Para no gustarme el fútbol, esta es la segunda entrada de otro blog más sobre el mundial… Comentan en Plus Magazine (una revista de ¡matemáticas!) que ante las quejas de los porteros, que amenazan con denunciar los balones del mundial, porque parece que conduzcan bebidos, alguien se ha tomado la molestia de aplicar las ecuaciones de Navier-Stokes y un poco de análisis numérico a los susodichos, y le ha salido que, efectivamente, si se le pega de una forma determinada al balón (de forma que no ruede mientras avance por el aire) los efectos de cualquier turbulencia se multiplican y con ellos la probabilidad de que el balón haga un extraño. Y todo porque el balón es más redondo que los demás. Y es que a veces la esfericidad no significa perfección (otro ejemplo lo constituyen las pelotas de golf: si les quitasen la textura que tienen y los hiciesen perfectamente esféricos, no llegarÃan tan lejos). El artÃculo.
Disculpen la interrupción fÃsico-matemático-futbolera. En breve retomamos nuestra programación habitual…



[...] Escrito por csr el 05 Oct 2006 a las 10:26 pm | Archivado como: Leído por ahí… Parece ser que ha caído otro de los “problemas del milenio” (hace nada hablábamos de la caída de la conjetura de Poincaré). Esta vez se trata de las ecuaciones de Navier-Stokes (de las que, curiosamente, también habíamos hablado por aquí), que podrían explicar uno de los fenómenos físicos más complicados que existen, la turbulencia (ayudarían a explicar, por ejemplo, por qué una pelota de golf “vuela” más que la misma pelota sin los agujeritos que, a primera vista, parece más aerodinámica). [...]