Llevábamos tiempo sin tocar las narices con las Computer Chronicles de Stewart Cheifet y llega el momento de viajar cuarenta años hacia atrás en el tiempo para repasar la historia no tan lejana de la informática…
Comenzamos con los dos primeros episodios de septiembre de 1986, que se centran en el uso de la informática en educación. Arrancamos en un cole (curiosamente, de Cupertino) al que Apple había dotado de unos cuantos Apple II para que cada estudiante tuviese uno (sin entrar en muchos detalles), para luego tener una demo del estado del arte de la época del software educativo de la época. Curioso que ya por entonces, cuando el periodista pregunta si se ha hecho algún tipo de diseño experimental para medir la efectividad del uso de la informática en las escuelas, no hay mucha respuesta, precisamente… Afortunadamente, en la siguiente entrevista hay algo más de reflexión antes del uso ciego de la tecnología. Como solemos decir por aquí, hace cuarenta años estábamos mucho más cerca de cómo estamos hoy de lo que creemos… (En los breves del final del programa, y en esa misma línea, Apple estaba intentando detectar por dónde se les filtraban los nuevos desarrollos a la prensa 😬.)
En el segundo episodio temático, nos pasamos del uso educativo del ordenador en las escuelas a su uso en casa, entre otras cosas para matricularse en educación universitaria en línea 🙀, o el uso de un Amiga (claro) para consultar recursos multimedia almacenados en LaserDisc. Y en los breves del final, noticias sobre interfaces cerebro-ordenador (sí, hace cuarenta años), y el uso de la red francesa de Minitel para usos ilícitos no anticipados, entre otras…
Y en el tercer y último episodio del mes nos encontramos con el que tiene que ser el estándar más longevo de la informática: MIDI, que básicamente sigue siendo el mismo hoy que ya era en 1986 (y una de las pocas cosas en las que el Atari ST era superior al Amiga). Y de regalo podréis ver cómo eran las DAWs de la época, para el ST, el Amiga… e incluso el Apple IIGS1, y unas cuantas más de las aplicaciones musicales de la época. En los breves, el primer piloto para hacer la declaración de la renta digitalmente en los Estados Unidos.
Y eso es todo por septiembre. Amenazamos con volver el mes que viene. Si queréis avanzaros con los deberes, podéis acudir tanto a la lista de episodios de la Wikipedia como a la playlist a la que pertenecen los vídeos de YouTube que tenéis aquí arriba.
Hace un par de meses nos quejábamos por aquí de lo perdida que iba Commodore cuando lanzó su 128 en vez de dedicar todos sus recursos al Amiga. El IIGS sería el equivalente de Apple… pero no tuvo los mismos efectos devastadores en Cupertino. ↩︎
Creo que es hora de cerrar etapa. Comenzamos a releer la revista Byte ahora hace casi dos años, en julio del 84, y con esta van 24 entradas dedicadas a 24 números de la revista, y hasta yo comienzo a tener un cierto cansancio del repaso mensual (me puedo desdecir en caso de reclamación por aclamación, pero creo que coincidiremos en que podemos cerrar el ciclo ya, ¿verdad?). Pero no creáis que vamos a abandonar la nostalgia así como así: notaréis que no incluimos la minisección de Computer Chronicles desde el mes de marzo. Pues no es porque se me haya olvidado (por una vez, y sin que sirva de precedente), sino porque, como comentamos en su momento (¡no me estáis atentos!), el programa cerró la temporada a final de marzo de 1986, y no volvió a emitirse hasta el inicio de la siguiente temporada, allá por septiembre del mismo año. Y sí, amiga lectora, amenazamos con repasar mensualmente las Computer Chronicles de la temporada 86/87 a partir de septiembre. (Y me reservo el derecho de seguir leyendo la revista y destacar alguna pieza de vez en cuando O:-).)
Y cerrados los temas organizativos, vamos allá con nuestro último Byte.
