Android, ¿dónde están los «thin’n light»?

Cosas que se pregunta uno a veces… Solía ser que todos los ordenadores eran iguales y la variedad estaba en los móviles, en los que todos los fabricantes innovaban en formatos… Sin embargo, de un tiempo a esta parte, hay ordenadores de todas las formas y formatos posibles, mientras que los móviles de gama media-alta cada vez son más uniformes: nómbrenme al fabricante que no vende como «buque insignia» un móvil de alrededor de 5 pulgadas, de resolución «full HD» y con un procesador «quad core»… No seré yo el que se queje de la diversidad de móviles grandes del mercado (se reían de mí y de mi «descomunal» Dell Streak, a principios de 2011…), pero ahora resulta que si quieres un móvil pequeño pero no quieres renunciar a un mínimo de características… va a ser que no: los formatos pequeños han quedado asociados a las gamas rematadamente bajas y no hay en el mercado (o yo no he sabido encontrar, claro) móviles de 3,5″ que lleguen a resoluciones de 800×480, con un procesador «dual core» de 1,2 gigahercios y menos de un centímetro de grosor, cuando está clarísimo que todos los fabricantes están capacitadísimos para fabricar algo así sin más problemas. Digo yo que el péndulo se inclinará hacia el otro lado en algún momento y el mercado quedará inundado, pero me da a mí que el primer fabricante que se lance va a vender 10 o 15 millones de unidades sin apenas esfuerzo.

(Y no, no voy a volver a mi campaña por los móviles qwerty, que esa es una batalla que ya doy por perdida.)

Woxter Android TV 100. Un androide en la tele

Foto de una televisión mostrando la interfaz de Android
El Woxter Android TV 100

El escenario no es infrecuente, imagino: sabes que tu tele debería ser más ‘smart’ de lo que es (o al menos quieres que lo sea). ¿Qué le conectas? ¿Un HTPC? ¿Un disco duro multimedia? ¿Algo sin disco, pero con uno o dos puertos USB? Y claro, a poder ser, ese algo a conectar debería, a su vez, conectarse a internet, navegar libremente, reproducir (oh cielos) Flash a ser posible y, nunca se sabe, disponer de sus propias aplicaciones… Y no olvidemos el precio, que hay crisis.

Una de las opciones que me rondaban por la cabeza es enchufarle a la tele una ‘caja Android’ (en DealExtreme, por ejemplo, las hay a porrillo). La cuestión es que en uno de los últimos catálogos de MediaMarkt había en oferta uno de Woxter, el ‘Android TV 100’ (página oficial), que por 150 euros no resulta barato (al comparar con DealExtreme), pero que tenía unas especificaciones razonables (2.3, 512 megas de RAM, un procesador de 1.2 GHz, un par de puertos USB, salida HDMI y, sobre todo, el tecladito inalámbrico del que carecen la mayoría de productos DealExtreme ¡con ñ, ç y acentos!)… o sea que acabo cayendo. (También existe un Woxter Android TV 200, con disco duro incluido, pero con la velocidad a la que caen los precios de los discos USB, y la cantidad de discos que hay por casa aburriéndose, no resultaba especialmente atractivo.)

Foto del cacharrito con los dos mandos a distancia que incluye- El teclado, en particular, es bastante pequeño
Tecladito. Con acento en el 'ito'

¿Lo mejor? Funciona. A la primera. Sin más. Se conecta a la WiFi sin problemas y dispone, para el que quiera/pueda echar cable, de un puerto Ethernet. En mi tele (1366×768) da una resolución 1280×720. El reproductor ‘nativo’ se come la mayoría de formatos de archivo que a uno se le puedan pasar por la cabeza. Y si no, ahí está el Android Market, en el que sin duda habrá una ‘app’ para el formato de vídeo que sea. Mola bastante tener un navegador web razonablemente bueno (capaz de reproducir Flash, que más de una vez me ha ahorrado quedarme sin ver un vídeo) y en el Market hay, además, múltiples alternativas, con las correspondientes versiones de Firefox y Opera, por ejemplo.

