La muerte de los blogs… ¿o de la blogosfera?

Si algo hay que reconocerle a Paul Boutin es que con su artículo en Wired (Twitter, Flickr, Facebook Make Blogs Look So 2004) ha conseguido poner en marcha a la blogocosa para hacer lo que más le gusta: mirarse el ombligo (y es que encima lo hacemos divinamente, oiga). De momento, lo más inteligente que he leído sobre el tema lo ha dicho Nicholas Carr (un tipo de esos de los que vale la pena leer hasta la última palabra de lo que escriben) en Who killed the blogosphere. En resumen ejecutivo:

No es blog todo lo que reluce
No por usar un software de blogging tienes un blog. El top 100 de Technorati está compuesto, casi exclusivamente, de pequeños y no tan pequeños emporios de la comunicación (al primero de la lista al que yo llamaría blog es el de Seth Godin, que está en el 17). En la blogocosa hispana la cosa no es tan así, con Enrique Dans, Nacho Escolar, Antonio Ortiz, Kirai o José Luis Orihuela bien colocados en todos los rankings, pero las redes de blogs comerciales se imponen día a día (como muestra, el “botón” de los 10 millones de usuarios únicos en Weblogs SL). Blog es más “plataforma de publicación” que otra cosa.
La esperanza de vida de un blog es corta
Technorati ha indexado más de 130 millones de blogs. De ellos, apenas 7.5 millones han tenido una entrada en los últimos 120 días. Y es que, parafraseando la frase inicial de Famalos blogs cuestan. Más aun si tenemos en cuenta que…
Para estar online ya está Facebook
Porque Paul Boutin tiene, al menos, una parte de razón. En 2003, cuando nació este blog, para tener una presencia en la web más o menos sofisticada, o te montabas un blog o te montabas un blog. Pero hoy en día, para eso también están Facebook, Twitter o Flickr. O, si me apuras, Facebook, los ‘status’ de Facebook y los álbumes de Facebook… Cuántos “blogs” hemos visto abiertos que no eran más que una página personal.
En peligro: la cultura del enlace
Carr afirma que lo que sí corre verdadero peligro es una de las bases sobre la que tradicionalmente se han apoyado los blogs: el enlace externo. Cada vez hay más y más blogs y redes de blogs que se endoenlazan (el ‘palabro’ es mío) hasta la saciedad, desesperados por mantener cautivo al lector esperando que, antes o después, caiga un clic en un anuncio y solo enlazan hacia fuera cuando no les queda más remedio.

De ahí a decir que los blogs (o la blogosfera) están muertos el salto cuantitativo es, cuando menos, notable. Me parece de cajón que no todo el mundo necesita un blog (de hecho, yo me siento muy pero que muy representado por friendfeed.com/chechar, donde pesan más Twitter, los ‘shared’ de Google Reader o Last.fm que el blog, y porque no me caben bien los bookmarks de Yahoo!, que si no…). Tampoco se puede negar que los ‘tops’ de los rankings de blogs ya no son de los blogs. Pero minimizar un millón de blogs actualizados cada semana o cosas como que este blog tenga, en estimación conservadora, un centenar largo de lectores habituales, tampoco parece muy inteligente. Aunque sí, deberíamos castigar el endoenlace contumaz de alguna forma…

(Editado 20081113 Me había dejado el último punto del resumen, que es el verdaderamente significativo (desastre que es uno) y he cambiado el último párrafo para adecuarlo a ese punto.)

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