La información pública de la Gene (y Twitter)

#pataleta

(Espero que otras administraciones públicas lo hagan mejor y que esto solo sea de interés en el área de Cataluña. Aunque no me jugaría dinero.)

La historia: veo algún titular sobre precipitaciones intensas mañana y que la Generalitat ha publicado alguna alerta, o sea que me voy a mi recurso sobre el tema: beteve.cat/temps-barcelona (barceloneses y allegados, esta es vuestra página del tiempo, creedme), y allí me encuentro un titular que me lleva a una noticia…

Captura de pantalla de una noticia del tiempo de beteve.cat, en la que hay incrustado un tuit de la cuenta @meteocat, que avisa de una situación meteorológica de peligro. Hay una serie de imágenes en el tuit, con texto demasiado pequeño para leerse.

betevé ha decidido incrustar el tuit de @meteocat. Como podéis ver (como no podéis ver, de hecho, al menos si tenéis mi vista y no hacéis zoom), el texto de las imágenes incrustadas en el tuit es demasiado pequeño como para leerse en el incrustado, o sea que… clic, y

Captura de pantalla de un tuit de la cuenta @meteocat, el mismo que hemos capturado antes, pero ahora capturado de Twitter, avisando de situación meteorológica de peligro con dos imágenes incrustadas. el texto de las imágenes es algo más legible que antes, pero no mucho.

Algo hemos ganado, que ya podemos leer (aguzando la vista) los textos de las imágenes, pero casi mejor hacer clic en ellas para leer con comodidad, convendréis. Y entonces…

Captura de pantalla del tuit anterior, después de hacer clic. Nos aparece un texto que nos indica amablemente que hagamos log in o nos apuntemos a twitter

Que si quieres arroz, Catalina, y que si quieres ver las imágenes a la resolución original, que te des de alta en un servicio privado con ánimo de lucro. El servicio podría ser propiedad de mi mejor amigo y no me parecería de ley. El servicio pertenece a Elon Musk.

(Esto no lo he comprobado porque no me da la gana hacer log in en Twitter, pero me parece que las imágenes incrustadas por la cuenta de Twitter no tienen texto alternativo y, por tanto, no son accesibles para una persona con discapacidad visual. Espero de todo corazón equivocarme y que el Meteocat no se esté saltando la ley.)

Pero claro, César, no me seas bruto: no te están obligando a hacer log in en el servicio de Meloncete, seguro que el Meteocat publica su información de servicio público en su web meteo.cat, que para eso está. Y es así, PERO.

Captura de pantalla de la web meteo.cat hecha el 28 de septiembre de 2026. Hay un mapa de avisos, pequeño, en la columna izquierda de la web.

¿Veis el gráfico (bastante currado, debe decirse) que había en Twitter? ¿Veis el texto destacado hablando de una situación meteorológica de peligro en las próximas horas? No, eso es para quienes tengan una cuenta de Twitter. (En la captura os he hecho ya clic en mañana en el mapa de avisos, porque si no, el naranja de media Cataluña mañana no se vería.)

Pero no me seas tonto, y haz clic en el mapa, que nos lleva a meteo.cat/prediccio/general:

Captura de pantalla de https://www.meteo.cat/prediccio/general

La página contiene la información, sí, y hay unos triangulitos naranja para que veamos que hay avisos. Y si hacéis clic en los triangulitos naranja, llegaréis a la página con la previsión de mañana, y allí podréis hacer clic en el aviso, y llegar, finalmente, a

Captura de pantalla en la que podemos ver las comarcas en que mañana hay riesgo alto por precipitaciones de hasta 40 milímetros en 30 minutos

Las imágenes de resumen publicadas en Twitter, eso sí, no las he sabido encontrar :-S.

