Pero que no se emocione nadie, que de momento no van a hacer rico a nadie. Primero, porque los ingresos que genera YouTube son tirando a paupérrimos: dicen en TechCrunch que 15 millones de dólares en todo el año pasado (teniendo en cuenta que fueron adquiridos por 1,650, es más bien ridículo, digno de la peor burbuja ’99). Y segundo porque, cuentan en el blog-anuncio, la cosa es, de momento, sólo para los usuarios / colaboradores más populares ya que, dado el modelo de monetización actual, tampoco da para mucho más, la verdad.
YouTube sigue siendo, desde el punto de vista económico, una «joven promesa»: apunta maneras, pero de momento no ha obtenido ningún título oficial. Y si no lanza un modelo de monetización un día de estos, igual se le acaba pasando el arroz…
Se veía venir. Pandora, la radio personalizada oficial de otro blog más, ha cerrado sus puertas a los oyentes de la mayoría de países fuera de Estados Unidos (España incluida, desde luego). De hecho, hacía días (probablemente semanas) que venían anunciando que el servicio sólo era legal en Estados Unidos. Hoy han comenzado a bloquear activamente las IPs de fuera del país de las barras y estrellas, forzados por las leyes y contratos que rigen la distribución de música en la red :-(. Lo han hecho, eso sí, con la mayor elegancia posible, avisando por correo, explicando los motivos, pidiendo disculpas y anunciando que trabajan para romper fronteras. Siempre quedaría la opción de usar un proxy yanqui para engañar al guardián de la puerta pero por una vez mostraremos algo de respeto y no haremos trampa (y que no siente precedente).
La cuestión, eso sí, es seria: el legislador hace tiempo que se esfuerza en armonizar la legislación de protección de los derechos de autor y la propiedad intelectual (como, por otra parte, debería) al alza, intentando establecer universalmente las protecciones más estrictas (esto ya es más discutible). Siguiendo con el esfuerzo, podrían intentar armonizar de forma que una compañía no tuviese que preocuparse por el punto del globo en el que se encuentran sus usuarios para ofrecerles un servicio a través de la red. Porque es del interés del consumidor, y del sistema económico, fomentar la competencia y la competitividad…
Mientras tanto (y me da que la espera será larga) tendremos que acostumbrarnos a la radio de last.fm y prestar atención al blog de Pandora…
Os dejo, de regalo, mi emisora de recomendaciones en last (que ha iniciado sus emisiones con Sigur Rós:
O la de mi vecindario musical (esta se ha estrenado con Springsteen a todo volumen):
Pues eso parece, que a Google la demanda de Viacom (que le exigía mil millones de dólares de nada por lesionar su propiedad intelectual) le parecen dignas de juicio con tribunal y todo… Será divertido.
Tenía que acabar pasando. Por un lado, es un hecho que las narrativas de las series de los 70 tienen poco que ver con el ritmo salvaje de las teleseries actuales (Heroes, Lost…) que entrecruzan líneas argumentales a ritmo de spot publicitario durante cuarenta y tantos minutos (tributo, todo sea dicho, a las capacidades cognitivas del telespectador de hoy, que en algunas cosas sí evolucionamos y exigimos productos de la máxima calidad). Por otro, tenemos que el consumo mediático en línea es más adecuado para periodos cortos que para episodios de media hora o más. Y como guinda del pastel tenemos que las productoras de televisión tienen un inmenso catálogo de series antiguas que ya explotan a través de la sindicación, pero a las que les gustaría sacar más provecho.
El resultado: cuenta el New York Times que Sony Pictures Television (propietaria de Los Ángeles de Charlie o Starsky y Hutch, por ejemplo, está tomando los episodios de esas series y los está convirtiendo en «minisodios» de entre tres y cinco minutos (sí, bastante menos de 360 segundos, pero es que me gustaba el titular…) para lanzar, experimentalmente y en junio, la «Minisode Network», un canal de distribución en línea para ese tipo de nanocontenidos.
(Y además, con la cantidad de especialistas que tienen las productoras en tomar una mediocre peli de 90 minutos y concentrarla en un trailer que lo explica «todo, todo y todo», seguro que ni siquiera les va a costar mucho editar cada episodio :-P.)