Pero hay un par de cosas que conviene tener en cuenta antes de comprar…

No van a correr todas las aplicaciones. La variedad de dispositivos de Android es una de sus mayores riquezas… y uno de sus mayores inconvenientes. El Market identifica el TV 100 como ‘Unknown Rk29sdk’ (de la CPU Rockchip RK29 que hay en el corazón del cacharro) y por unos motivos u otros (básicamente, el no ser un teléfono y no disponer de GPS, y por tanto no poder geolocalizarse mediante esos dos métodos, por un lado, y el hecho de tener una resolución ‘rara’ por el otro) determinadas aplicaciones se niegan a instalarse (en mi caso Twicca, mi cliente favorito de Twitter para Android y ‘NFL Game Pass Mobile’, uno de los motivos principales para querer conectar un Android a la tele) :-S. Si hay alguna aplicación que necesitas ejecutar, mejor te aseguras antes de que va a correr (un método puede ser, por ejemplo, dejar un enlace al Market para la aplicación en los comentarios, y os lo miro :-) ).

Esa interfaz de usuario… No es solo lo minúsculo del teclado + touchpad con el que viene (que es un factor a considerar, por otro lado). Los desarrolladores Android asumen (y es bastante razonable hacerlo, de hecho) que sus aplicaciones van a correr en teléfonos y tabletas. Con una interfaz táctil directa. Android está razonablemente bien pensado y buena parte de las aplicaciones funcionan directamente con el mando a distancia básico del cacharro (con botones on/off, 4 cursores, clic, volumen y teclas de ‘home’ y menú), especialmente teniendo en cuenta que podemos instalar las aplicaciones remotamente, desde cualquier ordenador conectado a internet. Y para cuando necesitamos algo más tenemos el ya comentado tecladito + touchpad que, sin ser nada del otro mundo (no es como para escribir el Quijote, precisamente), es perfectamente válido para teclear una URL, rellenar un formulario, hacer un tuit o incluso algún correo corto. Pero hay, al menos, un gesto que es el colmo de la simplicidad en una pantalla táctil y al menos un par de órdenes de magnitud más complejo sobre un touchpad, especialmente si es pequeño: arrastrar. Un gesto que de tan sencillo se ha vuelto ubicuo en Android y iOS… y que en el Woxter TV 100 es bastante más incómodo.

Finalmente, otro apartado en que el diseñador de interfaces Android no piensa, porque no es necesario sobre móviles ni tabletas, es el del feedback al usuario sobre la posición en pantalla del cursor (que en la pantalla táctil es rematadamente obvia: debajo de tu dedo). El resultado es que hay aplicaciones que o bien no lo indican en absoluto o que utilizan diferencias de tono tan sutiles que son prácticamente inapreciables. Si estás usando el touchpad para desplazarte apenas supone un problema, porque en ese caso Android tira de la universal metáfora del puntero del ratón, pero moverse con cursores por la aplicación corporativa de Twitter induce al bizqueo para intentar intuir dónde narices está el cursor, por ejemplo…

Dicho lo cual

¿Contento con la compra? Sí, bastante. Lo del ‘Game Pass’ de la NFL ha dolido, pero para mi gusto un ‘mini settop box’ (le falta la sintonizadora de televisión, ciertamente) es la mejor solución posible, por encima de plataformas más cerradas, como la de Apple, aún no existentes por aquí (Google TV) o muy limitadas en la posibilidad de atraer desarrolladores (las propias de fabricantes de televisiones y/o reproductores multimedia), si uno no se quiere gastar la pasta de un ‘nettop’ o una consola, sin hablar de los HTPCs, que me siguen pareciendo prohibitivos.