Por aquello de ir cerrando:

  1. A mí me parece bien razonable que el meteocat tenga cuenta en Twitter (y en Facebook y en Instagram). Hay muchísima gente en esas plataformas, y acudir a la gente es lo que creo que deberían hacer los servicios públicos. Aunque quizás estaría bien que hubiese un mastodon.gencat.cat y que tuviésemos un canal de microblogging para cada servicio de la Generalitat, comenzando por @meteocat (y lo mismo aplica a todas las administraciones públicas de un cierto tamaño). Pero lo que no puede ser es que el esfuerzo que se dedica a comunicar en esas plataformas privadas no se lleve a todos los lugares posibles. Especialmente si Twitter no me permite acceder cómodamente a la información sin registrame ni hacer log in.
  2. La página de meteo.cat contiene muchísima información muy útil, pero igual estaría bien darle un lavado de cara y aprovechar para reservar un lugar destacado en portada para los avisos de situaciones meteorológicas potencialmente peligrosas. Digo yo.

En fin, disculpen el rant de señor mayor 🙏.

¿No quieres que Twitter contamine tu línea de tiempo con «me gustas» ajenos?

Actualización de abril de 2020

Compruebo que un año y medio después de su publicación esta entrada sigue atrayendo bastantes clics en Google. Podéis seguir leyendo a continuación lo que escribí en 2018, pero existe una solución más contundente. Aunque Twitter no se deja exactamente la piel para aclararlo, hay un botón en la interfaz que desactiva el algoritmo que reordena vuestro timeline y añade los «me gusta» ajenos que os sacan de quicio, tanto en la web como en las apps oficiales de Twitter. Basta con hacer un clic para volver al timeline de toda la vida, que seguramente añoráis tanto como yo…

(Si pasáis unos días sin acceder a Twitter, volverá a las andadas y os cambiará y volverá al timeline ordenado por el algoritmo. Es cuestión de insistir unas cuantas veces…)

Dentro vídeo:

Como podéis ver, las opciones que se muestran en el vídeo están inglés. En castellano, el texto es el de la imagen siguiente:

Se muestran los tweets más recientes a medida que se publican. Botón: "volver a inicio". Botón: Ver preferencias de contenido.

Y aquí abajo, lo que escribí originalmente, hace año y medio…


Ha vuelto a pasar. Después de unas semanas sin ver el dichoso «Pepito indicó que le gusta» en mi línea temporal de Twitter, ahí lo tenemos…

En mi línea de tiempo aparece un tuit de alguien a quien no sigo porque otro usuario (a quien sí sigo) le ha dado al "me gusta"
De hecho, es un tuit interesante (y estoy convencido que los tuits que le gustan a Eva lo son, en general) pero si no le ha dado al botón de retuitear, será por algo, ¿no, Twitter?

¿La solución? ¿El parche barato? ¿Veis el triangulito a la derecha del «X indicó que le gusta»? Haced clic:

Haciendo clic en el desplegable que a parece a la derecha de "Z indicó que le gusta" hay un desplegable que da las opciones de, entre otras cosas, indicar que a nosotros no nos gusta el tuit
«No me gusta este Tweet» no significa, en este caso, que no me guste. Es tan solo mi manera de indicarle a Twitter que no me gustan los «me gustas» ajenos en mi línea de tiempo, gracias.

Creedme: media docena de «no me gusta este tweet» y dejaréis de ver tuits de gente que no seguís durante unas cuantas semanas (cuando me vuelvan a aparecer tuits de este estilo actualizo la entrada, para que conste cuanto dura el remedio).

Sí, esto no debería ser necesario: Twitter nos debería dar la opción de que esto fuera así permanentemente. Pero mientras tanto…

Mi ¿estrategia? para gestionar la información…

Este es un post que tenía yo pendiente desde hace meses, pero finalmente el anuncio de los bookmarks por parte de Twitter me ha decidido a lanzarme…


Antes de entrar en materia, algunos comentarios sobre le tema bookmarks…

  • ¡Aleluya! Más vale tarde (muy muy muy tarde) que nunca.
  • Gracias, Twitter. Pero alguien me va a tener que explicar la lógica de lanzar en las apps para iOS y Android y en la web «light» (mobile.twitter.com)… pero no en la web «estándard» ni en Tweetdeck. No me cabe en la cabeza. Veremos cuánto tardan en propagar el cambio. #dedoscruzados.
  • Genial la privacidad de los bookmarks pero… ¿podríamos notificar al menos al autor del tuit que su tuit está siendo marcado como tal, sin especificar por quién? Si le pusiéramos un contador público a la cosa ya sería la bomba…
  • Una última petición. Ya tenemos bookmarks privados y «me gusta» públicos que van a desparramarse por las líneas de tiempo de nuestros seguidores. Ahora ya solo me falta un «abrazo» que le llegara al tuiteador de turno (y tuviese su propio contador)… pero que no «desparrame». #dedoscruzados


Y ahora, entremos en materia.

