Dell Streak, el móvil XXXL

Decíamos ayer (o casi :-P) que este año habían tocado navidades androides y que en algún momento tocaría explicar cómo funcionaban los cacharritos nuevos. Y comenzamos hoy, con el Dell Streak, un dispositivo que Dell solo tiene a la venta en Estados Unidos y Reino Unido. Por tanto, tocó adquirirlo a través de importador (eXpansys, que lo tiene ahora mismo a unos casi razonables 475€ más 10,50€ de envío, teniendo en cuenta que el precio en Delll UK es de 400 libras, 464 euros al cambio).

A pesar de que Dell solo lo venda en Estados Unidos y Reino Unido, la primera sorpresa agradable es que el bicho viene con enchufe europeo y el sistema operativo en español (no, yo tampoco entiendo por qué no lo vendren en España, la verdad).

Para los interesados en las especificaciones:

  • Sistema operativo Android 1.6 que se actualiza OTA (esto es, sin necesidad de pasar por un ordenador) a 2.2.
  • Procesador Qualcomm SnapDragon 8250 a 1 GHz.
  • Bandas: UMTS a 2100 y 900 MHz, GSM y EDGE a 1900, 1800, 900 y 850 MHz, con datos HSDPA a 7.2 Mbps y HSUPA a 5.76 Mbps.
  • Pantalla de 5″ WVGA (800×480), multi-touch.
  • Cámaras de 5 megapíxels con autofocus y VGA.
  • Soporte para vídeo H.263/H.264, .3GP, MPEG4 y WMV y sonido MP3, WMA, AAC, AAC+, eAAC+, AMR, Midi y WAV.
  • 512 megas de ROM, 512 megas de SDRAM y 2 gigas de almacenamiento en una trajeta interna no accesible físicamente, más un slot MicroSD que viene con una tarjeta de 16 gigas y las acepta de 32.
  • WLAN 802.11b/g, Bluetooth 2.0 con EDR y conector USB 2.0 propietario.
  • Dimensiones: unos espectaculares 152.9×79.1×9.98 milímetros, con un peso de 220 gramos. Pequeño no es la palabra. De hecho, lo más probable es que nunca hayáis visto a nadie llamar con algo de tanta superficie (con la posible excepción del nGage, que estaba a la altura).
  • Batería de 1530 mAh.
  • Sensores de luz de ambiente y proximidad, acelerómetro, brújula, GPS, tres teclas capacitativas.

El resumen ejecutivo

Pues eso: el móvil XXXL. Si quieres un móvil pequeño, no es aquí. Si te pasas la mayor parte del tiempo con el teléfono en el bolsillo o pegado a la oreja, tampoco es aquí. Sin embargo, si te pasas más tiempo con la nariz apuntando a la pantalla del móvil que otra cosa, probablemente te interese el móvil más grande que cabe en el bolsillo del pantalón (‘loose fit’, eso sí :-P) y sí sea aquí…

Lo malo

La A y la B de ‘autonomía’ y ‘batería’. Ejercicio: salga usted de casa por la mañana con la WiFi, la conexión de datos y el GPS activados, sin tocar el brillo de la pantalla ni las configuraciones de sincronización de cuentas y con unas cuantas aplicaciones (Twitter y Facebook, por ejemplo) en marcha. Navegue usted por unas cuantas webs y tire de la navegación con GPS un rato. No hace falta que haga dos fotos con flash ni video… Difícilmente llegará la cosa a la hora de la merienda. Afortunadamente, las cosas no son tan malas: si uno recuerda que no hace falta tener el GPS continuamente en marcha, y salta de la conexión móvil de datos a la WiFi y viceversa, la cosa es un poco más razonable y es bastante probable llegar a la cena. En cualquier caso, si se le va a dar caña al trasto, mejor llevar encima el cable para conectarlo a todo puerto USB que nos pase por delante :-S. Y eso nos lleva a…

La C de ‘conector’. De nuevo, la cosa no es tan mala como podría parecer a primera vista, pero tampoco es buena. El conector que usa Dell no es completamente propietario: parece que responde al presunto estándar PDMI. ‘Presunto’ porque ahora mismo el estándar lo usan el Streak, una especie de radio que sólo se distribuye en Estados Unidos y el Galaxy Tab de Samsung… que no acaba de cumplir el estándar. Pues eso: presunto estándar, mientras no se demuestre lo contrario. Dell vende un dock con salida HDMI para ver la salida de vídeo del Streak en la tele, eso sí.

¿Y lo bueno?

