Geostorytelling

Captura de pantalla del primer capítulo de The 21 Steps

Interesante experimento narrativo el de The 21 Steps, de Charles Cumming (británico, escritor de novelas de espías y residente en Madrid), en We Tell Stories, un experimento de «ficción digital» de la editorial anglosajona Penguin que durante seis semanas va a llevar a media docena de autores a la red de manera diferente. Como mínimo, el primer experimento, resulta interesante: narrar una historia a través de un mash-up con Google Maps. Innovador (palabra que estamos poco acostumbrados a asociar con discográficas, estudios y editoriales)…

AideRSS, otro filtro RSS

Captura de la web AideRSS.com

Problema: esos sitios que publican tropecientas entradas al día, algunas de las cuales son muy buenas. Pero leérselos enteros es un palo de mucha consideración. Esos sitios, además, tienen un prestigio más que notable. Algo que, de salida, permite no seguirlos, cruzar los dedos y esperar que esas grandes entradas nos lleguen por otras vías…

Claro que esas mismas características son las que permiten que se pueda aplicar una solución algorítmica al problema. Y eso es lo que intenta AideRSS, que, para cada entrada de un blog, analiza cuántos comentarios tiene, sus menciones en sitios como Digg o Delicious (que ya no se llama del.icio.us), enlaces que está generando en la blogosfera y demás factores para tratar de aminorar el flujo que generan esos chorros de información…

El ‘nerd’ como nativo (o inmigrante) digital

Es lo que pasa cuando te «columpias» y dejas que una entrada se pudra en los «drafts» del blog durante demasiado tiempo. Que llega un tipo como Rands y te la escribe mucho mejor… (Sí, también podría ser que ni con todo el esfuerzo y dedicación hubiese llegado uno a escribir algo tan brillante. Más que probable. Pero dejénme vivir feliz un rato…)

Como decía, hasta ayer había un ‘borrador’ en este blog que solo contenía el título «Regularización de inmigrantes (digitales, desde luego)» (que ya no es el más adecuado, si es que alguna vez lo fue, pero lo dejo ahí por razones sentimentales) y los siguientes apuntes:

  • Nativos televisivos. J.J. Abrams
    (TED | Talks | J.J. Abrams: The mystery box (video)
    http://www.ted.com/talks/view/id/205). Iteraciones.
  • Patriotismo. Estados Unidos. Un país de inmigrantes. Schwarzenegger presidente de California.
  • Regularizar inmigrantes da masa crítica.

Táchenme todos los puntos menos el primero, que ahora veo que es el único relevante. ¿Cuál era la idea? Pues que sea o no «nativo digital» un buen nombre, existe una especie de gente por ahí que, gracias a la red entre otros muchos factores, no piensa de la misma manera que la mayoría. ¿Mi argumento para defender la idea? Pues la existencia de series televisivas como Héroes o la paradigmática Lost de J.J. Abrams (no se pierdan la TED-charla que enlazaba más arriba: aunque no sea de las mejores de TED, ilustra bastante bien el tipo de personaje que ha creado la serie). Series con una complejidad argumental diversos órdenes de magnitud superior a cualquier cosa que se produjese para televisión hace diez años. Series que (i) no se le ocurrieron a nadie hace esos diez años y que (ii) (dejénme especular) si se hubiesen emitido hace una década no habrían tenido el éxito que les acompaña ahora. ¿Por qué? Especulando de nuevo, diría que no habían existido antes porque necesitaban de un creador que hubiese «chupado» mucha tele y que fuese capaz de romper la linealidad conservando una coherencia global (cosa nada fácil). Y que su público se compone de espectadores que, de nuevo, son expertos consumidores de televisión y que, además, están muy acostumbrados a un discurso fragmentado y casi hipertextual (algunos se habrán acostumbrado a ello en la web y otros no, pero sospecho que la mayoría pertenece al primer grupo)…

