancho de banda digno… aprovechar para cambiar de móvil (mi opción buena-bonita-barata sería un Mi A2 o A2 Lite, pero eso irá a gusto del consumidor, claro).

¿No quieres que Twitter contamine tu línea de tiempo con “me gustas” ajenos?

Ha vuelto a pasar. Después de unas semanas sin ver el dichoso “Pepito indicó que le gusta” en mi línea temporal de Twitter, ahí lo tenemos…

En mi línea de tiempo aparece un tuit de alguien a quien no sigo porque otro usuario (a quien sí sigo) le ha dado al "me gusta"
De hecho, es un tuit interesante (y estoy convencido que los tuits que le gustan a Eva lo son, en general) pero si no le ha dado al botón de retuitear, será por algo, ¿no, Twitter?

¿La solución? ¿El parche barato? ¿Veis el triangulito a la derecha del “X indicó que le gusta”? Haced clic:

Haciendo clic en el desplegable que a parece a la derecha de "Z indicó que le gusta" hay un desplegable que da las opciones de, entre otras cosas, indicar que a nosotros no nos gusta el tuit
“No me gusta este Tweet” no significa, en este caso, que no me guste. Es tan solo mi manera de indicarle a Twitter que no me gustan los “me gustas” ajenos en mi línea de tiempo, gracias.

Creedme: media docena de “no me gusta este tweet” y dejaréis de ver tuits de gente que no seguís durante unas cuantas semanas (cuando me vuelvan a aparecer tuits de este estilo actualizo la entrada, para que conste cuanto dura el remedio).

Sí, esto no debería ser necesario: Twitter nos debería dar la opción de que esto fuera así permanentemente. Pero mientras tanto…

Mi ¿estrategia? para gestionar la información…

Este es un post que tenía yo pendiente desde hace meses, pero finalmente el anuncio de los bookmarks por parte de Twitter me ha decidido a lanzarme…


Antes de entrar en materia, algunos comentarios sobre le tema bookmarks

  • ¡Aleluya! Más vale tarde (muy muy muy tarde) que nunca.
  • Gracias, Twitter. Pero alguien me va a tener que explicar la lógica de lanzar en las apps para iOS y Android y en la web “light” (mobile.twitter.com)… pero no en la web “estándard” ni en Tweetdeck. No me cabe en la cabeza. Veremos cuánto tardan en propagar el cambio. #dedoscruzados.
  • Genial la privacidad de los bookmarks pero… ¿podríamos notificar al menos al autor del tuit que su tuit está siendo marcado como tal, sin especificar por quién? Si le pusiéramos un contador público a la cosa ya sería la bomba…
  • Una última petición. Ya tenemos bookmarks privados y “me gusta” públicos que van a desparramarse por las líneas de tiempo de nuestros seguidores. Ahora ya solo me falta un “abrazo” que le llegara al tuiteador de turno (y tuviese su propio contador)… pero que no “desparrame”. #dedoscruzados

Y ahora, entremos en materia.

No sé yo hasta qué punto os será útil lo que os explicaré a continuación porque, para comenzar, a veces dudo de que la cosa me funcione a mí. Pero a fe mía que es un problema al que le he dado muchas (muchísimas) vueltas y pensar en voz alta a veces es útil, tanto para uno mismo como para los demás.

¿Cuál es mi dieta de información? Ahora mismo, mi perfil de Twitter dice que sigo 249 cuentas. Por su parte, Feedly dice que sigo 163 canales RSS (y que los diez canales que más publican se van a 6700 historias al mes; también lleva la cuenta de los canales en los que más he hecho clic en el último mes: suman 700 clics).

Captura de pantalla de Feedly. Feedly tiene modos en los que presenta las primeras líneas de texto de cada entrada sin necesidad de hacer clic
No es una estadística precisa, ya que Feedly permite leer parte de las entradas sin hacer clic, pero sirva como indicador.

Contar los tuits de mi timeline es más complicado… Un día me pongo con las bibliotecas de Twitter para R y lo cuento, pero de momento baste decir que las últimas 24 horas de mi línea de tiempo contienen bastante más de 500 tuits (y esto lo escribo un domingo por la tarde, hora valle en grado extremo). Uno, que es bastante OCD, no llega a leer todos los tuits del timeline cada día… pero casi.

Y así… ¿cómo sobrevivir a ese alud de presunta información?

Lo primero, desde luego, es disponer de buenas herramientas. Como ya he dicho, mi herramienta para leer RSS es Feedly. Uno es de los que lloró amargamente la pérdida de Google Reader (hace casi exactamente cuatro años del anuncio de su muerte, coincidencias)… pero Feedly es hoy una herramienta mucho mejor de lo que fuera Reader, que había acabado con la innovación en el campo (cosas de los monopolios, por cómodos y plácidos que resulten). Mi herramienta habitual para Twitter es Tweetdeck (sin listas: es por eso que me limito mucho antes de seguir ninguna cuenta nueva, ya que aspiro a leerlo todo cada día), pero hasta que no implementen los bookmarks me veo condenado a la versión web móvil de Twitter (oh, ignominia). Se agradecen sugerencias de mejores herramientas, pero la limitación de tener que funcionar en Windows a pantalla grande (y ser web, a poder ser) es fuerte, me temo.

