Leo aquí que algunos profesores universitarios están empezando a prohibir el uso del ordenador (portátil) en clase, y el ejemplo que pone es que algunos jugaban a póker mientras el emérito iluminaba a los asistentes. El autor de la entrada lanza un par de preguntas de debate al ruedo y se genera un pequeño diálogo en los comentarios, básicamente sobre el papel del ordenador en clase, los modelos pedagógicos, etc.
Por peteneras, uno de los comentaristas escribe:
Soy una persona que siempre ha clamado contra el hecho de que haya portátiles en clase, incluso en las conferencias… y aquí va una de mis razones:
Imaginad los ruiditos y los clics tanto del teclado como del ratón — ¿no es eso que alguien con una mínima decencia no le haría a sus colegas-compañeros o asistentes a la conferencia? Es más, creo que es grosero, un comportamiento absolutamente grosero. Y es indiscutiblemente irrespetuoso para con el presentador.
Bueno… este… ¡espero no encontrármelo en el cine y soltar un estornudo! Lo que sí espero es, a la próxima conferencia que asista, ver quién es capaz de utilizar el ratón con el portátil sentado en una silla de un patio de butacas cualquiera.
La excusa del póquer es escusa de mal profesor. Los estudiantes jugarán al póquer o a lo que sea (o se dedicarán a dibujar en la manopla de la silla) con o sin portátil. Y si no lo pueden hacer en clase lo harán en el bar. Pero si están en clase, con un poco (sólo un poco) de habilidad, el docente podrá conseguir que presten atención a la clase.
Si de lo que se trata es de que el estudiante aprenda (y creo que de eso debería tratarse) mejor que esté en clase. Y si no presta atención, más vale que el docente se ponga las pilas.
Estoy con carlitos. Esto me recuerda a ciertos profesores de mis tiempos universitarios, que aprobaban a 3 de cada 200, año tras año, y que año tras año lo justificaban echándonos la culpa a los alumnos, que éramos unos zoquetes.
Mi profesor de cuántica decía que «no existen malos profesores, tan solo malos alumnos» refiriendose a que, en realidad, es del alumno de quien debe partir el esfuerzo para aprender.
Naturalmente, era un mal profesor :-)
Pero es cierto que mucha gente se mete con los docentes que no saben motivar cuando, bueno, no estaría de más que los alumnos se esforzaran de vez en cuando. Para mí un mal profesor es alguien que no conoce la materia o que se muestra inaccesible. Su función es transmitir conocimiento, no hacer de animador.
Por cierto, si te dedicas a consultar información de internet durante la clase no está mal, pero si pretendes tomar notas puede ser bastante molesto. En realidad tiene razón la chica esa… el teclado hace ruido, qué le vamos a hacer.