Primer

Ayer ví en el Festival de Cine de Sitges Primer. Se trata de la primera película de un director novato, Shane Carruth, que además le pone el guión, la música, la producción, y se adjudica uno de los papeles protagonistas. Todo ello, para un presupuesto de 7,000 dólares. Y lo primero que hay que decir es que no parece una película barata, y que no parece que sea la primera película, además, de la inmensa mayoría de los actores. Lo único criticable es un sonido bastante mal editado, que te fuerza a estar contínuamente en tensión (no ayuda que el técnico que hizo los subtítulos los haya puesto en blanco sobre un fondo… mayormente blanco, con lo que tampoco puedes desconectar y dedicarte a leer. Igual conviene esperar a una versión doblada).

No es el sonido lo único que obliga a mantenerse atento: si alguien opina que Sospechosos Habituales o Memento son películas difíciles de seguir, no ha visto Primer, que las reduce al nivel de ‘facilonas’. De verdad. Esta es una película hecha por un ingeniero, sobre ingenieros y, uno se atreve a pensar, para ingenieros y físicos de partículas. Uno no sabe si cuando le dieron el premio en Sundance fue para reconocer la innovación y la calidad de la película o para no tener que reconocer los miembros del jurado que no se habían enterado de nada.

Leí hace tiempo (la peli ganó Sundance en enero, estuvo en Cannes en mayo y tuvo un estreno limitado en Estados Unidos en octubre) a un crítico que comentaba que un segundo crítico, que la había visto unas cuantas veces en festivales diversos comentaba que, siempre, a la salida, se quedaba con la impresión de que la acabaría entendiendo, con un visionado más. Esa es, a la vez, la principal gracia y el peor defecto de la película: de puro complicado, o sales con la opinión de que es tremendamente interesante, o abandonas la sala convencido de que te han tomado el pelo. Una cosa es segura: no dejará frío a nadie.

Las 50 mejores versiones

Parece ser que el diario británico Telegraph no ha querido ser menos que Rolling Stone, y ha sacado su propia lista de las 50 mejores versiones. ?til para enterarse de que ‘Don’t Leave Me This Way’ no es original de los Communards. Que Tainted Love no era de Soft Cell ya lo sabía, eso sí. Como es natural, el 1 es para el All Along The Watchtower, versión de Jimi Hendrix.

Ahora, si las listas ‘yankis’ de Rolling Stone son discutibles, esta viene envuelta con la bandera británica…

Las 500 de Rolling Stone

Ahora sí. Rolling Stone ha pulicado su lista de las 500 mejores canciones de la historia. De las primeras 50, me faltan en la playlist:

  • What’s Going On, Marvin Gaye (4). Imperdonable…
  • Good Vibrations, The Beach Boys (6). Sí, no está mal, pero no es lo mío.
  • Smells Like Teen Spirit, Nirvana (9). Y lo curioso es que tengo el disco. Luego la ‘ripeo’. Para compensar, tengo versiones de la canción de los Flying Pickets, de Masters of Chant, de Ragnar Bjarnoson (estilo lounge, digno de oirse) y la de un disco que se llama «The String Tribute to Nirvana».
  • A Change Is Gonna Come, Sam Cooke (12). Confieso mi ignorancia. Tengo, eso sí, su versión de Wonderful World.
  • Maybellene, Chuck Berry (18). Otra que tampoco creo haber oido. Dice Rolling Stone que es el nacimiento de la guitarra rock & roll.
  • Be My Baby, The Ronettes (22). Tendré que conseguirla…
  • People Get Ready, The Impressions (24). Otra más que añadir a la lista de completas desconocidas.
  • God Only Knows, The Beach Boys (25)… Insisto, no son lo mío.
  • I Walk The Line, Johny Cash (30). Será muy famoso en los Estados Unidos, pero la verdad que yo…
  • River Deep, Mountain High, Tina Turner (33). Otro olvido incomprensible, imperdonable y a solventar con velocidad.
  • You’ve Lost That Lovin’ Feeling, The Righteous Brothers (34). Sólo tengo su Unchained Melody.
  • Light My Fire, The Doors (35). También de las imperdonables. Lo soluciono dentro de nada.
  • That’ll Be the Day, Buddy Holly (39). Otro clásico olvidado.
  • The Weight, The Band (41). Nunca me dijeron gran cosa… Comentan que la canción fue inspirada, de entre todas las cosas, por las películas de Buñuel.
  • Tutti Frutti, Little Richard (43). Tampoco me avergüenza no tenerla.
  • Bridge Over Troubled Water, Simon & Garfunkel (47). El disco anda por ahí, ahora lo soluciono. Y encima es una de mis canciones favoritas… Si sirve, la tengo en versión a capella por un coro de la Universidad de Penn.
  • All Along The Watchtower, Jimi Hendrix (48). Por esta debería arder en el infierno, directamente. Tengo la original, de Bob Dylan, la versión de la versión de Hendrix por U2 y hasta una de Eric Clapton con el imitador de Jimi Hendrix Lenny Kravitz… También lo soluciono en breve.
  • Tracks Of My Tears, Smokey Robinson (50). Tampoco me sonaba de nada, pero resulta que la tengo a capella por los Flying Pickets. Está bien, pero no figuraría en mi Top 500…

32 (dentro de un rato, espero que al menos 36) de 50. No es brillante, pero mejor ratio que con la lista de álbumes del año pasado. A medida que la lista avanza, me pongo en 57 de 100, 82 de 150, 107 de 200, cae a 119 de 250, 134 de 300, 148 de 350, 171 de 400, 183 de 450… Menos de 200 de las 500…

Eso sí, queda claro que para lo que sirven estas listas es para darse cuenta de que no tengo en el disco duro canciones como las de antes o When Doves Cry, Purple Rain y Sign O’ The Times, de Prince, Blitzkrieg Bop de los Ramones, Go You Own Way de Fleetwood Mac, House of the Rising Sun de The Animals, I’m Waiting for the Man de The Velvet Underground, Sexual Healing de Marvin Gaye, Gimme Some Lovin’ de The Spencer Davis Group, What’s Love Got To Do With It de Tina Turner, Sex Machine de James Brown, We Will Rock You de Queen, Spanish Harlem de Ben E. King, Killing Me Softly With His Song de Roberta Flack… Dios mío, qué vergüenza.

