La guerra de los cinco

Explorer, 66.9%; Firefox, 27.9%; Chrome, 2.3%; Safari, 1.6%; Opera, 1.1%
Las estadísticas de las dos últimas semanas en obm

Ni los más viejos del lugar recuerdan la última vez que cinco navegadores pasaron del 1% de cuota de mercado en este blog. Y es que o mucho me equivoco o, de hecho, eso no ha pasado en los más de cinco años que lleva funcionando obm

Segundas impresiones de Google Chrome

Y prometo cambiar de tema durante una temporada…

En resumen, y después de usar el dichoso navegador intensamente y durante unas cuantas horas, dos cosas:

  • La novedad real es el tema de los procesos-pestaña. Y aún así, IE8 ya hace algo similar, aislando las cosas. La máquina de JavaScript correrá mucho pero, por un lado, yo no he notado ninguna diferencia sobre GMail y Google Reader e imagino que el efecto solo se notará sobre la siguiente generación de aplicaciones web y, por el otro, donde acabo de decir ‘notará’ igual mejor decir ‘a lo mejor se nota’: todos los navegadores están en la mejora del rendimiento del JavaScript y Firefox anuncia, por ejemplo, un incremento del rendimiento de algo así como el 7000% para la versión 3.1… Y de los temas de la interfaz, lo único que no está en ningún otro navegador (de momento) es lo de las pestañas por encima de la barra de direcciones.
  • Un navegador NO es un sistema operativo. No lo es, no lo es y no lo es. ¿Ya? ¿Sí? Gracias. Pero por si acaso: los navegadores corren sobre sistemas operativos. Además, si lo que quieres hacer es matar a Windows, efectivamente, es una gran idea desplazar las aplicaciones a la web y el navegador. Pero para hacerlo, lo que hay que hacer es asegurar que hay [al menos] un competidor de nivel, multiplataforma y de código abierto en el mercado. Cuando dicen lo de ‘divide y vencerás’, se refieren a dividir a la competencia, no a los aliados… Lanzar un navegador más no es la mejor táctica para acabar con Internet Explorer y, por tanto, tampoco para luchar contra Windows y Microsoft en general.

Acto seguido, algunos detalles de interfaz y funcionamiento que chirrían un poco.

  • He visto dos ordenadores, ambos con XP Service Pack 2 y el ClearType activado, sobre los que Chrome mostraba las tipografías de una misma página web de maneras muy diferentes (con y sin ‘antialiasing’, para ser exactos). ¿Poltergeist? En cualquier caso, lo mínimo que se puede esperar de un navegador es consistencia…
  • A pesar de correr sobre Webkit, como Safari, el render de las páginas no es idéntico. Corren por ahí teorías que dicen que Chrome corre sobre una versión anticuada de Webkit. Podría ser, pero yo sospecho que tiene más que ver con que Safari sobre Windows utiliza el mismo motor para escribir las tipografías a pantalla que sobre Mac OS X. Sin tener el más mínimo fundamento, me voy a atrever a aventurar, además, que es probable que Apple no haya hecho público ese código…
  • De especial interés para los que usamos más de un idioma. Chrome viene con un impecable soporte para tropecientos idiomas… pero cambiar de idioma implica un viaje a las preferencias. En Firefox basta hacer clic con el botón derecho. ¿Lo podemos implementar para la próxima versión? ¿Por favor?
  • Como mínimo mi instalación de Chrome (ya hemos dicho que este no es el navegador más consistente del mercado) es alérgica a los ‘checkboxes’: solo los muestra si se le pide por favor y se le coge de buen humor…
  • En Firefox, si haces clic con el botón del medio y desplazas el ratón tienes un scroll extremadamente cómodo. En Chrome no solo no lo tienes: el scroll de la ruedita del ratón da unos saltos que son un atentado de primer orden contra la usabilidad…

Pero, curiosamente, como dicen los Rolling Stonesit’s only rock n’ roll… but I like it. Qué quieren que le haga, me gusta, aún con todos sus defectos (y que me haya pasado una mañana entera sin mis apreciadísimas extensiones de Firefox no es más que una demostración de ese hecho).

En fin, lo dicho: procuraré cambiar de tema durante una temporada.

