Nokia Web Runtime: ‘widgets’ en el móvil

Qué le vamos a hacer: el navegador del móvil no es la mejor forma de acceder a la información y servicios que corren por la red. Desde luego, Safari para el iPhone y el iPod Touch es una fantástica solución de compromiso. El navegador nativo de los Nokia con Symbian S60 no está nada mal. Opera Mini está prácticamente a la altura de Safari. Pero si tengo que acceder a GMail, por ejemplo, «paso» de las tres soluciones y uso la aplicación de GMail para el móvil. Sin dudarlo. No carece de defectos, pero está diseñada para usarse desde el móvil. Maximizando el uso de la pantalla, usando el teclado para acelerar el uso… Y uno no puede dejar de soñar con el momento en que Google se anime a lanzar la aplicación equivalente para Google Reader (por favor, por favor, por favor…).

Pero claro, no todo el mundo es Google y dispone de un inmenso equipo de desarrolladores dispuestos a invertir las horas necesarias para acceder a una aplicación web mediante un programa desarrollado en Java, o cualquier otra tecnología nativa para móviles. Eso pretende solucionar Nokia con su Web Runtime: hacer llegar los ‘widgets’ al móvil. En sus propias palabras,

Aunque los widgets no eliminan el navegador, hacen financieramente posible dotar a los usuarios móviles de interfaces dedicadas e intuitivas a servicios populares…

No se trata de una novedad (Nokia anunció su lanzamiento nada más y nada menos que en abril), pero sí una buena manera de poner al alcance del desarrollador medio el mundo de las aplicaciones «conectadas» para móvil: y es que Web Runtime permite reaprovechar los conocimientos que uno pueda tener en desarrollo con HTML, CSS, JavaScript (o Flash Lite) y AJAX y empaquetar las aplicaciones creadas para que funcionen sobre el móvil (Nokia, o S60 en su defecto, por supuesto). A ver si el asunto tiene éxito… Vía.

Nokia ‘comes with music’…

La cosa salió ayer (Engadget, Reuters, New York Times, Ars Technica…). Nokia ha firmado con Universal y, a partir de mediados del año que viene determinados de sus ‘musicphones’ vendrán con una suscripción «gratis» (de hecho, incluida en el precio del móvil, quieras o no) mediante la cual podrás descargar, a voluntad y durante doce meses, lo que uno quiera del catálogo digital de la discográfica. Con la gracia que la música descargada, al cabo del año, aunque se decida no pagar, la música descargada sigue funcionando. Se rumorean contratos con las otras «majors». La cosa, de salida, tiene buen aspecto. Pero claro…

  • Esto es, no nos engañemos, un canon encubierto. Universal se va a llevar una pasta (¿cincuenta o sesenta dólares?) por cada móvil «Comes with music». Dudo mucho, además, que si quieres un móvil de la gama, pero «without music», vayas a recuperar ese dinero que se lleva la discográfica…
  • Seguimos teniendo un «lock in» importante. Aquí todo el mundo se pega por retener al cliente. Los palos, eso sí, siempre van a parar, al menos en parte, a ese cliente. El que, se supone, siempre tiene la razón. Operadoras por un lado, grandes fabricantes por otro (de momento, Nokia y, no lo olvidemos, Apple). Si comienzas a comprar en iTunes, te quedarás con Apple. Si optas por esta opción, olvídate de llevar la música en nada que no lleve la etiquetita Nokia… Dichoso DRM. Si comparamos con la opción MP3, el paso atrás es gigantesco. De momento, me quedo con eMusic (e iniciativas «DRM Free» como las de Amazon…).

¡Pleo!

Por si alguien no sabía qué regalarme estas navidades :-P. Vía.

¡El Tablet de Dell es multitouch!

Disculpen el uso innecesario de signos de exclamación, pero es que hay cosas que le alegran uno el día sin que se pueda remediar. Y es que cuentan en Engadget que ayer Michael Dell enseñó por primera vez en público el primer tablet de Dell, un 12″ que se llamará Latitude XT y que… ¡es multitouch! Quierouno, quierouno, quierouno, quierouno…

Asus Eee, primeras críticas

En Ars Technica se han pasado un buen montón de horas jugando con un Eee. Las conclusiones vienen a ser que aún sin ser perfecto (resolución de pantalla un poco escasa, una distribución de Linux poco pulida aún, recursos un poco escasos para ejecutar OpenOffice…) es extremadamente interesante (por precio, por tamaño y peso, por inventarse un nicho de mercado, por ser el juguete ideal para todo geek que se precie…). Si me lo pasan de 400 a 500 dólares cambiando los 800×480 actuales a 1024×600, fantástico (y ya de paso, le ponen un teclado español). Pero aún sin el cambio, ¡quiero uno!