Pues básicamente, y en mi muy modesta opinión, todo lo demás…

Comencemos por el tamaño, que sí importa, desde luego. Como decía antes, se trata del móvil más grande que puedas imaginar. De hecho, la gente suele preguntar si realmente es un móvil. En acción no resulta incómodo, pero sí llama bastante la atención. O sea que si uno llama mucho (que no es mi caso, para nada) va a tener que acostumbrarse a las miradas o a tirar de manos libres. Pero, en el polo opuesto, hay que considerar el momento en que se pretende usar el ‘smart’ y no el ‘phone’. Hoy en día en muchos círculos es fácil disparar un ‘duelo en el Mobile Corral’: plantea uno una duda y la gente ‘desenfunda’ iPhones, Blackberrys y móviles Android con bastante facilidad. De las cosas que caben en un bolsillo, el Streak gana con facilidad: no importa si hay que consultar la Wikipedia, mirar los horarios del transporte público, consultar la IMDb o hacer una búsqueda en Google, el Streak es el que se acaba usando. No falla. Y, la verdad, no es cuestión ni de sistema operativo ni de potencia (es la misma CPU de 1 GHz que está usando todo el mundo ahora mismo, y que dentro de seis meses nos parecerá lenta a todos), ni de características técnicas (la resolución, por ejemplo, de 800×480, es ofrecida por bastantes otros móviles, y los 960×480 del iPhone 4 dejan al Streak a la altura del betún): es el tamaño el que facilita el uso y la interacción. Y en estos casos gana el más grande que lleves encima. Los 7″ como el Galaxy Tab serían aún mejores, por no hablar del iPad, desde luego, pero el Tab necesita un bolsillo de anorak y el iPad, directamente, una bolsa…

(De hecho, en el CES que se está celebrando estos días están comenzando a aparecer bastantes móviles de más de 4 pulgadas, como las 4.3″ del Droid Bionic o las 4.5″ del Samsung Infuse. A lo mejor es por algo…)

Por lo demás, las virtudes del Dell Streak son las del móvil típico con Android 2.2 que, además, el fabricante ha tenido el detalle de apenas personalizar y que no ha pasado por las manos de las operadoras, siempre dispuestas a instalar basuras varias y recortar funcionalidades. Así pues, tenemos un dispositivo de funcionamiento sólido y correcto, sin el brillo de la experiencia de usuario de los dispositivos iOS, eso sí, y con un número de aplicaciones de calidad que crece y, particularmente, satisface mis necesidades y un poco (un bastante, de hecho) más. Dejo para otro día la entrada sobre el software que estoy usando. Me queda algún detalle por afinar pero, la verdad, estoy la mar de contento…

Pero… si no tiene teclado físico

Los que me conocen saben que servidor ha declarado desde siempre su alergia a los dispositivos táctiles sin teclado físico. Después de diez días con el Streak (y jugando un poco con un Tab y un Nook Color), puedo afirmar que si bien la alergia ha remitido un poco, sigue aquí. El Streak, en disposición horizontal, tiene un tamaño bastante correcto para teclear con los pulgares y, en vertical y con la ayuda de Swype, funciona bastante bien con una mano. Me atreveré a decir, incluso, que si Swype tuviera soporte para catalán, la cosa se quedaría aquí. Pero, al menos de momento, no lo tiene. Y esto hace que escribir en catalán, si uno quiere usar las tildes con un mínimo de corrección, no sea la mejor de las experiencias. Uno tiene la impresión de que ni Google ni Apple, ni muchas otras compañías anglosajonas, han acabado de descubrir todavía los idiomas latinos y que vamos a tener que seguir buscándonos la vida durante mucho tiempo. Aunque igual es desconocimiento por mi parte.

Falta añadir, desde luego, que en ausencia de feedback táctil ‘como dios manda’ (la vibración ‘háptica’ es curiosa, pero insuficiente para un teclado completo), la cantidad de atención que requiere escribir es mucha más de la que yo querría.

La mejor alternativa que se me ha ocurrido es experimentar con la combinación del Streak con el Logitech Dinovo Mini:

Aún sin conocer bien el funcionamiento del Dinovo con los caracteres acentuados, eñes y cedillas, viene uno de camino. Cuando llegue ya os contaré…

Concluyendo

Estamos ante un producto para un nicho bastante específico, que jamás venderá la millonada del Galaxy S y que no es, para nada, para todos los públicos. Y sin embargo, servidor está muy satisfecho con la compra. La tecnología va a mejorar espectacularmente en los próximos meses (estamos aún en la fase ‘early adopter’, a pesar de los números millonarios del mercado) pero, teniendo en cuenta lo que hay hoy en el mercado, creo que el Dell Streak se acerca más a resolver mis necesidades que ningún otro producto.

