El estatus de tus aplicaciones en la nube, con Zoho

Información gráfica sobre el estado de las aplicaciones web de Zoho
¿Cómo están funcionando mis aplicaciones?

Excelente iniciativa la de Zoho con Zoho Service Health Status (status.zoho.com): mostrar, en cada momento, y con un proveedor independiente, cuál es el estado en que se encuentran las dos docenas de aplicaciones “in the cloud” que mantienen (ahora mismo, poco se les puede echar en cara: en la última semana, una de las aplicaciones caída durante media hora).

Ya habíamos hablado en alguna ocasión de Zoho con cierta admiración, pero creo que ahora atacan frontalmente dos de los problemas clave de las aplicaciones remotas: la fiabilidad y la transparencia. Bien por ellos.

Vía.

¿Es Lala LA revolución de la venta de música en la red?

(Al que me haga una broma sobre el título y Massiel lo destierro del blog :-P)

Esta mañana andaba yo en la conferencia de Chris Anderson en la European Ecommerce Conference (lo contaremos con más detenimiento en Mosaic un día de estos). Está promocionando su próximo libro, Free, y comentando cómo las rebajas en los costes de proceso, almacenamiento y ancho de banda andan posibilitando nuevos modelos de negocio… y esta noche me entero de la existencia de Lala.com, que podría ser un ejemplo paradigmático de su libro. Como cuentan en Wired y en Ars Technica, por ejemplo, Lala es una tienda de música (disponible únicamente en Estados Unidos, mucho me temo) que parece que haya llegado a revolucionar a medias el mundillo… Y es que el precio de cada canción es de… 10 céntimos de dólar. Eso: una rebaja del 90% sobre la todopoderosa (o no tanto, que como comentan en Wired, se calcula que las ventas de iTunes apenas representan un 3% de la música que hay en los iPods que corren por ahí).

¿Hay trampa? Sí, desde luego: la música solo es escuchable en ‘streaming’ (sí, el modelo “in the cloud” se lleva mucho esta temporada) a 128 kilobits (no encuentro información sobre si funciona desde el móvil, pero debería). Con lo cual, hablamos más bien de un modelo que no es ni compra ni alquiler, sino “caduca si la tienda cierra”, y el histórico demuestra que, efectivamente, las tiendas cierran y dejan tirados a los usuarios. Y, desde luego, si no hay internet, no hay música. Y si nos hemos pasado del ancho de banda de la tarifa pseudoplana de la conexión 3G, pues casi que mejor olvidarnos de que existe. Se puede comprar “de verdad” la canción por 89 céntimos (79 si ya has abonado los 10) con ‘bitrates’ de al menos 256 kilobits, eso sí.

¿Pero qué ofrecen además? Pues algunas cosillas bastante atractivas:

La primera es gratis:
Puedes reproducir todas y cada una de las canciones del catálogo (que, por cierto, es de unos nada desdeñables 6 millones de pistas, incluyendo ‘indies’ como Matador o Beggar’s Group) una vez, en su totalidad, sin más. Si no pasas de los primeros treinta segundos, además, no cuenta. Solo con esto, Lala se coloca en primera posición (en Estados Unidos, claro) de los sitios en que descubrir música.
Toda tu discoteca, en la red, también gratis:
Esta suena más interesante. Al estilo de mp3.com, un programa que te descargas repasa toda tu música y (i) si la tienen en el catálogo, la incluyen en tu cuenta (ii) si no, la suben a tu ‘discoteca personal en la nube’. En cualquier caso, gratis. Y después sincroniza lo que añadas. ¿Qué pasa con el DRM? Según dicen, si la canción la tienes con DRM subirla no la vas a poder subir pero, si está en el catálogo, te la activan igual (dicen, explícitamente, Even iTunes FairPlay files can be matched and legally added to your Lala collection). Faltaría, eso sí, comprobar qué pasa con la música de alquiler (y ahora mismo no me apetece engañarles con un proxy para probarlo)…

Sin esas dos características, Lala no llegaría ni a la línea de salida. Pero con esos dos puntos extra (sobre todo el segundo, muy interesante para los que podríamos llenar algún que otro disco Blu-Ray con la discoteca)… Atraídos por la posibilidad de subir la discoteca a la nube con el servicio ‘free’ podemos quedar fidelizados (qué palabro más feo) y acabar pasándonos a Lala como tienda principal…

Habrá que prestar atención (y cruzar los dedos para que logren salir de Estados Unidos, primero, y aterrizar en España, después).

