(Hoy toca batallita especialmente intrascendente, quedáis avisados.)
Dichoso primer ingeniero el que decidió que no tenía sentido poderle cambiar el disco a un portátil. Desde entonces, todos acabamos haciendo, tarde o temprano, encaje de bolillos. Porque, por enorme que te parezca un disco, dentro de dos años ya no va a ser enorme, y dentro de tres será demasiado pequeño. En Sandisk, que tienen vista, anuncian sus USB Extreme Fit (aquí la página) con esta imagen:
Vamos, el USB ideal para dejarlo conectado al portátil, y se acabó (durante una temporada) tener que, o bien preocuparse por el espacio en el portátil, o bien conectar y desconectar continuamente un «pen». Y para allá que me fui, a por mi USB de 512 gigas (ir por ir…). Y todo bien, hasta que lo he enchufado…
Mono, ¿eh? Ahora… ¿veis que deja un espacio tirando a justo para el puerto USB-C que queda justo al lado? Pues bien: para enchufar el portátil a los hubs que tenemos en la oficina, cuyos cables no son lo más ajustados del mundo, me he pasado un rato hasta que he encontrado uno que había perdido su carcasa, porque si no, no entraba de ninguna de las maneras:
Ni un milímetro de margen, oiga.
Hay cables USB-C que no dan ningún problema (el de mi «ladrón» USB, sin ir más lejos, afortunadamente). Pero. Antes de comprar un Sandisk Extreme Fit, si vuestro portátil tiene los puertos USB-C uno al lado del otro, echadle un vistazo al resto de cosas que queráis conectar antes de comprar.
Lo de siempre: seguimos con nuestro proyecto de leernos la revista Byte… con cuarenta años de retraso, y esta vez con un añadido final extra. El tema del mes… ¡la robótica! (Tema que vamos a ignorar bastante completamente, porque no me pone nada. Pero las portadas de Byte son un clásico, o sea que aquí va la del mes:
Comencemos, pues, por la editorial:
¿Creíais que Apple se quejaba solo de que Microsoft la copia? (Todo sea dicho: a lo largo de la historia Microsoft ha copiado cosas de Apple… y hasta hay casos en los que Apple ha copiado de Microsoft. Y donde dice Microsoft, puede decirse Google/Android.) Pues antes de quejarse de Microsoft y Windows, se quejaron de GEM, la capa gráfica de Digital Research para sistemas PC/MS-DOS (y no solo estos: volvemos sobre el tema más abajo). Respetando la propiedad intelectual de Apple (más que el editor de Byte, después de leerle), comparto con él que con estas cosas, entonces y ahora, el consumidor sale perdiendo bastante.
Seguimos con los «microbytes» la sección de noticias breves. En esta ocasión, por un lado, evolucionamos con algo que ya habíamos visto por aquí… a las pantallas planas LCD les llega el color:
Y por el otro (literalmente, hay que girar la página para llegar a ello), desmontamos un poco el mito de que Kodak murió por no innovar en fotografía digital:
…y es que pocas compañías investigaron e invirtieron en el campo de la fotografía digital como Kodak, que acumuló una inmensa bolsa de patentes sobre el tema. Lo que mató a Kodak (bastantes años después de 1986) fue, sobre todo, el miedo a canibalizar su mercado «químico».
Nos vamos, ahora, a la publicidad:
Sí, amigas, 1986 es el año de volar a 2400 baudios, no a los «viejos». Casi dos kilobits y medio, sí. ¿Recordáis la tortura que es tener cobertura «solo» 4G y descargar cosas a pocos megabits? (Pero no os emocionéis: no todas las líneas telefónicas de la época soportaban esa barbaridad de velocidad.)
Y seguimos mirando anuncios, con un momento histórico: ¡el primer anuncio que vemos de Windows!
No os pongo el publireportaje entero (8 páginas tenía en total, que Microsoft ya tenía unos dineros en la época), pero sí os dejo aquí esta maravilla de gráficos:
¿Reconocéis vuestro Windows «de toda la vida»? Yo tampoco.
Hablábamos antes de GEM… y lo recuperamos aquí, porque en este número se analizaba el Atari ST, la tercera de las máquinas con procesador Motorola 68000, después del Macintosh y el Amiga (recordemos siempre: Amiga mejor que ST mejor que Mac). Y el sistema operativo del ST era, efectivamente, el GEM de Digital Research (bueno, GEM era, como con los PCs, la capa gráfica sobre TOS, el verdadero sistema operativo).
