iPad

Acabo de poner mis manazas encima de un iPad, en un Best Buy en Plantation, Florida.

Los 10 minutos que he dedicado a probar el aparato no dan para mucho, pero al menos me han dado para poder comentar las cuatro cosas que más me han llamado la atención:

  • Pesa, demasiado para mi gusto. No es cómodo para mantenerlo sujeto como un libro, así que su postura ideal es apoyado en algún sitio, tal vez encima de las piernas o sobre una mesa.
  • La pantalla es fantástica. Es el aparato perfecto para enseñar fotografías a la familia. Déjate de pantallas de ordenador, iPods o inventos similares.
  • El teclado me ha parecido poco preciso e incómodo de usar. Evidentemente mucho mejor que el teclado de un iPod, pero mucho, mucho, mucho más incómodo que el teclado del Netbook que estoy usando ahora.
  • He navegado un rato con él usando la wifi de la tienda. La experiencia es muy positiva, aunque las pestañas de “en este número” y “lo más leído” de la web de Mosaic fallaban (simplemente no aparecían). Pero tampoco tengo claro el porqué.
  • También he probado algunos juegos que usaban el acelerómetro. Impresionante, pero el exceso de peso del aparato no invita a jugar mucho rato.
  • La aplicación de lectura de libros está muy bien pensada: cuando sales de la aplicación te mantiene en la página por la que ibas, es fácil pasar páginas adelante o atrás, es rápida. Sin embargo ni el peso ni la pantalla son lo más adecuado para leer un libro.
  • No he tenido la oportunidad de ver un vídeo en el iPad así que no puedo opinar al respecto. Pero viendo como se ven las fotografías, es de suponer que los vídeos también tienen que verse muy bien.

A pesar de los inconvenientes, el “aparatito” tiene su atractivo. Con 3G y una tarifa en condiciones, puede ser un buen sustituto de un netbook, mirándolo, eso sí, desde el punto de vista de la navegación por internet. Y para ver fotos sin duda inmejorable. Pero poco más. Un aparato que si alguien me lo quiere regalar lo cogeré con gusto, con mucho gusto. Pero si tengo que pagar por él, de momento, con lo poquito que he probado, va a ser que no.

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