Piratería y ventas perdidas

Muy interesante artículo en la revista Gamasutra, dedicada al mundo de los videojuegos desde el punto de vista de la industria y sus creadores: Casual Games and Piracy: The Truth, escrito por Russell Carroll, director de marketing de Reflexive, una empresa dedicada al desarrollo de «casual games», esos juegos relativamente sencillos y económicos que se puede uno descargar de la red, probar y, si es suficientemente interesante, activar por un cierto precio… o buscarle un crack por ahí para jugar con él sin pagar.

Carroll explica que para uno de los juegos estrella de la casa, Ricochet Infinity, estiman que la tasa de piratas es del 92%. Esto es, que ni uno de cada diez jugadores [del juego completo] ha pagado los 20 dólares que cuesta. Algo bastante duro. Pero… ¿está perdiendo la empresa el 92% de los ingresos? El propio Carroll afirma que, después de diversas pruebas endureciendo el DRM del juego (y observando los efectos posteriores sobre descargas y ventas), esto no es así, sino que solo uno de cada mil usuarios ilegales pasa por caja cuando no puede «reventar» el juego. En sus propias palabras (traducidas libremente),

Aunque eso no hace menos desagradable esa tasa de piratería del 92% en uno de nuestros productos de bandera, saber que eliminar 50,000 copias piratas podría producir solo 50 copias legales más ayuda a poner las cosas en perspectiva.

Que cada cual saque sus propias conclusiones y extrapole (o no) a otras industrias de contenidos susceptibles de ser pirateados y protegidos vía DRM.

2 many lawyers

La web de la discográfica Geffen me dice que no puede enseñarme el último videoclip de Kate Nash porque estoy en el país equivocado

Me he acostumbrado a que, de vez en cuando, la web de eMusic me diga que determinados álbumes no los puedo comprar porque no están a la venta en mi país. también he aceptado, a regañadientes, que no puedo oir Pandora fuera de las fronteras de estados Unidos y Canadá.

Pero me parece muy fuerte, muy muy muy fuerte, que en la web de la discográfica no pueda ver el videoclip de una artista. Muy fuerte. ¿No deberíamos aceptar que el mundo se ha vuelto loco y replantear la dischosa propiedad intelectual de una vez?

Y de regalo, resulta ser que Polydor ha colgado el vídeo en YouTube y ahí sí puedo verlo sin problemas… El mundo se ha vuelto loco.

Los consejos de David Byrne

En estos momentos de canon más de uno haría bien en leerse los consejos que da David Byrne en la Wired de este mes, con David Byrne’s Survival Strategies for Emerging Artists ? and Megastars (también charla con Thom Yorke en David Byrne and Thom Yorke on the Real Value of Music).

Byrne comienza por recordar algo que en la SGAE hacen todo lo posible por olvidar: que a lo largo de la historia casi siempre la música ha sido una experiencia, algo que no se empaquetaba, sino que se disfrutaba en directo. El momento histórico en el que ha tenido sentido comprar música enlatada ha sido precisamente eso: un momento, que comenzó cuando la tecnología decidió (esto es, cuando fue posible grabar en discos de cera una actuación musical) y acabó, de nuevo, por motivos tecnológicos (en el momento en el que la digitalización rebajó el coste de replicado y distribución a épsilon, con épsilon tendiendo a cero, haciendo inútil gran parte del trabajo de la discográfica). Un siglo, poco más o menos. Un siglo que, a todos los efectos, ya se ha acabado.

Byrne, eso sí, es un músico que pretende seguir ganándose la vida con lo suyo (faltaría más). Y lee lo que está pasando y propone alternativas. ¿Qué observa? Que caen los costes de producir un disco y después duplicarlo y distribuirlo. Que irse de gira ya no solo sirve para promocionar un disco, sino que se ha vuelto un jugosísimo negocio. Que las discográficas tradicionales, con su enorme masa y su postura a la defensiva, son dinosaurios intentando alargar su propia agonía, pero que hay otras discográficas con estructuras más ligeras que parecen los mamíferos que ocuparán el espacio abandonado por los dinosaurios. Y que queda mucho espacio para una industria musical que tiene realmente al músico en el centro del proceso.

Finalmente, Byrne describe media docena de modelos posibles, desde los modelos más tradicionales e implantados a los más innovadores Teniendo en cuenta, además, que el modelo Radiohead no está al alcance de todo hijo de vecino, sino que solo se ajusta a grandes bandas con un público fiel.

Pues eso. Lectura más que recomendable, especialmente para dinosaurios con ganas de sobrevivir.

PS 20071221 Que no se diga, eso sí, que las grandes discográficas no hacen sus experimentos, aunque sean bastante tímidos. Véase, por ejemplo, este de Sony BMG.

Para qué sirve Creative Commons

Una foto de la torre Agbar en un catálogo

Dejen que les cuente la historia de una foto. De la foto que ven más arriba. Una foto que salió a la luz en esta entrada de este blog, hace algo más de dos años. Cosas de la vida, antes de colgarla se me ocurrió ponerle una «mosca» con el (cc) de Creative Commons y la URL del blog.

Al cabo de un tiempo a alguien se le ocurrió montar una página para recoger firmas para que MySpace abriese su oficina europea en Barcelona, barcelonawantsmyspace.org (prometo que no he cambiado de canal y que sigo explicando la misma historia, de verdad), en la que se animaba al público a subir sus testimonios para atraer a la compañía. A alguien (su ‘nick’ es Sato) se le ocurrió subir la foto. Mi foto. Algo que hizo sin incumplir ninguna ley, gracias a la mosquita del (cc).

Casualidades de la vida, al robot de Google Images se le ocurrió otro día que la foto más relevante para la búsqueda «torre agbar» era la mía, pero albergada en aquella página (van a tener que creerme, porque a día de hoy la búsqueda sigue devolviendo mi foto como la primera pero, misterios de Google, ahora desde otro sitio).

Más casualidades: alguien más necesitaba, para un catálogo, una foto de la Torre Agbar y (especulo, que con seguridad no lo sé) buscó en Google, encontró la foto y le gustó lo suficiente. Vio la mosca con la dirección del blog, se tomó la molestia de llegar hasta él, ponerse en contacto conmigo y ofrecerme una cantidad económica por el derecho a usarla en el catálogo (no lo bastante como para jubilarme, pero más que suficiente para una opípara cena). El resultado, aquí arriba.

Así que

  • Muchas gracias a Óscar de EIX COMUNICACIÓ por elegir la foto y hacer las cosas comme il faut.
  • Un consejo: si cuelgas una foto, tómate la molestia de marcarla con tus datos de contacto. No le enchufes un logo enorme, pero márcala.
  • Si no fuese por Creative Commons, esto no habría pasado. O como mínimo, no habría pasado legalmente

Canadá descriminaliza en la práctica el uso del P2P

Dado que la Gendarmerie Royale du Canada hace meses que pasa de los usuarios de redes P2P, según Noël St-Hilaire, responsable del tema de las infracciones del copyright de la policía canadiense. Y es que el departamento correspondiente prefiere (como debe ser) dedicar su atención y recursos a infracciones que tengan efecto sobre la salud y la seguridad del consumidor, como las referentes a medicamentos o aparatos eléctricos, o al crimen organizado. Sí seguirán perseguidos los que organicen redes P2P, eso sí. Fuente, vía.