Kevin Kelly y la ‘alfabetización pantalla’

The past is a rush of data streams cut and rearranged into a new mashup, while truth is something you assemble yourself on your own screen as you jump from link to link.

Lo dice Kevin Kelly en un fantástico artículo del New York Times, Becoming Screen Literate, del 23 de noviembre y que apenas recupero ahora (esto de trabajar, que es malo). La cosa va de digitalización y nuevas alfabetizaciones, de YouTubes y video-mashups y de la democratización de la producción y distribución de vídeo. Pero también de cine comercial y mundo digital. Y de fotografía. Y de 3D… Pero sobre todo de los nuevos elementos que componen la nueva ‘alfabetización pantalla’ (necesitamos, urgentemente, una traducción para ‘screen literacy’): con el tiempo hemos aprendido a componer de manera más o menos hábil usando palabras, primero en el discurso oral y después sobre papel (o sobre bits, cada vez más) y ahora nos toca hacer lo propio con la imagen, estática o en movimiento. ¿Cómo se cita en un vídeo? ¿Existe un equivalente del hipervínculo? Y no estamos hablando de Scorsese: hablamos de mí publicando un vídeo en Facebook… Hablamos también de semántica y multimedia, pero en la vida real: de las cosas que implementan Adobe, Microsoft y Google ahora. Pero, sobre todo, hablamos de nuestra capacidad de digerir los avances tecnológicos y convertirlos en un vocabulario, una sintaxis, una gramática…

De lectura obligatoria para todos los habituales de este blog. Me hacen un resumen crítico de 500 palabras y me lo entregan el viernes (sí, ya sé que ninguno de los temas es particularmente original, pero la combinación, que sea Kevin Kelly en el Times (un medio de comunicación generalista, no lo olviden) y algunos puntos novedosos aquí y allá le dan un valor añadido que hace que, de verdad, la lectura sea extremadamente recomendable, háganme caso por una vez).

Los cinco mil días de la web

Kevin Kelly es uno de esos señores que sabe mucho de la web (¡tiene un dominio de dos letras!) y es un gustazo oirle hablar de sus primeros cinco mil días de historia y de lo que podría pasar en los siguientes (tiene alguno más de esos cinco mil, sí, pero es una licencia que se le puede conceder).