Los 500 mejores álbumes de todos los tiempos

Ese es el número de la quincena de Rolling Stone (lo podían haber sacado hace quince días, que estando allí me habría salido más barato). Bueeeno, de hecho, era el numero de la quincena… del año pasado :-S. Y estos son los cien primeros de la lista (que es tan discutible como cualquier otra lista, desde luego, y además hecha con perspectiva americana).

De los 100 primeros, en casa sólo están el 8, el 17, el 29, el 42, el 43, el 47, el 61, el 66, el 75 y el 77… uno de cada diez. El día que pueda y me acuerde, me gustaría añadir unos cuantos, aunque no todos, de los que me faltan de los Beatles (el 1 y el 3), el 6, todo lo que me falta de los Stones (7, 32, 57, y 63), los de Miles Davies (el 12 y el 94), el 15, los de Springsteen (que está en el 18 y en el 85), el 26, el 33, el 38, el 51, el 53, el 70, el 72, el 73, el 76, y el 93… 19 discos de nada…

Y la cosa empeora en las posiciones más retrasadas de la lista: del 101 al 200 añado sólo 1 disco, dos más hasta el 300, tres más antes del 400, y otros tres para cerrar la lista, para un triste total de 19 de 500. Y mejor no pensar lo que me costaría tener todos los que me gustaría y me faltan :-(

PS Y en la BBC dicen que, ahora sí este año, han sacado una lista de las 500 mejores canciones (espero tener mejor ratio), pero claramente, la cosa no es muy imparcial: en la lista de Rolling Stone, la mejor canción es ‘Like a Rolling Stone’, y la segunda, de los Rolling Stones… :-P

PS2 Ya está la lista publicada: Rolling Stone – 500 Greatest Songs.

The Incredibles

Lo único malo que se me ocurre decir sobre The Incredibles es que no es una película para niños pequeños. Una criatura no se va a enterar ni del diez por ciento de la película. The Incredibles es una peli para niños grandes. No es que los más pequeños se vayan a perder las bromas más subidas de tono à la Shrek 2, ya que no las hay. Pero no van a cazar ni una de las alusiones que se hacen al imaginario del siglo XX. Y es que The Incredibles nos lleva a esas imágenes del Estados Unidos futurista de los cincuenta y los sesenta, y a la estética de las películas de Bond, James Bond, luchando contra el Dr. No y Goldfinger y a una serie de culto hecha con marionetas, Thunderbirds. Es un autohomenaje que se hacen los babyboomers yankis. Supongo que todos quisieron ser un superhéroe y luchar contra un malo muy malo en una isla tropical. Y el director de la película se ha concedido el deseo, gracias a la magia de Hollywood y, sobre todo, a la de Pixar.

El argumento, para qué nos vamos a engañar, no es muy allá, y usa todos los recursos habituales de las películas de género, pero es que de eso se trata, con lo que… nada que objetar. Emoción a raudales y risas en raciones más que razonables (en espacial, con la ‘sastre’ de la película, que está a la altura del ‘Q’ que hace John Cleese en los últimos Bonds (y que es lo único que se salva de las últimas atrocidades de la franquicia)). El producto típico de Pixar, la fábrica de éxitos más consistente de la historia de Hollywood (esta será la quinta película, de cinco que llevan producidas, que recaude más de 500 millones de dólares sólo en Estados Unidos). Los únicos puntos con presunta son el origen y el final del malo malísimo, y digamos que no son demasiado sorprendentes.

Y por lo que respecta a la técnica, como nos tienen acostumbrados, más difícil todavía y triple mortal atrás. Me ha faltado volver a entrar al cine para verla otra vez más, pero son difíciles de creer, sobre todo, el cabello de los personajes (los fabricantes de suavizantes no van a tener que buscar nunca más modelos, si no quieren) y el complejísimo escenario de la isla tropical, con persecuciones a todo ritmo que dejan en nada a las carreras del episodio uno (¿o era el dos?) de la Guerra de las Galaxias.

Vamos, que ninguna sorpresa, pero un peliculón, como de costumbre, de los de palomitas y cocacola, y entretenimiento ‘de toda la vida’.

PS Como corresponde, tráileres de todas las pelis de animación por ordenador que se preparan. La próxima de Dreamworks va de una rebelión en el zoo de Central Park, Nueva York, y no me ha entusiasmado demasiado. La 20th ataca con Toys, que tiene bastante buena pinta y, finalmente, Pixar ya tiene preparado el primer ‘teaser’ de su próximo megaéxito, Cars, que promete seguir la trayectoria inmaculada de la casa (también han pasado el ‘teaser’ del Episodio III de La Guerra de las Galaxias, pero nunca fue una saga que me entusiasmara, y la nueva trilogía me parece más bien aburrida, o sea que mejor no herir sensibilidades).

PPS A continuación me he tragado Shark Tale. Las comparaciones son odiosas…