¿Falta camino por recorrer? Desde luego. Si estos cacharros venden lo suficiente, llegarán los desarrolladores. Y esto es una cuestión de desarrolladores. Una aplicación que me llenase la tele de ‘news tickers’ con Twitter, Reader y el correo sería la leche, por ejemplo. Y si fuera capaz de sobreimponerlos sobre la señal de televisión, ni te cuento…

¿Recomendable para todo el mundo? Incondicionalmente… no. Díme qué quieres de verdad y te diré si esto es para ti. Pero ante la duda, los settop Android son, de momento, territorio geeky/nerdy más que otra cosa…

48 horas con el nuevo Samsung Galaxy Note

Foto del Samsung Galaxy Note
El último cacharrito en OBM Central :-)

Pues sí, estrenamos cacharro nuevo :-). Un golpe un poco demasiado fuerte se llevó por delante un montoncito de píxeles de mi viejo Dell Streak y lo hemos substituido por un Samsung Galaxy Note (sitio oficial, en amazon.es). Después de 48 horas con el cacharro, mis primeras impresiones…

Por fuera

Debe recordarse que yo venía de un Dell Streak 5, o sea que, a mí, el Note no me parece enorme. De hecho, el Note es 6 milímetros más corto, 4 más ancho y, ahí es nada, 40 gramos más ligero, con sus 146.9×83×9.7 milímetros y 178 gramos de peso. Si añadimos que la pantalla pasa de 5 a 5.3 pulgadas y la resolución de 480×480 (187 ppp) a unos muy espectaculares 800×1280 (285 ppp), queda claro (i) que los tiempos avanzan que es una barbaridad y (ii) que a Samsung se le da mejor hacer móviles que a Dell (no era de extrañar, por otro lado). La cámara, de 8 megapíxels, con posibilidad de vídeo 1080p, también está a años luz de la del Streak (y no sólo en cuestión de resolución). Puestos a reclamar, me parece un defecto no muy grave, pero difícil de perdonar, que Samsung no haya incluido un botón de hardware para la cámara. Será por falta de espacio para ponerlo…

Después del tamaño, la característica que más diferencia al Note de la competencia es la presencia del ‘stylus’ que podéis ver en la foto, y que a uno le retrotrae a los tiempos de la Palm IIIx (insértese lagrimilla nostálgica aquí). Personalmente, opino que me va a ser de utilidad limitada (aunque el observador avezado habrá notado que de las primeras cosas que he probado ha sido a recuperar el Graffiti de Palm como app, que tiene mucho más sentido con un stylus que con el dedo…). Aunque servidor siempre ha sido más de pantallas resistivas que capacitativas (al menos para móviles: a partir de 7 u 8 pulgadas estamos hablando de otra cosa), las interfaces se han orientado hacia el dedo, y el ‘stylus’ no es la mejor manera de interactuar con casi ninguna de las interfaces que presentan hoy en día las aplicaciones Android. El Note detecta, eso sí, la presión que ejercemos sobre el stylus y las aplicaciones pueden hacer uso de esa información. Evidentemente, eso se hace ahora mismo a través de una API propia de Samsung, con lo que, básicamente, la única aplicación que lo usa es su propia S Memo. Los coreanos ya han dicho que actualizarán el Note a Ice Cream Sandwich (esto es, Android 4.0), que tiene soporte nativo para Stylus, y Adobe, como mínimo, ha manifestado que las futuras ediciones de sus aplicaciones para Android lo soportarían. Por tanto, es posible (y solo posible) que la cosa acabe siendo de más utilidad… aunque no para mí y mis muy limitadas capacidades artísticas.

Por dentro

El Note está claramente dentro de lo que es, ahora mismo, la gama alta de móviles Android: versión 2.3 (con la capa de personalización de Samsung, TouchWiz UI v4.0) actualizable a la 4 del sistema operativoy procesador de doble núcleo a 1.4 gigahercios (más una GPU Mali-400MP y chipset Exynos, para los más interesados en los detalles técnicos). Traducido: vuela y, como todos los dispositivos de la categoría, debería aguantar ‘lo que le echen’ durante al menos un par de años más (teniendo en cuenta que el ritmo de reemplazo del móvil es de uno cada dieciocho meses y que aún estamos en fase de aceleración en estas tecnologías, está en la línea de lo que se le puede pedir).

