Esto… Que está muy bien esto de fomentar las relaciones sociales. Y que los amigos de mis amigos suelen ser mis amigos. Pero… si un amigo-Facebook mío comenta una foto que ha colgado un amigo-Facebook suyo (pero no mío) y el perfil del amigo de mi amigo está protegido… ¿por qué puedo ver la foto (y todo el resto del álbum)?
Etiqueta: privacidad
Viacom vs YouTube, un poco de cordura
Menos mal. Parece que se impone un poco de cordura. Los que estén al tanto de estas cosas recordarán que hace un par de semanas Viacom convenció a un juez para que obligase a YouTube a entregarles, entre otras bagatelas, todos sus registros de servidores. Sí, sí, oiga, unos pocos terabytes de información con, entre otras cosillas, las IPs de todo aquel que hubiese accedido en algún momento a un vídeo albergado en YouTube. Y si tiene usted un usuario registrado, pues una lista con cada vídeo que haya visto usted. Sí, en serio. Viva la privacidad.
El objetivo declarado de Viacom era analizar esos registros (y el resto de datos) para ver si, como ellos opinan, el éxito inicial de YouTube se basó en el contenido «ilícito». ¿Que para qué necesitan las IPs de los usuarios o lo que ha visto cada usuario registrado para tal fin? Pues yo también me lo pregunto. Afortunadamente, se ha impuesto un poco de cordura y Google y Viacom han acordado que los datos que cambiarán de manos serán previamente «anonimizados».
Que nos alegremos de algo que debería ser natural, ciertamente, no es buena señal. Vía.
Navega anónimo y seguro con OperaTor
Por si a alguien le interesa navegar de manera anónima y sin dejar rastro en cualquier ordenador que visite, una buena solución puede ser OperaTor, una combinación de Opera 9.5 (preparada para correr sin instalación previa, y por lo tanto apta para ejecutarse desde un ‘pendrive’) con Tor (una red que protege tu tráfico mareándolo por toda la web (con el efecto secundario de hacer que la navegación sea considerablemente más lenta)) y Privoxy, un proxy sin caché que mejora la privacidad, entre otras cosillas…
Cosas que Google Reader recuerda de ti y nunca te había dicho
No me ha entusiasmado encontrar en Google Operating System toda una serie de enlaces que te muestran cosas que Google Reader recuerda de ti pero que no están documentadas. No es que no me fíe de Google (confío en ellos tanto o tan poco como lo hago con cualquier otro proveedor de aplicaciones web, y su política de privacidad y las legislaciones sobre privacidad están ahí para algo) pero me molesta que no se hayan tomado la molestia de documentarlas en algún sitio (una molestia que tampoco se tomaba, hace años, Microsoft con un buen montón de APIs de Windows. No es lo mismo, pero…). Ahí van:
- http://www.google.com/reader/view/user/-/state/com.google/tracking-emailed almacena los ítems que hemos enviado por correo a algún contacto.
- http://www.google.com/read…m.google/tracking-kept-unread aquellos que en algún momento hemos marcado como no leídos.
- http://www.google.com/read…m.google/tracking-item-link-used aquellas entradas en cuyo título hemos hecho click para llegar a la fuente original.
- http://www.google.com/read…m.google/tracking-body-link-used los ítems en los que hemos hecho click en alguno de sus enlaces.
- http://www.google.com/read…m.google/read, para los que usamos Reader en ‘list view’, contiene las entradas que hemos ‘abierto’.
- http://www.google.com/read..m.google/recommendations-subscribed nos dice a cuáles de los canales que nos ha recomendado Reader nos hemos suscrito.
- http://www.google.com/read…m.google/recommendations-dismissed, finalmente, nos dice cuáles de esas recomendaciones hemos rechazado.
Un buen montón de metadatos de atención a los que hasta ahora no teníamos acceso (y a los que seguimos sin tener acceso ‘oficial’ y documentado)…
Vía los comentarios de la entrada me entero además, de que nos podemos suscribir al RSS de todas esas páginas que generamos, de que hay alguien documentando todos esos enlaces aquí (muy, muy interesante, ese trabajo…) y de que hay otro documento muy muy interesante aquí. Qué cosas.
Privacidad y «lifestreaming»
La tecnología avanza más deprisa que nuestra capacidad para digerir los cambios que produce. Era cierto en los tiempos de la Revolución Industrial, lo es más ahora con la Revolución Digital…
Prácticamente todo lo que hacemos en la red deja un rastro mucho más profundo e indeleble que el que hubiese dejado fuera de ella. La digitalización convierte en unos y ceros multitud de conversaciones. Antes se las habría llevado el viento. Ahora las almacena Google. Y el Internet Archive y Yahoo! y Facebook y Twitter y… Con todas las ventajas que ello conlleva. Pero también con todos los inconvenientes. Y es que si hace quince años dijimos algo verdaderamente estúpido, probablemente lo recuerde alguno de los presentes en aquel momento. Si ahora cometemos alguna estupidez en línea, difícilmente podremos evitar que lo encuentre cualquiera con ganas, paciencia y un mínimo de habilidad dentro de otros quince. En un mundo en el que cada vez somos más los que tenemos la libertad de tener una prensa propia y disfrutamos de la potencia del altavoz que es la red, también pasa que cada vez más corremos el riesgo de apuntarnos a nosotros mismos con el teleobjetivo de un ‘paparazzo’ y retratarnos para la posteridad.
No querría magnificar el tamaño del problema. Primero, porque creo que no es tan grande, y apenas necesita de un pequeño cambio cultural. Y después porque, si ese cambio no se produce, a nuestra sociedad no le va a quedar más remedio que aprender a tolerar todos esos «deslices» cometidos en la red cuando no nos dimos cuenta que, aunque «en aquel momento pareciese una buena idea», como díría Escolar, la prensa —nuestra propia prensa— estaba allí para registrarlo todo. Una cosa es escribir algo en un diario personal guardado en una caja de zapatos bajo la cama. Otra muy distinta escribir lo mismo en un blog público y anónimo solo mientras no se demuestre lo contrario.
No dejaré de preocuparme, tampoco, cada vez que un conocido hace algo en la red de lo que podría arrepentirse por no ser consciente de la situación. En su blog, en su cuenta de Facebook o Twitter o etiquetando algo en Google Reader o en del.icio.us. Probablemente (espero) les pase a otros cuando yo hago lo propio.
Algunos enlaces que he ido acumulando en las últimas semanas sobre el tema:
- Should There Be A Privacy Line With Life Streaming?, en TechCrunch.
- One Friend Facebook Hasn?t Made Yet: Privacy Rights, en el New York Times.
- El peor enemigo de tu privacidad (en la red), en Quemar las naves.
- The hidden side of linked data, en Sitepoint.
- When Mom or Dad Asks To Be a Facebook ‘Friend’, en el Washington Post.