Dice la wikipedia en español que el «factor autobús» es
un término usado en proyectos de desarrollo de software, que alude a una gran cantidad de información vital de un proyecto de software limitada solamente a uno o unos pocos desarrolladores, impidiendo la continuación del proyecto en el hipotético caso de que estos desarrolladores clave sean atropellados por un autobús.
Vamos, que tu factor autobús es uno si basta con que un autobús atropelle a la persona correcta para que tu proyecto se venga abajo, dos si hace falta que atropelle a las dos personas correctas, etc.
(Mucho más «maravilloso» me parece el factor bus inverso: ¿a cuánta gente tiene que atropellar el autobús de marras para que el proyecto funcione?)
Me viene a la cabeza el «conceto», irremediablemente, al leer The people holding up the internet (lectura casi obligatoria), que documenta casos como el de Paul Eggert, profesor de UCLA y mantenedor del archivo de zonas horarias que usa… básicamente toda la tecnología digital del mundo para determinar qué zona horaria aplica en cada lugar del mundo. Eggert, además, ha hecho 218 de los 251 cambios hechos al archivo en los doce meses anteriores a la publicación del artículo. 251 cambios en un año, sí. Si te bajas de un avión en Winnipeg dentro de un mes, tu reloj solo se pondrá en hora correctamente gracias a un cambio hecho a ese archivo en los últimos meses.
No parece el problema más grave del mundo, ¿no? Pero la pieza también habla de Lasse Collin, que mantenía xz, una utilidad de compresión presente en muchísimos servidores de internet y en el iPhone (dice la pieza, no lo he comprobado), que explicaba hace unos años que era un hobby suyo por el que no ingresaba nada… y que estaba teniendo problemas de salud mental que le dificultaban el «hobby»-llámale-trabajo-llámale-mejor». Al cabo de poco se ofreció un alma inocente a echar una mano… que resultó no ser tan inocente y acabamos con un considerable agujero de seguridad (ya parcheado) en una cantidad más que notable de servidores de los que alimentan internet. También habla de sudo, ese comando sin apenas importancia para la seguridad… Y de…
Vamos, que existen múltiples personas que hacen que el factor autobús de internet (y buena parte de nuestras vidas depende de internet, no lo olvidemos) sea muy, muy pequeño.
El multifactor autobús
Y esto me lleva a mí a sacarme de la manga el concepto de «multifactor autobús» (obvio para todos los que hayáis llegado hasta aquí): si tienes factor autobús n, pero hay m n-uplas a las que se les puede aplicar la definición, entonces tienes multifactor autobús n:m. Si n es pequeño, tienes un problema. Y ese problema crece ¿linealmente? ¿exponencialmente? ¿¡factorialmente!? (yo voto que factorialmente) a medida que crece m.
(Seguro que alguien ha documentado antes y mejor el concepto, sí.)
Y lo peliagudo de la cosa (uno de los aspectos peliagudos de la cosa, de hecho) es que nuestras infraestructuras digitales, lamentablemente, además de tener una n muy, muy pequeña, tienen una m muy, pero que muy grande. Y no estamos haciendo lo que deberíamos para resolver el problema (con nobles y notables excepciones, como la de sovereign.tech, agencia alemana de soberanía tecnológica).
PS Que sí, que lo del «multifactor autobús» me ha hecho gracia, pero todo esto es solo una excusa para incrustar aquí una de las mejores (en mi inmodesta opinión) tiras de xkcd…
…y la versión que le hice yo hace cerca de un año…
(que, efectivamente, no es más que una más entre un millón de variaciones, pero es la mía 😬).