Cuánto voy a echar de menos estas portadas de Robert Tinney… (Veo, por otro lado, en archive.org, que se van a hacer más infrecuentes, y que apenas durarían hasta mayo de 1988. Otro motivo para ir cerrando etapa.)
Abrimos número con la editorial y el estándar informático en vigor más antiguo que yo recuerde, que lleva en danza desde nada más y nada menos que 1983. Eso no iba a impedir, naturalmente, esa lacra que son los formatos propietarios…
El producto del mes era esta descripción-que-no-review del Macintosh Plus, que introducía la altísima tecnología de ser capaz de acceder a las dos caras del disquete (doblar la capacidad de cada disquete no es poca cosa), pasaba a un mega de RAM y añadía SCSI para conectar discos (hablan de discos capaces de transferir 320 kilobytes –el énfasis es suyo– por segundo). A cambio, Apple es Apple, se caían de la configuración MacPaint y MacWrite, que pasaban a costar 125 dólares de nada. Teniendo en cuenta que el Plus salía a 2600 dólares de la época (unos 8500 actuales, actualizando la inflación), no sé yo si a Apple le venía de aquí.
Nos paramos unas páginas más adelante para una rara avis, un anuncio de un ordenador MSX en Estados Unidos:
Notará la lectora que MSX solo aparece en el texto del cuerpo del artículo, porque la marca, en Estados Unidos, apenas era reconocida. Nótese también el marcado acento musical, destacando la síntesis FM, el software musical y el soporte de MIDI.
En la sección cosas-que-no-aparecerían-hoy-en-una-revista… ¡curvas de Hilbert!
Atención, por cierto, a la firma del artículo: alguien que se estaba licenciando… en historia, claro.
Y, en el apartado quién-ha-escrito-este-artículo… Robert Moog. Sí, ese Robert Moog. Hablando de síntesis digital, claro:
Y siguiendo con el tema musical de la revista, algo que ni me sonaba: fractales musicales. Ilustrados (sonificados, mejor, sí) con código en BASIC para el MSX de Yamaha de hace tres capturas. En 1986 lo de los fractales era una cosa tremendamente nueva: el libro de Mandelbrot, The fractal geometry of nature, se había publicado apenas en 1982.
Sin haberle dado al código en BASIC, no sé yo si se tratará de la cosa más armónica del mundo. Buscando algo más sobre el tema, en 1987, la revista Nature publicaba una carta, Is there such a thing as fractal music? Y una búsqueda rápida en Scholar muestra que se sigue escribiendo sobre el tema.
Y un par de cosillas más de hardware para cerrar. Primero, al Atari ST, que seguía avanzando…
…y después, que el viejo hardware se resistía a morir, y como muestra este botón en que se revisan interfaces MIDI… para el Apple II y para el Commodore 64 (🥹).
Pues eso. Hasta aquí nuestro repaso a la historia de la informática de consumo de mediados de los 80. Con un poco de suerte (falta decidir si buena o mala, claro 😬), volvemos en septiembre con más Computer Chronicles.
PS Por cierto, por la más pura casualidad me he encontrado esta entrada de obm de 2008… en la que me leía una revista de 1998. Esto mío viene de largo. A lo ¿mejor? ¿peor? es crónico y todo.
Proseguimos con nuestro proyecto de leer la revista Byte, cuarenta años más tarde. El resto de entradas de la serie, como siempre, las encontrarás en la etiqueta Byte de obm. En enero habíamos hablado del Atari 520ST y este mes toca el hermano mayor, el 1040ST.
Destaco, en primer lugar, un megaanuncio de Microsoft publicitando sus lenguajes de programación.