Bueno, sí, una última cosa: Extreme Tracking ya da 49 visitas con el ‘user-agent’ nuevo… pero Google Analytics (con el acento en Google) aún no lo reconoce. Manda… :P

Burning Chrome… Google Chrome

El administrador de tareas de Google Chrome
Google Chrome

Pues ya está disponible (solo para Windows, aunque en perfecto español) Google Chrome en www.google.com/chrome. Las primeras impresiones, positivas, aunque de momento las extensiones que tengo instaladas (CopyURL+, Firebug con YSlow, Tree Style Tab y WebDeveloper) en Firefox van a hacer que me quede como estaba. Eso sí, esa información sobre el consumo de recursos de cada página o aplicación va a ser una herramienta muy bien recibida por los desarrolladores web, así como el inspector de elementos y ‘profiler’:

El inspector de elementos de Google Chrome
Google Chrome

A ver cómo prosigue la historia.

PS El primer incidente: el plug-in Simple Tags de WordPress y Chrome se hablan, pero no son amigos íntimos.

¿Google Chrome?

Fragmento de una página del comic-presentación de Scott McCloud para Google Chrome

Cualquier cosa que lance Google hace ruido en cantidades industriales. Pero ya no hace falta que lo lancen: en www.google.com/chrome aún no hay nada y la blogosfera ya ha entrado en ‘modo warp-speed’. Todos los detalles están en Google Blogoscoped y el comic-anuncio (de Scott McCloud) quizá sea un mecanismo de comunicación discutible pero a mí me ha llamado positivamente la atención (no debo ser el único, porque el servidor de Blogoscoped está estresado hasta el punto de echar humo). Se me plantean, imagino, las mismas reflexiones que a casi cualquiera…

  • ¿Necesitamos otro navegador más? El motor de render de páginas será WebKit (el mismo que usa Apple para Safari y Symbian para sus navegadores) y, por tanto, probablemente no sea un gran dolor de cabeza para los sufridos desarrolladores web del mundo pero, con Mozilla, Microsoft, Apple y compañía intercambiando golpes con fluidez… ¿va a tener un efecto real en el ritmo al que aparecen innovaciones en el espacio de los navegadores?
  • ¿Demasiado poder para Google? Dicen que no es bueno poner todos los huevos en una cesta. Con Microsoft, la integración de sistema operativo y navegador tenía innegables efectos positivos… pero también negativos. Aquí la integración «excesivamente buena» puede darse entre el navegador y las aplicaciones web. En un mundo «cloud computing» eso también puede tener efectos perniciosos para el resto de navegadores. Google no tiene el monopolio ni con GMail ni con Google Docs, pero aún así hace pensar. También cabe preguntarse, aún con todo el poder de Google, a qué cuota de mercado pueden acceder a corto, medio y largo plazo frente al coloso IE y el «colosito» Firefox.
  • Todo el mundo quiere mejorar el rendimiento de JavaScript. Para la próxima «actualización de punto» de Firefox se promete una mejora brutal, Microsoft anuncia las bondades del motor JavaScript de IE8, Safari y Opera no son mancos, precisamente… y Google dice que nada como su máquina virtual. Que además será de código abierto y, parece ser, no debería costar mucho integrarla en cualquier otro navegador. Me da a mí que en nuestro entorno «cloud computing», dependiente cada vez más del JavaScript para el lado cliente de las aplicaciones, esta es la innovación de Chrome. Pero entonces, ¿por qué no trabajar en el desarrollo de esa máquina y cederla amablemente al resto de fabricantes de navegadores?
  • Indudablemente —y aun sin tener en cuenta la máquina de JavaScript— Chrome trae bastantes mejoras. Las innovaciones en gestión de memoria (cada pestaña es un proceso independiente) se agradecen (Firefox 3 sigue comiéndose demasiada memoria con determinadas páginas, y acaba muriendo de ataques de ‘obesidad’ en sesiones de navegación intensas y prolongadas; pasa mucho menos que antes, pero sigue pasando). Y, de paso, eso hará realidad un sueño: poder arrastrar una aplicación web de una ventana del navegador a otra sin interrumpir su funcionamiento (en serio, es algo muy interesante, sobre todo si trabajas con más de un monitor). Tampoco está mal que sea un navegador pensado desde el inicio para luchar contra las páginas web con malware o los ataques de phishing.
  • ¿Y Mozilla? Hace nada que han renovado su jugoso contrato con Google hasta 2010. ¿Cómo les afecta la presencia de un nuevo navegador que, además, pertenece (mientras no se demuestre lo contrario) a su principal patrocinador?
  • ¿Qué pasa con Adobe y Air?. Dado que ya funcionan sobre Webkit, no debería costarles demasiado implementar la máquina de JavaScript y conseguir que sus «pseudoaplicaciones de escritorio» (o al menos las que funcionan sobre «HTML+JS») tengan un tremendo incremento de rendimiento por la cara. Pero claro, Google integra Gears con Chrome, como podría esperarse. Y eso, combinado con un navegador que le pone poco cromo a la cosa (en inglés ‘Chrome’ y ‘chrome’ dan aún más lugar al equívoco), les puede doler y mucho.
  • Después del anuncio de IE8, parece que un modo porno «incógnito» es requisito imprescindible para todo navegador que se precie.
  • ¿Por qué? Siempre tiene que haber un por qué… Google dice que ellos «viven» en la web y que, por tanto, les interesa mejorar el funcionamiento de la web en general. Eso explica el interés por una máquina virtual extremadamente eficiente, el funcionamiento de Gears y muchas otras cosas. Pero, como ya apuntábamos antes, ¿qué necesidad hay de combinarlo todo en forma de un navegador? ¿Por qué no trabajar en los componentes por separado? ¿Es solo para espolear al resto de jugadores, o hay algún otro interés?

