A 9 euros 40 el megabit…

Eso cuesta (dice aquí, un enlace que me pasaba Isma esta mañana) un megabit de ancho de banda ADSL en España cada mes. Reino Unido: 8.30. Alemania: 3.90. Francia: 1.23. Existen, es cierto, países europeos en los que conectarse es más caro, como Suiza o Grecia, que están alrededor de los 16.80.

Si salimos de Europa, la cosa es como para escandalizarse al comparar con Japón (50 centimillos) o Corea del Sur (en los 25 céntimos). Claro que en Filipinas el ‘mega’ va a 32 euros y en Australia a 33.25, sin ser los casos más extremos del globo…

Como todos los «datos estadísticos», mejor no creerse las cosas a pies juntillas, pero esta tarde dice El País que la mismísima CMT confirma que los precios del ADSL español superan la media europea y que las cosas no progresan adecuadamente. Eso sí: a las empresas del sector no parece irles mal: facturaron 35.000 millones de euros en 2006, aumentando más de un 5% sus beneficios sobre el año anterior. Mal vamos si pretendemos entrar de verdad en la sociedad de la información…

¿Medio millón de iPhones?

Vamos a tener que felicitar a tito Estif de nuevo… Y es que parece ser que en un fin de semana Apple ha conseguido vender, más o menos, medio millón de iPhones, lo que convierte al cacharrito en un éxito que supera las expectativas (pretendían vender un millón en un año, y están a medio camino en un fin de semana y sin vender ni uno en Europa).

PS Según Techcrunch, la estimación baja del beneficio obtenido andaría por los 50 millones de dólares. Ahí es ná.

Los PCs son más interesantes…

John Hodgman

¿Le reconocen? ¿Mejor si menciono la frase …and I’m a PC?

Sí, se trata del actor que hace de PC en los anuncios de Apple. Pues bien, nuestro PC se llama John Hodgman, es un autor publicado y humorista que de vez en cuando aparece en el programa de Jon Stewart, The Daily Show, uno de los más recomendables de la televisión americana. Véanle, por ejemplo, hablando del tema de la neutralidad de la red:

Sony Ericsson W910i y W960i

Hace ya casi diez días los anuncios de Sony Ericsson nos pillaron de viaje y justo ahora los recuperamos. Ciertamente, los nuevos ‘walkman’, el W910i y el W960i, parecen interesantes y aportan cosas nuevas…

Sony Ericsson W910i

El modelo de gama «menos alta» de los dos es el W910. Y aún así la lista de especificaciones es como para quitar el hipo. Destaca, como innovación, un sensor de movimiento que permite controlar el reproductor de música agitando el cacharrito (también será útil en otros apartados, como para jugar). También es interesante (aunque habrá que esperar a ver cómo funciona en la práctica) la idea de SensMe: presuntamente analizará la música del catálogo del reproductor en función de sus características, permitiendo crear ‘playlists’ de una manera diferente. El cacharrito vendrá con un Memory Stick Micro de un giga, que sin ser la panacea no está mal como capcidad musical de un móvil. Eso sí, los botones del teclado, en mi modesta opinión, padecen un claro exceso de diseñitis y parecen bien poco usables. Disponible en el cuarto trimestre de este año, con una versión diferente para el mercado asiático, la W908i, que funcionará sobre GSM, GPRS y EDGE en las bandas de 850, 900, 1800 y 1900 GHz, mientras que la versión para Europa, Oriente Medio y África lo hará sobre UMTS y HSDPA 2100, y GSM, GPRS y EDGE 850, 900, 1800 y 1900.

Sony Ericsson W960i

Por su parte, el W960i ocupará la plaza de «buque insignia» de la marca, y es que es difícil ponerle pegas: comenzando por los 8 gigas de espacio interno (no expandibles, cierto es), una autonomía como reproductor que el fabricante pone en 27 horas, WiFi o la interfaz de usuario «tocable» (sobre una pantalla de 2.6″) dada por UIQ sobre Symbian, que lo convierten, además, en un ‘smartphone’ de pleno derecho. Y de regalo, una cámara de 3 megapíxels que, en sus 16 milímetros de grosor y 120 gramos de peso no está nada mal.

Un servidor web en el bolsillo

Servidores web pequeños (tanto en tamaño físico como en espacio de memoria ocupado) hay unos cuantos, desde hace tiempo (véase, por ejemplo) pero el tema del cableado a la red (tanto a la eléctrica como a la de datos) no estaba muy claro. Y ahí es donde entran los chicos de Nokia (que: a) son muy creativos b) tienen mucho tiempo libre c) todas las anteriores) y su Mobile Web Server, que es por dentro un port de Apache a Symbian S60, con unas cuantos componentes predeterminadas que, por ejemplo, y previa autorización, dan acceso al registro de llamadas del móvil, a la cámara o al calendario, más una pasarela en un servidor web convencional que tiene en cuenta que ni el móvil tiene que estar necesariamente en cobertura ni la aplicación en funcionamiento.

De la necesidad (o no) del invento habría que hablar largo y tendido: ¿no sería más fácil, en un dispositivo «sometimes connected», un motor de sincronización que subiera los datos necesarios automáticamente vía bluetooth, WiFi o UMTS a medida que fuese necesario / posible a un servidor convencional? Pero aún así, el factor ‘wow’ de llevar un servidor web encima es innegable y siempre existe el riesgo de que a alguien se le ocurra una ‘killer app’. A ver si lo pruebo esta noche. Vía.