Algo más del Copyfight

Dije que no diría nada más del Copyfight. Tengo una credibilidad…

Tanto a Cory Doctorow como a Lawrence Lessig se les preguntó en los correspondientes turnos de palabra por sus impresiones sobre la sentencia Grokster.

Cory Doctorow dijo que la sentencia no afectaba para nada al P2P: una red P2P distribuida es un ejercicio al alcance del estudiante medio de primero de informática… Pero puntualizó que sí habría una víctima: la innovación en tecnología (vamos, que es una sentencia con perdedores, pero sin ganadores, ya que las discográficas no obtienen solución a su problema). Sobre ello incidió Lessig al día siguiente: la cuestión de fondo con la opinión de la corte en el caso Grokster es el párrafo

We hold that one who distributes a device with the object of promoting its use to infringe copyright, as shown by clear expression or other affirmative steps taken to foster infringement, is liable for the resulting acts of infringement by third parties.

Lo que yo había entendido no es lo que lee Lessig (y es posible que él tenga más criterio :-P): Lessig dice que donde en el caso Betamax se exoneraba a Sony de cualquier responsabilidad en que pudiese incurrir por el uso ilícito del vídeo que hiciesen sus clientes, dado que había usos lícitos substanciales, ahora se exige a quien sea no sólo la existencia de esos usos, si no que no se promuevan los usos ilícitos… ¿Carente de importancia? Va a ser que no. Sony anunciaba los vídeos Betamax para (i) hacer ‘timeshifting’ (tal programa se emite a una hora que no te conviene, lo grabas y lo ves cuando sí te convenga) y (ii) construir bibliotecas de tus programas favoritos. Resulta ser que el uso (i) es lícito, pero del (ii) nunca se ha dicho si lo es o no bajo la legislación yanqui. A día de hoy, si Sony inventase el Betamax, tendría que litigar para probar la legalidad de ese uso, no arriesgarse a usar algo así en su publicidad, o atenerse a las consecuencias… De la campaña ‘Rip. Mix. Burn’ del iPod, mejor no hablamos… Antes de Grokster, se podía usar algo que no tuviese un estatus legal claro. Inducir al delito es delito, luego ni antes, ni después de la sentencia, se puede hacer publicidad de un uso claramente ilegal, entiendo… Ahora, si no estás seguro, mejor te gastas una pasta en abogados. Ideal para pequeñas empresas…

(No deja de tener su gracia que yo, barcelonés de toda la vida, y con alergia a los juzgados, tenga que entretenerme en tratar de entender la legislación de Estados Unidos. Menudo planeta, menudo siglo.)

Una cosa más… O yo lo he entendido mal o el Copyfight lucha contra los abusos que se hacen en nombre del copyright, y no contra el copyright (bueno vale, también promueve el uso de otras licencias de (des)protección de derechos…). Hasta José Cervera, que suele tender hacia el extremismo (para mi gusto) con una cierta frecuencia, lo dice bien claro en su Retiario de hoy:

…nadie obliga a ningún autor a usar licencias CC, que en nada recortan (faltaría más) los derechos reconocidos por la ley. Que algunos autores decidan usar este mecanismo, dejando algunos candados abiertos, en nada entorpece a los demás. Que cada cual haga lo que crea conveniente. Las licencias CC no amenazan a ninguna cultura, por cerrada que quiera ser. Sólo permiten que exista otra.

Es que me parece que mucha gente opina que es una lucha por la abolición de la propiedad intelectual. Esa es la postura de algunos de los asistentes y ponentes, pero no la de todos (me pareció entender).

Un comentario en “Algo más del Copyfight”

  1. Una frase del artculo de Jos Cervera:
    «La cultura no es un sustantivo, sino un verbo; no se tiene, sino que se practica.»

    Tena que escribirla en algn lado :)

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