Cómo sobrevivir a Google Buzz en dos cómodos pasos

O tienes Google Buzz o lo vas a tener, en tu cuenta de GMail, en cuestión de horas… Así entre nosotros, el invento tiene sus usos efectivos pero, sin el control adecuado, puede convertirse muy rápidamente en un arma de comunicación masiva que puede acabar de convencer al mundo de que el correo electrónico ha muerto…

Para proteger nuestro GMail de tan brutal ofensiva de ruido, dos pasos imprescindibles:

Quita de mi correo, bicho

No sé a quién se le ocurrió la «brillante» idea de generar un correo cada vez que alguno de mis contactos «buzzea» algo pero, desde luego, no conocía ni a mis contactos ni, peor aún, a los verborreicos contactos de mis contactos… O sea que la primera contramedida a tomar es la eliminación sumaria de todo ese correo no deseado. Veamos cómo:

  1. A la derecha de la barra de búsqueda de GMail, en pequeñito, hay un enlace «Crear un filtro». Haced clic en él.
  2. Aparecerá un cuadro con diversas opciones («De», «Para»…). La que nos interesa es «Contiene las palabras». Rellenad el cuadro que os ofrece con el texto «label:buzz». Una vez relleno, dadle al botón «Búsqueda de prueba». Si no habido ningún problema, veréis por debajo cómo os aparecen todos esos molestos mensajes de Buzz. Haced clic en «Paso siguiente».
  3. Después de una advertencia sobre etiquetas a la que debéis decir que «OK», pasaréis al siguiente paso, en el que indicaremos a Google qué debe hacer con esos mensajes. Esto es, «Omitir Recibidos (Archivarlo)». Activad esa opción. Si lo deseáis, también podéis darle a «Aplicar también el filtro a las tropecientas conversaciones siguientes.» y comenzar a hacer limpieza. Una vez hecho, le dais a «Crear un filtro».
  4. ¡Tachán! Fin de la primera parte y buzón a salvo.

No sigas al señor Martínez

Ni a la tía María. Ni al jefe. Ni…

Otro brutal error de Buzz es tomarse todas las libertades del mundo con tu grafo social y seguir por defecto (lo de defecto, nunca mejor dicho) a la mitad de tus contactos GMail. Hay que hacer limpieza como sea… Para ello, dos opciones:

  • La primera, hacer clic sobre el «Sigues a (demasiadas) personas» que hay justo encima de los «buzzes». Ahí os saldrá una lista de toda la gente que estáis siguiendo. Vuestro mejor amigo, el enlace «Dejar de seguir» que aparece a la derecha de cada uno de los pesados de la lista. Que, no lo dudéis, son muchos. Sin piedad y a degüello. Si alguien se molesta, que le zurzan. Y prometo que yo no me molestaré con nadie que tome la sabia decisión de no seguirme.
  • Pero claro, eso puede ser muy drástico. Quizá sea mejor huir de los bombardeos masivos y optar por la táctica francotirador. También es fácil. Al enésimo «buzz» inane del primo Andrés, os vais al triangulito que hay a la derecha del correspondiente «Comentar». Y os aparecerá, de nuevo, el maravilloso «Dejar de seguir a ElPesadoDeTurno». Adelante, sin titubear…

Mucho mejor, ¿eh? De nada, ha sido un placer…

57 Channels

Tengo un blog (bueno, dos, pero el otro está más muerto que vivo). Tengo mi perfil de Facebook (y el de LinkedIn). Comparto mis enlaces a través de Yahoo! Bookmarks (me gusta ser diferente y no tener Delicious). Tengo mi cuenta en Twitter (y este blog tiene la suya). Le doy al botoncito de ‘share’ de Google Reader con una cierta frecuencia. Digo yo que en cuestión de horas tendré Google Buzz. Y, no lo olvidemos, diversas cuentas de correo…

Hay gente que sigue el blog (un par de locos, los blogs). Dice Feedburner que unos 800. Yo sospecho que son muchos menos, pero sí estoy convencido de que son más de cien. Mis ‘amigos-facebook’ están un pelo por encima del número de Dunbar. Los que siguen mis enlaces se pueden contar con los dedos de una mano y sobran dedos. Twitter indica trescientos y pico ‘followers’. Y podría ser que dos o tres docenas de ellos leyeran, realmente, mis ‘tuits’ (cada vez que pongo un enlace recibe al menos una docena de clics, casi nunca más de dos docenas). Otro manojo de personas me ‘sigue’ a través de Reader. Alguna que otra docena me ‘autoseguirá’ cuando se active del todo Buzz. Hay, incluso, víctimas inocentes que reciben mis mails con enlaces y comentarios.