No sé yo hasta qué punto os será útil lo que os explicaré a continuación porque, para comenzar, a veces dudo de que la cosa me funcione a mí. Pero a fe mía que es un problema al que le he dado muchas (muchísimas) vueltas y pensar en voz alta a veces es útil, tanto para uno mismo como para los demás.

¿Cuál es mi dieta de información? Ahora mismo, mi perfil de Twitter dice que sigo 249 cuentas. Por su parte, Feedly dice que sigo 163 canales RSS (y que los diez canales que más publican se van a 6700 historias al mes; también lleva la cuenta de los canales en los que más he hecho clic en el último mes: suman 700 clics).

Captura de pantalla de Feedly. Feedly tiene modos en los que presenta las primeras líneas de texto de cada entrada sin necesidad de hacer clic
No es una estadística precisa, ya que Feedly permite leer parte de las entradas sin hacer clic, pero sirva como indicador.

Contar los tuits de mi timeline es más complicado… Un día me pongo con las bibliotecas de Twitter para R y lo cuento, pero de momento baste decir que las últimas 24 horas de mi línea de tiempo contienen bastante más de 500 tuits (y esto lo escribo un domingo por la tarde, hora valle en grado extremo). Uno, que es bastante OCD, no llega a leer todos los tuits del timeline cada día… pero casi.

Y así… ¿cómo sobrevivir a ese alud de presunta información?

Lo primero, desde luego, es disponer de buenas herramientas. Como ya he dicho, mi herramienta para leer RSS es Feedly. Uno es de los que lloró amargamente la pérdida de Google Reader (hace casi exactamente cuatro años del anuncio de su muerte, coincidencias)… pero Feedly es hoy una herramienta mucho mejor de lo que fuera Reader, que había acabado con la innovación en el campo (cosas de los monopolios, por cómodos y plácidos que resulten). Mi herramienta habitual para Twitter es Tweetdeck (sin listas: es por eso que me limito mucho antes de seguir ninguna cuenta nueva, ya que aspiro a leerlo todo cada día), pero hasta que no implementen los bookmarks me veo condenado a la versión web móvil de Twitter (oh, ignominia). Se agradecen sugerencias de mejores herramientas, pero la limitación de tener que funcionar en Windows a pantalla grande (y ser web, a poder ser) es fuerte, me temo.

Una de las grandes ventajas de Feedly es su organizador de feeds:

Muestra qué canales RSS publican más al mes y en cuáles haces más clics
En cuántas historias haces clic versus cuántas publica en canal es un buen indicador de ratio personal de señal versus ruido para cada canal

Si alguien conoce algo similar para Twitter (identificar mis seguidos más «dicharacheros», y cuánto interactúo con cada uno de ellos), que avise. Será recompensado (estoy hasta considerando hasta hacérmelo yo…).

Y esto nos lleva a la primera recomendación: poda tus fuentes como si no hubiese un mañana. ¿Cómo? Más allá de con furia, me temo que vas a tener que desarrollar tus propias estrategias. ¿Mucha paja y poca señal? Yo consideraría cortar. Y me fiaría de mi red de twitter: hay cuentas que, cuando publican algo bueno, son retuiteadas automáticamente por tu red. Si es así… ¿realmente necesitas seguirlas? Y otro consejo más: la poda se hace una vez al año. Con tu Twitter y tus RSS, mejor cada tres meses. Y si puede ser con más frecuencia, mejor.

