Polaroid, 1947-2008

Complicado ser una nueva tecnología, hoy en día. Parece ser que hoy se celebra el 61 aniversario de las cámaras Polaroid (Wired). Solo hace unos días que la compañía anunció que dejaba de fabricar película para ellas, certificando su muerte a tan temprana edad.

Claro que si comparamos con el VHS o el CD, la verdad es que ha disfrutado de una vida larga y placentera. Por no hablar del HD DVD…

¿Cuatro de 16 o uno de 64?

A ver si alguien me resuelve la duda… El otro día vi por ahí ‘pen drives’ de 16 gigas al muy tentador precio de 75 euros. Y no andaba de caza y captura, o sea que imagino que aún se pueden encontrar mejores precios por ahí. Y sin embargo, Apple, Dell, Lenovo & co dicen que los discos duros SSD —en principio basados en la misma tecnología— se cotizan a razón de unos mil euros por 64 gigas, independientemente de si vienen empaquetados en formato 1.8″ o 2.5″. Un sobreprecio de más del 100%, que se dice pronto. Entiendo que el empaquetado «de disco duro» es más caro que el de un pen, pero también se ahorran tres conectores, que tienen su precio, por lo que no llego a comprender lo salvaje del «peaje SSD». Asumo que una parte del ‘bonus’ se debe a que los SSDs son productos percibidos como de lujo pero, aún así, quiero pensar que también hay alguna razón de peso para justificar esos 700 euros extra. Si alguien la sabe, que deje un comentario aquí abajo y le quedaremos eternamente agradecidos…

«En todo el mundo»

¿Diarios o replicadores de notas de prensa? Hoy ‘un diario’ (es que estoy harto de darle continuamente caña al periódico que, de hecho, es el que menos me disgusta…) se hace eco de una ‘noticia’ que afirma que una cierta empresa ofrece cien mil puntos de acceso wifi repartidos por todo el mundo por seis euros al mes. El problema, como de costumbre, el titular…

‘Wifi’ en todo el mundo por 6 euros al mes

¿El problema? Que el titular «Wifi en el 0% de la superficie del planeta» habría sido varios órdenes de magnitud más correcto. O «Empresa cobra seis euros al mes por WiFi que no cubre ni mi casa, ni mi oficina, ni el bar de la esquina, ni la biblioteca, ni la parada del autobús, ni las estaciones de metro, ni…». En fin.

Offf to the Mobile World Congress

Pues eso. Que nos vamos al Mobile World Congress a ver qué se cuece. El artículo ‘en profundidad’ saldrá dentro de una temporadita en Mosaic, ya avisaré.

Para cosas más inmediatas y breves, es posible que lo ‘tuitee’ en twitter.com/obm, si la cobertura da para ello…

PS También lo podría haber contado en qik.com/mobileworldcongress, pero mi N95 está de baja (tiene narices que un móvil de gama alta quede inutilizado… porque se le ha roto un minúsculo trozo de plástico de la tapa de la batería).

PPS Pues no ha habido tuiteo. Algunas impresiones a botepronto:

  • Qué grande (por tamaño) que es el congreso. Pero qué grande.
  • Internet acabó con la palabra ‘novedad’. Si lees la nota de prensa antes de ver el producto, poco te puede sorprender.
  • Para mi sorpresa, la verdad es que no se me ocurre ningún motivo para cambiar de móvil. Pocos avances revolucionarios está deparando el congreso.
  • Lo del feedback ‘háptico’, sorprendentemente efectivo.
  • Mi stand favorito, el de Samsung, con algunos de los pocos móviles que me han llamado la atención. También son impresionantes los móviles japoneses de los stands de NTT DoComo o Panasonic, pero claro, ellos juegan en otra división…

Nokia N96

El nuevo Nokia N96

Ayer comentábamos los lanzamientos de Sony Ericsson, hoy toca Nokia. Nos quedamos solo con el nuevo buque insignia finés: el Nokia N96, que viene a sustituir a mi N95…

Nuevo aspecto aunque el mismo formato (‘mola’ que se abra hacia los dos lados, pero los botones ‘media player’ de mi móvil están prácticamente por estrenar…).

En cuanto a la técnica, la novedad más destacada es el sintonizador de televisión digital (DVB-H) y que pasa de 8 a 16 gigas de almacenamiento interno más ranura microSD para complementar los 128 megas de RAM y 256 megas de «memoria de sistema». El sistema operativo es Symbian S60 tercera edición con el ‘feature pack 2’. La pantalla, QVGA (320×240, vaya) de 2.8″ (por 2.6″ del N95). 125 gramos de peso en 92 centímetros cúbicos, que responden a las medidas de 103×55×18 (los 18 milímetros se van hasta los 2 centímetros en la parte más gruesa del móvil).

La cámara es la misma cinco megapíxels con óptica Carl Zeiss del N95 y el GPS, como el del Sony Ericsson C702 que comentábamos ayer, es capaz de geoetiquetar las fotos que tomemos. Repite, por lo demás, las especificaciones del N95, con WiFi y demás virguerías. Y un último detalle: el reproductor de Flash del navegador soporta vídeo en Flash (de hecho, es Flash Lite 3).

Página oficial del Nokia N96.

PS 20080401 En mobile·review le han hecho una preview enciclopédica (y con un montón de fotos) al cacharrito (vía). En resumen telegráfico:

  • La característica distintiva del cacharro es la sintonizadora de televisión digital móvil (estándar DVB-H, el europeo), que aún está por desplegar. Algo que probablemente tenga una incidencia negativa en sus ventas. Parece como si Nokia lo posicionase más como «prototipo a la venta» que como «buque insignia».
  • Decodificación de vídeo H.264 por hardware (30 cuadros por segundo a resolución VGA). Físicamente, además, incluye una especie de pie para apoyar el móvil en una mesa y usarlo de vídeo o televisión, que parece ser el «hecho diferencial» del N96. También incluye un procesador de audio de 24 bits.
  • Físicamente es primo hermano del N81. Y es un gran atractor de huellas dactilares.
  • El chipset del N96 es de un fabricante diferente al del N95. Estamos hablando, pues, de máquinas internamente muy diferentes, a pesar de la nomenclatura.
  • El prototipo probado no da una gran vida de batería (es la misma que la del N95, y la pantalla es más grande…) aunque la circuitería hace que en algunas tareas aguante más que el N95: reproduciendo audio y vídeo, por ejemplo. Habrá que ver qué pasa con los modelos de producción.
  • La cámara es idéntica a la del N95. El software está por acabar, en el prototipo.
  • No les ha convencido el botoncito «NaviWheel», que es como el del N81. Y es fácil equivocarse al pulsar los controles musicales que lo rodean.
  • El teclado numérico, sin embargo, no parece funcionar mal.

Vamos, un sucesor más que digno para el N95, pero yo, como mínimo, no pasaré por caja…