Y… ¿vamos a comparar GEM con Windows, tal y como lo presentaba la mismísima Microsoft en su campaña publicitaria?
(Eso sí: reconoceremos que el parecido con el sistema operativo de los Macintosh es más que notable. Es innegable.)
Seguimos con nuestra sección «esto no lo ponemos en una revista hoy, que nos lapidan» con un programa en BASIC para dibujar superficies 3D:
Ojo, que el programa tenía una cierta complejidad y hasta ocultaba las superficies ocultas:
(Si esto no os fuera suficiente, os podéis ir a la página 397 para ver cómo implementar el algoritmo de Euclides para calcular el máximo común divisor.)
He dicho que me iba a saltar la robótica, pero sí me quedo con uno de los artículos de la sección:
Y después de la visión venía una pieza dedicada a los sensores táctiles, otra sobre navegación autónoma y una sobre IA en visión por ordenador. De nuevo, uno no sabe si estamos en el 86 o en el 26 (y no se siente con ánimos de explicar a los autores que a la cosa aún le quedaban unas pocas décadas).
Y echamos una última mirada a la publi, y es que creo que no habíamos reflejado por aquí la maravillosa campaña «Charlot» de IBM:
Que no fue un único anuncio, os lo aseguro. Años, duró la campaña, siempre visualmente maravillosa. Os dejo aquí un recopilatorio de anuncios televisivos.
Y nos vamos a ir con otro momento histórico:
Acorn RISC Machine… A, R, M. La arquitectura del chip de tu móvil. O de tu Mac, si tienes uno. Y ahí estáis, viendo, en riguroso directo, su nacimiento. Casi nada.
Y esto habría sido todo… pero el otro día me enteré de la muerte de Stewart Cheifet (hasta el New York Timesle dedicó un obituario). ¿Que quién es Stewart Cheifet? No me digáis que no habéis visto nunca su Computer Chronicles. Si Byte es, al menos para mí, uno de los recursos imprescindibles en formato prensa escrita para revisar la historia de la informática, Computer Chronicles es lo mismo, pero en formato vídeo. Los archivos del programa de la PBS, la tele pública de Estados Unidos (lamentablemente en peligro de muerte, gracias a la administración Trump y su alergia a la información de calidad), son un documento esencial si te interesa el periodo de 1983 a 2000. Y como homenaje, y como estas entradas sobre Byte <ironía>no son lo suficientemente largas</ironía>, he pensado que completarlas con el visionado de los programas correspondientes sería, cuando menos, un ejercicio curioso1. Y os dejo aquí los programas de enero del 86…
El 7 de enero el programa arrancaba con… ¡inteligencia artificial!
(¿No os ha encantado el anuncio del patrocinio de Byte? 😅)
No podemos dejar de comentar el copresentador del programa con Cheifet: nada más y nada menos que el malogrado Gary Kildall, creador de CP/M… y de GEM. Hay múltiples universos paralelos al nuestro en que amamos y odiamos a Kildall, CP/M y GEM y no recordamos quién era Bill Gates ni sabemos nada de un sistema operativo llamado Windows.
El Jerrold Kaplan que sale en la primera entrevista, por cierto, trabajaba por aquel entonces con Mitch Kapor, fundó en 1987 Go, dedicada a lo que luego se llamarían PDAs y luego fundaría el primer sitio web de subastas (cinco meses antes de eBay). Not bad. Y también podemos destacar la presencia del filósofo Hubert Dreyfus dudando fuertemente de la expertez de los sistemas expertos de la época :-).
Maravilloso también que los expertos apuntaban que 1986 podría ser el año del reconocimiento del habla 😅.
Después, el día 14, otro tema del que no se habla nada en la actualidad: seguridad informática.
…aunque en aquel momento esto se refería al uso de ordenadores para perseguir delitos, peleándose con catálogos de huellas digitales o usando sistemas de información geográficos, por ejemplo, pero también digitalizando procesos como en cualquier otra organización.
Os recomendaría, eso sí, saltar al minuto 27:30 del vídeo, en el que Cheifet habla de los gráficos de la peli El Secreto de la Pirámide… creador por un «nuevo ordenador gráfico, creado por Industrial Light & Magic, una división de LucasFilm. El ordenador se llama… Pixar».
Apa, el mes que viene más (ya decidiremos si solo con Byte o con el añadido de Computer Chronicles).