¿Y una vez hemos podado todo lo podable? Mi estrategia es la siguiente:

  • Escanear. Tan rápido como seas capaz.
  • Descartar. El 90% de casi todo es ruido. Quizá no para esos blogs que publican muy de vez en cuando (como este ;-)). Actúa en consecuencia.
  • Leer. ¿Es interesante? ¿Tienes tiempo ahora? Pues léelo ahora. No dejes para mañana lo que…
  • Redirigir. Suena interesante, pero claramente ahora no es el momento. O no tienes tiempo. ¿Hacia dónde?
    • Considera los favoritos (de Feedly, de cualquier otro lector de RSS o de Twitter). Pero con moderación (vuelvo sobre el tema en un minuto).
    • ¿Es para leer con calma, y no es ni urgente ni imprescindible? Para eso están los Pocket e Instapaper del mundo. Personalmente, yo soy fan de Pocket. Pero para gustos, colores.
    • Para eso están tus víctimas inocentes amigos. ¿Sabes esa persona interesada en el tema que seguro que te va a agradecer que se lo envíes (y con un poco de suerte te hará un resumen y todo)? Pues eso.
    • Igual lo necesitas algún día, pero no ahora mismo. Gestor de favoritos. Otro campo en el que cada cual tiene sus preferencias. La mía, Diigo. Uses el gestor que uses, etiqueta, pero sin pasarte: ¿realmente vas a hacer una búsqueda que requiera siete etiquetas? ¿Buscas con tanta frecuencia que realmente es imprecindible que todo esté clasificado con total precisión, o vas a pasar más tiempo etiquetando que buscando?

Mis últimos favoritos en Diigo
Mis favoritos en Diigo. Si alguien quiere chafardear, es aquí

¿Y todo ese montón de cosas que se te han acumulado? Poda. Poda. Y vuelve a podar. A poder ser, semanalmente. Si se te pasa hacerlo un mes, resérvate un par de horas el sábado por la mañana. O el domingo por la tarde. O cuando te vaya bien. Pero hazlo. Y si no lo haces, asume que tu diógenes digital no tiene mucho sentido. Para podar, decide el límite de favoritos en Feedly o bookmarks Twitter a partir del cual se te va a disparar la alarma de la ansiedad (el mío es alto, diría: puedo vivir con doscientos o doscientos cincuenta favoritos en cada servicio). Comienza a bucear y pasa la tijera. De nuevo, sin piedad. No pasa nada si ayer no tuviste tiempo de leer nada y tienes quince o veinte (vale: o treinta) cosas acumuladas. ¿Pero si tienes quince cosas del miércoles de la semana pasada? Asúmelo: no las vas a leer. Duele condenar un enlace al olvido. Pero si no lo haces con la mayoría, de hecho se lo estás haciendo a todos. Es una decisión estresante, pero la alternativa es peor.

Y, finalmente, lee (o escucha, o mira, si se trata de vídeos o podcasts). Porque si no presupuestas tiempo para la lectura… ¿para qué lo estás «guardando», exactamente?

En fin, espero que a alguien le sea de utilidad.

¿A dónde ha ido mi tuit?

Visualización de la cadena de retuits de un tuit
El camino del tuit es inescrutable…

De interés, básicamente, para tuiteros populares y estudiosos del social media, Where Does My Tweet Go? responde, con precisión, a esa pregunta: ¿por qué un tuit se ha vuelto viral de golpe? Para los que tengáis decenas de miles de seguidores, conseguir que un tuit se retuitee docenas y docenas de veces, y que los enlaces que ponéis sean visitados hasta alcanzar magnitudes de efecto Barrapunto quizá no tenga más misterio, pero para el otro 99% las cosas no suelen suceder así y ver qué ha pasado puede resultar un ejercicio, cuando menos, curioso :-)

Los acortadores de URLs son malos, t.co es el peor…

Los que estéis acostumbrados a Twitter estaréis cansados de ver que muchos de los enlaces que corren por allí tienen una cierta tendencia a ser de la forma bit.ly/algo, ow.ly/lootro, goo.gl/lodemasalla, o similares…

Los acortadores tienen un par de razones de ser:

