Last.fm comenzará a pagar royalties a los autores, directamente

Aún resultará que no es necesario tener una SGAE ni ningún otro tipo de entidad colectiva de gestión de derechos para que los artistas cobren por la emisión de sus obras musicales a través de la red. Como anuncian en su propio blog a partir de ahora cualquier artista puede hacer uso del programa de Last.fm para artistas, subir su música directamente y, si se convierte en éxito, cobrar los consiguientes royalties.

Gran noticia para los artistas pero, curiosamente, pésima para la SGAE… Maravillas de la desintermediación :-).

Elimina el DRM, cuadruplica las ventas

…o como mínimo eso es lo que, según Reuters, le ha pasado a 7digital que, desde que tiene a Warner, EMI y las independientes en MP3 en el catálogo ha visto su tráfico web más que doblarse desde enero y sus ventas cuadruplicarse, se dice pronto, desde junio del año pasado. Ahí es ná :-).

Anda. Si no todo era vender discos

Que no. Que las discográficas saben hacer más cosas. No hay nada como ver cómo el nivel del agua se acerca al cuello de uno para espabilar y aprender a nadar. Cuentan varias fuentes (BBC, Reuters) que hoy la BPI (la asociación fonográfica británica) publica números de la parte del negocio que no se limita a vender discos. Y la cosa tampoco pinta tan mal: de licenciar música para publicidad, cine y vídeo juegos han sacado este año 121.6 millones de libras (algo más de ciento cincuenta millones de euros), lo que representa un incremento del 13.8% sobre el año anterior. De hecho, este apartado ya representa un 11.4% de los ingresos de unas discográficas que cada vez menos hacen honor a ese nombre, cuando el 8.6% de las ventas de «discos» proviene de los formatos digitales. Para el que no quiera hacer la regla de tres, las ventas de la industria andan por los 1,400 millones de libras (1,770 millones de euros).

Las discográficas británicas siguen perdiendo dinero en cantidades más que notables, pero parece que su modelo de negocio se va adaptando al siglo XXI (ánimo chicos, que con un poco de suerte no os habrá costado más que una década). Con el incremento de contratos en los que se llevan una tajada de las entradas de los conciertos y los recortes en los gastos de un sector que no se caracteriza[ba] precisamente por evitar gastos innecesarios, igual acabamos teniendo industria para rato (del renacer del mercado del vinilo, donde los márgenes de beneficio son muy respetables hablaba hoy mismo El País). Espero que las de por aquí también sepan adaptarse. Aunque, si no, la música no moriría con ellas (de la misma forma que no nació con ellas, aunque a más de uno le gustaría pensar que es así).

Zoomii.com, estanterías para Amazon

Captura de pantalla de zoomii.com

A la pregunta ¿qué le falta a Amazon? hay múltiples respuestas. La primera, desde luego, que a ver para cuándo lanzan un amazon.es. Pero la que hace que me siga gustando más buscar libros de ciencia ficción en Gigamesh que en Amazon, a pesar de que el catálogo es muchísimo más reducido, inevitablemente, son las estanterías: la capacidad de pasear la mirada por los libros y esperar que las habilidades del diseñador de la portada, la serendipia o la habilidad del librero para colocar sus joyas me lleve al descubrimiento accidental de alguna pequeña maravilla. Así me encontré con Neal Stephenson, sin ir más lejos, pero también con un buen puñado de otros. Desde luego, las sugerencias de Amazon son una gran herramienta para descubrir cosas relacionadas con el libro que uno fue a buscar, pero no para pasear por la librería… Pues bien, eso es lo que propone Zoomi.com, que se autodefine como The «Real» Online Bookstore (ojo: ahora mismo la experiencia de usuario con Firefox 3 es muy lenta (están en ello) y el sitio no chuta, directamente, con la beta de Internet Explorer 8 :-( ) y le da una interfaz al estilo Google Maps a la librería más grande del mundo.

La cosa no es perfecta (la navegación entre secciones, por ejemplo, no es demasiado intuitiva), pero supone un paso adelante más que notable y, además es de las pocas ideas que he visto últimamente que tiene un ‘bussiness model’ más o menos claro: mejoro la interfaz de Amazon, me llevo una comisión de las ventas. Con un cierto riesgo (nada impediría que Amazon implementara algo así en su propia interfaz, aunque no creo que a Amazon le convenga matar así este tipo de iniciativas) pero claro…

fnac y propaganda

Este año, para celebrar el día de la música, la fnac regala un libro...

Como cada año, fnac (una de las cadenas de tiendas en que me he dejado más pasta en mi vida) anuncia que durante unos días hace un descuento para compensar el IVA en música y merchandising. Este año, además, me fijo en el detalle de regalar un libro, La gratuidad es el robo. El título me huele un poco «a chamusquina» y me pongo a buscar. La google búsqueda por el título en castellano no me devuelve ni un solo resultado, o sea que paso a buscar al autor, Denis Olivennes y, como era de esperar, me lo encuentro en la Wikipedia (aunque en la francesa) y la cosa comienza a oler aún peor. Resulta ser que Olivennes lideró de 2003 hasta este mismo año el grupo fnac (ahora mismo es director general delegado del semanario francés Nouvel Observateur). Y queda feo que una tienda regale un libro del jefe, ¿no? Leo que el buen señor es un abanderado de la venta de música en digital sin DRM, cosa de la que me congratulo y continuo leyendo. Y dice la Wikipedia que hay un «rapport Olivennes», enviado a la entonces ministra de Cultura francesa y que parece ser el embrión de la ley Hadopi, actualmente en discusión, y que es esa que amenaza con cortar la conexión a internet de los «piratas» a los que se les ocurra bajarse materiales con derechos de autor.

Si a alguien esto no le parece suficiente argumento como para afirmar que en la fnac se han pasado «un poco», recomiendo un paseo por la página de «opiniones de internautas» sobre el libro en fnac Francia, o este artículo en Ars Technica sobre Olivennes y sus ideas para la protección de las industrias culturales (un contrasentido al menos tan grande como el de «inteligencia militar»), que cuenta que según el libro el P2P está matando la cultura francesa, directamente…