Una de las grandes ventajas de Feedly es su organizador de feeds:

Muestra qué canales RSS publican más al mes y en cuáles haces más clics
En cuántas historias haces clic versus cuántas publica en canal es un buen indicador de ratio personal de señal versus ruido para cada canal

Si alguien conoce algo similar para Twitter (identificar mis seguidos más “dicharacheros”, y cuánto interactúo con cada uno de ellos), que avise. Será recompensado (estoy hasta considerando hasta hacérmelo yo…).

Y esto nos lleva a la primera recomendación: poda tus fuentes como si no hubiese un mañana. ¿Cómo? Más allá de con furia, me temo que vas a tener que desarrollar tus propias estrategias. ¿Mucha paja y poca señal? Yo consideraría cortar. Y me fiaría de mi red de twitter: hay cuentas que, cuando publican algo bueno, son retuiteadas automáticamente por tu red. Si es así… ¿realmente necesitas seguirlas? Y otro consejo más: la poda se hace una vez al año. Con tu Twitter y tus RSS, mejor cada tres meses. Y si puede ser con más frecuencia, mejor.

¿Y una vez hemos podado todo lo podable? Mi estrategia es la siguiente:

  • Escanear. Tan rápido como seas capaz.
  • Descartar. El 90% de casi todo es ruido. Quizá no para esos blogs que publican muy de vez en cuando (como este ;-)). Actúa en consecuencia.
  • Leer. ¿Es interesante? ¿Tienes tiempo ahora? Pues léelo ahora. No dejes para mañana lo que…
  • Redirigir. Suena interesante, pero claramente ahora no es el momento. O no tienes tiempo. ¿Hacia dónde?
    • Considera los favoritos (de Feedly, de cualquier otro lector de RSS o de Twitter). Pero con moderación (vuelvo sobre el tema en un minuto).
    • ¿Es para leer con calma, y no es ni urgente ni imprescindible? Para eso están los Pocket e Instapaper del mundo. Personalmente, yo soy fan de Pocket. Pero para gustos, colores.
    • Para eso están tus víctimas inocentes amigos. ¿Sabes esa persona interesada en el tema que seguro que te va a agradecer que se lo envíes (y con un poco de suerte te hará un resumen y todo)? Pues eso.
    • Igual lo necesitas algún día, pero no ahora mismo. Gestor de favoritos. Otro campo en el que cada cual tiene sus preferencias. La mía, Diigo. Uses el gestor que uses, etiqueta, pero sin pasarte: ¿realmente vas a hacer una búsqueda que requiera siete etiquetas? ¿Buscas con tanta frecuencia que realmente es imprecindible que todo esté clasificado con total precisión, o vas a pasar más tiempo etiquetando que buscando?

Mis últimos favoritos en Diigo
Mis favoritos en Diigo. Si alguien quiere chafardear, es aquí

¿Y todo ese montón de cosas que se te han acumulado? Poda. Poda. Y vuelve a podar. A poder ser, semanalmente. Si se te pasa hacerlo un mes, resérvate un par de horas el sábado por la mañana. O el domingo por la tarde. O cuando te vaya bien. Pero hazlo. Y si no lo haces, asume que tu diógenes digital no tiene mucho sentido. Para podar, decide el límite de favoritos en Feedly o bookmarks Twitter a partir del cual se te va a disparar la alarma de la ansiedad (el mío es alto, diría: puedo vivir con doscientos o doscientos cincuenta favoritos en cada servicio). Comienza a bucear y pasa la tijera. De nuevo, sin piedad. No pasa nada si ayer no tuviste tiempo de leer nada y tienes quince o veinte (vale: o treinta) cosas acumuladas. ¿Pero si tienes quince cosas del miércoles de la semana pasada? Asúmelo: no las vas a leer. Duele condenar un enlace al olvido. Pero si no lo haces con la mayoría, de hecho se lo estás haciendo a todos. Es una decisión estresante, pero la alternativa es peor.

Y, finalmente, lee (o escucha, o mira, si se trata de vídeos o podcasts). Porque si no presupuestas tiempo para la lectura… ¿para qué lo estás “guardando”, exactamente?

En fin, espero que a alguien le sea de utilidad.

