Cámara nueva. O no

Para el que no me conozca, aviso que uno es de los que agoniza durante semanas sobre algo, y al final toma la decisión en milésimas de segundo… La cuestión es que, desde hace unos meses, mi cámara (una DSC-F707 que me compré en el Chinatown de San Francisco en diciembre de 2001) me da problemillas: según y como, no reconoce el memory stick (como manda Murphy, especialmente cuando tienes prisa por hacer una foto). Además, comienza a haber cosillas que me gustaría hacer y no puedo. La cámara era lo más de lo más cuando me la compré, y sigue siendo muy buena, y tiene una óptica im presionante, y, encima, después de más de 3 años, en los que he aprendido fotografía (poco, pero he aprendido) con ella, a estos trastos se les coge cariño. Lo lógico sería llevarla al servicio técnico, que me arreglen lo que seguro (toquemos madera) que es una tontería, y dejarlo estar. Pero eso sería demasiado fácil para mí, y la cuestión es que llevo unas cuantas semanas desgantando el cristal del escaparate de una de las tiendas de Jordi Bas en la calle Pelayo (yo diría que, de media, son los mejores precios de Barcelona en fotografía digital). Como acérrimo fan de Sony que soy, la clara favorita es la DSC-F828. Y estoy medio decidido (por el bien de la salud mental de mis compañeros de despacho y algún que otro amigo, más vale que me decida pronto (por el bien de mi bolsillo, la mejor decisión sería la reparación)). Pero las reviews de los sitios más técnicos destacan que tiene algo de ‘purple fringing’ (aberración cromática), que el CCD es algo ruidoso a ISOs altas, y que más vale ni pensar en tirar RAWs, a no ser que tengas todo el tiempo del mundo (doce segundos de nada entre foto y foto) y, de regalo, es un armario empotrado. O sea que he estado mirando rivales. Por gama de precios (800 euros, ahora mismo), esas rivales son la PowerShot Pro1 de Canon y la DiMAGE A200 de Konica Minolta. Se pueden comparar sus números (que no lo dicen todo) en esta tabla comparativa. Leyendo, la Canon no me acaba de convencer, pero la Minolta no está nada mal… Supongo que ayuda el haber salido al mercado un año más tarde, y el ser la versión barata / evolucionada de otra Minolta (la A2, y la historia es un poco como con la D50, no se acaba de saber si es mejor o peor que la D70 original). En fin. Que ya veremos qué hago o dejo de hacer. Por otro lado, un sitio web más ‘de fotógrafo, el The Luminous Landscape de Michael Reichmann, dice, primero, que puede vivir con los problemas de la Sony y, un poco más tarde, que no sabría elegir entre ella y la A2, la ‘hermana mayor’ de la A200…

(Para los que piensen en una réflex digital asequible como opción, que le sumen a los precios de la réflex que sea el precio de una 28-80 y una 70-200 que abran hasta F2 y 2.8, respectivamente: para mí, que no he tenido nunca una réflex, y por tanto no tengo un par de ópticas aceptables en el armario, la diferencia de precio es considerable.)

(Disculpad la entrada pesada, pero es que tenía que probar a contárselo a alguien más, a ver si eso me ayuda a decidirme…)

3 opiniones en “Cámara nueva. O no”

  1. Yo no te puedo ayudar con la cmara, pero s puedo empatizar un poco. A m me pas lo mismo cuando me compr el pocketpc, el iPod, unos calcetines nuevos…..

    Buena suerte con la eleccin!

  2. Difcil decisin la que tienes entre manos, compaero. Lo dice uno que ya hace un ao que tiene la D-70 (pack completo alias «dama negra») y al mismo tiempo tambin toco compactas Sony algo decentes (DSC-P93).

    Ests justo en la frontera, a nivel de precio y decisin. Sobre Raw, una vez probado, te olvidas del jpg para siempre.Es otro mundo…

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