Y hoy llega Rands y escribe Nerdfotainment… sobre Lost y similares como ‘entretenimiento para nerds’, donde los ‘nerds’ son unos individuos que han existido siempre y hace cuarenta años escribían, consumían y discutían sobre episodios de Star Trek durante horas, días y semanas. Alguno (el recientemente fallecido Gary Gygax (imperdibles el homenaje de xkcd o este artículo en el New York Times)) se dedicó a crear cosas como ‘Dungeons & Dragons’. Unos cuantos (pocos o muchos, depende solo de cómo se cuente) se pusieron a escribir «fan fiction». Y casi todos encontraron un gran amplificador en la web. Y cuando la web se hizo más accesible al pequeño generador (¿publicador? ¿creador?) de contenidos con eso que ha venido a llamarse web doscero, el amplificador se convirtió en una herramienta casi perfecta. Tanto para las habilidades y capacidades de esos individuos ya existentes, que tienen ahora un «speaker’s corner» ideal, como para que cada vez haya más miembros del club y, finalmente, para que gracias al altavoz del «speaker’s corner» todo ese «user generated content» haya adquirido suficiente relevancia como para que cada día haya varios vídeos en el top de YouTube que no son producidos por una gran multinacional de los contenidos, para que corran por el mundo blogs con más audiencia que muchos pequeños medios de comunicación o para que la enciclopedia más grande del mundo no sea la Británica.

Y es que los «nativos digitales» (o como mínimo lo que yo entiendo por nativos digitales) se parecen mucho a esos «nerds» de los que habla Rands…

Mapness. Tus viajes, en línea

Comentaba yo el otro día en el trabajo que alguien debería montar una especie de «mash-up» de WordPressMU con Google Maps de forma que cualquiera pudiese mantener, con poco esfuerzo, un «cuaderno de bitácora» (más que un blog) cuando se va de viaje por ahí… Poder mantener un miniblog durante una semana, quince días o un mes, y «geoanotar» historias, fotos, vídeos o lo que sea con facilidad…

No sé yo si será muy buena idea, pero mala tampoco debe serlo, porque no soy el único al que se le ha ocurrido, y en Mapness! ya la han implementado (en beta, desde luego).

Privacidad y «lifestreaming»

La tecnología avanza más deprisa que nuestra capacidad para digerir los cambios que produce. Era cierto en los tiempos de la Revolución Industrial, lo es más ahora con la Revolución Digital…

Prácticamente todo lo que hacemos en la red deja un rastro mucho más profundo e indeleble que el que hubiese dejado fuera de ella. La digitalización convierte en unos y ceros multitud de conversaciones. Antes se las habría llevado el viento. Ahora las almacena Google. Y el Internet Archive y Yahoo! y Facebook y Twitter y… Con todas las ventajas que ello conlleva. Pero también con todos los inconvenientes. Y es que si hace quince años dijimos algo verdaderamente estúpido, probablemente lo recuerde alguno de los presentes en aquel momento. Si ahora cometemos alguna estupidez en línea, difícilmente podremos evitar que lo encuentre cualquiera con ganas, paciencia y un mínimo de habilidad dentro de otros quince. En un mundo en el que cada vez somos más los que tenemos la libertad de tener una prensa propia y disfrutamos de la potencia del altavoz que es la red, también pasa que cada vez más corremos el riesgo de apuntarnos a nosotros mismos con el teleobjetivo de un ‘paparazzo’ y retratarnos para la posteridad.

No querría magnificar el tamaño del problema. Primero, porque creo que no es tan grande, y apenas necesita de un pequeño cambio cultural. Y después porque, si ese cambio no se produce, a nuestra sociedad no le va a quedar más remedio que aprender a tolerar todos esos «deslices» cometidos en la red cuando no nos dimos cuenta que, aunque «en aquel momento pareciese una buena idea», como díría Escolar, la prensa —nuestra propia prensa— estaba allí para registrarlo todo. Una cosa es escribir algo en un diario personal guardado en una caja de zapatos bajo la cama. Otra muy distinta escribir lo mismo en un blog público y anónimo solo mientras no se demuestre lo contrario.

No dejaré de preocuparme, tampoco, cada vez que un conocido hace algo en la red de lo que podría arrepentirse por no ser consciente de la situación. En su blog, en su cuenta de Facebook o Twitter o etiquetando algo en Google Reader o en del.icio.us. Probablemente (espero) les pase a otros cuando yo hago lo propio.

Algunos enlaces que he ido acumulando en las últimas semanas sobre el tema: