El País, ¿en RSS?

Los titulares de la sección España de El País, carentes de contexto

Me pone malo cada mañana, al abrir el agregador de RSS, llegar a las noticias de El País. He aprendido a convivir con el hecho de que cada madrugada, después del cierre de la edición impresa, se vuelquen 10, 15, 30 noticias al canal RSS correspondiente. Uno pensaría que la razón de ser de tener una web y distribuir vía RSS es, precisamente, no tener una única edición diaria de la publicación y que cuando la noticia queda cerrada pueda salir inmediatamente a la web. Pero no soy yo nadie para decidir cuál es la política de un diario. Por más que me cueste aceptarlo a veces, debe haber un señor o señora, o un grupo de ellos, decidiendo esas cosas. Ellos sabrán por qué hacen las cosas como las hacen.

Pero con lo que no puedo, de ninguna de las maneras, es con la decisión de “escupir” los titulares en el canal RSS… ¿Qué narices es una pieza titulada “Yo, me, mi”? Un rato después de ojear los titulares RSS salgo a la calle, me paso por el quiosco y, por aquello de recuperar viejas costumbres, me compro la edición de papel del diario.

El titular ?Yo, me, mi?, en la edición de papel

Andá. Resulta ser que en la edición de papel sí es fácil saber qué se esconde tras el titular. Se trata de una pieza de opinión de Miguel Ángel Aguilar. Leo quince palabras y me huelo que va sobre el ‘caso Gallardón’ (si es que soy un lince…). Decido girar la página.

¿Tanto habría costado incluir la firma del columnista y las primeras palabras de la pieza en el RSS? ¿Tanto?

El titular ?Morir en la carretera?, en la edición de papel

No en todos los casos la cosa es tan fácil, naturalmente. ?Morir al otro lado de la carretera? es un artículo con foto e infográfico que difícilmente se trasladan al RSS. Pero sigue dándome en la nariz que incluir la entradilla (14 palabras, cuánto trabajo) habría mejorado “ligeramente” la utilidad de la entrada del RSS.

Tiene que ser muy difícil para un medio con tradición saltar de un medio (valga la redundancia) a otro. Máxime si se trata de saltar del papel a los bits. Pero lo que trasmite El País (y muchos otros diarios, que esto solo es un ejemplo) es una dejadez y una falta de ganas que resultan insultantes para el lector internauta. Que me da a mí que es un público que interesa a los diarios. No sé yo si se trata de una gran política…

Deja un comentario