AideRSS, otro filtro RSS

Captura de la web AideRSS.com

Problema: esos sitios que publican tropecientas entradas al día, algunas de las cuales son muy buenas. Pero leérselos enteros es un palo de mucha consideración. Esos sitios, además, tienen un prestigio más que notable. Algo que, de salida, permite no seguirlos, cruzar los dedos y esperar que esas grandes entradas nos lleguen por otras vías…

Claro que esas mismas características son las que permiten que se pueda aplicar una solución algorítmica al problema. Y eso es lo que intenta AideRSS, que, para cada entrada de un blog, analiza cuántos comentarios tiene, sus menciones en sitios como Digg o Delicious (que ya no se llama del.icio.us), enlaces que está generando en la blogosfera y demás factores para tratar de aminorar el flujo que generan esos chorros de información…

Filtrar la web: persai

El logo de persai El problema es harto conocido, y más aún en la blogocosa: information overload. Demasiadas fuentes de información y una cantidad finita, muy finita, de tiempo para consumirla toda. La solución, obvia: no consumirla toda. La implementación de la solución, bastante más complicada. Y allí cada cual con sus métodos. Tipos como Scoble votan por el consumo masivo e indiscriminado en forma de river of news. Otros se inclinan por sitios de filtrado social, como Diggs y Meneames varios. Servidor intenta mantenerse en unas doscientas suscripciones RSS (entre ellas unos cuantos linkblogs y ‘shareds’ de Google Reader, que no dejan de ser linkblogs) y cruza los dedos para que no se le escape nada muy gordo…

Paul Boutin, que es un tipo con un cierto prestigio y que, además, tiene el privilegio de trabajar para un medio tan importante como Slate, ha estado probando un método nuevo: persai (de momento en beta cerrada, me he apuntado y a ver si no tardan mucho). persai acaba en “ai” de “artificial intelligence”, e intenta aplicar técnicas de ese campo al problema, observando qué interesa a cada usuario sobre cada tema.

Dice Boutin que aunque la cosa no es perfecta, no parece que vaya por mal camino. Tal y como él lo describe, se trata de una red antisocial que se queda solo con lo que interesa a un único usuario pasando del resto del universo. No filtra, eso sí, la lista de suscripciones de uno (algo que intentaba, sin demasiado éxito la última vez que miramos, hace ahora un año, Adobe myFeedz), sino que funciona sobre ‘temas de interés’. Así, uno le dice a la aplicación que le interesan noticias sobre fútbol americano, por poner un ejemplo, y esta nos presenta unas cuantas noticias. Nosotros votamos cuáles nos interesan y, con el tiempo y una caña, idealmente el motor aprenderá cuáles son nuestros gustos y nos hará un “dossier de RSS” a la medida…

Sin ser la solución perfecta (que, muy probablemente, no existe), cualquier herramienta a añadir al arsenal será muy bienvenida. O sea que a ver si me llega ya la invitación :-).

¿Nos pasamos a NewsGator?

Disculpen las molestias, pero es que me parece que me toca cambio de paradigma. En el principio fueron las aplicaciones de escritorio. Porque si uno usa un único ordenador y no comparte datos con nadie, las aplicaciones de escritorio no tienen rival. Y usamos SharpReader. Pero después comenzamos a usar más de un ordenador. Y como tener dos clientes separados es un palo y no nos íbamos a pasar ni un segundo conectados a internet pero sin leer RSS, nos pasamos al mundo de las aplicaciones web. Y saltamos a Bloglines (en noviembre de 2003, poco más o menos el cretácico, en años internet). Entonces llegó Google con grandes dosis de AJAX. Al principio no nos gustó. Pero mejoró. Y nos pasamos. Hace prácticamente un año. Y así estamos…

Pero claro. Ha llegado el móvil potente. Y el paso a Yoigo y su casi razonable tarifa de datos. Y, diga lo que diga tito Estif con su iPhone sin, todavía, aplicaciones nativas oficiales, en el móvil nos gustan las aplicaciones dedicadas, no las web. Porque los widgets nos parecen atroces en el escritorio, pero fantásticos en el móvil. Porque aunque Adobe Air no nos acabe de convencer (no estamos seguros del todo y seguimos deliberando, eso sí) dentro de Windows, las pequeñas aplicaciones para Symbian S60 cada día nos atraen más…

Y resulta ser que, cuando cada vez la tercera pantalla —la del móvil, recuerden, que la primera es la de la tele y la segunda la del ordenador, en una relación inversa entre tamaño y proximidad a nuestras narices— es más el segundo punto de acceso a la red, una aplicación que solo es una aplicación web cada vez se nos queda más corta. No ayuda, desde luego que las versiones web de Reader tanto para el iPhone como para el móvil sean bastante flojitas: con que sacaran una cosa del nivel del cliente para GMail la cosa se mitigaría muy mucho… ¿Qué queremos ahora? Lo queremos todo: aplicación web, aplicación de escritorio y aplicación para el móvil. Y que se hablen y se sincronicen, que pensar es malo (el tema no se nos pasa por la cabeza por primera vez: ya en 2003 hablábamos del problema de la sincronización de OPMLs). Y esa es, precisamente, la apuesta de NewsGator, que tiene aplicación web, NewsGator Online, aplicación de escritorio (o mejor, aplicaciones de escritorio), FeedDemon para Windows y NetNewsWire para Mac, y aplicación para móviles, NewsGator Go! (no tiene versión específica para S60, sólo para Blackberry y Windows Mobile, nos tendríamos que conformar con la aplicación Java, pero parece que no va mal). Y claro, que se sincronicen entre ellas, que lo hacen.

El pequeño problema era que las aplicaciones de escritorio y móvil eran de pago. Con el acento en era. Porque ya no. Porque hoy mismo se ha anunciado (así da gusto) que los clientes RSS de NewsGator son gratuitos. Una noticia que, por otro lado, se veía venir: si Google Reader y Bloglines son gratis, es difícil competir con un producto de pago, y pocas alternativas quedan más que hacer una rebaja de 100% y cambiar de modelo de negocio.

¿Cambiaré de lector? Pues no lo sé. Google Reader me gusta. Y mucho. Pero el tema del cliente para el móvil lleva días “mordiendo”. Como mínimo habrá que darle a la alternativa NewsGator el beneficio de la duda y una oportunidad de probar su valía… Seguiremos informando.