Starfighting

estarfaitin (Del inglés ‘starfighting’, y este de ‘star’, estrella, y ‘fight’, luchar).

1 m. Dícese del proceso en el que se intentan recuperar las lecturas aplazadas a lo largo de los días anteriores.

Etimología: Originado por la tendencia de determinados servicios de la web de marcar con estrellas los ítemes a leer con posterioridad por parte del usuario.

Captura de pantalla de Google Reader, con 35 ítems añadidos en los últimos 5 días
¿Soy yo, o las noticias en la web llevan una semana o dos de franca aceleración?

Monitoriza tu correo con EmailOracle

[Sólo de interés para usuarios de GMail y/o Google Apps]

Captura de pantalla de EmailOracle
(Las formas extrañas se deben al tema 'Asteroids' que tengo en GMail)

No sé si le pasa con frecuencia a la gente, pero a mí, sí: envío un correo que necesita contestación y, a los treinta segundos, me olvido completamente de su existencia. Cuántas veces me habría encantado que alguien me recordase al día siguiente que no me han contestado, para insistir en el tema.

Seguro que Outlook y demás clientes ‘potentes’ de correo electrónico gozan de tal funcionalidad desde hace tiempo, pero para los adictos a GMail, que yo sepa, hasta ahora no había nada parecido.

Y ahí es donde entra emailoracle.com, que hace precisamente eso: mediante una combinación de plug-in para el navegador y servicio sobre GMail, nos permite, cada vez que enviamos un correo, establecer un seguimiento para que nos avise si no nos contestan al cabo de un número determinado de días. Caso que no nos contesten, EmailOracle nos enviará un correo recordatorio y podremos insistir sobre el tema.

El servicio también ofrece la posibilidad de detectar si se ha abierto el correo. Esto lo hace, como uno podría imaginar, a base de meter una firma gráfica en el correo y, por tanto, no funcionará si el receptor del correo tiene desactivadas las imágenes.

Hasta hace algunos días parecían tener algún problema con la gestión de caracteres acentuados, pero si hay algo que cabe destacar es que, al menos de momento, su atención al usuario es de primerísima calidad :-).

La cuenta gratuita permite seguir hasta 20 mensajes al mes y, al más puro estilo Dropbox, invitando a gente se obtienen correos adicionales. Si queréis comenzar con 25 y no 20, una vez dados de alta haced clic en ‘Redeem coupon’ y probad con el código UPMKIGISWT0AF (me estaréis regalando cinco a mí, también). Además del ‘free’ tienen un Basic de 10 dólares al mes (con monitorización de 50 mensajes), un Deluxe (20 dólares, 200 correos) y un Pro (100 dólares y hasta 10,000 mensajes). Estos dos últimos, además, permiten personalizar la ‘mosca’ gráfica de la monitorización de apertura.

Mis amigos tienen demasiados amigos…

Extraído-copiado-traducido-de-aquella-manera de un artículo de Robert Cringely:

Esto es lo que pasó el otro día. Tenía noticias sobre el Startup Tour, o sea que las compertí en Facebook y me puse a esperar la reacción de mis 809 amigos.

No pasó nada.

Bueno, no nada. Pero no gran cosa. No pude ver mi entrada inmediatamente, por ejemplo, porque en el tiempo que pasó entre escribirla y leerla había desaparecido de la pantalla, empujada por gente más bien inane diciendo cosas más bien inanes sobre otras cosas más bien inanes que no me importan. Es lo malo de tener 809 amigos.

Esto no pasaba cuando tenía 350 amigos Facebook. Entonces, cuando escribía algo importante para mí (yo sólo escribo cosas importantes en Facebook, y vosotros deberíais hacer lo mismo) contestaban docenas de personas. Pero ahora ya no, porque mi pantalla se actualiza tan deprisa y sus pantallas se actualizan tan deprisa que la posibilidad de una relación real (no seáis mal pensados) es nula. Ha desaparecido.