Un ejercicio curioso que, inevitablemente, no se me ha ocurrido solo a mí: veo que alguien ha montado un computerchronicles.blog y que ya lleva nada menos que los primeros 133 programas revisitados. ↩︎
Toca cerrar el año con nuestra relectura habitual de la revista Byte… de hace cuarenta años. Esta vez, temas de moda… de 2020.
(Me vais a reconocer que aprovechar un conector tipo D así es, cuando menos, creativo :-).)
Y comenzamos con publicidad, más que por el producto… porque en 1985 ya hacía unos años (pocos, eso sí) que Bill Gates había dicho (o no) que 640 Ks deberían ser suficiente… y ya sabíamos que no.
Por cierto. Cuarenta años más tarde, tu ordenador tiene… ¿cuatro mil veces más memoria? ¿Ocho mil?
En la sección «cosas que no son nuevas»…
…y es que el debate sobre los modelos de financiación del software vendría a ser tan viejo como el propio software.
No nos vamos a saltar nunca las tecnologías para mejorar la accesibilidad de los ordenadores:
Vamos a escandalizarnos, eso sí, de los 3450 dólares de la época que costaba el cacharro. Mucho más barato era este prototouchpad (que más que touchpad era un teclado para macros):
Aquí una cosa que no deja de sorprenderme que no hubiesen añadido antes en la revista. Uno se pasó una parte no negligible de los ochenta tecleando código que venía en diferentes revistas. Con mis nulos ingresos en la época, tiempo bien empleado. Pero el comprador de una revista como Byte muy probablemente tenía recursos económicos como para no verlo así:
Y, de regalo, nos dan el ránquin de los ordenadores más populares entre los lectores de la revista en la época. Nótese también, primero, que ahí están los discos de 8″ en formato estándar CP/M, y que los precios, teniendo en cuenta que la operación tenía que ser bastante manual, me parecen bastante razonables.
No pongo captura porque el escaneado de las páginas correspondientes en el Archive no está bien (podéis navegar a la página correspondiente de Byte – a visual archive), pero está bien la sección de libros del número. Comienza con la crítica de Back to BASIC: The History, Corruption, and Future of the Language (se puede conseguir en Amazon, curiosamente), en que los diseñadores de BASIC, al parecer, se quejan amargamente de la cosa en que se ha convertido su lenguaje, veinte años después de su creación, y explican por qué lanzaban en 1985 True BASIC (que exista el dominio y se puedan comprar en él versiones del lenguaje actuales y vintage, y manuales, me ha reventado la cabeza). Explican los autores que BASIC no fue diseñado para ser un lenguaje interpretado, sino compilado, y que esto, sumado a las estrecheces de la RAM de los ordenadores en que se estaba usando en los 80, se habían cargado su diseño. Qué cosas.
Más adelante se critica Ethical Issues in the Use of Computers. De nuevo, la digitalización del Archive está mal, pero se puede acceder al visual archive, para recordarnos que este no es un tema de nuestro siglo XXI, precisamente, y que hace cuarenta años ya nos preocupaban los riesgos de las grandes bases de datos para nuestra privacidad, la brecha digital o la toma de decisiones algorítmicas sobre nuestra salud.
Volviendo al servicio de venta de disquetes con el código de la revista, y en nuestra habitual sección «cosas que no se incluirían hoy en una revista ni por casualidad»…
Y no podemos cerrar la sección sin incluir las interfaces por voz. Si alguien es capaz de viajar al pasado, por favor, tened la delicadeza de no comentarle al autor que a la cosa aún le faltaban unas cuantas décadas.
Nos vamos ahora al tema de portada:
Sí, era obvio, querida lectora, que no podíamos estar hablando de los Zoom de los 80, sino de los Discords asíncronos (a todo estirar, que más bien son Reddits lo que se menciona) que podían soportar los ordenadores y redes de telecomunicación de la época.
A destacar: (i) no aparece la palabra «Internet» en la pieza y, (ii) os podéis ir a la página 174 para ver una separata sobre los efectos que iban a tener estos sistemas sobre personas y sociedades. Si no me equivoco, por cierto, el firmante estaba, en aquella época, fundando el mítico The Well.
Volvemos a los anuncios. ¿Cuántos años le echábais a Logitech y sus ratones?
Vale, unas cuantas le echábais al menos cuarenta. Pero… ¿cuántas sabías que Logitech se dedicaba a los compiladores?