Solo pongo la portada, porque se alarga hasta siete páginas más, que el catálogo de Redmond era extenso y su presupuesto para publicidad profundo. Sirve el anuncio, además, para ver cuáles eran los lenguajes que Microsoft consideraba importantes en la época. Arrancan con C («First with the pros«), Macro Assembler («The Quickest. Bar none«), FORTRAN («The overwhelming favorite«), COBOL («The interactive edge«), Pascal («When you’ve outgrown the others«) compartiendo página con QuickBASIC («BASIC just got faster«), que ilustraban, si no me equivoco, con una HP12, y cerraban con LISP («The language of artificial intelligence«), muMATH («Mainframe math on your PC«) y Sort («Versatility without compromise«), compartiendo página también.
¿Quién esperaba ver a FORTRAN y COBOL ahí arriba en 1986? Yo, no. Ni siquiera recordaba que Microsoft hubiese tenido un sistema de álgebra simbólica…
Y de la publicidad de lenguajes saltamos al programa que, en una realidad paralela a la nuestra, ocupa el lugar de Photoshop: el mítico Deluxe Paint (aquí, una carta de amor al Deluxe Paint III), que en aquella época no le sacaba los colores (see what I did there?) a los de Adobe… porque Photoshop 1.0 no llegaría al mercado hasta el muy lejano año de 1990.
Me paro un momento en la sección de libros para recordar al muy mítico (en aquella época) Peter Norton. Si tuviste un PC con MS-DOS, muy probablemente recuerdes sus míticas Norton Utilities (que ¡siguen existiendo!), pero a lo mejor no sabías que era un autor de «best sellers» sobre la programación del PC.
(Si tuviese más tiempo y dinero de los que tengo, seguramente haría por obtener una copia del Computer Law Annual 1985, porque por la crítica parece digno de leer con curiosidad histórica, con artículos sobre los problemas de propiedad intelectual de la ingeniería inversa, o la normativa antitrust, aunque también dicen que está escrito para juristas.)
No me alargaré mucho con el ordenador protagonista del número: a estas horas ya deberíais tener claro que el ST era mejor que el Mac (y del Windows de la época ya ni hablemos)… pero que estaba por debajo del Amiga (con la excepción de las aplicaciones musicales: ¿sabíais que Fatboy Slim sigue usando un ST?).
Los de mirada afilada habréis notado que en la portada, además del ST, había un segundo tema, el «homebound computing». ¿Que qué es eso? Nos lo cuenta el primer artículo del tema, que comienza recordándonos que el teletrabajo no lo inventó el COVID, y que ya se hablaba de ello hace cuarenta años, pero que anuncia que el tema se va a centrar en la informática como ayuda para las personas que, por el motivo que sea (una discapacidad, por ejemplo), no pueden desplazarse.
Me salto el artículo sobre síntesis de habla a partir de imágenes para pasar directamente al e-learning, que me toca la fibra especialmente.
Y es que en 1986, el año en que los módems de 2400 baudios nos parecían lo más, la educación a distancia ya no era necesariamente por correspondencia, gracias a la Electronic University Network de Telelearning. Hay más sobre el tema en Tedium.co y en eLearning Inside, pero el artículo nos explica que la cosa no era ni siquiera «lo último de lo último», porque se había fundado en el lejano 1983 y tenía programas de grado oficiales desde 1985, con 17 000 estudiantes matriculados hasta entonces. Eso sí, los materiales de aprendizaje no eran en línea: te enviaban el libro a casa. Tecnología necesaria: un IBM PC o PCjr, un Apple II o un (cómo no) Commodore 64 (el 35% de los matriculados no tenía ordenador al apuntarse). ¡Y había hasta mensajería instantánea!
Pasar a otro tema del que también, oh sorpresa, seguimos hablando hoy: envejecimiento y tecnología.
Que sí, que hace cuarenta años ya nos interesaba si las tecnologías digitales podrían ser una ayuda para una sociedad que envejecía cada vez más. Y a continuación viene el tema en que nos paramos cada vez en obm: ordenadores y discapacidad visual.
