eMusic.com

eMusic.com parece una forma usable (esto es, funciona fuera de Estados Unidos) de comprar música legal en la red. Funcionan al estilo ‘círculo de lectores’, con cuota mensual. 40 canciones por 10 dólares, 65 por 15 o 90 por 20 (mensuales). Lo que te bajas son MP3s (por tanto, sin DRM) VBR a 192 kilobits, con los tags correctos.

Les he dado mi tarjeta de crédito y me he apuntado al plan barato (se supone que están de oferta de lanzamiento y que me puedo dar de baja sin pagar un duro, ya lo veremos). Tres discos por diez dólares no está mal, si el catálogo está bien. De momento, curioseando, tienen Pixies, Tom Waits, The Cult, The Donnas, Iggy and the Stooges, bastante blues… No es el catálogo más comercial del mundo, pero hay suficiente cosa para mis gustos, suficientemente barata, como para pasar una temporada. Para los curiosos, el catálogo puede consultarse aquí.

En cuanto al funcionamiento de la cosa, te bajas un programa, eMusic Download Manager, que registra la extensión .emp, y a partir de ahí es tan fácil como hacer clic en un icono, se lanza el programa y comienza a bajar, a un directorio My eMusic que crea en el escritorio. No está mal…

Soy geek…

Digo yo que sí, ¿no? Me acabo de comprar el último de Neal Stephenson, The System of the World, la continuación de Quicksilver y The Confusion, el mismo día en que ha salido en eReader.com (y por tanto, efectivamente, en electrónico, y no en papel).

Y para acabarlo de rematar, como uno, a pesar de considerarse geek, reconoce que le encanta leer en papel, me he pasado por amazon.co.uk y lo he encargado en ‘soporte tradicional’. Y lo peor es que me temo que no me va a encantar (pero eso ya se verá).

Por cierto, no hay color. En eReader cuesta $17.96, y te lo rebajan un 15% más, con lo que se queda en unos 12.38 euros. El tiempo de entrega es lo que haya tardado en bajar el mega y pico que pesa. En Amazon, 10.79 libras esterlinas, que son 15.72 euros, más gastos de envío e IVA, y tienen previsto enviármelo el 9 de octubre. Cierto que el papel es el mejor soprte, pero los factores en contra no son pocos…

The Incredibles, nuevo trailer

El 5 de noviembre en Estados Unidos (y en las mejores redes P2P, vayaustedasabercuándo por estos lares), la última (al menos de moemnto) de Pixar con Disney, The Incredibles. De momento, trailer nuevo, de obligado visionado.

PS Sigo vivo. Septiembre no es un buen mes laboral…

Collateral

(Collateral es la próxima de Tom Cruise. En Estados Unidos se estrenó el 6 de agosto. En España se estrenará no sé cuando.)

Michael Mann es un escritor, director y productor americano. En los 80 se dedicó a escribir, dirigir y producir episodios de Corrupción en Miami (Miami Vice en el original), una serie ambientada en las noches de Miami, sobre ‘policías y ladrones’ de altos vuelos, de argumentos inverosímiles y escenas de acción espectaculares y de líneas limpísimas. Todo esto lo sé, evidentemente, gracias a rebuscar en la Internet Movie DataBase. Pero lo sé desde hace mucho tiempo. Para ser exactos, desde febrero del 96, que es cuando se estrenó Heat en España. Heat fue escrita y dirigida, como Collateral, por Michael Mann. Y lo sé porque, mientras veía Heat por primera vez, me sentí como si viese de nuevo Corrupción en Miami. Y curioseando me enteré de que lo parecía, y mucho, porque había la misma gente detrás de la serie y la película.

Collateral, como puede anticiparse, tiene muchos puntos de contacto con ambos trabajos anteriores de Mann. Como ya hiciera en Heat, nos trasladamos de las noches de Miami a las de Los Angeles (o mejor, a una noche). Aparte del cambio de costa, pocas diferencias más. Seguimos con los ‘policías y ladrones’ de altos vuelos (aunque la cosa se modera un poco), los argumentos inverosímiles y las escenas de acción espectaculares y de líneas limpísimas (no tan espectaculares como en Heat, pero aun así muy bien resueltas. ¿Es eso malo? No necesariamente. Con todos sus defectos, Corrupción en Miami era una serie atractiva, y mucho, para el público al que se dirigía. Y para ese mismo público, Collateral es una película entretenida. Un thriller bien hecho y entretenido, si uno se deja el rigor en la puerta del cine (cosa bien fácil de hacer) y no entra con muchas exigencias (que tal y como está la cartelera, tampoco es como para ir exigiendo mucho). Película ideal para un viernes o sábado por la noche, unas palomitas enormes y la consiguiente cocacola, aunque, personalmente, el ritmo podría haber sido más vivo, y que los 120 minutos de metraje son un poco excesivos. Tengo la impresión, últimamente, de que, cobrando lo que cobran por una entrada, las productoras americanas han decidido que una película de 100 minutos no justifica el precio. Alguien debería decirles aquello de que lo bueno, si breve…

La película está bastante bien actuada por Cruise y Jamie Foxx (aspirante a Denzel Washington), aunque no tanto como ha opinado, en general, la crítica americana . Y el papel secundario de Jada Pinkett Smith (el Smith lo lleva desde que se casó con Will Smith) también está bien pero sin exagerar. Y como detalle, esperad a ver la actuación de ‘Félix’. Os hará gracia.