  1. Cuando el espacio es limitado (y 140 caracteres son muy limitados), una URL como http://obm.corcoles.net/20110901/los-acortadores-de-urls-son-malos-t-co-es-el-peor, con sus 82 caracteres, es un bozal, básicamente. Si puedo dejarlo en los 18 caracteres de http://j.mp/q9pmvn, paso de disponer de 58 caracteres para el resto del tuit a más de 120. El doble. Nada desdeñable.
  2. A todos (o no, pero al menos a mí sí, y no creo que sea único :-P) nos gusta saber qué pasa con nuestros enlaces. Pero medir quién hace clic en una URL es, básicamente, imposible… a no ser que uno use un acortador (hay otros métodos, pero todos comparten la filosofía): cada vez que alguien hace clic en un enlace de bit.ly, éste se interpone muy brevemente entre el usuario y su destino (del orden de 1 o 2 décimas de segundo) y toma nota de ese clic (y, en la medida de lo posible de otros datos ‘demográficos’, como el origen geográfico del clic). Ello me permite saber, por ejemplo, que en los últimos 30 días se han hecho unos tristes 750 clics en mis ‘enlaces bitly’.

Pero a cambio, los acortadores, como avanzaba en el título, son malos (aunque poco, en general): al interponerse entre el usuario y su destino frenan (muy poco, ciertamente) la navegación; además, añaden un posible punto de fallo extra a cada enlace: si bit.ly se cae, alguien que intente seguir mis enlaces lo va a tener más bien complicado para hacerlo. Además, suponen un riesgo añadido para el usuario: si haces clic en http://j.mp/q9pmvn no sabes dónde vas. Y eso no suele ser una buena idea (hoy en día, una web maliciosa puede hacer mucho daño). Queda el hecho de que el dominio .ly corresponde a Libia, un país en guerra y con una situación legal poco estable, y que «el» gobierno libio podría decidir mañana que el servicio de bit.ly no se ajusta a su legalidad e interrumpirlo sine die, inutilizando los muchos enlaces que he publicado usándolo. Alguien podría hackear el servicio, además, y reenviar a todo el mundo a donde le diera la real gana

A pesar de esos puntos negativos, yo, como usuario informado (no mucho, pero más que la inmensa mayoría, me temo), decido voluntariamente usarlo, después de pesar pros y contras.

¿Por qué es peor t.co, pues?

Los pecados específicos de t.co son actuar sin necesidad ni permiso y mentir. Véase este tuit, por ejemplo:

Tuit de @jimgroom, retuiteado por @brianlamb. el tuit contiene un enlace a shenandoahliterary.org
¿Enlaza eso a donde parece?

Ese tuit (el programa de la captura de pantalla es Tweetdeck, que, curiosamente, es propiedad de Twitter) sólo enlaza a shenandoahliterary.org en apariencia: de hecho, es un enlace a http://t.co/r70nSBy, que a su vez redirige a donde deberíamos llegar en primer lugar. A pesar de que Jim no quería acortar la URL, que el tuit cabía en 140 aún sin acortar (de hecho, t.co alarga algunas URLs (las j.mp, por ejemplo)), que hace unos días no habría pasado y que nadie de Twitter ha avisado a sus usuarios de que iba a pasar.

(No es Twitter la única empresa que hace esto: si buscas ‘otro blog más’ en Google y haces clic en el primer resultado, a pesar de que lo pueda parecer, estarás haciendo clic en una URL de la forma http://www.google.com/url?sa=t&source=web&cd=1&ved=0...A&url=http%3A%2F%2Fobm.corcoles.net%2F&rct=j&q=otro%20blog%20m%C3%A1s&ei=A...N&usg=A...Q&sig2=D...Tg&cad=rja, de forma que Google puede tomar nota de que has hecho clic en ese enlace después de la búsqueda, lo que les permite, por un lado, mejorar el funcionamiento del buscador y, por otro, aprender más sobre ti para poder colocarte mejor publicidad y ganar más dinero. Prácticamente igual de malo, pero al menos no han modificado un mensaje mío sin mi permiso.)

¿Un gran crimen?

Desde luego, no es lo peor que se ha hecho en la web últimamente ni de lejos (me recordaban mientras escribía esto lo de Google y la recopilación ‘accidental’ de los SSIDs de las WiFis por parte de los coches de Maps…). Pero si me parece que entorpecer la navegación y modificar mis mensajes sin mi permiso es, cuando menos, de pésima educación.