El primer párrafo se podría haber escrito hoy… Cuarenta años más tarde, las tecnologías son 10 000 veces mejores, pero los problemas, o son los mismos o hemos introducido barreras nuevas para compensar las que (afortunadamente) hemos tirado abajo.
Y una vez cerrada la sección, nos pasamos a la guerra que se mantenía entre los ordenadores con CPUs Motorola 68000: el Mac, el ST y el Amiga (en orden rigurosamente creciente). Bruce Webster, uno de los autores estrella de la revista, hacía una comparativa que se alargó tanto que en este número solo cabía la primera parte, cuya conclusión es que el Mac está más maduro (llevaba mucho más en el mercado9, el 520ST es una ganga y el Amiga se veía lastrado por los problemas de Commodore, pero era el que apuntaba más maneras…
En nuestra sección habitual, temas que ni por casualidad encontraríamos hoy en una revista de informática… ¡las ecuaciones diofánticas!
Me paro en la sección de BIX (ya recordaréis: el extracto en papel que hacía Byte de las conversaciones en su servicio en línea) para contemplar el nacimiento de IFF, el metaformato de archivos presentado por Electronic Arts que debería ser la base de cómo trabajamos hoy, y que permitía encapsular múltiples tipos de información (texto, gráficos y audio, para empezar) en un único archivo.
Y cierro con una curiosidad. A estas alturas deberíais estar tan enamorados y enamoradas de las ilustraciones de Byte como yo… y esto es tan claro que ya en aquella época la revista vendía ediciones limitadas de sus portadas:
Pero, como venimos haciendo últimamente, no nos iremos sin darle un repaso a los episodios del mes de Computer Chronicles…
El primero no es especialmente apasionante, y se dedicaba a las carreras profesionales en informática, incluyendo la emprendeduría… Una cosa a destacar es que no era totalmente necesario tener un grado en informática para encontrar trabajo en el campo: bastaba con unas cuantas asignaturas desde otros grados. Por cierto, que ya hablaban de la importancia de las competencias comunicativas… y ya se comentaba que las mujeres se iban a computer science y no a computer engineering. Tremendo, eso sí, en los breves del final del episodio, cómo AT&T presentaba un sistema de correo electrónico «de bajo coste»: ¡40 céntimos por enviar una página de texto! (Un sello costaba 22). Y con servicio de entrega en mano para personas sin correo electrónico por… ¡siete dólares y medio! ¡De la época! Todo ello mientras IBM presentaba un procesador experimental con 93 000 transistores (el procesador del iPhone 16 tiene… quince mil millones)
En el segundo episodio se hablaba de la computación en paralelo. Solo por ver un superordenador Cray de la época ya vale la pena darle al play. El H. T. Kung al que se entrevista a medio programa, por cierto, está a un grado de separación de Deep Blue, de unos de los primeros «gusanos» de internet, de la fundación de Y Combinator (una de las empresas de capital de riesgo más importantes del Silicon Valley)… y de las TPUs de Google. Se dice pronto. Y el Craig Mundie que sale justo después lideró la investigación y estrategia de Microsoft de 2006 a 2012.
Y para cerrar, dos episodios dedicados a los ordenadores y sus usos militares, otro tema del que seguimos hablando hoy. En esta primera parte se repasa la larga historia de esos usos militares, ya desde el ENIAC, y el enorme papel de DARPA en la investigación en el campo. No os perdáis las demostraciones de simuladores de vuelo de altísima tecnología que palidecen al compararlas con lo que podemos correr hoy en básicamente cualquier PC. Y la investigación en armas autónomas ya había comenzado, con el eventual premio Turing Raj Reddy.
Y en la segunda parte, sistemas informatizados en los barcos de la Armada de los Estados Unidos, capaces de disparar autónomamente (y el rechazo que provocaba la idea entre al menos parte de los militares de la época), o las «star wars» de Reagan… y menciones a coches autónomos.
Os diría que avanzaseis los deberes para anticipar el mes que viene… pero marzo fue el último mes de la temporada 85-86 del programa, y la siguiente temporada no llegaría hasta septiembre.
