O eso parece. Según cuenta el New York Times, a partir de mañana, «un móvil (con cámara), un fotógrafo (de prensa)»: tanto Reuters como Yahoo!, con You Witness News, comienzan mañana iniciativas para facilitar al gran público el envío de material fotográfico y videográfico para su evaluación y posible publicación. No se retribuirán los contenidos publicados directamente por Reuters o Yahoo!, pero sí aquellos que Reuters ponga a disposición de los medios con que trabaja. La prensa se mueve…
Categoría: Y otros enlaces
Escribeme.org
Hace unos meses se puso en contacto conmigo Miki para hablarme de un proyecto. Se trataba de realizar un libro colaborativo, donde los autores fuesen internautas que, poco a poco, y de forma (en cierta medida) descoordinada pudiesen ir redactando un libro. Una vez acabado, se intentaría publicar y los beneficios de los derechos de autor cedidos a alguna organización solidaria que trabaje, prioritariamente, cuestiones de alfabetización y/o educación.
Pues bien, el proyecto ya no es tal, sino que es una realidad y se llama Escríbeme.
Para llevar a cabo la iniciativa se hizo una comparativa sobre otras experiencias similares y se decidió, de acuerdo con la información encontrada, crear una plataforma basada en el motor de Menéame que permite ir introduciendo frases y que éstas sean votadas para que vayan a parar o no al texto final del libro.
La verdad es que la experiencia es muy interesante, tanto por la finalidad solidaria como por el proceso que se está montando para poderla llevar a cabo.
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El spam de la IQUA
En España es ilegal mandar correo electrónico no solicitado con fines comerciales. Pues bien, eso es, precisamente, lo que acaba de hacer el Secretario General de la Agencia de Calidad de Internet, el Sr. Carles Martín Badell, con quien escribe. Y, será perspicacia, será sexto sentido, algo me hace pensar que a bastante más gente también le habrá llegado el correo.
La verdad es que tiene miga que alguien que se define como una entidad que trabaja para la mejora y la calidad de Internet
y para avanzar en el desarrollo de la sociedad de la información
haga, justo, todo lo contrario: llenarla de basura y entorpecer su progreso.
En condiciones normales, al recibir spam uno borra el mensaje e intenta olvidar el asunto, acostumbrados como estamos a recibir el 5,8% del total mundial. Pero el hecho de tratarse de dicha agencia, sumado a las mentiras que aparecen en el mensaje, me he decidido a pagarle al Sr. Martín con la misma moneda, es decir, con un mensaje masivo (la diferencia: este es legal, claro está).
Ante todo cabe manifestar, y perdonad que me repita, la ilegalidad del correo. Siendo el cumplimiento de la Ley Orgánica de Protección de Datos uno de los criterios para conceder el sello de calidad, me pregunto con qué autoridad va a conceder nadie un sello que él mismo no merece: sin subjetividades, aplicando objetivamente la Ley.
Lo primero que dice el mensaje es que se quiere hacer de la Red un un lugar más
. Bien, me pregunto en qué medida pedir el sello de calidad va a ayudar a tan encomiables fines. Para empezar, este blog podría tener el sello, es decir, podría mostrar el sello, a pesar de no tenerlo: el phishing trata, precisamente, de hacer este tipo de cosas llevándolas hasta el límite. Luego veremos que, técnicamente no sería tan fácil, pero vaya… Tampoco me queda claro si venden la lista de acreditadas a empresas de «cibervigilancia» para menores… ¿con o sin mi permiso? Y, por último, y sin entrar a hacer juicios de valor, ¿depende la calidad de una página web de sus contenidos? ¿Habrá, digo yo, páginas para adultos de máxima calidad… a pesar de estar orientadas a un público adulto (valga la redundancia)? ¿Por qué juntamos churras con merinas?
seguro para los menores y un espacio en el que las empresas puedan realizar
transacciones fiables
Por supuesto, en ningún sitio del correo dice que la calidad cuesta 174? al año. Ya sabemos que todas las consultoras y acreditadoras de calidad tienen que vivir de algo, y que todo tiene un coste. La pregunta es si, ante la falta de autoridad técnica y moral de la IQUA, ¿estamos comprando nuestra calidad?
Sigue el mensaje: El sello de calidad permite además mejorar el posicionamiento de vuestra empresa en Internet
. Será que ello es el efecto directo de estar enlazado en una web con PageRank 4 (a fecha de hoy). Si no, no me lo explico. A lo mejor hay un pacto con el buscador de colores. A lo mejor. ¿Explica por qué en su página? A simple vista, no.
Lo mejor viene ahora. El correo sí da algunos indicios sobre por qué va a mejorar nuestro posicionamiento en la Red, a saber: Al estar basado en la nueva tecnología de web semántica, os permitirá también, en el futuro, ser reconocido por los principales buscadores de Internet
. Si el bueno de Sir Berners-Lee asomara la cabeza por estos lares. Veo en cualquier web acreditada que lo único que incorporan es una imagen con un enlace a una página de la IQUA, que muestra (según los parámetros del JavaScript que le pasa el enlace) la información sobre el sello. Ni RDF, ni nada que se le parezca: solamente un enlace… y en JavaScript. Semántico total. Valga como prueba un trozo de código de una de sus páginas:
</font></font></font></span></p></td></tr></tbody></table></p>
<font color="#df2a3c" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: 10pt; color: rgb(3, 5, 62); font-family: Tahoma;">
Maquetado con tablas y sin estilos. Brillante. El anidado recurrente de la etiqueta <font> es de lo más. Semántico a rabiar.