De momento, poco más. Si alguien tiene alguna pregunta, que la deje en los comentarios y haremos lo que podremos :-).


PS 20111116. Algo que mucha gente pregunta sobre este móvil es…

La batería

Mucha batería, mucho procesador y mucha pantalla. ¿Quién gana? Gráficamente:

Gráfica de uso de la batería del Note. Explicada enb el texto posterior.
Por cierto, dejo la imagen enlazada a otra con la captura sin escalar, para apreciar que sí, que es verdad, que la pantalla del Note es 800 por 1280

Ahí tenéis (con un recorte que falsea la escala: notad que saltamos del 0 al 50) mi consumo de batería de hoy. El trozo inicial, en el que cae casi 10 puntos porcentuales por hora, corresponde al trayecto de casa a la oficina: pantalla encendida casi continuamente con intensidad media, la radio WiFi en marcha pero conectado 3G, Twicca actualizando desde Twitter cada diez minutos, la sincronización en marcha, un podcast reproduciéndose y yo alternando Twicca, GMail, Reader y ReadItLater. Vamos, un consumo no brutalmente alto pero sí intenso. A ese ritmo, la batería no aguanta 12 horas ni en broma. Después veis cómo se carga el móvil conectado vía USB al ordenador, y por la tarde la descarga de la batería con el móvil con la sincronización y las actualizaciones de Twicca en marcha vía la WiFi de la oficina y muy poca actividad más. Así la batería cae a razón de unos 4 puntos por hora.

En resumen: una batería potente, pero difícilmente va a durar más de una jornada, por poco uso que se le dé y, como con casi todos los ‘smartphones’, alli donde veas un USB, mejor te enchufes…

Algunos números sobre dispositivos móviles e internet, cortesía de Cisco

Algunas de las joyas del Cisco® Visual Networking Index Global Mobile Data Traffic Forecast Update (documento original en PDF)…

  • El tráfico de datos generado por dispositivos móviles creció un 160% de 2009 a 2010, hasta llegar a unos 237 petabytes al mes.
  • Y eso no cuenta las conexiones vía WiFi: solo la red móvil. Cisco estima que los dispositivos móviles sólo consumen el 40% de sus datos «en movimiento»: un 35% del consumo se hace desde casa, y el 25% restante desde el trabajo. Y buena parte del tráfico en casa y el trabajo se va a la WiFi o a dispositivos «femtocell»: hasta el 35% en Europa, según las estimaciones de Cisco.
  • El aumento de tráfico es explosivo incluso en los mercados más avanzados: en Corea la operadora KT registró un aumento de tráfico 3G del 344% de mediados de 2009 a mediados de 2010 y la japonesa NTT DoCoMo habla de un incremento del 60% anual. Los chinos, como de costumbre, se mueven en otra liga: China Unicom habla de un 62% de crecimiento del primer trimestre al segundo de 2010.
  • Más cerca nuestro, la francesa SFR dice que su tráfico se ha triplicado anualmente… desde 2008. Vodafone, para Europa, habla de un incremento del 88% en tráfico del segundo trimestre de 2009 al mismo periodo de 2010.
  • De ese tráfico, el vídeo representa el 49.8%. Según Google, los vídeos de YouTube servidos a móviles se triplicaron en 2010, llegando a los 200 millones de vídeos al día.
  • El 1% de suscriptores más «tragones» genera el 20% del tráfico. Pero hace un año ese 1% generaba el 30%, lo que indicaría una normalización de los usuarios de la internet móvil: esa ratio 1:20 es la misma que se da en la «internet fija».
  • El tráfico generado por cada ‘smartphone’ pasó de 35 megas/mes en 2009 a 79 megas/mes en 2010. Los ‘smartphones’ son el 13% de los móviles conectados a internet, pero representan el 78% del tráfico generado por móviles. El resto proviene de los ‘featurephones’, que han duplicado su consumo medio, hasta los 3.3 megas/mes.
  • Globalmente, la velocidad media de conexión a la red móvil de los ‘smartphones’ ha llegado al megabit (si contamos todo tipo de móviles nos quedamos en 215 kilobits). Los desequilibrios, eso sí, son brutales: en América del Sur están en 50 kilobits de velocidad media, mientras que en Japón están en 1.3 megabits (para todo tipo de teléfonos, no sólo ‘smartphones’). En Europa occidental estaríamos alrededor de los 440 kilobits, con Francia en los 530 y el Reino Unido a 820.
  • A principios de año cada iPhone consumía, de media, cuatro veces más tráfico que cada dispositivo Android. A finales de año la proporción era de 1.75 a 1. Siempre según Cisco, entre iOS y Android suman más de 349 millones de dispositivos en funcionamiento y conectados (por 94 millones de portátiles conectados a la red móvil).
  • El consumo medio de una tableta conectada a internet es de 405 megas/mes (unas cinco veces más que el ‘smartphone’ medio), mientras que los ordenadores portátiles se van a 1.7 gigas mes (22 veces más que el ‘smartphone’ medio).
  • 48 millones de personas tienen móvil a pesar de no tener electricidad en casa. Para finales de 2011, en el África subsahariana y el sudeste asiático, Cisco estima que habrá más suscriptores móviles que población conectada a la red eléctrica. Y creen que lo mismo pasará en 2013 para Oriente medio y en 2015 para el sur de Asia (India y sus vecinos), cuando se llegará, siempre según las previsiones, a 137 millones de personas conectadas a la red sin electricidad en casa. Cisco espera que la red eléctrica recupere terreno a partir de entonces (yo preferiría que esa recuperación se produjese ya :-S.)