Facebook no me sirve de nada. Estamos demasiado conectados como para conectar realmente.

Muy de acuerdo. Y no sólo con Facebook (que yo no uso para demasiadas cosas importantes, a pesar de los consejos de Cringely, confieso), sino con Twitter, donde se supone que tengo unas conexiones de mayor sofisticación (en lo tecnológico, al menos), de las que espero una interacción de una cierta calidad…

La realidad, sin embargo, es más bien triste. Hace un par de meses, cuando tenía un puñado de seguidores menos (ahora voy por los 375, hace un mes tenía unos quince menos, y diría que ese es el ritmo de crecimiento que se mantiene desde hace una temporada), si ponía un enlace, bit.ly me daba unos veinte clics de mis contactos, unos cuantos más si la cosa resultaba interesante… Hoy, con unos cuantos contactos más, me considero afortunado cuando llego a diez clics. ¿Mi hipótesis? Mis contactos ‘reales’ siguen hoy a bastantes más usuarios, con lo que la probabilidad de que esos contactos lean mi tuit baja notablemente, ya que este es arrastrado por el ‘river of news’ que popularizó Winer y del que se hace eco Cringely, como lágrimas en la lluvia, que diría Roy Batty. Imagino que no les pasa lo mismo a los tuiters de primera línea, pero yo no lo soy y mis seguidores, muy comprensiblemente, no se esfuerzan en localizar mis tuits como si se tratase de pepitas de oro en un arroyo (aunque lo son, que no le quepa duda a nadie (y no, no voy a considerar la posibilidad de que se hayan aburrido de mí :-P)).

Me da a mí que si queremos seguir ahondando en esto de la economía de la atención necesitamos ir más allá del número de Dunbar y explorar nuestro grafo social, contando los amigos de mis amigos para determinar cuántos de ellos tienen realmente el tiempo de leer lo que escribo (y son, por tanto amigos de primera).

Crossposting…

Copio-y-pego de la Wikipedia:

El envío cruzado o crossposting es el acto consistente en enviar el mismo mensaje a diferentes foros, grupos de noticias, grupos de discusión, etc.

Su propósito es hacer llegar el mensaje al máximo número de personas en detrimento de la segmentación del público objetivo del mismo, mandando información de temas que no suelen estar relacionados con los debatidos en dichos foros o grupos.

El envío cruzado se considera una falta de respeto y un menosprecio hacia una mínima netiqueta.

El problema, desde luego, es el “etc” del primer párrafo. Ya no hablamos de “diferentes foros, grupos de noticias, grupos de discusión”: como decíamos ayer, ahora se trata de Facebook, Twitter, Buzz (para los que no lo hemos desactivado, que debemos ser cuatro), el RSS del blog, el Twitter del blog, Flickr, FriendFeed y lo que haga falta, todo duplicado hasta el infinito y más allá, con lo que el crossposting es más que una falta de respeto una manera de vivir para millones de nuevos usuarios que ni han oído ni quieren oír hablar de “netiqueta” y cada servicio nuevo conlleva una rebaja en la rato señal/ruido…

Y aquí o nos ponemos todos de acuerdo o nos vamos a acabar haciendo daño… Lo malo, desde luego, es que filtrarlo todo al nivel de usuario/consumidor es una misión imposible: puedo pensar en un Pipe de Yahoo pero, por un lado, voy a tener que hacer uno por crossposter y, por el otro, olvídese usted de filtrar todo aquello que no consuma vía RSS. Luego la cosa debería ir a cargo de servicios, agregadores y clientes de software. Rezar no va a hacer que llueva, pero como mínimo relaja…

¿Y cómo se resuelve la cosa? He aquí la pregunta del millón de dólares. Lo que he visto que tiene una pinta más sólida y trabajada es una extensión cross-posting para Atom (en estado de borrador, más info). La otra solución obvia es la de la granularidad en agregadores (FriendFeed y Buzz, Facebook si me apuráis) que saben qué fuentes usa cada publicador y deberían permitirme filtrar si así lo deseo. Curiosamente, el más denostado de los agregadores, Buzz, es también el que está en una mejor situación para apagar el fuego, dado que ya están pensando en integrar un buen montón de estándares (palabra que en ocasiones se usa con una alegría difícilmente justificable, lo sé) como Activity Streams, Salmon o webfinger (si llegan a implementarlos antes de morir, claro).