Zino HD: Dell a por la sala de estar

El nuevo Dell Zino HD
Algún día alguien conseguirá diseñar como Apple...

Me entero por Egadget del lanzamiento (de momento parece que sólo en Irlanda) del nuevo Dell Inspiron Zino HD, que parece una apuesta clara al ataque de la sala de estar y la conexión a la tele: tamaño moderado (20×20 centímetros de superficie, por 9 centímetros de alto), múltiples colores, salida HDMI por defecto…

Y un precio que, para ser de fabricante grande y no llevar un Atom dentro, no está mal: 330 euros con el procesador mínimo (un AMD A64 2650E a 1.6GHz), dos gigas de RAM, 320 gigas de disco, tarjeta gráfica Mobility Radeon integrada en la placa base, grabadora de DVD y sin WiFi.

Eso sí, me seguirá asombrando siempre que nadie sea capaz ni de acercarse a Apple en cuanto a diseño ni de incluir crapware que no se ajusta lo más mínimo al ‘target’ al que se dirige el producto, por no hablar de que el mando a distancia de la foto, ni va incluido ni he podido encontralo en el proceso de compra…

La atención al cliente de Dell

En medio de la pantalla hay una columna de píxels de un par de dedos de ancho con 'efecto psicodélico'
No, esa barra del medio no debería estar ahí... No-premio para el que identifique la canción que sonaba (hay datos suficientes en pantalla para identificarla)

En más de una ocasión nos hemos quejado de las des-atenciones al cliente de más de una empresa (si medimos los comentarios que han generado esas entradas, las compañías de telefonía móvil arrasan, para sorpresa de casi nadie). Para compensar, hoy toca alabar a una: la de Dell. Y es que, qué se le va a hacer, los ordenadores fallan. Incluso, a veces, cuando apenas tienen seis meses, como mi Dell XPS M1330, cuya pantalla amenazaba desde hace un tiempo con hacerme la vida imposible e hizo buena la amenaza el miércoles pasado por la tarde. El jueves por la mañana llamaba yo a la atención al cliente de Dell. Lo malo: media hora de 902 (explicada en parte por un test de memoria exhaustivo que, dadas las cuatro gigas de RAM del portátil, llevó algo así como la mitad de esa media hora). Lo bueno: alguien al otro lado con un más que correcto lenguaje (cosa cada vez más infrecuente, mucho me temo) y que, o bien sabía de qué hablaba o tenía un muy buen guión delante (yo voto que una combinación de ambas). Acabamos concluyendo que el fallo era del hardware de la pantalla (y no de la tarjeta gráfica, como yo sospechaba) y con el compromiso de llamarme para acordar cita. Al cabo de un par de horas me llamaban para decirme que se pasarían a cambiar la pantalla al día siguiente. No daba yo crédito a mis oídos. Día siguiente y el teléfono suena algo antes de la una. Cuarenta y cinco minutos más tarde aparece el técnico (los GPS marcan la situación de mi oficina donde no está, que si no habrían sido menos) y cambia la pantalla en un momento. Enciendo el ordenador y… ya es casualidad, la pantalla nueva sigue fallando. No de forma tan molesta como la anterior, pero… Llamada al servicio de asistencia y la promesa de aparecer el siguiente laborable (hoy mismo, lunes) con una segunda pantalla… y una tarjeta gráfica, por si acaso no fuera la pantalla la verdadera culpable. Hoy repetimos la película y, afortunadamente, todo resuelto (y no, no era la tarjeta gráfica, el primer diagnóstico era acertado).

Es curioso como, después de una avería, un buen servicio técnico refuerza la imagen de una marca. No sé qué margen de beneficio representó en su momento para Dell mi portátil, pero dos desplazamientos de técnico y dos pantallas más tarde, poco debe quedar. Pero, a cambio, han subido mucho las probabilidades de que mi próximo portátil vuelva a ser de la misma marca. Y me pregunto por qué narices no todos los fabricantes dan un trato al cliente similar…

¡El Tablet de Dell es multitouch!

Disculpen el uso innecesario de signos de exclamación, pero es que hay cosas que le alegran uno el día sin que se pueda remediar. Y es que cuentan en Engadget que ayer Michael Dell enseñó por primera vez en público el primer tablet de Dell, un 12″ que se llamará Latitude XT y que… ¡es multitouch! Quierouno, quierouno, quierouno, quierouno…