Dice también la crítica americana que uno de los aciertos de la película es que está rodada en vídeo digital de alta definición, y que eso permite capturar la noche angelina como nunca. Después de ver la peli en una pantalla de ordenador y con el degradado de un codec de por medio, me voy a reservar mi opinión hasta que me gaste los diez o doce euros de la entrada, las palomitas y la cocacola, vaya usted a saber cuándo, pero en la pantalla pequeña la cosa promete.

Finalmente, un comentario sobre la banda sonora, que es capaz de combinar un montón de música latina con Miles Davis y Audioslave o Groove Armada con naturalidad, cosa que no está exenta de mérito, y a la que aun le sobra tiempo para citar música de las bandas sonoras de Heat y The Insider, también obra de Michael Penn, y a Vangelis en 1492 (aunque no todo cabe en el disco oficial).

Solo en el cine

Hoy me ha pasado algo nuevo: ver una peli solo en el cine. No tiene mucho mérito si pensamos que se trataba de Confesiones de una mente peligrosa, una peli de (dirigida por) George Clooney de hace dos años, en primera sesión de tarde en los Icaria de Barcelona. Y no porque sea mala. A la crítica americana le gustó bastante en su momento. Ni por la ausencia de estrellas: la galería de secundarios incluye al propio Clooney, a Drew Barrymore y a Julia Roberts, y hasta cameos de Brad Pitt y Matt Damon (pequeños lujos que se permiten las estrellas de Hollywood cuando se ponen detrás de la cámara).

La película es, por resumirla en una palabra, rara. Como no podría ser de otra forma con guión de Charlie Kaufman, el tipo que ya escribió las brillantes Being John Malkovich y Eternal Sunshine of the Spotless Mind (aun por estrenar por estos pagos, le toca para el 17 de septiembre (ah claro, es mi regalo de cumpleaños de Hollywood…), más vale que os vayáis poniendo ya a la cola) o la no tan brillante Adaptation. Por si esto fuera poco, la premisa de salida es para apelar a las imaginaciones más desbordantes y desbordadas: se trata de la adaptación de la autobiografía de Chuck Barris, uno de los grandes contribuidores (parece ser) a la expresión ‘televisión basura’. Repasando sus créditos uno comprueba que al menos una parte de la dichosa biografía es verídica (y que Arús y demás derivados deben ser estudiosos de su obra y en particular de uno de sus programas, The Gong Show, que es algo así como el abuelo de un engendro que se llamaba El Semáforo). El señor Barris, además, afirma en su libro que se dedicó, como hobby, a asesino a sueldo de la CIA. Una fruslería que, en manos de Kaufman, da para bastante.

El primer plato que se ha pedido el señor Clooney para dirigir es contundente, y quizás demasiado para empezar, pero aun así, el chico ‘apunta maneras’, se lo toma con unos niveles de ironía considerables (cierto es que son los exigidos por el guión) y demuestra un buen toque con sus actores: a Julia Roberts se la tolera (que no es poco), Drew Barrymore está muy bien y se sale el protagonista, Sam Rockwell (que ahora mismo está trabajando en ‘La Guía de la Galaxia para Autoestopistas’ una de esas películas que ojalá salgan bien, pero que me dan mucho, muchísimo miedo).

[Digo yo que se nota una cierta parcialidad por George Clooney. Y es que alguien capaz de meterse con algo como Tres Reyes, de reirse de sí mismo en O Brother y Crueldad Intolerable (con los Coen, nada menos), de moverse en una peli ‘star system’ al más puro estilo Hollywood como Ocean’s 11, que se ha metido con la producción de La Conjura de los Necios (para el año que viene) y que además, cuando se mete a dirigir, no lo hace con la descarada intención de darse un atracón de oscars, me merece muchísimo respeto. Sin mencionar demasiado sus opiniones políticas, que (para ser americano) son tremendamente de izquierdas.]

Pero bueno, toda la parrafada venía de un punto curioso: ¿cómo puede ser que una película dirigida por George Clooney (por rara que sea) tarde dos años en estrenarse por aquí? Si hasta ganó en Berlín un oso de plata para Sam Rockwell… Si hasta en Bahrein la estrenaron 6 meses antes que aquí… (Con la IMDB, cualquiera puede parecer Jaume Figueres :-P)