JazzTube

Breve interludio musical. Teniendo en cuenta que de vez en cuando hablamos de jazz, nos permitimos el lujo de recomendar JazzTube. Que es exactamente lo que parece: una selección de vídeos de jazz en YouTube. Como muestra, una joyita de las que tienen catalogadas, Elvis Costello con Chet Baker:

Oboe, toda tu música en la red

No sé si les suena el nombre de Michael Robertson. Se trata del emprendedor que se forró hace unos años con mp3.com, una de las primeras compañías en comprobar la furia de las discográficas por ofrecer un servicio útil a sus usuarios (cuenta la entrada de la Wikipedia que mp3.com le aflojó 53 millones de dólares a Universal, por ejemplo)… Aún así Vivendi compró más tarde la compañía, y desde entonces Robertson se dedica a invertir el botín (unos cien millones de dólares de nada, se rumorea) en compañías como Linspire (ex-Lindows), que comercializa una distribución de Linux «for dummies» o diversas iniciativas de voz sobre IP.

No contento con el guirigay que montó con MP3.com, Robertson también está detrás de MP3tunes.com, la compañía que motiva esta entrada. Y es que MP3tunes ofrece un servicio llamado Oboe que tiene muy buena pinta para los que arrastran tras de sí una buena colección digital de música (la mía anda cerca de los 75 gigas y comienza a suponer un problema llevársela de un lado a otro). La idea es aprovechar la disminución de costes de ancho de banda y almacenamiento y guardar toda la música en un servidor remoto. Cualquier sitio con un ancho de banda razonable será un punto de acceso a la discoteca.

El servicio ofrece dos niveles: el gratuito y el de pago. Sin gastarse un duro, tanto el almacenamiento como el ancho de banda son ilimitados. Uno se descarga un programita, OboeSync y va sincronizando la colección con el servicio remoto. Además, hay plug-ins para Firefox y Explorer que permiten trasladar un mp3 encontrado en una página web directamente al servicio, sin el engorro de tener que bajarlo primero al ordenador desde el que estemos trabajando. Finalmente, plug-ins para iTunes (Windows y Mac) y Winamp permiten que dichos reproductores accedan directamente a nuestra colección en línea. Si no son suficientes, mp3tunes ofrece un kit de desarrollo de software para poder crear plugins para otros reproductores (yo, la verdad, con Winamp voy servido).

¿Cuáles son las limitaciones del servicio básico? La más importante es que no admiten ficheros de más de 10 megas (algo que a los que tenemos jazz en la biblioteca, por ejemplo, nos limita bastante). ¿Qué supone pasarse al sistema de pago? Por un lado, 40 dólares anuales (sí, me los puedo permitir y, de hecho, me lo estoy pensando, si la prueba inicial va bien) e incrementar el tope por archivo a 50 megas. Sigo teniendo alguna pista que supera esos cincuenta megas (piratas de sesiones de DJ, algún directo…), por lo que me gustaría más que, directamente, no hubiese límite, pero palia bastante el problema. ¿Ofrece algo más? Sí. Principalmente, acceso desde dispositivos móviles (claro que con las tarifas 3G tal y como están, y mientras Yoigo no ofrezca más garantías, es una oferta que no me puedo permitir) y copia de seguridad de pistas con DRM de iTunes (me gustaría saber cómo lo han logrado sin desatar las iras de Apple).

En fin. Estoy haciendo la prueba, ya os diré.

PS La letra pequeña, que no me la había leído: (i) de momento no todas las cuentas gratuitas tienen almacenamiento ilimitado; de salida, un giga, que irá creciendo con el tiempo (ii) los usuarios del sistema gratuito podrían, en el futuro, oir anuncios de audio de vez en cuando, además de los muy esperables banners de publicidad en las páginas web de mp3tunes.com. No me parecen problemas graves, pero mejor dejar constancia.

PPS Primeras notas sobre la experiencia de usuario:

  • Obviamente, sincronizar una colección grande no es cuestión de cinco minutos… El programa de sincronización, además, aunque no está mal (i) podría ser un puntito más amigable y (ii) estaría bien que dispusiese de información y la posibilidad de limitar el ancho de banda utilizado…
  • Esto es una aplicación web. No debería costar mucho añadir componenetes al estilo de las de Pandora o last.fm, con recomendaciones sociales, tagging y similares. Le aportaría mucho al sistema, por ejemplo, el disponer de canales de radio personalizados / personalizables…

PPS 20070218 Hoy me ha llegado el correo confirmando que mi ‘locker’ pierde la limitación de un giga de espacio de almacenamiento. A ver si mañana consigo subir unos cuantos gigas más y consigo hacer una prueba un poco más a fondo…

Cuts, edita tu vídeo… y los de los demás

Cuts es la penúltima beta de las aplicaciones de edición de vídeo en la red. El «hecho diferencial» es la posibilidad de tomar un vídeo ajeno como punto de inicio, y remezclarlo al gusto del consumidor / productor (de momento permite tomar los vídeos desde YouTube, cómo no, y MySpace, aunque prometen más). Una vez tomado el vídeo, uno puede añadirle efectos de sonido a la banda sonora, subtitularlo y hacer bucles y saltos temporales sobre el material existente. La mejor manera de entenderlo es acercarse hasta su página y ver alguno de sus ejemplos.