Y eso es todo por marzo… de 1986. El mes que viene, más.
Seguimos con el proyecto mensual de ojear la revista Byte… con cuarenta años de retraso (tenéis todas las entradas sobre el tema, que ya son unas cuantas, en la etiqueta Byte de este blog). Y febrero del 86 se dedicaba… al procesado de textos (que, spoiler, no es lo mismo que los procesadores de texto).
Y comenzamos mirando publicidad. El primer anuncio, diría yo, de un programita que seguimos usando cuarenta años más tarde: ¡Excel! Dice la Wikipedia que fue lanzado en septiembre del 85, y si vais a nuestra entrada del número de mayo del 85 (sí, llevamos ya un tiempín con esta historia de la revista Byte) encontraréis el anuncio de que lo iban a lanzar, y corregidme si me equivoco (ya podría ser, ya), pero no lo habíamos vuelto a ver por aquí.
Y si os ha llamado la atención el ratón monobotón, o el disquete de 3,5″… sí, Microsoft lanzó originalmente Excel solo para Mac.
No pongo captura, pero también merece la pena pararse en la sección de cartas (página 24 y siguientes), en que los lectores revisan el programa para calcular π (¡del número de mayo!) y explican lo lentísimo que es convergiendo (pero destacan que es muy legible y un buen ejemplo para aprender) y algunas correcciones al programa sobre la distribución normal (esta vez solo tenemos que retroceder hasta octubre). Bravo por los lectores atentos.
Seguimos, esta vez con nuestra manía de pararnos en cualquier cosa que tenga que ver con el Amiga. En este caso, se trata de una introducción al Kernel, el software de sistema contenido en su ROM, escrita nada más y nada menos que por su creador, el mítico (en círculos reducidos, cierto) RJ Mical. Si alguien quiere leer más sobre el tema, en el mismo Archive podéis encontrar su manual. #YaNoSeEscribeSoftwareAsí
Y unas páginas más adelante nos encontramos un anuncio del Amiga que es un homenaje (merecidísimo) a Denise, Paula y Agnus, los tres chips especializados en vídeo, audio y gestión de memoria, revolucionarios para la época, que eran una de las partes vitales para hacer del Amiga la maravilla multimedia que era.
Y dejamos el Amiga (hasta que nos den la más mínima oportunidad de recuperar el tema 😅) y entramos en el tema del número, el procesado de textos. Hablando con la leyenda de la informática que es Donald Knuth (se lee Kanuz, por cierto), hoy profesor emérito de Stanford, creador de TeX y autor de la magna opus The Art of Computer Programming (in progress). Por aquella época ya hacía más de una década que le habían dado el premio Turing y en la entrevista, como no podría ser de otra forma dado el tema, hablan de tipografía digital y de la creación de Metafont, un software que se sigue usando hoy y que continúa siendo una [no tan] pequeña maravilla.
Y, para hacer más énfasis en lo que decía de que procesado de texto no se refiere a los procesadores de texto (al menos, no a los que nos vienen más rápidamente a la cabeza), nos podemos dar un chapuzón en cómo estaba por aquel entonces el estado del arte de la interpretación del lenguaje natural:
(Como es costumbre de la casa, tanto Pollack como Waltz son no solo expertos, sino pioneros en la materia.)
Seguimos con el tema. Nos quejamos (con razón) de que artes y humanidades están excesivamente separadas en las cabezas de muchos, y de que esto es fuente de unos cuantos de nuestros problemas. En los ochenta ya era en gran parte así, no nos engañemos, pero de vez en cuando podíamos ver cosas como un artículo en una revista tecnológica dedicada al tema del procesado de… poesía.
