Sin DRM, tres de cuatro

Como comentan en Ars Technica, con la decisión de Warner de poner a la venta en Amazon su catálogo musical sin DRM, tres de las cuatro grandes discográficas ya venden sin limitaciones su música en internet (la única que no ha dado el paso es Sony BMG). De momento ninguna grande ha abandonado las restricciones del DRM, pero con un poco de suerte todo se andará :-).

Los consejos de David Byrne

En estos momentos de canon más de uno haría bien en leerse los consejos que da David Byrne en la Wired de este mes, con David Byrne’s Survival Strategies for Emerging Artists ? and Megastars (también charla con Thom Yorke en David Byrne and Thom Yorke on the Real Value of Music).

Byrne comienza por recordar algo que en la SGAE hacen todo lo posible por olvidar: que a lo largo de la historia casi siempre la música ha sido una experiencia, algo que no se empaquetaba, sino que se disfrutaba en directo. El momento histórico en el que ha tenido sentido comprar música enlatada ha sido precisamente eso: un momento, que comenzó cuando la tecnología decidió (esto es, cuando fue posible grabar en discos de cera una actuación musical) y acabó, de nuevo, por motivos tecnológicos (en el momento en el que la digitalización rebajó el coste de replicado y distribución a épsilon, con épsilon tendiendo a cero, haciendo inútil gran parte del trabajo de la discográfica). Un siglo, poco más o menos. Un siglo que, a todos los efectos, ya se ha acabado.

Byrne, eso sí, es un músico que pretende seguir ganándose la vida con lo suyo (faltaría más). Y lee lo que está pasando y propone alternativas. ¿Qué observa? Que caen los costes de producir un disco y después duplicarlo y distribuirlo. Que irse de gira ya no solo sirve para promocionar un disco, sino que se ha vuelto un jugosísimo negocio. Que las discográficas tradicionales, con su enorme masa y su postura a la defensiva, son dinosaurios intentando alargar su propia agonía, pero que hay otras discográficas con estructuras más ligeras que parecen los mamíferos que ocuparán el espacio abandonado por los dinosaurios. Y que queda mucho espacio para una industria musical que tiene realmente al músico en el centro del proceso.

Finalmente, Byrne describe media docena de modelos posibles, desde los modelos más tradicionales e implantados a los más innovadores Teniendo en cuenta, además, que el modelo Radiohead no está al alcance de todo hijo de vecino, sino que solo se ajusta a grandes bandas con un público fiel.

Pues eso. Lectura más que recomendable, especialmente para dinosaurios con ganas de sobrevivir.

PS 20071221 Que no se diga, eso sí, que las grandes discográficas no hacen sus experimentos, aunque sean bastante tímidos. Véase, por ejemplo, este de Sony BMG.

Seth Godin y media 2.0

Después de la megaentrada de ayer criticando las ideas de dos personas muy válidas, nanoentrada hoy para alabar las de otra, Seth Godin, en Monopolies, seven years later. Monopolios y oligopolios (o no) en las industrias culturales («industria cultural», por cierto, es un contrasentido casi tan grande como «inteligencia militar«), economía de la atención y la abundancia, nuevos medios… Esencial.

7digital, de oferta

Prometo que no me pagan comisión. Pero a veces las buenas iniciativas comerciales hay que recompensarlas, aunque sea desde un blog chiquitito como este. Pues eso, que la tienda de MP3 (y por tanto, sin DRM), de 7digital, 7digital.com/mp3 está de oferta. Por cinco libras (menos de siete euros, al cambio) están vendiendo joyas com el OK Computer de Radiohead o el Exile On Main Street de los Rolling Stones. Por seis (menos de 8.50 euros), cosas como el Doolittle de los Pixies o Return To Cookie Mountain, de TV On The Radio. Y por 7 (aún por debajo de 10 euros), The Abattoir Blues Tour, de Nick Cave… Im presionante.

Y todo a nada más y nada menos que 320 kilobits por segundo. Hala, pasen y vean

Nokia ‘comes with music’…

La cosa salió ayer (Engadget, Reuters, New York Times, Ars Technica…). Nokia ha firmado con Universal y, a partir de mediados del año que viene determinados de sus ‘musicphones’ vendrán con una suscripción «gratis» (de hecho, incluida en el precio del móvil, quieras o no) mediante la cual podrás descargar, a voluntad y durante doce meses, lo que uno quiera del catálogo digital de la discográfica. Con la gracia que la música descargada, al cabo del año, aunque se decida no pagar, la música descargada sigue funcionando. Se rumorean contratos con las otras «majors». La cosa, de salida, tiene buen aspecto. Pero claro…

  • Esto es, no nos engañemos, un canon encubierto. Universal se va a llevar una pasta (¿cincuenta o sesenta dólares?) por cada móvil «Comes with music». Dudo mucho, además, que si quieres un móvil de la gama, pero «without music», vayas a recuperar ese dinero que se lleva la discográfica…
  • Seguimos teniendo un «lock in» importante. Aquí todo el mundo se pega por retener al cliente. Los palos, eso sí, siempre van a parar, al menos en parte, a ese cliente. El que, se supone, siempre tiene la razón. Operadoras por un lado, grandes fabricantes por otro (de momento, Nokia y, no lo olvidemos, Apple). Si comienzas a comprar en iTunes, te quedarás con Apple. Si optas por esta opción, olvídate de llevar la música en nada que no lleve la etiquetita Nokia… Dichoso DRM. Si comparamos con la opción MP3, el paso atrás es gigantesco. De momento, me quedo con eMusic (e iniciativas «DRM Free» como las de Amazon…).