Y a eso vamos ahora: a la accesibilidad. Para tener el sello van a evaluarte al nivel de una AA. Pues bien, según el TAW, la IQUA incumple en 18 puntos la doble-A, a los que hay que añadir 58 comentarios de tipo «manual», muchos de ellos incumplidos. Oh, sorpresa, para la A sencilla también aparecen 36 comentarios de posible incumplimiento, muchos de ellos, efectivamente, incumplidos.
Podríamos hablar del lenguaje del mensaje, alternando el trato de segunda persona del plural a segunda del singular indiscriminadamente, para pasar alguna vez a tercera del plural. Todo un logro para poco más de 200 palabras. Y sin despedida ni nada por el estilo. Ahí te quedas con mi spam.
En fin, para qué seguir. ¡Acreditaos, malditos!
Actualidad de las publicaciones académicas
Un buen amigo me manda un artículo para leer:Shaping the Web: Why the Politics of Search Engines Matter
, que como se puede adivinar por el título, se cuestiona si el diseño de los motores de búsqueda es relevante o no sobre la percepción que el usuario/navegante tiene de Internet. Dicho de otro modo: ¿es el diseño «neutro»? en caso que no lo sea, ¿qué Internet (sesgada) nos está mostrando realmente un determinado buscador?
El artículo es bastante interesante, pero lo mejor no es lo que dice, sino lo que no dice, a saber:
- el artículo se mandó a The Information Society el 17 de Julio de 1997, con lo que calculo que se escribió alrededor de Mayo-Junio de 1997, siendo muy optimista (lo más probable es que empezaran mucho antes, casi a la vuelta de Reyes)
- se aceptó el 24 de Noviembre de 1998
- y terminó por publicarse en el 3r número del vol.16 de 2000, así que calculo que la fecha de publicación exacta debió ser alrededor de Julio de 2000 (inicio del tercer cuatrimestre del año)
Es decir, desde que se escribió hasta que se publicó pasaron nada más ni nada menos que 3 años enteritos. O más.
Pero ahí no queda la cosa. El artículo en cuestión trata el tema de los buscadores. En 1997, Larry Page y Google aparecen como un «interesante proyecto en el ámbito de los buscadores» (la cita no es ni literal ni nada que se le parezca). Para cuando el artículo fue publicado (verano de 2000) Google estaba ya machacando la competencia gracias a su revolucionario sistema de búsquedas. De hecho, ese mismo año Google sacó la Google Toolbar y los AdWords, hacía más de 100 millones de búsquedas diarias y se convirtió en el motor de búsqueda detrás de Yahoo!
Efectivamente, todo eso no aparece en el artículo, que vivía unas vacaciones pagadas en el limbo de los artículos. Después de esperar 3 años a que saquen tu artículo, resulta que cuando al fin van y lo publican no vale ni la mitad. Hay que reconocer (y agradecer a los autores) que el análisis y las hipótesis son/eran tan robustas que, en cierta medida, siguen siendo bastante válidas, sobretodo para los buscadores que no van por directorio sino por robots indexadores. Pero no deja de tener su guasa que la historia le haya dado la vuelta como un calcetín a tu objeto de investigación mientras las páginas tomaban, lentamente, forma.
A lo mejor el libertinaje (mil comillas, por favor) de la autopublicación (por ejemplo, vía blogs) no es de lo más riguroso, por perder la famosa revisión entre pares, pero igual a los sres. Introna y Nissenbaum no les hubiese ido nada mal publicar un preprint. De hecho, así lo hicieron, aquí, pero la fecha de creación del PDF (2000) me hace sospechar que más que un preprint se trató de hacerle la pinza a los editores del journal.
NOTA: veréis que en la bibliografía del artículo hay referencias hasta 1999. Entiendo que eso se añadió después, en el proceso de revisión del artículo: «pequeñas modificaciones sí, pero nada de cambios gordos, ¿eh?». Y Google dando guerra. En fin.
Los reyes del contenido
La verdad es que no soy de los que hacen críticas sangrantes de las cosas o las personas, pero hay que reconocer que determinadas veces ello es inevitable y, casi, una cuestión de honor. Reconocer el esfuerzo de algunos en ser los mejores en algo es una obligación de todo buen ciudadano.
A través de una recopilación de noticias, llego a la página de GestioPolis (no, no vamos a enlazar). Y veo esto:
Los más sagaces habrán visto que el cuerpo del artículo es eso que se ve abajo, en el centro, en esa columna de unos 20 caracteres, y que dice algo así como «En lo personal, entiendo que los cambios no se producen en los elementos externos». Hombre, pues ya que lo dices, currarse un poco los elementos externos no estaría de más:
- Firefox, nada más cargar la página, bloquea dos pop ups (en el tiempo de escribir esta nota, Firefox ha bloqueado dos más: y van cuatro)
- En la barra de la izquierda, ocupando unos 2/5 de la página (algo excesivo para una barra de navegación), enlaces a otros artículos, es decir, autopublicidad
- A la derecha, casi con el 50% de pantalla, los anuncios de Google. Si bien es verdad que después terminan y dejan más sitio al texto, eso no sucede hasta un par de pantallas más abajo
- En el centro, a la altura de los ojos, y tapando el texto, uno de esos nuevos anuncios de moda maquetados con capas y que a veces se cierran, a veces no, y la mayoría abren otra ventana al intentar quitarlos de enmedio.
Lo que decíamos: el cuerpo del artículo, motivo por el cual he creído que tenía que visitar la página, ocupa, en mi pantalla, algo menos de 1/15 (alrededor de un 6,6%) del espacio total de ésta. Alucinante. Igual los editores de la página están afiliados a algún programa para la promoción de la lectura… en papel.
Vivir para no ver.