En fin. Que crucen ustedes los dedos, a ver si hay suerte y no morimos aplastados por el alud informacional…

PS 20100225 Una de herramientas…. Louis Gray presenta en esta entrada las siguientes herramientas…

Cómo sobrevivir a Google Buzz en dos cómodos pasos

O tienes Google Buzz o lo vas a tener, en tu cuenta de GMail, en cuestión de horas… Así entre nosotros, el invento tiene sus usos efectivos pero, sin el control adecuado, puede convertirse muy rápidamente en un arma de comunicación masiva que puede acabar de convencer al mundo de que el correo electrónico ha muerto…

Para proteger nuestro GMail de tan brutal ofensiva de ruido, dos pasos imprescindibles:

Quita de mi correo, bicho

No sé a quién se le ocurrió la “brillante” idea de generar un correo cada vez que alguno de mis contactos “buzzea” algo pero, desde luego, no conocía ni a mis contactos ni, peor aún, a los verborreicos contactos de mis contactos… O sea que la primera contramedida a tomar es la eliminación sumaria de todo ese correo no deseado. Veamos cómo:

  1. A la derecha de la barra de búsqueda de GMail, en pequeñito, hay un enlace “Crear un filtro”. Haced clic en él.
  2. Aparecerá un cuadro con diversas opciones (“De”, “Para”…). La que nos interesa es “Contiene las palabras”. Rellenad el cuadro que os ofrece con el texto “label:buzz”. Una vez relleno, dadle al botón “Búsqueda de prueba”. Si no habido ningún problema, veréis por debajo cómo os aparecen todos esos molestos mensajes de Buzz. Haced clic en “Paso siguiente”.
  3. Después de una advertencia sobre etiquetas a la que debéis decir que “OK”, pasaréis al siguiente paso, en el que indicaremos a Google qué debe hacer con esos mensajes. Esto es, “Omitir Recibidos (Archivarlo)”. Activad esa opción. Si lo deseáis, también podéis darle a “Aplicar también el filtro a las tropecientas conversaciones siguientes.” y comenzar a hacer limpieza. Una vez hecho, le dais a “Crear un filtro”.
  4. ¡Tachán! Fin de la primera parte y buzón a salvo.

No sigas al señor Martínez

Ni a la tía María. Ni al jefe. Ni…

Otro brutal error de Buzz es tomarse todas las libertades del mundo con tu grafo social y seguir por defecto (lo de defecto, nunca mejor dicho) a la mitad de tus contactos GMail. Hay que hacer limpieza como sea… Para ello, dos opciones:

  • La primera, hacer clic sobre el “Sigues a (demasiadas) personas” que hay justo encima de los “buzzes”. Ahí os saldrá una lista de toda la gente que estáis siguiendo. Vuestro mejor amigo, el enlace “Dejar de seguir” que aparece a la derecha de cada uno de los pesados de la lista. Que, no lo dudéis, son muchos. Sin piedad y a degüello. Si alguien se molesta, que le zurzan. Y prometo que yo no me molestaré con nadie que tome la sabia decisión de no seguirme.
  • Pero claro, eso puede ser muy drástico. Quizá sea mejor huir de los bombardeos masivos y optar por la táctica francotirador. También es fácil. Al enésimo “buzz” inane del primo Andrés, os vais al triangulito que hay a la derecha del correspondiente “Comentar”. Y os aparecerá, de nuevo, el maravilloso “Dejar de seguir a ElPesadoDeTurno”. Adelante, sin titubear…

Mucho mejor, ¿eh? De nada, ha sido un placer…