No os perdáis, por favor, la discusión sobre cómo sacar la métrica de un poema automáticamente (en inglés, además, donde la cosa depende más de sílabas átonas y tónicas que en español):
Pero el colmo del friquismo, en serio, es un artículo entero dedicado a la sesudísima (solo hago un poco de broma, aquí) cuestión de si vale la pena aprender a teclear en un teclado Dvorak (#TLDR, los autores opinan que sí, si te puedes permitir el lujo de escribir siempre en un teclado Dvorak). Que el primer firmante de la pieza sea profesor emérito… de física, dedicado a la astronomía forense, es solo la guinda del pastel.
¿Había dicho yo que volveríamos al tema Amiga a la que nos dieran una oportunidad? Sí, ¿verdad? Aquí, los orígenes británicos de AmigaDOS:
Y aún una página más con contenido Amiga, aunque aquí no sea el contenido lo que quiero destacar, sino el continente. Estamos en 1986, y el mundo comienza a conectarse digitalmente. Byte, de hecho, tiene su propio servicio online, BIX (el Byte Information Exchange), que se había puesto en marcha en junio (a seis dólares de la época la hora de conexión)… pero la audiencia era tan corta (dice la Wikipedia que en el 87 llegaron a 17,000 usuarios) que la revista le daba bombo al servicio destacando un «Best of BIX» en sus páginas. Igual sí hemos cambiado un poco, en estos cuarenta años…
Antes de cerrar la sección, quiero aprovechar para recoger el obituario de Robert Tinney en Ars Technica. ¿Quién es Robert Tinney? El ilustrador de muchas de las portadas de los números de Byte que hemos recogido por aquí, que falleció este primero de febrero. Que su obituario aparezca en Ars da una idea tanto de la relevancia de la revista como del impacto visual del trabajo de Tinney en muchísima gente. Curiosamente, estamos muy cerca de llegar a los números en que la revista dejó de emplear a Tinney para pasar a usar fotos en sus portadas, como podéis comprobar en los archivos de la revista Byte en archive.org, que también podéis usar, si queréis, para avanzaros y comprobar de qué va el número «del mes que viene». Añado que Tinney tenía una tienda, todavía activa (y espero que lo siga estando mucho tiempo), y que ahora mismo estoy peleando muy fuerte conmigo mismo para no comprarme pósters del número de artes digitales de 1982, la de abril del 85, o la de «claves de la educación» de, nada más y nada menos que julio de 1980.
Y seguimos también con el repaso a los episodios de febrero del 86 de Computer Chronicles…
El primero de los episodios se dedica a operar en bolsa por ordenador, algo novedoso en la época. No me ha resultado especialmente interesante, más allá de los cacharritos para recibir información financiera vía radio FM, tanto en forma de cacharrito independiente como de accesorio para tu PC.
El segundo programa del mes va de «software psicológico», desde software para ayudar con determinadas terapias (con la sofisticación de la época, más cercana al programita con el que se juega para renovar el carnet de conducir) a tests de tipos diversos, con sus, inevitablemente, «módulos de inteligencia artificial»… y las mismas preocupaciones y las mismas salidas por la tangente que nos suenan tanto hoy.
(Y en los breves, noticias de la crisis de Commodore, que le debía doscientos millones de dólares a los bancos. La compañía no acabaría muriendo hasta el 94, pero ya comenzaba a oler a chamusquina la cosa.)
El tercer programa del mes se dedicaba al software para astronomía, tanto profesional como amateur (en este último caso, bastante reconocible para cualquiera que haya usado una app de astronomía únicamente… pero cuatro órdenes de magnitud menos potente e interfaces jurásicas). La discusión sobre astronomía «profesional»… lo de siempre: gente alucinando con lo que había avanzado la tecnología en el campo… que ahora nos parece casi de juguete.
(Y en los breves, la muerte de la mítica Osborne… cincuenta y tres millones de dólares de pérdidas de Commodore, por si los doscientos millones de deuda fuesen poca cosa… y la compra de Pixar por Steve Jobs por «varios millones de dólares».)