Lo malo (¿lo peor?) es que los que hay que pertenecen a uno de esos clubs, los hay que pertenecen a dos o tres y hasta hay algún que otro inconsciente que pertenece a todos ellos.

Hace unos meses, ante las súplicas de algunas de las víctimas múltiples, desvinculé la cuenta de Twitter de la de Facebook (posteriormente, unos cuantos de los que ‘sólo’ tienen la desgracia de haberme agregado en Facebook me agradecieron que hubiese tenido la cortesía de dejar de monopolizar su muro). Pero cada vez que veo algo divertido tengo un dilema. ¿Share in Reader? ¿Bloguear? ¿Tuit? ¿Enlace en el muro en Facebook? ¿Correo a acólitos? ¿a) y c)? ¿Todas las anteriores? No hay solución buena: unas dejan fuera a gente [potencialmente] interesada, otras atacan a víctimas inocentes, unas cuantas machacan múltiples veces a los interesados, hay unas cuantas que cometen los tres pecados simultáneamente…

Me parecería anecdótico si no fuera porque, además del papel de ‘social spammer’, también juego el papel de víctima con una docena larga de ‘compañeros de viaje’ (alguno de los cuales, además, es notablemente peor que yo). Y eso fastidia más.

Sí: el correo es lo más granular. Pero todos sabemos que el correo es un medio en vías de extinción. Y no es un gran lugar para la discusión (a pesar de lo que diga Calacanis). Y confieso que no tengo las direcciones de muchos de los suscritos al blog o los ‘followers’ de Twitter. Por no comentar lo ‘divertido’ que es seleccionar a 50 o 60 víctimas de entre un catálogo de mil.

Apreciados innovadores, desarrolladores e inversores: de momento, voy servido de herramientas para compartir y dialogar. ¿Y si atacásemos, de una vez y eficazmente, el problema de filtrar? (Sí, lo sé, es exponencialmente más complicado. Pero va a haber que ir moviéndose…)

La BSO de la entrada, en Spotify.

Una preguntilla sobre mensajería instantánea…

Bueno, más de una, pero si tenéis un minutillo y me contestáis en los comentarios, es que me pica la curiosidad…

  1. Ahora mismo, ¿estás conectado a alguna red de mensajería instantánea?
  2. Normalmente, ¿a qué redes te conectas?
  3. Y… ¿con qué programa(s)?
  4. Si estás conectado ahora mismo, ¿cuántos contactos conectados tienes en cada red?
  5. Si te tuvieras que quedar sólo con una red y desconectarte del resto, ¿con cuál te quedarías?
  6. Ruegos y preguntas ;-).

Mis auto-respuestas…

  1. Sí (como casi siempre…).
  2. En orden cronológico de creación de cuentas, MSN Messenger, Yahoo!, ICQ, Google Talk y Facebook.
  3. Ahora mismo, con meebo.com. Ocasionalmente, con Fring desde el móvil. Y cuando estoy en GMail y Facebook, también uso los «clientes nativos» (y no puedo evitar sorprenderme al ver lo bien qué funcionan estando conectado simultáneamente con Meebo).
  4. 6 en MSN, 1 en Yahoo!, 1 en ICQ, 11 en Google Talk y 5 4 en Facebook.
  5. Con Google Talk. Aunque mejor me quedo con todas :-)

El dinero está en los nichos…

…al menos si se habla de redes sociales. O como mínimo esa es la conclusión a la que llega Chris Anderson al leer los números de la publicidad de las redes sociales generalistas (resulta que MySpace tiene un CPM de $0.13, que hasta este blog supera por un orden de magnitud sin problemas) y compararlo con el de redes mucho más pequeñas y focalizadas sobre temas especializados…