Microsoft Expression, en «preorder»

La competencia es buena, aunque venga de Microsoft. Con la adquisición de Macromedia por parte de Adobe, el mercado de software creativo comercial de calidad había quedado notablemente reducido. Es por ello que la salida al mercado, coincidiendo con el Mix 07, de la suite de programas Microsoft Expression es muy bienvenida. Los cuatro paquetes que la componen, Expression Web, Expression Blend (para el desarrollo de aplicaciones de escritorio), Expression Design y Expression Media aportarán algo de muy necesaria variedad al mercado. Todos ellos cuentan con versiones de prueba, descargables desde aquí. El único al que he dedicado un poco de tiempo con las CTPs es Expression Web y, entre nosotros, no es peor que Dreamweaver.

Los precios no son un regalo, pero sí competitivos con Adobe: 300 dólares por Expression Web o Expression Media, 500 por Blend y 600 por la suite completa (no, el precio de Design no he sido capaz de encontrarlo).

De regalo, el enlace a la descarga del Silverlight 1.0 Beta Software Development Kit, que a Silverlight (ex WPF/E) también va a ser necesario prestar atención…

Y por completar, Expression Media Encoder, la alternativa Microsoft al vídeo en Flash. Cierto es que ahora mismo la penetración de Silverlight es muy cercana al 0, mientras que la del Flash Player debe estar por el 90%, pero subestimar el poder de Microsoft es un error que ha costado muy caro a muchas empresas…

¿1024 por 768? 776 por 424

Interesante el estudio sobre tamaños de pantalla —y de ventana— en Baekdal.com. Especialmente relevante, sobre todo, porque se han fijado en la cantidad de pantalla de que dispone el navegador para mostrar contenido, teniendo en cuenta si la ventana del navegador está maximizada o no y las barras de herramientas instaladas. Las conclusiones: la recomendación de diseñar para 776×424 si se apunta a ancho fijo y que, si uno quiere diseños líquidos el rango que debería preocuparle es enorme: de 720×400 hasta 1408×912… Para los diseñadores obsesionados por el control hasta el último píxel, una recomendación (de cosecha propia): mejor cambiar de filosofía.