El misterio Bloglines

Alguien que te ofrece un servicio de muchísima calidad, sin publicidad, sin cobrar y, además ahora se ofrece a ayudar a todos los que se han quedado sin su blog de weblogs.com. Mark Fletcher es, cuando menos, un tipo curioso, y muy admirable. (Sí, está forrado, como resultado de haberle vendido eGroups a Yahoo! hace unos años, pero eso no lo hace menos admirable.)

[Escuchando: Creepin’ In – Norah Jones]

¿Plagio?

Todos habéis visto el anuncio. El del Honda Accord que parece salido directamente de los inventos del TBO. Lleva corriendo por ahí más de una año, pero ahora le han llegado las acusaciones de plagio, de los creadores de un corto del año 87. Gracias a la magia de Google, localizar el trailer del corto es una cuestión de segundos. Igual que encontrar una versión larga del anuncio. Los creativos de la agencia reconocen haber visto el corto, pero dicen que sólo es una influencia más. Que cada cual se forme su opinión.

Plugins y fotoblog para WordPress

Weblog Tools Collection es un buen recurso para estar a la última en plugins para WordPress. Muy interesante parece Pictorialis II, que parece (aun no me lo he bajado) un sistema de photoblog basado en WordPress.

[Escuchando: Billy Jean – Flying Pickets – ]

Vanidad

Me he buscado entre los que confiesan públicamente suscribirse a este blog en Bloglines. Resulta ser que tres de cuatro (Isma y Carlos no cuentan, y yo menos) me colocan en ‘diseño web’. Jo qué vergüenza. Tremendamente bien acompañado, eso sí. Con Zeldman, A List Apart o terremoto.net. Casi ná. A mí me gusta más, eso sí, que ToReK me coloque entre los ‘geeks’, con Pedro Jorge Romero, mi blogger favorito, o Diego Martín Lafuente. Me siento pequeñito…

[Escuchando: Money for Nothing – Dire Straits – Sultans of Swing: The Very Best…]

Vodafone, no entiendo

Cada vez que entro en la web de Vodafone acabo bastante perdido. La última vez ha sido / está siendo ahora mismo. En una cabina telefónica había un anuncio de Vodafone, que ofrecía el Blackberry (un cacharrito que se puede usar como teléfono, pero que más bien parece una PDA con miniteclado y que se ha diseñado para envíar y recibir correo básicamente) con «todos tus e-mails e Internet por sólo 35 euros/mes» (literal). O sea que Vodafone puede ofrecer esa tarifa, pero no a mí, que soy un triste particular. ¿Y por qué? Yo estaría encantado (bueno, no tanto, pero casi) de pagarles mis 35 euros al mes por el placer de acceder a mi correo, usar messengers diversos y, una vez cada mucho, consultar alguna página web. Pero Vodafone no quiere mi dinero. :-(