La aplicación funciona y es moderadamente sencilla de utilizar, aunque es insuficiente para hacer algo como subtitular en serio un fragmento de vídeo mínimamente complicado sin que la interfaz te haga perder los nervios (o como mínimo esa es mi experiencia después de quince infructuosos minutos). ¿Tiene su gracia? Desde luego, permite resultados aparentes y, para el que tenga la paciencia, medianamente sofisticados. Pero o la usabilidad da un par de pasos de gigante o me da a mí que no es una aplicación para el gran público. Podría equivocarme (lo hago con frecuencia) pero me cuesta ver al usuario medio trabajando una horita para remezclar un vídeo. Y al que esté dispuesto a invertir ese tiempo, me cuesta aún más pensar que no sea capaz de ahorrar los cien o ciento cincuenta euros de un Premiere Elements o un Pinnacle Studio, por poner sólo dos ejemplos, que le permitirán aprovechar ese tiempo mucho mejor. Puede ser, eso sí, que para el remezclador en potencia sea una buena forma de probar la experiencia sin inversión (aunque, por otro lado, para eso están las versiones de prueba de treinta días).

Prometen, en el futuro, evolucionar más allá de la remezcla de vídeos en línea y llegar a hacer lo propio con la reproducción de un DVD. Ligado a una aplicación de escritorio de reproducción (en los dos sentidos de la palabra) con la potencia de Pinnacle Studio o Premiere Elements, pero retringido a la remezcla y con una buena batería de sonidos, elementos gráficos y animaciones no parece mala idea.

Google derrotado por la prensa belga

Lo comentábamos en septiembre: la prensa belga (en particular, un grupo de 17 diarios que se llama Copiepresse) demandaba a Google por utilizar sus contenidos sin permiso en Google News Bélgica. No se les había pasado por la cabeza usar un robots.txt para impedir a los robots el acceso a sus contenidos…

Pues bien. Al gremio de los periódicos, que a veces demuestra pocas luces y un interés más bien limitado por adaptarse (que dicen que es bueno para sobrevivir), se une el de la judicatura, que con esto de internet tampoco se acaba de enterar demasiado… Y la prensa ha ganado (El País, Bloomberg) y un juez ha impuesto una multa de 25,000 euros diarios a Google por usar contenidos sin permiso, que alcanzaría un monto global de cerca de tres millones y medio de euros (no le va a suponer un gran agujero en la cartera al buscador, pero no es ese el tema). Microsoft y Yahoo! también están en el punto de mira del grupo, que ya les ha requerido para que eliminen sus contenidos de sus sistemas.

La cuestión es que los diarios dicen que Google es el único beneficiario de Google News, cuando se trata de un servicio que sólo ofrece breves recortes de cada noticia, que no muestra publicidad en la página del servicio y que enlaza a los sitios web de los medios de comunicación citados…

Captura de pantalla de Google News Bélgica

Es obvio que Google obtiene un beneficio notable de su servicio, ya que aumenta considerablemente el valor de su marca, pero también que los sitios web de esos diarios incrementan sus visitas (y por tanto sus ingresos publicitarios) gracias al buscador…

Básicamente, lo que está en cuestión es la capacidad de un buscador (llámese Google, Microsoft, Yahoo!, Ask o como usted quiera) de indexar información. Hasta ahora el sistema era «opt-out»: si no quieres que los buscadores te indexen, debes ser consciente de la existencia de tales aplicaciones y usar un ficherito robots.txt que, según unas normas, les indica que, por favor, no te indexen los contenidos (o incluso cuáles pueden modificar y cuáles no). Si tenemos más resultados judiciales como el citado corremos el riesgo que los buscadores deban recurrir a un modelo «opt-in», en el que, por defecto, no se pueda indexar ningún contenido sin el permiso explícito del titular (y, en el caso de los diarios demandates, por ejemplo, sin pasar por caja). El «pequeño problema» es que en un mundo «opt-in» los contenidos indexables serían muy pocos y el acceso a la información se reduciría hasta la ridículo… O sea que, en beneficio de todos, esperemos que Google recurra y gane. Si no es así, el perjuicio para todos (con los diarios en primer lugar) iba a ser tremendo.

(Como bien apunta El País, no deja de ser curioso que la inmensa mayoría del contenido motivo de la demanda sea, en realidad, generado por agencias y no por los diarios en sí…)

Unos cuantos de medios y propiedad intelectual

Parece que se acumulan noticias sobre el tema…

Para empezar tenemos a Viacom, la compañía matriz de la MTV y Comedy Central. Parece ser que además de pegarse con YouTube, también van a hacer algo por el usuario de a pie. Cuenta Reuters que están estudiando publicarse ellos mismos sus vídeos, permitiendo que cualquier internauta los republique en su blog, como si de algo colgado en YouTube se tratase. A ver si es verdad, ellos rentabilizan todo el material de archivo y nosotros podemos disfrutar de él sin demasiadas cortapisas…

De segundo, YouTube, que ha obtenido los derechos de unos cuantos programas de televisión antiguos, como I Spy, propiedad de Digital Music Group Inc. Parece ser, además, que también han licenciado su catálogo musical (unos 40,000 discos) para que cualquiera que suba contenido a YouTube pueda usarlo de fondo musical. También vía Reuters.

Los terceros de la lista son MySpace, que según TechCruch implementa tecnología de filtrado para intentar impedir que se publique en su espacio material protegido por los derechos de autor. La verdad es que, si no se abusa de tales medidas, es un paso necesario para la normalización de los sitios de publicación de vídeo en la red. Si la noticia viene acompañada de iniciativas como la de Viacom, no deja de ser comprensible que los propietarios de los derechos, que se dejan una pasta en la producción de contenidos, sean beneficiarios de su uso…

Finalmente, la mala noticia de la jornada la da Microsoft (en este caso el mensajero es CNet) que no contento con tener dos sistemas DRM incompatibles en el mercado, ha decidido lanzar otro: PlayReady, esta vez diseñado especialmente para [fastidiar a los usuarios de] dispositivos móviles… En fin. No perdamos la fe, que igual un día de estos recapacitan.