Muchos más datos y análisis en el documento original en PDF, encontrado vía ieee spectrum.

Ni desktop ni laptop: webtop

[youtube width=»550″ height=»360″]http://www.youtube.com/watch?v=7WkbpeePeCM[/youtube]

Cada año se presentan en el CES, en Las Vegas, un buen montón de cosas que parecen espectaculares. De ellas, solo algunas lo son realmente. Y de estas, son todavía menos las que acaban teniendo éxito. Apúntenme en la lista de los que quieren que una de las cosas espectaculares y de éxito de este año sea el Motorola Atrix 4G.

Como alguien que se pelea cada día con el ordenador de casa, el del despacho y algún que otro portátil, un sueño desde hace mucho tiempo es poder usar un solo ordenador, en todas partes. Si de verdad funciona, el Atrix puede ser una primera aproximación de ese sueño.

El Atrix es un móvil Android 2.2 de última generación. Sus 4″ y 480×800 lo colocan, de hecho, en las especificaciones típicas de la gama alta de Android. Sin embargo, algunos detalles lo diferencian de todo lo que hemos visto hasta ahora. Por un lado, bajo el capó hay un giga de RAM y un procesador «dual core». En segundo lugar, tiene disponibles dos tipos de ‘docking stations’, una con aspecto de portátil y la otra con tres puertos USB de entrada y una salida HDMI (y que es la que podéis ver en los vídeos que incluyo en esta entrada). Una vez conectado a estas bases, la experiencia del Atrix (al menos en las demos) se parece mucho a la de un portátil y/o un sobremesa con sistema operativo Android. La potencia del procesador ‘dual core’ (y unas gotas de personalización por parte de Motorola) hacen que el móvil sea capaz de correr un navegador ‘de verdad’: Firefox 3.6 en las demos. Para los que podemos vivir en el navegador (siempre que sea ‘de verdad’) el 99% del tiempo, esta puede ser una bendición caída del cielo.

Pero claro, no siempre se puede vivir dentro del navegador. Y para esos momentos el Atrix viene con Citrix Receiver, que permite acceder a tu escritorio virtualizado desde cualquier lugar:

[youtube width=»550″ height=»360″]http://www.youtube.com/watch?v=7WzeIGZKW_Y[/youtube]

Me da a mí que mucho directivo de empresa grande va a ver estas demos y va a querer un Atrix con un par de docks para casa y para la oficina y otro portátil de regalo. Esperemos que cunda el ejemplo.