Habrá que seguir escribiendo…

Sabido es de los lectores habituales la obsesión del que suscribe por seguir las estadísticas de este blog. Ya en alguna ocasión (por ejemplo) he contado que me parece fascinante la precisión con la que el contenido de otro blog más se ajusta a la ley de la potencia.

Desde que le puse Adsense al blog, otra de las visitas diarias del que suscribe es a la cuenta de ganancias correspondiente. Un poco tonto si se tiene en cuenta que gano como para uno o dos cafés al día, pero qué se le va a hacer. Teniendo en cuenta que cinco entradas generan el 80% de las impresiones de anuncios del blog, y que todas tienen ya una cierta edad (la más reciente ha cumplido un añito hace poco y la más popular, de hecho, tiene cuatro años), uno imaginaba que los ingresos también vendrían en un 80% de esas cinco entradas. Pero va a ser que no:

Gráfica con impresiones de anuncios e ingresos del blog. El ?Top 5″ de entradas representa el 80% de impresiones de anuncios, pero menos del 60% de los ingresos

Resulta ser que esa «cola larga» de más de 2,800 entradas da mucho más dinero por visita que las cinco entradas del top 5 (aunque, naturalmente, sigue habiendo un desequilibrio brutal: menos del 1% de las entradas representa el 60% de los ingresos). Curioso, ¿no?

¿Qué es un buen usuario?

Al hilo de lo que comenta Antonio Ortiz sobre que los banners no funcionan en las redes sociales, se me plantea la pregunta del título. Porque si alguien me pregunta cuáles son los buenos usuarios de este blog, mi respuesta es que son los suscriptores RSS y los lectores habituales por otras vías, más los que llegan de enlaces de blogs de calado importante. Pero, curiosamente, los que hacen que el blog sea un pasatiempo autofinanciado no son ellos, sino los que llegan en busca de la transcripción de su nombre en élfico o los que llegan a la búsqueda de un convertir vídeos a 3gp. Un demográfico que se aleja bastante de mi ‘buen lector’.

Imagino que en el caso de Antonio, sobre todo en Weblogs SL, y en el de muchos otros bloggers que obtienen ingresos de lo que escriben, la contradicción es la misma (o incluso más acentuada): mimamos e intentamos atraer a un lector sofisticado, que es absolutamente ciego al banner que nos reporta ingresos, mientras que nuestros ingresos provienen de otro perfil muy, muy diferente (Seth Godin lo explicaba mucho mejor hace unas semanas)…