(Según la Wikipedia, Logitech se fundó en Suiza en el 81 con el objetivo de crear un procesador de texto, y de ahí se pasaron a los «roedores». En 1984 ya los tenían inalámbricos (por infrarojos). El C7 que tenéis aquí arriba era su primer ratón de venta al público. Vosotros también habríais pagado más de doscientos euros (actualizando la inflación) por tener uno, ¿verdad? Lo de Modula-2, parece ser, fue solo una veleidad temporal.)
No me iré sin darle un repasillo a los ordenadores de la época, c
¿Os habéis fijado que mencionan que ambos pueden funcionar alimentados por su propia batería? (Comentan del NEC, que con cuatro pilas tipo C (¿quién dijo «batería recargable»?) aguantaba un par de horas.) ¿Y que no hablan de ningún tipo de almacenamiento interno? No me molesto en calcular cuánto serían hoy los mil dólares que costaban, pero sí que comentan que el NEC, funcional, se va más bien a más de dos mil… Y también comentaré que la pieza se cierra con un «para qué un laptop» que, dada la tecnología de la época, era una pregunta más que razonable. Oh, los maravillosos ochenta.
Y cerramos con un clásico del software:
Las Norton Utilities del celebérrimo (y actualmente octogenario) Peter Norton llevaban el mercado desde el 82 (y quizás más sorprendente, se lanzarían versiones nuevas hasta 2012).
¡Voy tarde! Es diciembre y en la portada de Byte dice que aún es noviembre (sí, de 1985, claro). Anyway, vamos allá, de urgencia, con el repaso a la revista…
Y comenzamos con el que sigue siendo el tema, en 2025, de revistas de informática, entradas de blogs y vídeos de YouTube a tutiplén: utilidades de dominio público:
Cuarenta años más tarde seguimos igual de locos por obtener utilidades gratuitas y seguimos teniendo que explicar que «gratis» no necesariamente es «malo». Es curioso, eso sí, comprobar que en 1985 había que explicar que muchas de las utilidades venían con su código fuente («código abierto» se puso de moda a finales de los noventa, dice la Wikipedia). Y a uno le entran sudores fríos pensando en descargarse software de BBS a través de los módems de la época (por mucho que los programas pesaran entonces una miseria al comparalos con los actuales).
Si hacéis click en la página y seguís leyendo encontraréis utilidades de disco, de memoria, de estatus del sistema, de ayuda para el uso del teclado, de manipulación de texto y de archivos, de control de pantalla, pequeñas aplicaciones, utilidades de impresión, software de comunicaciones o lenguajes de programación (Forth, LISP, Logo). Lo de siempre: hemos cambiado, en cuarenta años, pero no tanto como uno podría imaginar.
Creo que llevábamos un tiempo sin fijarnos en la publicidad:
Diez megas en 8 minutos son algo más de 20 kilobytes por segundo (mi conexión de fibra da fácilmente 50 megabytes por segundo, o bastante más de 20 gigas en 8 minutos, y los puertos USB 3 llegan a los 500 megabytes por segundo) por apenas 180 dólares de la época (460 euros de hoy). Quejaos de que el pen USB os va lento y es caro, va… Y si seguimos con el tema, podemos repasar las velocidades de los discos de la época en general:
¿Lo más rápido de la época? 300 kilobytes por segundo. Y ni siquiera me siento viejo recordándolo… ¿Que a qué precio salían, decís?
Sí. Menos de mil dólares (más de dos mil quinientos de hoy con la inflación) es «inexpensive». ¿Por qué capacidades? 800 dólares te dan un disco externo (súper llevable: 19 por 42 por 9 centímetros, más o menos; no me atrevo a consultar el peso) de diez megas y que «solo» hace falta encender 30 segundos antes que el ordenador (lo juro, haced clic en la imagen, pasad página y leed). Uno de los internos, el SyQuest (compañía que duraría hasta su bancarrota en 1998), llega a la barbaridad de 30 megabytes #madreDelAmorHermoso. Y si hay que economizar, tenéis el Rodime, que os da 10 megas por apenas 500 dólares. Me los quitan de las manos. Bendita ley de Moore (y familia).
¿Otra cosa que no es exactamente reciente? Dame un problema, no importa qué problema, y alguien te lo resolverá con una hoja de cálculo:
Diseño de circuitos electrónicos con Lotus 1-2-3. En serio. No es una inocentada. O sí, pero suprema.
