En esta casa es tradición abrir el año bloguero repasando la música que escuchamos en los doce meses anteriores (aquí la entrada del año pasado). Y las tradiciones están para cumplirse.
No es tradicional recuperar los conciertos que vimos, pero a ver si cuaja a partir de ahora… El 17 de enero vimos a los suecos Gidge en La Nau. No nos volvimos a ir de concierto hasta el 17 de marzo, cuando cayó Music for Airports en el Auditori (a cargo del francés Ensemble Dedalus, aquí el programa de mano del concierto en PDF). El 25 vimos al estadounidense Panda Bear en la Paral·lel 62. El 28, a los londinenses Moin en el DNIT del Caixafòrum. El 29, Ben Sims pinchaba en la Laut. A partir de ahí saltamos a junio, con el atracón del Primavera Sound, cuando cayeron, que yo recuerde, Idles, Waxahatchee, Stereolab, TV on the Radio, Fontaines D.C. y Squid (cayeron más, seguro, pero es lo que hay). El 15 de julio nos fuimos a ver a Max Richter al Grec. El 1 de agosto, las argentinas Fin del Mundo en la Upload. El 30, la pinchada del angloturco Erol Alkan en el Apolo. El 15 de noviembre, las estadounidenses hermanas Lovell, a.k.a. Larkin Poe, en el Razz. El 20, la badalonesa Maria Arnal en el Palau Güell dentro del ciclo Orgànic. Y cerramos el año musical (salvo error u omisión) el 30 del mismo mes, con el luxemburgués Francesco Tristano revisitando a Bach (y amigos y conocidos), otra vez en el Caixafòrum. 9 conciertos, 2 sesiones de DJ y un festival. Podría (y debería) mejorar, pero me voy a poner un aprobado sin ningún tipo de remordimiento.
¿Que cuál os recomendaría? ¡Todos! Que no suelo ser yo de que me gusten todos los conciertos a los que voy, pero 2025 estuvo muy bien en ese aspecto :-).
(Nota: alucino con que haya gente sin web propia, que dependen de una cuenta de Bandcamp —o mucho peor: Instagram— para su presencia en la web.)
Este agosto nos fuimos de Spotify, o sea que el wrapped se quedó a medias, pero aún así, me gustó que…

En cualquier caso, en esta casa el verdadero wrapped es el de last.fm, y el mío está, como simepre, en https://www.last.fm/user/chechar/listening-report/year. Y dice last que han sido 25,040 reproducciones (el año pasado 27,609) de 14,554 canciones diferentes (por las 16,182 de 2025) de 3,648 artistas (3,811), para un total de 69 días y 23 horas (un poco menos de una quinta parte del año, vaya). Curiosamente, casi he clavado mis números… de 2024.
Mi top 25 de artistas es…

Voy a presumir, sobre todo, de que esos 25 artistas y bandas representan poco más de la sexta parte de la música que escuché el año pasado. La punta del iceberg, vamos. Viva la dieta variada.
Repasando los datos de last, los principales descubrimientos son las «indie roqueras» Mortimer Nyx (muy poco escuchada, al menos entre la clientela de last, por lo que veo, y Spotify tampoco dice que triunfe mucho, pero mola un montón), y Merce Lemon y el shoegaze valenciano de Gazella (los tres comenzaron a darme fuerte en 2024, por lo que veo, y a Gazella se les verá por Barcelona en febrero), la cantautora argentina Juana Molina (que lleve dando vueltas desde finales de los 80 no significa nada (veo, por cierto, que también pasa por Barcelona este año, en abril)), las también «indie roqueras» Friedberg, londinenses de origen austríaco, las poppies gijonesas Pauline en la Playa (un cuarto de siglo llevan por ahí, sí) y la autoproclamada primera dama del soul de Londres (no seré yo quien se lo discuta, ni aún sabiendo que nació en Estados Unidos) PP Arnold (80 años cumplirá en octubre). Y luego tenemos la recuperación del postrock escocés de Mogwai (llevaba un par de años sin hacerles caso, pobres, pero son una de mis bandas más escuchadas), Sleigh Bells (dice last que lo suyo es el noise pop, y que les tenía bastante abandonados desde 2022) y la psicodelia made in Australia de Tame Impala (no le escuchaba así desde 2020 (viene en abril al Sant Jordi, y no me da la economía para los precios de la reventa, que dan un vértigo considerable: ¿desde cuándo lo peta tanto?)).
¿Géneros del año? Los de costumbre, más o menos:

Geográficamente, sigo siendo un surtido Cuétara, aunque la concentración anglosajona se mantiene dominante:

No repito la gráfica de música por década, porque es la misma del año pasado: si Spotify «opina» que tengo 19 años, es porque escucho mucha más música de los 20 que de los 10, más de los 10 que de los 00, y así hasta el infinito…
En fin, una vez cumplida la tradición… ¡que tengáis un 2026 bien musical!
PS 2026.1.7 Edito para añadir la gráfica de escuchas a lo largo del día, que ayer no la había visto. Diría que no aporta nada de información, pero los homenajes a los clásicos del diseño gráfico siempre están bien :-).

















