Estás en un hotel y, por aquellas cosas de la vida, te quieres conectar, no hay ninguna red abierta a mano y en el hotel anuncian la Zona ADSL Wi-Fi de Telefónica. O sea que te conectas, les das los datos de tu tarjeta, abonas los doce euros de la conexión de 24 horas (caros, pero parecidos a lo que se paga por ahí, creo), obtienes un PIN, y se lo das al formulario que te lo pide (es cierto: podrías estar comprando la tarjeta por adelantado, pero claro, teniendo en cuenta que estoy accediendo vía uno de sus hotspots… Desde Heathrow la cosa funcionó bastante mejor, la verdad). Y no conecta. Cosas que pasan. Dejas pasar un rato y vuelves a intentar. Con Explorer. En Windows. Y que no. No pasa nada. Cinco minutos más. Y está vez te dice que Su Tarjeta está actualmente en uso en otro terminal
. Y que si es un error (digo yo que sí), que llames al 902 357 001 (obsérvese que el número comienza por 902 y no por 900). Y tras tres llamadas en las que ni siquiera consigues hablar con un operador y sólo obtienes un tono de ocupado tras la selección de idioma, en un lunes, entre las ocho y pico y las diez de la noche, te enfadas un poco. Algo que de poco te va a servir, porque, claro, no hay nadie a quien contárselo ni nada que puedas hacer, más que teclear una entrada para el blog y esperar al día siguiente para poder acceder a la red y publicarla (y pagar las llamadas al salir del hotel, claro). Paciencia…
¿Y en el hotel no… no?
Pues qué valor…
Para llevar internet siempre encima, estuve dudando entre el ADSL WiFi de Telefónica, con bastantes HotSpot, y la tarifa plana de Movistar 1GB.
Llamé para consultar unos aspectos técnicos de la WiFi al teléfono de asistencia técnica y la locución decía (día laborable): «Por causas ajenas a nuestra voluntad, no podremos atenderle en todo el día de hoy».
Obviamente, de cabeza a movistar, cuyo 3G funciona el 10% de las veces, pero el GPRS va (lento, pero va), y el giga da de sobra para todo el mes.