Y recupero mi tema fetiche, «cosas que ni en broma se publicarían hoy en día en una revista generalista»:
La criba de Erastótenes, amigas y amigos. Que, por cierto, no es un algoritmo especialmente complicado de entender (dejamos como ejercicio para la lectora girar la página e intentar entender el código en BASIC de la siguiente página :-)). Ahora me han enrado ganas de comprobar cuánta RAM consume el programita en Python que genera ChatGPT en menos tiempo del que necesitarías para teclear las tres primeras líneas del programa propuesto en la revista… pero no las suficientes como para hacerlo de verdad O:-).
Y para cerrar… la multitarea:
Y es que, en 1985, que un ordenador personal fuese capaz de ejecutar múltiples programas en paralelo no era exactamente trivial. Tanto no lo era que no resultaba descabellado cobrar 150 dólares por el programa para hacerlo. Aunque te redujese un 75% el rendimiento del software (cosa que solo ibas a notar cuando ejecutases programas intensivos en cálculo, claro, pero eras tú quien tenía que pensar en ello) o se te comiese buena parte de la RAM del ordenador.
Por cierto: las interfaces «de ventanas» de la época no tenían precio (aunque, de hecho, hoy se están poniendo los programas «TUI», en un maravilloso retorno al pasado :-)).
En fin, lo dejamos aquí, que vamos tarde. El mes que viene Dentro de unos días (seguramente semanas), más.
Para comenzar, no os quejéis de que no estáis presenciando los grandes avances de la historia. Os presento… ¡el disquete de alta densidad! (Creo que la mayoría de los que me leéis ya sois talluditos y apreciaréis que saltar de 720 kilobytes a 1.44 megas, sin ser revolucionario, sí fue todo un salto.)
Que levante la mano quien supiese / recordase que antes de Access, la base de datos de Microsoft (que no llegaría hasta 1992), hubo un Microsoft Access para conectarse a servicios de información a través del módem (yo no tenía ni idea / no lo recordaba en absoluto). La hegemonía del Access base de datos es tal que apenas he sido capaz de encontrar más información al respecto.
En nuestra habitual sección «crees que esto se acaba de inventar, pero no» tenemos a la sección de libros, que se hace eco de Computer culture : the scientific, intellectual, and social impact of the computer, disponible, como no, en archive.org, que recogía las ponencias de la conferencia del mismo nombre, porque no es solo en Despacho 42 que nos preocupamos de estos temas y que, naturalmente, ya se preocupaba del impacto de la IA…
(Enlazo a la página de portada de la sección de libros, en vez de la específica del fragmento que tenéis aquí. En cualquier caso, vale la pena leer la crítica completa… e incluso el libro, si tenéis la oporunidad)
Más cosas que no se inventaron ayer. Uno ve poco fútbol del de darle patadas a un balón, pero bastante fútbol americano, un deporte en que las retransmisiones no serían lo mismo sin la obligatoria skycam, ua cámara que sobrevuela el terreno de juego colagada de cuatro cables. Y sí, cumple cuarenta años:
Pero este mes me quedo con el tema de portada: el uso de simulaciones informáticas para modelar la sociedad:
No os perdáis los artículos sobre los problemas, comenzando por los dos que abren la sección, sobre los riesgos del mal modelado (un tema que, desafortunadamente, tiene hoy todavía más importancia que hace cuarenta años), y siguiendo con el de modelado económico con Lotus 1-2-3, o el de epidemiología.
Ah, y aprovechando que la cosa iba de modelado… ¿sabíais que SPSS/PC+, no solo ya existía en 1985, sino que fue lanzado en 1968? Si a alguien se le ocurre un software que lleve más tiempo en el mercado, que avise.
Y no vamos a dejar de hablar del Amiga, claro. Esta vez, es Bruce Webster, otro de los columnistas estrella de la revista, el que nos explica lo mucho que ha alucinado con la potencia, el precio y la elegancia del sistema:
Snif.
Si os lo leéis entero, por favor no os asustéis cuando lleguéis al momento en que comenta que la RAM está a 350 dólares (algo más de mil, actualizando la inflación) por 256 kilobytes. Vamos, que lo por lo que costaban 256 kilobytes hoy te puedes comprar unos 320.. gigabytes. Un millón a uno. (Y supongo que no os sorprenderá mucho comprobar que los márgenes de beneficio de Apple al vender RAM para sus sistemas no son una cosa del siglo XXI.)
Y lo dejamos aquí por este mes. Nos vemos el mes que viene, con el número de noviembre.