¿Qué hacer con cuatro terabytes de datos?

Impresionante lo que se puede llegar a hacer cuando uno tiene un presupuesto para desarrollos tecnológicos como el del New York Times, lo junta con unas pocas décadas de diarios que han pasado al dominio público, lo adereza con la infraestructura de almacenamiento barato de Amazon y le añade unas gotas de cloud computing, también cortesía de Amazon

Cuentan en Open, el blog sobre código abierto en el Times, cómo han tomado 70 años de archivos bibliográficos (de 1851 a 1922), que estaban repartidos en infinidad de TIFFs (y estamos hablando de una aproximación bastante razonable del infinito, por lo que cuentan: unos cuatro terabytes), los han subido a S3 y han usado EC2 (más una buena colección de código abierto) para generar once millones de PDFs (apenas un gigabyte y medio de documentos) en 24 horas…

De hecho, eso es lo que hicieron en noviembre pasado. Porque ahora, en un “más difícil todavía” de los que dan vértigo, han lanzado una herramienta web para navegar por ese mar de información: la muy impresionante TimesMachine, con la que uno puede, por ejemplo, leerse la primera página del diario anterior en cien años a su nacimiento:

Primera página del Times del 19 de septiembre de 1873

Demos gracias, pues, al código abierto, a la ley de Moore y, sobre todo, a la duración limitada del copyright y a la amplitud de miras de la gente del New York Times por algo tan maravilloso (que lamentablemente diarios centenarios de por aquí como La Vanguardia o ABC tardarán mucho en imitar, me da a mí la impresión).

Aplicaciones Zoho. Que no todo es de Google…

Pues eso. Que a veces parece que todo lo que se desarrolla de calidad en la web es de Google, y va a ser que no…

Captura de pantalla de Zoho Notebook

Y es que los chicos de Zoho llevan una buena temporada lanzando aplicaciones comparables, y en muchos casos superiores, a las del gigante de las búsquedas y los anuncios.

Últimamente han lanzado Notebook (véase captura anterior, una aplicación tirando a espectacular en cuanto a sofisticación), un wiki y Meeting, una aplicación de ‘conferencia web’, aún en beta privada.

También se apuntan al carro de las aplicaciones mixtas on/off line, con un plugin para MS Office que permite la sincronización y edición de documentos y una versión ‘widgetizada’ de sus aplicaciones de procesador de texto, hoja de cálculo y herramienta de presentaciones, Writer, Sheet y Show.

Y por si fuera poco, hay API pública.

En resumen, una buena alternativa para los que quieren colocar su suite ofimática en la red y comienzan a estar Google-saturados.

Zoho Show, Powerpoint en línea

Sigue el goteo de aplicaciones ‘à la Office’ en línea. Esta vez se trata de Zoho Show, parte de la suite en línea Zoho. Todo muy AJAX y muy 2.0, ya desde el proceso de registro, que es francamente original: a medida que tecleas tu nombre de usuario el sistema comprueba en tiempo real que no estás dado de alta y te da la opción de darte de alta…

Aunque la interfaz no está al nivel de Powerpoint o de OpenOffice (cuyos formatos importa, pero no exporta), se trata de una buena herramienta que añadir al arsenal, y es ideal si lo que se pretende es que el archivo final se publique en la red.

Visto en TechCrunch, que propone como alternativa Thumbstacks.