Recomedación: Trabber

Hacía tiempo que quería probar el buscador de vuelos Trabber, pero como llevaba mil años sin volar por placer, no había habido manera. Pero dentro de un par de fin de semanas me voy a Berlín, y la verdad es que Trabber me ha hecho un favor y me ha ahorrado 15 euros, que siempre son de agradecer. De regalo, una interfaz AJAX la mar de currada ahorra, además de dinero, algo de tiempo y, lo que es más importante, los dolores de cabeza que provoca más de una web de viajes :-)-

Off to Innsbruck & Saarbrucken

Pues eso. Tocan los primeros viajes del año. Ahora mismo se supone que depega mi avión desde Barcelona, con parada en Frankfurt y destino final Innsbruck. Motivo, vuelta al cole. Siguiente parada, el domingo, Saarbrucken, en Alemania, vía Luxemburgo, para ver esto, que tiene una pinta realmente interesante. 2038 millas para empezar el año. Vuelvo a estas tierras el día uno de febrero. Y no sé muy bien si me conectaré mucho por el camino. Por si acaso, disfruten del silencio hasta entonces.

Cuatro fotos de Tallinn

Una mañana de paseo intenso da para hacerse una buena idea de cómo es la ciudad vieja de Tallinn, en Estonia, y poder afirmar con tranquilidad que es una ciudad que vale la pena visitar. Eso sí, su latitud, de casi 60 grados norte hace que (i) sea fría (aunque hemos tenido suerte y las mínimas apenas han bajado hasta los 3 o 4 grados y la lluvia anunciada ha sido bien poca cosa) y (ii) la luz sea escasa (hoy el sol no ha salido hasta las 9:38 y se ha puesto a las 4:37, no quiero saber qué será esto a mediados de diciembre). Y lo de la luz tiene una influencia negativa sobre las fotos… La última de las que os enseño está enlazada a una versión algo más grande, pero con el resto ni siquiera me he tomado la molestia…

La muralla de Tallinn

Detalle de la muralla

Un torreón de la muralla

El viejo ayuntamiento de Tallinn

Una iglesia ortodoxa en Tallinn

Dos torreones más de la muralla

Una vista general de la ciudad vieja

Off to Tallinn

Hala. Si no ha pasado nada, a estas horas despego desde el aeropuerto de Barcelona con rumbo a Tallinn, en Estonia, tras una breve parada en Frankfurt. La excusa de esta vez es el congreso EADTU 2006, en el que hago una breve presentación sobre recursos educativos abiertos, una línea que en mi universidad interesa bastante. Vuelvo el domingo. Con esto cerramos cuatro meses en los que nos hemos pasado una semana en Madrid, otra en Londres y cercanías, unos diez días por Utah y Wyoming (principalmente), cuatro más por Dallas y ahora estos en Estonia. Conste que a mí viajar me gusta una barbaridad, pero esto ha sido un punto excesivo. El itinerario ha sido Barcelona Londres Barcelona Madrid Barcelona Atlanta Salt Lake City Atlanta Barcelona Londres Chicago Dallas Londres Barcelona Frankfurt Tallinn Amsterdam Barcelona, que se dice pronto, y representa, si no me he equivocado, la bonita cifra de 46.006 kilómetros, yendo por las geodésicas, o sea que alguno más habrá sido. En 109 días sale a unos 422 kilómetros diarios de vuelo (¡diez maratones!)…

En fin. Me voy armado de cámara y portátil, pero me temo que no voy a tener mucho tiempo libre para tocar las narices por aquí (esto de pasarse el día de un sitio para otro, se ve, no hace que deje de acumularse trabajo mientras tanto en la mesa de uno, y menos si esta tiene una importante componente virtual). O sea que si no se me ve antes del lunes, que no se preocupe nadie. Disfrutad del silencio :-).

PS Pues el vuelo ha salido con cincuenta y cinco minutillos de retraso de nada. Pero una carrerita por el aeropuerto de Frankfurt ha solventado el retraso. Y ahora ya sé que se siente cuando eres el último en subirte al avión… En fin. Seguiremos informando.

Cosas de Dallas…

Pues aquí ando, por casa de JR, Sue Ellen y compañía… De momento, el ‘hilight’ de la conferencia ha llegado pronto. «Mola» ir a una charla de Vinton Cerf. Más que nada porque él sí puede decir con cierta propiedad que ha inventado Internet (al menos el protocolo TCP/IP sobre el que se apoya). Pero «mola» más si el buen señor hace acto presencia con los ropajes del doctorado honoris causa que le concedió la Universitat de les Illes Balears, que al fin y al cabo queda a muy poquitos kilómetros de Barcelona. Pero si tienes sentado al lado a Llorenç Valverde, que es vicerector en mi universidad y lideraba el departamento de Informática de la UIB cuando se le dio el doctorado, y el profesor Cerf comienza la charla hablando de él y del honoris causa, la cosa es digna de mención como mínimo :-).

Vinton Cerf y Llorenç Valverde

(No disponemos del nombre del autor de la foto, pero el documento valía la pena y la cámara es de Llorenç)

Por lo demás, el ‘downtown’ de Dallas es una de esas curiosas que no recomendaría encarecidamente, pero que vale la pena ver. Se trata de un centro lleno de rascacielos de un lujo considerable (lo que hace el dinero del petróleo) pero… apenas hay tiendas ni gente por las calles, y eso le da un aspecto un tanto extraño, como de película en la que el productor se ha quedado sin presupuesto y no ha podido pagar más figurantes. Realmente extraño. Dando vueltas nos metimos en el lobby de un rascacielos que anunciaba ‘un montón de tiendas’ que resultaron ser franquicias de comida rápida y un kiosco. Lo más alucinante del lugar: la pista de hielo que dominaba el lobby. Más si se tiene en cuanta que la temperatura en la calle, a mediados de octubre, rondaba los trenta grados. Conveniente, eso sí, perderse un poco más al norte, donde comienza el distrito del ‘uptown’, que sí rebosa de tiendas y restaurantes caros donde se concentra la ‘beautiful people’ de la ciudad. Eso sí, siguen siendo americanos: fuimos a un ‘wine bar’ a cenar que no estaba mal (ni el salmón, ni el vino ni la fondue de chocolate del postre :-) )… y de banda sonora, el grandes éxitos de Oasis. Vivir para ver.

PS 20061030 Habemus video.