Y todo esto después de una lectura rápida del tebeo. En fin, habrá que permanecer atentos…

PS el blog anuncio oficial.

Internet Explorer 8, beta 2

Ya está aquí… Desarrolladores web del mundo, pónganse las pilas, que llega la segunda beta de Internet Explorer 8. Y es esa segunda beta la que acostumbra a ser, por un lado, suficientemente estable como para instalársela con un mínimo de valor y, por el otro, se parece lo suficientemente a la versión que acabará saliendo en unos meses a la calle como definitiva (y que lo será uno o dos meses después, cuando se le hayan aplicado los primeros parches :-P). A pesar de ser un fan irredento de Firefox, creo que Explorer 7 no es mal navegador y, polémicas aparte, cuando el equipo de IE se pone las pilas más vale estar al tanto. Y aunque no fuera así, esa brutal máquina de distribución que se llama Windows no puede obviarse de ninguna de las maneras.

O sea que para todos los interesados:

  • El blog-anuncio (también lo comentan en el Windows Experience Blog). ¿Las novedades?
    • Mejoras en las pestañas.
    • Una ‘smart adress bar’ que recordará a casi todos la ‘awesome bar’ de Firefox pero que, al menos en las capturas, parece más trabajada gráficamente.
    • Aceleradores‘. Una especie de bookmarklets. Hay una galería en la que destacan cosas como compartir en Facebook o acceder a los mapas de Google y Yahoo!
    • InPrivate Browsing‘: permite navegar sin dejar trazas en el ordenador, ni en la historia, ni en los temporales ni en forma de cookies, ni nada.
    • Sugerencias de búsqueda integradas en el navegador (y muy visuales, con ‘snippets’ y ‘thumbnails’).
    • Filtros de seguridad.
    • Las dichosas (y en mi opinión poco útiles) web slices.

    Vamos, nada realmente destacado, pero útil para los que se niegan a usar un navegador diferente al que viene con el sistema operativo… Además, el inevitable (y siempre bienvenido) aumento de rendimiento, más respeto a los estándares (pasa el Acid Test 2, aunque no el 3, según Webmonkey) y, desde luego, la vista de compatibilidad que pone a IE8 en modo IE7, que se podrá activar y desactivar para cada sitio, pudiendo haber pestañas IE7 e IE8 en paralelo.

  • La página de descarga (12 megas y pico, la versión para Vista). Por momento el software solo está en inglés, japonés, chino simplificado y alemán. Más una guía de actualización para los que han estado «disfrutando» de la beta 1, información para «profesionales TIC», unas FAQs para empresas y el correspondiente Administration Kit, para crear, desplegar y administrar versiones personalizadas de la aplicación.

Pues habrá que probarlo…