El 3×22, dedicado al color, lamentablemente, parece que está desaparecido. Como de costumbre, podéis chafardear lo que se viene en marzo tanto en la lista de episodios de la Wikipedia como en la playlist a la que pertenecen los vídeos de YouTube que tenéis aquí arriba.
Y con esto cerramos el mes. Dentro de unas semanas, más.
Lo de siempre: seguimos con nuestro proyecto de leernos la revista Byte… con cuarenta años de retraso, y esta vez con un añadido final extra. El tema del mes… ¡la robótica! (Tema que vamos a ignorar bastante completamente, porque no me pone nada. Pero las portadas de Byte son un clásico, o sea que aquí va la del mes:
Comencemos, pues, por la editorial:
¿Creíais que Apple se quejaba solo de que Microsoft la copia? (Todo sea dicho: a lo largo de la historia Microsoft ha copiado cosas de Apple… y hasta hay casos en los que Apple ha copiado de Microsoft. Y donde dice Microsoft, puede decirse Google/Android.) Pues antes de quejarse de Microsoft y Windows, se quejaron de GEM, la capa gráfica de Digital Research para sistemas PC/MS-DOS (y no solo estos: volvemos sobre el tema más abajo). Respetando la propiedad intelectual de Apple (más que el editor de Byte, después de leerle), comparto con él que con estas cosas, entonces y ahora, el consumidor sale perdiendo bastante.
Seguimos con los «microbytes» la sección de noticias breves. En esta ocasión, por un lado, evolucionamos con algo que ya habíamos visto por aquí… a las pantallas planas LCD les llega el color:
Y por el otro (literalmente, hay que girar la página para llegar a ello), desmontamos un poco el mito de que Kodak murió por no innovar en fotografía digital:
…y es que pocas compañías investigaron e invirtieron en el campo de la fotografía digital como Kodak, que acumuló una inmensa bolsa de patentes sobre el tema. Lo que mató a Kodak (bastantes años después de 1986) fue, sobre todo, el miedo a canibalizar su mercado «químico».
Nos vamos, ahora, a la publicidad:
Sí, amigas, 1986 es el año de volar a 2400 baudios, no a los «viejos» 1200. Casi dos kilobits y medio, sí. ¿Recordáis la tortura que es tener cobertura «solo» 4G y descargar cosas a pocos megabits? (Pero no os emocionéis: no todas las líneas telefónicas de la época soportaban esa barbaridad de velocidad.)
Y seguimos mirando anuncios, con un momento histórico: ¡el primer anuncio que vemos de Windows!
No os pongo el publirreportaje entero (8 páginas tenía en total, que Microsoft ya tenía unos dineros en la época), pero sí os dejo aquí esta maravilla de gráficos:
¿Reconocéis vuestro Windows «de toda la vida»? Yo tampoco.
Hablábamos antes de GEM… y lo recuperamos aquí, porque en este número se analizaba el Atari ST, la tercera de las máquinas con procesador Motorola 68000, después del Macintosh y el Amiga (recordemos siempre: Amiga mejor que ST mejor que Mac). Y el sistema operativo del ST era, efectivamente, el GEM de Digital Research (bueno, GEM era, como con los PCs, la capa gráfica sobre TOS, el verdadero sistema operativo).
Y… ¿vamos a comparar GEM con Windows, tal y como lo presentaba la mismísima Microsoft en su campaña publicitaria?
(Eso sí: reconoceremos que el parecido con el sistema operativo de los Macintosh es más que notable. Es innegable.)
Seguimos con nuestra sección «esto no lo ponemos en una revista hoy, que nos lapidan» con un programa en BASIC para dibujar superficies 3D:
Ojo, que el programa tenía una cierta complejidad y hasta ocultaba las superficies ocultas:
(Si esto no os fuera suficiente, os podéis ir a la página 397 para ver cómo implementar el algoritmo de Euclides para calcular el máximo común divisor.)
