¿Quién matará a Flash?

Parece claro: HTML5 y su combinación de Canvas y JavaScript, o alguna otra tecnología, van a acabar reemplazando a los .swf en la web

[Adobe sigue posicionando Flash como plataforma para múltiples aplicaciones. El vídeo en la web (vinculado a un ‘media server’, con ancho de banda adaptable y/o DRM) sigue siendo una propuesta de valor a considerar. También apuntan al 3D en el navegador: parece que, finalmente, el próximo Flash tendrá 3D nativo, aunque podrían llegar tarde para competir con las bibliotecas de 3D para JavaScript que llevan ya una temporada dando vueltas. Y siguen insistiendo en posicionarse como una alternativa a los entornos de desarrollo de Microsoft que sale hacia la web (donde Silverlight no parece una amenaza seria) por un lado y hacia el escritorio, dispositivos móviles y hasta televisores, por otro, de la mano de Adobe Air 2.5. Todo ello en un ecosistema con herramientas especializadas como Flash Catalyst o Flex Builder y una buena integración con la ‘estrella’ de la casa para los diseñadores, Photoshop —la integración es mejor aún con Fireworks, que parece mejor herramienta para diseñar interfaces para interactivos pero que, diría, aún no tiene la cuota de mercado que creo que merece.]

En cualquier caso, aún dando por supuesto (no parece nada descabellado) que Flash va a ceder el campo de ‘animación interactiva para la web’, seguimos necesitando una herramienta de autor comparable. Y el problema, ahora mismo, es que parece que vamos a pasar de ninguna a demasiadas opciones en un suspiro…

  • Por un lado, Microsoft, sorprendiendo a propios y extraños, sacó (sin mucha promoción) hace unas semanas Ai->Canvas, un plug-in para Illustrator (sí, de Adobe, de ahí la sorpresa) que ‘escupe’ Canvas+JavaScript de forma al menos aceptable. Y que, además, ahora mismo, es lo único que lo hace con pinta de ‘herramienta de autor’.
  • No contentos con esto, también tienen Glimmer, que sin ser un prodigio de usabilidad, ahorra mucho trabajo a la hora de usar algunos de los efectos más habituales de jQuery para manipular el DOM del navegador.
  • Por otro lado, anteayer, la propia Adobe anunció el prototipo de una herramienta nueva y especializada, Edge (vídeo de demo), que iría por la vía de jQuery. No sé si para sorpresa de propios y extraños, pero sí para la mía, que habría apostado por un exportador para Flash y me había quedado tan ancho…
  • Y cuando uno ya vivía ‘feliz’ con la promesa de una nueva herramienta, me encuentro con que Mike Chambers (el principal product manager for the Flash Platform at Adobe) tuitea que están enseñando el exportador de Flash a HTML5… Que ya era lo que yo anticipaba, efectivamente, posicionando a Adobe en los dos campos: jQuery y Canvas. [Ups: ver el segundo ‘PS’ al pie de la entrada]

Todo esto a la espera de que otros se lancen (o no) al ruedo: Microsoft también debería poderle hacer un exportador a todo lo que ahora vaya hacia Silverlight y no depender de Adobe e Illustrator, mientras que Apple podría crear sin demasiados problemas un «Flash killer» y seguir haciendo un poco la puñeta a Adobe.

Todo parece indicar que quien quiera dejar de usar Flash en la web va a tener que apuntarse a las dos opciones: para los típicos efectos ‘rollover’ y similares, jQuery o alguna de sus alternativas y, para animaciones ‘de verdad’, Canvas con sus correspondientes herramientas de autor/kits de desarrollo. Dado el nivel de mejora en el rendimiento de JavaScript de los navegadores, saltarse a Flash Player parece una buena decisión (parece que hasta Adobe vota por ello, con sus demos y anuncios), pero antes de tomarla hay que ser consciente de diversos aspectos. Hay cosas como empaquetar todos los objetos en un único .swf que parecen cómodas, y también hay que pensar en el montoncito de usuarios que siguen anclados en IE7 y 8, que no son despreciables en muchos ‘targets’ y cuyo rendimiento de JavaScript va a seguir siendo patético durante una temporada (en el caso de los «resistentes de XP», jamás saltarán a IE9, además).

En cualquier caso, a buena parte de los desarrolladores de ActionScript les conviene ponerse las pilas y comenzar a ver cómo funcionan tanto jQuery como Canvas…

PS 20101028 Obviamente, 24 horas después de escribir el post, me encuentro con información adicional de dos que se lanzan al campo de la animación HTML5: Sencha Animator y AdVine (estos últimos dedicados en exclusiva al mundo de la publicidad, parece). Ambos, vía TechCrunch.

PS20101028 Se ha ‘filtrado’ vídeo de la demo del exportador de Flash a «HTML5» y no se trata de Canvas+JavaScript, sino de HTML, CSS3 y JavaScript. Aún estoy más perdido…

Glimmer, un asistente para jQuery… de Microsoft


Get Microsoft Silverlight

Puestos a buscarle defectos a jQuery, el principal es la ausencia (que yo sepa, corregidme por favor si me equivoco) de herramientas de autor que permitan usar sus características sin pelearse con un mínimo de JavaScript que a veces no es tan mínimo. Y ahí es donde entra Glimmer (sí, desarrollado por Microsoft y con el código abierto (licencia Microsoft Permissive Limited License para el código fuente)). Glimmer contiene asistentes para secuenciadores de imágenes, ‘tooltips’ personalizados, menús desplegables y un ‘custom’ que permite desplazamientos sencillos, cambios de color y opacidad, aplicación de clases CSS y retardos, entre otros. Apenas le he echado una ojeada, pero el código generado parece bastante aceptable, a primera vista. Una buena iniciativa de Microsoft…

(Necesita .NET Framework 3.5 SP1, que baja e instala él mismo si es necesario.)

Enhanced by Zemanta

No es código para viejos…

Advertencia: como vacuna contra mi reciente cumpleaños, he decidido hacer que todos los lectores de obm os sintáis viejos…

Dmitri Gaskin es el señor que da la conferencia que os he pegado ahí (una Google Tech Talk, nada menos) sobre jQuery. También es contribuidor del código de Drupal. Y es uno de los poquísimos conferenciantes que haya visto yo que, cuando su público le dice que ya sabe de algo, realmente pasa volando por las diapos que hablan de ese tema. El único problema es que, muy probablemente, jamás nadie le haya llamado «señor». Porque Dmitri tiene… doce años de edad.

¿Qué, os sentís viejos? Que conste que os avisé :-P. Su Twitter, su blog (que alguien le regale su propio dominio y hosting para reyes, por favor) y el obligatorio vía.