…y aún sigo queriendo creer, y no está perdida toda la esperanza. Pero.
Recordará el lector habitual, atento y con [mucha] memoria, que los teclados son tema de preocupación de esta casa, y en particular los teclados físicos de los móviles (les escribimos un réquiem en 2013, ilustrado con foto del añorado Nokia N97, y en 2009 nos enamoramos del (¿la?) Palm Prē).
O sea que cuando Clicks anunció el Kickstarter de su Power Keyboard, para allá que nos fuimos, no sé si con mucho convencimiento en el producto, pero sí con todas las ganas de votar (en dinero) por el resurgimiento del teclado físico para el móvil. Y el tecladín, con los retrasos habituales de los kickstarters, llegó a casa hace ya unas cuantas semanas, pero entre unas cosas y otras, no habíamos encontrado un momento para reseñarlo por aquí.

Lo primero que debe decirse es que la ingeniería y la calidad de materiales del teclado son excelentes: en Clicks no han escatimado esfuerzos: el dispositivo es contundente hasta el nivel arma de asalto, las teclas en sí parecen preparadas para escribir la próxima Odisea, la conexión al ordenador, tanto físicamente, vía MagSafe, como lógicamente, a través de Bluetooth con soporte para hasta diez dispositivos, funciona a la perfección, y el software que alimenta el teclado no da ningún problema.
Ahora bien.

Conecte usted los 180 gramos del teclado1 a los doscientos gramos del móvil medio (233 pesa el S24 Ultra de la foto), y la cosa se va a un peso que no es de recibo. Si encima el móvil no es nativamente MagSafe (diría que en el mundo Android solo la última generación de Pixels lo es), pues además hay que sumar una funda que no hace nada bueno ni por el peso ni por el volumen del invento.
Vaya, que en la práctica, si el móvil no es un iPhone Air, con sus 165 gramos, no le veo yo la utilidad práctica2 al teclado más allá de la demostración de ingeniería.
Ahora bien: sigo queriendo creer. Clicks anunció junto al teclado su Communicator, una suerte de Blackberry que, para los que fueron adictos al añorado cacharro canadiense, pueden resultar una tentación irresistible…
- El peso se explica en parte porque se incluye una batería de 2300 mAh capaz de alimentar inalámbricamente el móvil, además de mantener en funcionamiento la electrónica del teclado. Pero también es necesario un cierto peso para poder soportar el móvil correctamente sin que la distribución de peso se haga extremadamente incómoda. ↩︎
- No es del todo cierto: esa capacidad de conectar el teclado a múltiples dispositivos puede hacer que sea útil para los múltiples dispositivos «smart» que uno pueda tener en casa, comenzando por la tele… ↩︎