He dicho que me iba a saltar la robótica, pero sí me quedo con uno de los artículos de la sección:
Y después de la visión venía una pieza dedicada a los sensores táctiles, otra sobre navegación autónoma y una sobre IA en visión por ordenador. De nuevo, uno no sabe si estamos en el 86 o en el 26 (y no se siente con ánimos de explicar a los autores que a la cosa aún le quedaban unas pocas décadas).
Y echamos una última mirada a la publi, y es que creo que no habíamos reflejado por aquí la maravillosa campaña «Charlot» de IBM:
Que no fue un único anuncio, os lo aseguro: años, duró la campaña, siempre visualmente maravillosa. Os dejo aquí un recopilatorio de anuncios televisivos.
Y nos vamos a ir con otro momento histórico:
Acorn RISC Machine… A, R, M. La arquitectura del chip de tu móvil. O de tu Mac, si tienes uno. Y ahí estáis, viendo, en riguroso directo, su nacimiento. Casi nada.
Y esto habría sido todo… pero el otro día me enteré de la muerte de Stewart Cheifet (hasta el New York Timesle dedicó un obituario). ¿Que quién es Stewart Cheifet? No me digáis que no habéis visto nunca su Computer Chronicles. Si Byte es, al menos para mí, uno de los recursos imprescindibles en formato prensa escrita para revisar la historia de la informática, Computer Chronicles es lo mismo, pero en formato vídeo. Los archivos del programa de la PBS, la tele pública de Estados Unidos (lamentablemente en peligro de muerte, gracias a la administración Trump y su alergia a la información de calidad), son un documento esencial si te interesa el periodo de 1983 a 2000. Y como homenaje, y como estas entradas sobre Byte <ironía>no son lo suficientemente largas</ironía>, he pensado que completarlas con el visionado de los programas correspondientes sería, cuando menos, un ejercicio curioso1. Y os dejo aquí los programas de enero del 86…
El 7 de enero el programa arrancaba con… ¡inteligencia artificial!
(¿No os ha encantado el anuncio del patrocinio de Byte? 😅)
No podemos dejar de comentar el copresentador del programa con Cheifet: nada más y nada menos que el malogrado Gary Kildall, creador de CP/M… y de GEM. Hay múltiples universos paralelos al nuestro en que amamos y odiamos a Kildall, CP/M y GEM y no recordamos quién era Bill Gates ni sabemos nada de un sistema operativo llamado Windows.
El Jerrold Kaplan que sale en la primera entrevista, por cierto, trabajaba por aquel entonces con Mitch Kapor, fundó en 1987 Go, dedicada a lo que luego se llamarían PDAs y luego fundaría el primer sitio web de subastas (cinco meses antes de eBay). Not bad. Y también podemos destacar la presencia del filósofo Hubert Dreyfus dudando fuertemente de la expertez de los sistemas expertos de la época :-).
Maravilloso también que los expertos apuntaban que 1986 podría ser el año del reconocimiento del habla 😅.
Después, el día 14, otro tema del que no se habla nada en la actualidad: seguridad informática.
…aunque en aquel momento esto se refería al uso de ordenadores para perseguir delitos, peleándose con catálogos de huellas digitales o usando sistemas de información geográficos, por ejemplo, pero también digitalizando procesos como en cualquier otra organización.
Os recomendaría, eso sí, saltar al minuto 27:30 del vídeo, en el que Cheifet habla de los gráficos de la peli El Secreto de la Pirámide… creados por un «nuevo ordenador gráfico, creado por Industrial Light & Magic, una división de LucasFilm. El ordenador se llama… «Pixar».
Apa, el mes que viene más (ya decidiremos si solo con Byte o con el añadido de Computer Chronicles).
Un ejercicio curioso que, inevitablemente, no se me ha ocurrido solo a mí: veo que alguien ha montado un computerchronicles.blog y que ya lleva nada menos que los primeros 133 programas revisitados. ↩︎