¿Un móvil de menos de 200 euros? (I)

O, en una versión un poco más larga, ¿seré yo capaz de sobrevivir al menos unos días con un móvil de menos de 200€? Esta entrada nació hace ya bastantes semanas, cuando se lanzaba el Xiaomi Mi A1, el primer móvil de la casa china adscrito al programa Android One, que nació con la voluntad de atacar la gama baja del mercado en los países llamados del tercer mundo y que últimamente ha pasado a ser, según la página del programa, la forma más pura de Android, asegurando que recibirá al menos dos años de actualizaciones a la última versión del sistema operativo (algo verdaderamente revolucionario en el entorno Android, me temo; y aunque el movimiento de Google de sacar funcionalidades del núcleo del sistema operativo y trasladarlas a Play Services ha mitigado un poco el problema, sigue siendo lamentable que te tenga que tocar una lotería para que tu teléfono tenga una actualización de sistema operativo a lo largo de su vida útil, no te voy a contar dos…). Desde entonces, desde luego, Xiaomi se ha instalado finalmente en España y hasta tiene tienda física en Madrid. Pero no adelantemos acontecimientos (o, en este caso, no adelantemos flashbacks).

EL Mi A1, además de un Android limpio y con promesa de actualizaciones, ofrece unas especificaciones que, al menos sobre el papel, parecen difíciles de creer por debajo de los doscientos euros (200€ comprando en un chino por internet, el precio oficial por aquí es de 225€): además de salir con Android 7.1.2 y la promesa de tener 8 antes de fin de año, chipset Qualcomm MSM8953 Snapdragon 625 con ocho “cores” a dos gigahercios, más GPU Adreno 506, 64 gigas de almacenamiento y 4 de RAM (ambas cifras más de gama alta que de media, ahora mismo), cámara dual de 12 megapíxels (algo lenta con su f/2.2 y f/2.6… si el teléfono costase cien euros más (y los cien euros que separan los 200 de los 300 son muchos más que los que separan los móviles de 500 de los de 600)) capaz de vídeo 2160p y una pantalla “full HD” de 5.5″ (esto es, un pelo más de 400 puntos por pulgada), que cubre un 70.1% de la superficie del cacharro (de nuevo, sería escaso… si el móvil costase bastante más), que incluye una batería de 3080mAh (la fuente, el recurso perfecto en que encontrar esta información, es GSMArena). Las críticas (en Gadgets360, SlashGear o Android Central, además de la inevitable GSMArena), además, no son nada malas.

Comparando con mi LG G4 comprado a principios de año, especificaciones similares como mínimo: el Mi A1 es algo más grande para una pantalla algo peor y tiene una cámara bastante más lenta (en la comparación de GSMArena es al menos competitiva en condiciones de buena luz, que es cuando servidor suele hacer fotos), pero dobla en almacenamiento al G4, tiene un giga más de RAM y ocho cores a 2.0 por los cuatro a 1.4 y dos a 1.8 del móvil coreano… A mediados de octubre, cuando el móvil comenzó a aparecer en “los chinos de la web”, el G4 cotizaba en Amazon todavía alrededor de los 300€ con su Android 6.0 con personalización “made in Corea”, que no es que sea especialmente mala pero tampoco es una maravilla. Una oferta en uno de los ya mencionados chinos que ponía el cacharro un pelo por debajo de los 185€ me acabó a decidir a poner en marcha el experimento: ¿seré capaz de sobrevivir con un móvil de [bastante] menos de doscientos euros? ¿Habremos llegado en los móviles mucho más deprisa a ese punto en que estamos en los PCs? ¿Ese “tú dame RAM y almacenamiento, que mi CPU se aburre el 99% del tiempo”?

Como uno es de natural barato y eligió el envío gratuito (y de velocidad glacial) del chino, el cacharro no llegó hasta ayer… Las primeras impresiones —ese momento atroz de migrar aplicaciones y datos de un móvil a otro—, muy positivas. Pero ya sabemos que los primeros días todas las baterías duran un día entero y el sistema no presenta ningún tipo de degradación. Seguiremos informando denro de unos días, a ver si la cosa sigue bien.


PS Después de buscar las especificaciones del G4 he tenido una nanoepifanía: ¿y si comparara, no con el G4, sino con mi primer Android? Los más viejos del lugar lo recordaréis: aquel Dell Streak que en su momento a todo el mundo le parecía un DIN A3, con sus 152.9×79.1×9.98 milímetros… mientras que ahora el A1 no parece especialmente grande… con sus 155.4×75.8×7.3, absolutamente comparables. Y aquellas especificaciones de principios de 2011 (no hace ni siete años), efectivamente, provocan un ataque de vértigo: Android 1.6 (¡actualizable a 2.2!), un core a un gigahercio, 800×480 5″, medio giga de RAM y dos de almacenamiento y una batería de 1530 mAh… En siete años hemos multiplicado por 16 la potencia bruta de la CPU, por 5 la resolución de pantalla, por 8 la RAM, por 32 el almacenamiento y hemos doblado la batería. Todo en un contenedor comparable en volumen y que pesa un tercio menos. ¿Y el precio: de los 485€ de hace siete años (algo más de 500 actuales, teniendo en cuenta la inflación) a 225€. Viva la ley de Moore.