¡Hay una Palm dentro de la Palm Prē!

Qué alivio. Aún no sé si me voy a comprar un Palm Prē (la cosa está muy reñida con el N97 de Nokia, a falta de que salga hardware decente para Android), pero un factor decisivo es poder correr la barbaridad de aplicaciones disponibles para PalmOS y que, en un primer anuncio, no iban a tener manera de ejecutarse sobre el WebOS del Prē. Y no nos lo tomemos a guasa: si la estimación es que en el App Store de Apple hay unas 25,000 aplicaciones (se dice pronto), para PalmOS hay más de 50,000. El doble de aplicaciones, el día de salida, y la confianza de montones y montones de fieles de Palm (sí, los hay, todavía) de que sus aplicaciones van a correr en el nuevo móvil es un factor de venta. (Todo esto, además, en el día en que se han anunciado y demostrado unas cuantas aplicaciones para WebOS)

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Palm Prē. ¿Demasiado tarde?

Hay dos compañías en esto de los cacharritos que me tocan la fibra especialmente: la ya difunta Commodore (eso que corre por ahí no es mi Commodore), con sus C64 y Amiga, y la casi difunta Palm, la compañía que un día fue sinónimo de PDA, la reina de la usabilidad y el diseño de interfaces para pantallas pequeñas (ríanse ustedes de Apple: en Palm había gente dedicada exclusivamente a contar (y limitar) el número de clicks necesarios para realizar cualquier actividad). Aún no he visto nada superior a mi IIIx, con sus quince días de autonomía real con un par de pilas AAA, su resistencia a cualquier tipo de maltrato (créanme, uno es todo un experto en torturar cacharritos), su capacidad para hacerlo casi todo de la manera más fácil y su inmensa comunidad de desarrolladores (vuélvanse a reir del Apple y el iPhone: hay más de 50,000 aplicaciones para PalmOS).

Es por ello que uno se mira con especial cariño cualquier cosa presentada por la compañía (y, qué narices, si Jobs hubiese presentado el Foleo, ahora mismo medio universo tendría uno…). A pesar de que el PalmOS sea ya venerable y que los Treos apenas tengan presencia en Europa y estén en el vagón de cola de ventas en Norteamérica. Y el anuncio de hoy en el CES… pues uno se lo mira con cariño pero con poca fe. Y no es que el cacharro no sea interesante.

Por un lado, las especificaciones no están nada mal. Pantalla de 3.1″, 480×320 sensible al tacto (y la zona sensible al tacto se extiende más allá de la pantalla, un detalle muy interesante e innovador), WiFi, Bluetooth, GPS, cámara de 3 megapíxeles, conexión estándar de auriculares, 8 gigas de almacenamiento, carga vía Bluetooth (más un cargador inalámbrico que, de nuevo, de haberlo presentado un tal Jobs ahora mismo estaría ‘rompiéndolo’ en la blogosfera), teclado QWERTY desplegable (en vertical, como las Blackberrys, no en horizontal) y unos comedidos 59.57×100.53×16.95 milímetros y 135 gramos de peso. Para gustos, colores, pero a mí, además, me gusta bastante.

Por el otro, un software que (veánse el resto de vídeos en Gizmodo, por ejemplo) no parece tener nada que envidiar a la brillantez del iPhone (con el que comparte, de momento la falta de compatibilidad con Flash), más un muy encomiable agnosticismo en cuanto a terceras plataformas: el Pre combina de manera ‘automágica’ los correos, agendas y calendarios de las fuentes que le indiquemos. Así, por ejemplo, la lista de contactos se nutre tanto de la cuenta de GMail como de Outlook o, incluso, Facebook, de manera transparente al usuario. Y parece que la integración de SMSs y los diferentes servicios de mensajería tampoco está nada mal.

Pero ahora mismo la situación no invita al optimismo. Palm va por detrás de Apple con el iPhone, Research In Motion y su Blackberry, Nokia y su S60, nosesabecuántos dispositivos Windows Mobile y hasta Google con su Android… con lo que el futuro no es halagüeño ni aunque las pruebas reales confirmen la brillantez del aparato. Estaremos atentos, pero no extrañaría a nadie que el Palm Prē fuese el canto del cisne de una de las compañías que más y mejor innovó en los 90. Ojalá me equivoque (y las acciones de Palm, que estaban por los suelos, han dado un bote del 30% tras la presentación…).

PS Habrá versión europea, pero no se sabe cuándo ni cómo ni a qué precio, también en el primer semestre de este año.

PPS Aunque no está tan claro en el mundo de los móviles, en el de los ordenadores y en el de las PDAs las aplicaciones disponibles, y por tanto los SDKs y los mecanismos de distribución, son esenciales… En el caso del Prē (o Pré, a falta de mejor transcripción del nombre) y del nuevo sistema operativo WebOS, el SDK está anunciando aunque aún no disponible y, sorprendentemente, el ‘framewok’, Mojo, anuncia estar basado en tecnologías web: HTML5, CSS, JavaScript, JSON… Y con IDE basado en el ubicuo Eclipse. En cuanto a la distribución, habrá un “Palm App Catalog” en el que la compañía se reserva el derecho a veto, al estilo Apple, aunque en principio lo que les preocupa, dicen, es la estabilidad y seguridad de las aplicaciones.

PS 20090117 Prē. El ¯ colocado sobre la e en griego se llama ‘macron’ y en métrica greco-romana indicaba una vocal larga. En la actualidad, en el alfabeto IPA se usa para indicar tono medio. Las cosas de las que se entera uno, tú.

PS 20090302 Cuanto más lo miro, más me gusta. Un par de vídeos del MWC: